Yo conservare la magia de Marina… el tiempo que sea necesario para ayudar a este ser…- dijo con seriedad. Mientras pensaba en lo doloroso que seria dejar ir lo ultimo que su amiga le dejo, un rápido vistazo al rubio quien ahora ayudaba a Umi a incorporarse.
Una corriente eléctrica recorrió su cuerpo, su corazón le dolía al observar como Trevor era bueno y amable con Umi. La chica mordió su labio inferior, y hablo sorprendiendo a todos.
Cleff ¿puede Umi dormir conmigo y Anahis?.- nuevamente el doushi le observo sorprendido. No entendía como las chicas no se daban cuenta de que trataban de sustituir a Marina… de que Umi tomara su lugar o ¿era la magia depositada en ellas la que exigía la cercanía de un ser marino?. Para mantenerse con vida. El pelilavanda asintió. Las dejaría por ahora, permanecer al lado de la sirena. Una vez que la criatura recuperara su corazón, esta dejaría de se marina a los ojos de las chicas. Y ellas finalmente aceptarían la muerte de su amiga… y dejarían que su magia regresara al templo marino, donde encontraría descanso.
Al ver que Guruclef había accedido Lucy no perdió tiempo y alejo a Umi de Trevor, no es que estuviera celosa, pero no podía permitir que Umi se enamorara de Trevor. O no, ellos no podían estar juntos, ella era una sirena y el un humano… que tal y el no le amaba, y su amiga se transformaba en espuma, definitivamente no eran celos, era solo preocupación por el bienestar de su amiga. Después de todo Umi volvería al mar y la dejaría de nuevo, prefería eso a que su amiga desapareciera para siempre como espuma de mar… las lagrimas intentaron salir por sus ojos, pero al ver los ojos de la chica tan azules y tan puros como el mar, todas esas emociones revoloteando en su pecho se calmaron. Y con agilidad saco a la chica de la enfermería quien poco a poco se fue contagiando por las emociones de felicidad de Lucy, y aquel resplandor azul que le rodeaba, se fue transfiriendo a su brazo lentamente.
Una bola blanca separo la mano de las dos chicas, un suave puuuuu. Salio de los labios de la suave bola blanca.
Nicona!!!.-exclamo la pelirroja mientras se lanzaba en persecución del blanco conejo que saltaba de un lado a otro. Umi sonrió tenuemente mientras comenzaba a seguir a Lucy. Unos ojos castaños observaron a la chica de cabellos azules recuperar algo de vida, una suave sonrisa y un brillo lleno de amor se extendió por sus pupilas, no cabía duda de que cada que una de las guerreras mágicas le tocaban la vida volvía a ella. Un pensamiento se formo en su mente, Aunque fuera de lejos, el le cuidaría… algo le decía que en un pasado no pudo hacerlo como se debía. Pero esta vez seria diferente, después de todo la muerte no seria un impedimento, volvería a morir por ella si fuese necesario. Suavemente recorrió la cicatriz de su rostro, sus pensamientos se tornaron confusos… Marina le saludaba con una sonrisa en su rostro, desde lo alto de su colina favorita… su lugar secreto. Así le llamaban.
Trevor.- llamo una voz detrás de el.- es hora de continuar con el entrenamiento, ahora Umi puede andar por el castillo por su propio pie, no es necesario que te preocupes por ella, después de todo Lucy esta con ella. – el rubio asintio mientras aquel tono castaño desaparecía de sus cabellos rubios. Guruclef le observo fijamente. Aun recordaba cuando encontró a Trebor inconciente en el interior del bosque del silencio. Aquella horrible herida atravesaba su rostro, mas aun así había sobrevivido. Y todo gracias a su propia magia. Pero, cuando el chico despertó sus memorias habían desaparecido. Fue por eso que le acepto como su aprendiz, por ser poseedor de una gran fuerza de voluntad.- ¿estas listos?.-
Siempre, su excelencia.- dijo con una reverencia y siguió al gran doushi por los pasillos del castillo.
La tarde paso rápidamente, y también lo hizo la hora de la cena, donde Anahis brillo por su ausencia, Lucy observo su plato fijamente, era su culpa que Anahis estuviese tan confundida… si su magia estuviera en el lugar donde pertenecía , nada de eso estaría pasando. Si hubiera huido con Devon cuando tuvo la oportunidad, pero, la chica apretó sus labios. Ella no quería abandonar a sus amigas… si no hubiera sido tan egoísta todo seguiría como antes.
¿huyamos juntos Marina.!!!.- exclamo Devon con una sonrisa, recostado en el césped, volvió su vista hacia marina.
¿Huir?.- pregunto la peliazul con el rubor por todo su rostro. Sin abandonar aquella cómoda posición sobre el césped de su lugar favorito.
Si… romántico ¿no?.- pregunto con aquella sonrisa tan coqueta que le caracterizaba, mientras rodaba sobre si mismo para quedar sobre marina.- aunque, es mas romántico si yo te robo…- agrego con voz seductora, para después robarle un calido beso a su novia. Una vez roto el beso el chico rodó con la chica entre sus brazos, ahora era el turno de Marina de quedar sobre el.- ¿qué opinas?.-
¡Estas loco!.- dijo con amor.- ¿de que huiríamos?.- pregunto sonriente.
De todo y de nada…- exclamo.- ¡te tendría solo para mi!.- grito haciendo que la peliazul se sonrojara.
El rubor se extendió por sus mejillas mientras observaba los ojos de Trevor fijamente. Una mano sobre su hombro le trajo a la realidad, se volvió hacia la persona que le interrumpía y se encontró con Latins, el espadachín le observaba con molestia. Y el resto de la mesa con sorpresa. Eso si que era nuevo, lucy embelezada con alguien mas que no fuese Latins… era lógico que el espadachín estuviera enojado. Después de todo, el resto del salón se había dado cuenta de aquel sentimiento en los ojos de la guerrera del fuego. Era amor, sin duda alguna.
yo…- hablo la chica.
No es necesario…- hablo Latins sorprendiendo a Lucy.- entiendo lo que sucede aquí… y es normal sabes, después de todo…- el dolor se notaba en su voz.- nadie conoce a su verdadero amor a los 15 años.- dijo para después levantarse y abandonar el salón.
Lucy estaba en shock, su querido Latins la había terminado… las lagrimas no tardaron en salir y la chica se soltó llorando, aforrándose en la persona a su lado, Umi se sorprendió al sentir el peso de la pelirroja sobre ella… y para sorpresa de todos le abrazo con cuidado mientras le acariciaba suavemente sus largos cabellos.
Guruclef cerro sus ojos con fuerza, tendría que hablar con Latins y hacerle entender que esos sentimientos de amor no eran de Lucy, eran de Marina…- sus ojos se abrieron de sorpresa y su vista se fijo en Trevor y finalmente aquella cicatriz tomo forma… eran las dos alas que faltaban. Con un rápido movimiento abandono el salón. El aire le faltaba ¿qué significaba todo eso?¿trevor era Devon?.
