Su excelencia, algo a sucedido.- Guruclef le miro con interés.- hemos encontrado una sirena, gravemente herida, he hecho todo lo posible pero necesitamos de su sabiduría.- todos los presentes se sorprendieron al escuchar eso… ¿acaso lo sucedido con la guerrera del agua ya comenzaba a tener repercusiones en las criaturas marinas?. El rostro de Guruclef se torno serio, y abandono el gran salón seguido del joven rubio. Quien dedico una ultima mirada a las dos guerreras, Lucy se perdió en sus ojos, tan profundos y llenos de amor…. Tan familiares…. Todo en la visión de la chica se torno negro y callo inconciente al suelo.- Latins corrió en su auxilio.
Guruclef palideció al ver a aquel majestuoso y bello ser en ese estado, al parecer su aprendiz había hecho un gran trabajo, ya que las heridas estaban cerradas, pero al parecer la sirena había gastado gran parte de su magia para llegar a donde alguien pudiese ayudarle, esa era la única explicación para que apareciera cerca del castillo y que sus niveles de magia estuvieran tan bajos casi al borde de desaparecer, el pelilavanda paso saliva, la única manera era transferirle un poco de su magia, inclino su báculo hacia la esfera de agua donde descansaba la sirena, pero su báculo reboto, los ojos de Guruclef se abrieron horrorizados, la sirena estaba rechazando su magia…¿pero por que?... no había razón lógica para que una criatura de céfiro rechazara al gran Guru.
Devon sonreía calidamente, hacia días que no veía a Marina tan relajada y tan alegre, al parecer sus amigas eran un gran apoyo. Lucy volvió su vista hacia Marina y luego hacia el castaño, no podía negarlo eran el uno para el otro, Marina segura de si misma, sin temer decir lo que piensa, pero tan tímida en asuntos del amor, y el castaño tan abierto y cariñoso, justo lo que su gran amiga necesitaba. Las tres chicas se miraron y compartieron una gran sonrisa, Devon se acerco, intrigado. ¿puedo saber de que ríen?.- las chicas le miraron y se observaron nuevamente, parecían compartir un idioma secreto que el nunca comprendería. La pelirroja se apresuro rompiendo el silencio, toco al chico y con una sonrisa declaro -¡la traes!, las chicas salieron corriendo en diferentes direcciones, Devon soltó una gran y sonora carcajada, sus ojos se encontraron por un segundo con los de Lucy, en las mejillas de la pelirroja se encendieron, jamás había visto unos ojos tan calidos y llenos de amor…
Lucy, lucy, despierta por favor.- repetían una y otro vez hasta que la oscuridad se disipo en la mente de la pelirroja que lentamente abrió los ojos.
¿estas bien?¿que sucedió?.- preguntaron los presentes al unísono, la chica llevo su mano a su cabeza, intento recordar lo que hacia momentos había soñado, intento recordar a las personas en sus sueños, al dueño de tan calidos ojos, pero su esfuerzo fue en vano. Los rubíes y las esmeraldas se encontraron en el momento en que un sentimientos e apodero de su corazón, tenían que ayudar a alguien, olvidando su malestar Lucy se levanto y abandono el gran salón siendo seguida de cerca por anahis, Latins salio después de ella. Algo sucedía, algo muy grande, céfiro pedía a gritos equilibrio, necesitaba a la guerrera del agua.
Por décima vez el báculo de Guruclef salio volando pero esta vez lo hizo hasta la puerta, que segundos después se abrió, las guerreras del viento y del fuego irrumpieron en aquel salón reservado solo para el Guru y sus aprendices. Clef estaba sorprendido nunca una guerrera mágica había puesto sus pies en aquel lugar. Las dos chicas avanzaron lentamente hacia la mágica criatura, sin saber por que o como, sus manos le tocaron suavemente, el agua que envolvía a la sirena en aquella esfera se torno brillante unos segundos y después volvió a la normalidad, solo que ahora era mucho mas pura, y las heridas de aquel ser habían sanado. Guruclef estaba sorprendido, y al ver a la sirena "respirar" tranquilamente, sus cabellos azul rey resplandecían suavemente y sus escamas y aletas parecían tomar vida. pero lo que mas le sorprendió fue ver aquella marca en la mejilla de las chicas. En la mejilla de anahis estaba la mitad de un dragón que había perdido sus alas.., mas aun así parecía elevarse y desaparecer en el ojo derecho de la chica, y la otra mitad estaba en la mejilla de Lucy, de lado contrario.
Latins entro a la habitación encontrando la respuesta al equilibrio que exigía el planeta. El rostro serio de Clef llamo la atención de las dos guerreras.
Sucede algo malo Clef?.- pregunto Lucy con su usual inocencia. Clef paso saliva perdiéndose en sus pensamientos. A pesar de que el dragón parecía dividirse solamente en 2 partes, la realidad era otra. A ese dragón le faltaban las alas, eso significaba que la propia Marina había depositado sus poderes en sus dos amigas y en alguien mas ¿pero en quien?¿en Devon? Sintió un poco de celos, pero se reprimió a si mismo por su estupidez... por que Devon estaba muerto, y si el cuerpo que contuviese el resto de la magia del agua no existiese el dragón estaría completo, pero eso no era así, a quien quiera que Marina cediese la tercera parte de su poder continuaba con vida, y … - sus ojos se abrieron con horror -estaba en céfiro.
Chicas… tenemos que hablar.- dijo con seriedad, sus ojos violetas centellaron, provocando un sonrojo involuntario en anahis. La chica sacudió su cabeza, su cabello se movió suavemente, pequeñas chispas azuladas se esparcieron por el aire y nadie pareció notarlas, ni siquiera Anahis.
Fin del capitulo
Ya se…muy corto… aunque mas de una persona querrá matarme por no actualizar mis demás historias…. Pero entre el trabajo, y el trabajo… y un poquitin de falta de inspiración… (en las otras historias)… pues de verdad lo siento…
