Todos en el palacio estaban sorprendidos por el cambio radical en la personal de las dos guerreras mágicas. Lucy estaba mucho mas impulsiva que de costumbre, mientras que anahis no abandonaba ningún reto, inclusive en ocasiones llegaba a ser ella la que iniciaba las confrontaciones, parecía haber abandonado su lado serio y cauteloso. Ahora reía con ganas y no media sus palabras. Lo que le causaba problemas con Paris.

Paris suspiro cansadamente, llamando la atención de Ascot.

¿estas bien? ¿ te sucedió algo?

Mmm… estoy bien… solo un poco cansado…

Y eso? ¿todo bien con anahis?- Ascot pareció dar en la llaga, por que Paris hizo una mueca de dolor.

Anahis corto conmigo ayer…- dijo apesumbrado

¡¿Qué!?...- los ojos de Ascot jamás habían sido tan grandes.- ¡¿estas hablando enserio?!.- Paris asintió lentamente.

Si, después de la cena sin importarle que gurucleff estuviera presente. me dijo algo así como… eres un buen amigo… espero nunca perder tu amistad…- el rostro de Ascot se puso mas pálido de lo normal… eso había sonado tan familiar… antes de que Marina volviera al mundo místico, el intento declarársele pero , la peliazul no comprendió lo que el trataba de decirle… ya que respondió "yo también te quiero Ascot… eres un gran amigo… espero nunca perder tu amistad." El castaño sacudió su cabeza… no, eso no podía ser verdad… ya estaba imaginando cosas. Anahis no podía haber dicho lo mismo que marina… Ascot desvió su mirada al cielo azul, azul como sus cabellos, azul como sus ojos. El dolor por la perdida de marina le estaba ocasionando serios problemas. En mas de una ocasión creyó verla en Lucy…

¿estas bien?.- pregunto Paris. Ascot sonrió, ya no lloraría la muerte de marina, ella no querría eso.

Claro.- ambos chicos vieron a las dos guerreras pasar a la enfermería, donde había sido transportada la sirena.

La sirena de cabellos azul rey abrió los ojos encontrándose con los ojos rubíes fijos en los suyos.

¡hola!.- saludo la pelirroja, la sirena le observaba fijamente sin expresión en su rostro. Los ojos de Lucy y Anahis brillaron de emoción. Frente a ellas estaba una sirena… una sirena de verdad.

Guruclef y su aprendiz observaban sorprendidos a las guerreras magicas.

¿Qué sucede?¿por que están tan emocionadas?.- si bien la sirena era hermosa, había cientos de ellas en céfiro.

¡es una sirena!.- exclamo Lucy.- en Tokio… en el mundo místico solo se escuchan leyendas donde las sirenas se llegan a enamorar de humanos, pero nunca se a comprobado su existencia.- las oreja s de gato aparecieron el a cabeza pelirroja, cuando se volvió a Guruclef, su vista se fijo en el rubio que lo acompañaba.

Anahis ni se molesto en voltear a ver a Guruclef, por alguna razón que no entendía el pelilavanda le ponía nerviosa. Con lentitud la rubia toco a la sirena. Su cabello azul rey se elevo, descubriendo una cicatriz en forma de dragón oriental (como el del ova) en su espalda. Guruclef palideció al ver aquella cicatriz. Quien ahora tenia forma humana. Las mejillas de Guruclef se tiñeron de rojo así como las de su aprendiz.

Un tenue resplandor se extendió por el cuerpo de la chica transformándose en un bello vestido blanco.

¡que linda exclamo Lucy, mientras saltaba y abrazaba a la sirena.-¿Cómo te llamas?.- la expresión de la sirena seguía pasiva y sin emoción alguna.- ¿no lo sabes? mmm… te llamare Umi ¿esta bien?.

Guruclef y su aprendiz se observaron entre si. Umi, como mar… como Marina.

Lucy.- murmuro cleff. La chica le observo confundido.- no creo que sea sano que la llames así; esta chica no remplazara a marina.

