Paris suspiro, siempre creyó firmemente que cuando Anahis devolviera los poderes y sentimientos de Marina, correría a sus brazos y le pediría que volvieran a estar juntos. Mas eso no había pasado, la aparición de la peliazul habia desencadenado un alboroto en el castillo, el mismo céfiro se revolvió de alegría al sentir a la guerrera del agua de vuelta, devolviéndole el equilibrio a su medio ambiente. Ascot y Caldina habían bailado y celebrado durante horas, mandando a quienes les interrumpieran derechito al demonio.
El peliverde vio a Anahis pasar a la enfermería, sin siquiera molestarse en verle. Latins se puso de pie a su lado, entendía lo que pasaba; mas el en cambio se sentía un estúpido por haber terminado con Lucy, cuando el mismo Cleff les habia explicado que Marina no solo habia depositado la magia sino algunos de sus sentimientos para mantener el poder de agua con vida.
Trevor entraba y salia de la habitación , no estaba seguro si confesarle a todos que el era el chico del mundo místico, que había conquistado a Marina y casi muere por ella; de no haber sido enviado a ese mundo… y si no poseyera esa gran fuerza de voluntad.
Mi querida niña…- hablo una voz sabia y llena de amor. La peliazul levanto la vista, encontrándose con aquellos ojos azules que le miraban calidamente. Se irguió tratando de encontrar un mejor ángulo.
¿seres?.- pregunto mientras estiraba su mano hacia el pequeño dragón que era sostenido por el gran guru.
Así es mi niña.- la chica extendió sus brazos y el pequeño dragón salto a estos, la calidez embargo a marina… era tan diferente a ser consolada por Lucy… era como estar en el agua, la corriente parecia llevarse sus penas.
Seres!!.- exclamo la chica.- no sabes cuanto te extrañe… cuanto te necesite en esos momentos.-
Lo se…- hablo el machin.- yo nunca he dejado tu lado, siempre he estado en tu corazón, por eso cuando desapareciste y tus recuerdos de aquellos momentos llegaron a mi. No pude soportarlo, me transforme en estatua, esperando que el dolor desapareciera, mas nunca lo hizo. Solo se quedo en pausa; cuando recupere la vida el dolor seguía ahí… y hasta que esta herida no se cierre con el tiempo, aun sentiré tu dolor; porque yo como tu guardián no solo comparto tus alegrías y triunfos sino también tus derrotas y tus penas. – el corazón de Marina brinco de alegría, la calidez de las palabras de seres embargaban su pecho.
Guruclef sonrio, aunque la duda asaltaba su mente y corazón ¿conocía Marina la identidad de Trevor?¿Debía obviar el hecho de que el chico que había muerto por Marina estaba ahí e intentar conquistar el corazón de la peliazul?. Guruclef sacudió su cabeza, eso era demasiado confuso… quién quiera que halla dicho que el gran Guru de céfiro debería tener todas las respuestas estaba equivocado, muy equivocado. El pelilavanda observo a Trevor que aun no se decidía entre entrar o no a la habitación de Marina. La puerta se abrió, Anahis y Lucy salieron de la habitación con una gran sonrisa en su rostro, su querida amiga estaba con vida, aunque no podían evitar sentir pena por los padres de esta.
-Mi niña!.- los gritos de Caldina paso entre los presentes, seguida por Ascot.-
- Caldina!.- llamo Guruclef con la clara intención de detener a la sexy morena, pero la mirada de esta le hizo pasar saliva.- no, nada.
¡Caldina la ahogas!. – la voz del castaño salio de la habitación.
¡perdóname mi niña!.- se escucho el grito de Caldina.- no pude contenerme.- la suave risa de Marina recorrió los pasillos, captando la atención de Trevor y Guruclef, un sonrojo se acomodo en las mejillas de ambos.
El chico del mundo místico paso saliva, su corazón había latido desbocado al escuchar la risa de su querida Marina. Eso era una Señal, debía decirle a su querida sirena quien era él. Guruclef sonrío y la determinación brillo en sus ojos, el amor era algo muy misterioso, no podía negar cuanto amaba a su querida niña y por eso no se iba a resignar, lucharía por ganarse el amor de la peliazul.
Fin del Capitulo.
Ya se que no tengo vergüenza alguna… y no, no estaba muerta. Andaba de parranda por Europa. Pero ya estoy de vuelta en México lindo y querido.
