La mañana llego, Lucy se levanto sus ojos lucían hinchados, había pasado toda la noche llorando, Anahis le recibió en la habitación con los brazos abiertos, que Lucy acepto gustosa. Umi le siguió en silencio y se acomodo de lado contrario al de anahis, la rubia le observo por un momento y después se dedico a consolar a Lucy. Así que las chicas no estaban muy frescas que digamos.

Guruclef entro a la habitación.

- chicas… estan seguras de querer ir a ver a seres?.- pregunto el Gran hechicero de céfiro, al notar las ojeras en las tres chicas. La culpa llego a el, no había podido confesarles que Trevor, era en realidad Devon… No podía aceptar el hecho que su querida Marina estuviera muerta y el joven que le juro amarla y protegerla estuviera con vida. Lucy se levanto limpiando sus lagrimas…

- claro que iremos Cleff… Umi merece tener su corazón de vuelta.- hablo mostrando su faceta de justiciera, que siempre le caracterizo. Eso tranquilizo a Cleff, al parecer el dolor del rompimiento con Latins era superior a cualquier rastro de magia de Marina. No por algo Lucy era una de las personas con mayor fuerza de voluntad en céfiro.

- esta bien, síganme chicas.- el gran doushi les guió al gran salón, donde les esperaban Ascot, Paris , Trevor y Latins. Lucy evito ver al pelinegro a los ojos, Anahis también se rehusó a enfrentar a Paris. Por que una parte de ella quería lanzarse a sus brazos y otra quería olvidarlo y ayudar a Umi.

Una vez todos estuvieron reunidos en el salón cleff hizo que formaran un circulo a su alrededor y con rapidez les telé transporto al centro del templo de seres. Cleff suspiro al observar donde se encontraba, la gran escultura del dragón de Agua, se erguía con orgullo frente a ellos. Anahis y Lucy sintieron como su corazón exigía acercarse a seres. Y su cuerpo así lo hizo, una estela de vapor se extendió por el lugar y seres fue adquiriendo su color azul rey. Su pecho comenzó a moverse. Su cabeza se inclino y sus ojos se encontraron con las chicas y los jóvenes que les acompañaran. Cleff dio un paso hacia atrás al observar aquel dolor en los ojos del gran dragón.

¡¡¡¡chicas aléjense de el!!!!.- grito rompiendo el silencio. Seres gruño mostrando sus largos y filosos colmillos. Lucy y Anahis dieron un paso hacia atrás al escuchar la advertencia y ver la pose amenazante en la que se encontraba el dragón. Quien vatio sus alas fuertemente provocando una gran ráfaga de viento que mando a volar a nipona, Latins y Paris se agacharon tratando de mantenerse en el suelo, mientras que Ascot fue elevando y lanzado contra las paredes del templo. Seres Rugió y comenzó a lanzar agua a presión a todos los presentes, muy pronto Latins y Paris cayeron inconciente. El dragón se movió con rapidez acorralando a las guerreras, Umy permanecía en el suelo. Un aletaso vasto y las chicas salieron volando, cayendo junto a Ascot. La chica de cabellos azules observaba aterrorizada como el dragón se preparaba para dar el golpe final.

Seres avanzó rápidamente su hocico se fue abriendo... tenia que detenerlos… ellos le acian daño… le tenian acorralado y si no hacia nada acabarian con su vida. Sus fauces se cerraron sobre el hombro de aquella chica… sentía los huesos de su hombro y brazo quebrarse ante la presión de sus dientes. La chica soltó un gemido de dolor. Anahis y Lucy observaron todo sorprendidas. ¿Por qué un ser sin corazón les había salvado? Un fuerte resplandor cubrió la habitación, las lágrimas corrieron por los ojos de seres. Guruclef se levanto con dificultad al observar como el odio y el dolor en los ojos de seres se desvanecía, transformándose en culpa y arrepentimiento.

Mi querida niña.- resonó la voz de seres en la cabeza de todos los presentes. Las lágrimas corrieron finalmente. Con lentitud abrió sus fauces, sintiendo el sabor a sangre en su boca. La chica sonrió levemente, intento llevar ambas manos al rostro de seres, pero solo una lo logro. Con suavidad recorrió sus escamas. Guruclef casi se desmaya de la impresión… frente a ellos se encontraba Marina… su amada guerrera mágica. Una pequeña esfera abandono el pecho de seres y entro en el de Marina… la chica pudo sentir aquel dolor… vio el cuerpo de sus padres… sintió el calor de las llamas sobre su piel. Un fuerte grito salio de sus labios y callo al suelo inconciente. Lucy, Anahis y Trevor quien ya había despertado corrieron hacia ella, los tres con un mismo pensamiento ayudar a Marina. Una esfera salio del pecho de Anahis y de Lucy, mientras que los cabellos de Trevor tomaron un color castaño. La marca en las mejillas de las chicas desapareció, mientras que la de Trevor permaneció en su rostro. Todo eso parecía estar en cámara lenta. Guruclef no podía creer lo que pasaba... Marina, su querida Marina, había salvado su vida y la de Trevor. Y ahora estaba frente a el.

Fin del capitulo.