Los ojos de Lucy se acuaron, guruclef trato de calmarla, su mano viajo a la cabeza de Lucy, pero un fuerte golpe le alejo. El pelilavanda se sorprendió al ver a Anahis tan molesta frente a el.

No te atrevas a decirle nada, ¡enano!.- los ojos azules del gran guru se abrieron con sorpresa. Los ojos verdes de Anahis se habían tornado azules y le miraba amenazante.- Lucy puede ponerle como se le de la gana, y yo estoy de acuerdo con ese nombre… después de todo nosotras salvamos su vida y si ella no tiene la capacidad de elegir un nombre, nosotras le otorgaremos uno.-

¡Anahis!... esto tiene que parar.- sentencio el gran Guru sorprendiendo a todos en la sala, inclusive a Latis, Faris y Ascot, que iban ingresando a la habitación.- me veré obligado a retirar la magia que Marina deposito en ustedes.

¡¡¿Qué?!!- exclamaron las dos guerreras al unísono.

No… no puedes hacernos esto. Yo no quiero.

Anahis, ¡por dios!... ¿te estas escuchando?¿te das cuenta de lo que has hecho desde que tienes la magia de marina?.- la chica dio un paso hacia atrás, mientras negaba con la cabeza. No sabia a que se refería Cleff.- ¡terminaste con Paris, ¡el amor de tu vida!- los ojos de la chica se hicieron grandes de la impresión, mientras que poco a poco el color azul perdía su intensidad, siendo reemplazado por el verde esmeralda que Paris tanto amaba…- ¡Sin importarte lo demás! O me vas a decir ¿que de la noche a la mañana dejaste de amarlo?, ¡acéptalo Anahis, la magia y los sentimientos que Marina te heredo están haciendo un enredo con tu vida!.- la chica negó, mientras lagrimas abandonaban sus ojos, el azul y el verde se mezclaban una y otra vez en sus ojos. ¿Por qué Guruclef le hablaba así?¿acaso no agradecía que estuviera con vida?¿que estuviera ahí?¿que le amara?... Anahis no pudo soportar mas la confusión y salio de ahí… ella mantendría con vida lo que quedaba de su amiga… no importaba nada mas. Nadie la siguió, lo mejor era que Anahis estuviera sola en esos momentos.

La inocente voz de lucy le trajo a la realidad – Cleff… esa cicatriz aun le duele.- dijo con tristeza la chica. Todos se sorprendieron.- ¿Qué podemos hacer para que sane?.- Guruclef sacudió su cabeza.- ¡quiero ayudarla!

Lucy… existe una manera de ayudar a Umi.- dijo con tristeza.- el tatuaje de su espalda, es la marca de que un Dragón le ataco.

¿un dragón?¿porque?.-

Eso es muy sencillo, mi querida niña. Los dragones buscan de coleccionar cosas… tesoros hermosos. Y el corazón de las sirenas es particularmente hermoso. Al retirarlo del pecho de estas… se transforma en una increíble joya, sumamente hermosa.

Y ¿Cómo podremos recuperarla?.- pregunto con determinación.

Solo alguien nos puede ayudar a encontrar a ese dragón.- dijo con seriedad

¿Quién? .- preguntaron todos.

Seres…- murmuro con seriedad.- y me temo que para esa misión es necesario que conserven lo que Marina les otorgo. Por que si no lo hacen. Seres no les hablara y en el peor de los caso podría atacarlas.- Lucy se levanto.

Yo conservare la magia de Marina… el tiempo que sea necesario para ayudar a este ser…- dijo con seriedad. Mientras pensaba en lo doloroso que seria dejar ir lo ultimo que su amiga le dejo, un rápido vistazo al rubio quien ahora ayudaba a Umi a incorporarse.

Fin del capitulo

¿Qué tal? Lamento la tardanza… pero al fin pude ordenar mi cabeza jeje.