Habia pasado una semana desde que Marina habia vuelto con ellos, seres permanecio todo este tiempo con la forma de un pequeño dragón, paseando por el palacio. Anahis observo al dragón sorprendida, este perseguía a Nicona por el salon del trono; una gota recorrió su frente, eran tal para cual… mordió su labio, sentía un poco de celos, al ver como el lazo entre Marina y su Mashin se hacia mas fuerte cada día… mientras que ella y Windom.

celosa, mi niña del mundo místico.- retumbo la sabia voz de Windom en su cabeza, las mejillas de Anahis ardieron.

Un poco".- confeso. Escucho la risa del mashin y a los pocos segundos una hermosa y pequeña ave color azul se materializo en sus brazos, la rubia pego un pequeño salto. Una vez recuperada de la impresión abrazo a la pequeña ave, era un alivio tenerle ahí; A pesar de que una semana habia pasado, no habia logrado reunir el valor para hablar con Paris, cada que lo encontraba no podía evitar salir corriendo.

El grito alegre de Lucy le trajo a la realidad, Guruclef trataba de calmarla pero la chica corría detrás de un pequeño cachorro de León, tan rojo y calido como el fuego. Anahis sonrio, al parecer no era la única celosa. Marina se levanto con cuidado, a pesar de que la herida en su hombro se habia cerrado con magia, aun tenia unos cuantos moretones, Guruclef le dedico una mirada llena de preocupación; el cuerpo de Marina no habia aceptado del todo la magia curativa de Anahis, ¿seria por que la chica aun no tenia toda su magia? Observo a Trevor con reproche ¿por qué no le entregaba su magia a marina?¿que no la amaba?. Marina trastabillo y todos en el salon le miraron asustados, la chica caería al suelo. Pero los fuertes brazos de Trevor le detuvieron con suavidad. La chica le observo fijamente y sacudió su cabeza, mientras sus mejillas se ponían rojas.

Yo.. puedo sola.- la chica se separo bruscamente de el, y ahora quien detuvo su caída fue el gran guru.

¡Marina!.- le regaño Anahis.- ¡deja de ser tan orgullosa! ¡nadie te culpara o mirara mal si aceptas que no puedes sola!

La chica asintió con las mejillas coloradas. Pero aun así se separo lentamente de los dos chicos. Tal vez si necesitaba ayuda, pero… le dolía estar cerca de clef… y le rompía el corazón estar junto a Trevor; cada que veía al rubio, solo podía pensar una y otra vez en como Devon habia perdido la vida por su culpa… ¡no podía permitirse ser débil!

Marina!.- saludo Ascot, iluminando el rostro de la peliazul, un pinchazo lleno de celos atravesó el pecho del gran guru y de su aprendiz. Marina sonrio y se lanzo a los brazos de Ascot. ¡adoraba al castaño!¡era como su hermano menor! Y sabia que el le quería de la misma manera, eso le tranquilizaba, era como si una nueva familia le acogiera en sus brazos. – mis amigos quieren verte.- dijo con alegría. La chica asintió, ella tambien queria verlos. Su corazon se llenaba de calidez cada que alguien le recibia con una sonrisa como la de Ascot, hasta primavera le habia sonreido cuando se encontraron. El dolor en su pecho se calmaba y la paz le envargaba de inmediato.

Marina suspiro y seres le observo desde su regazo.

sucedió algo que te molesto?.- pregunto con calidez.

No.- negó la chica con suavidad.- es mi culpa que Anahis y Lucy tengan tantos problemas con Paris y Latins ¿verdad? NO debí depositar mi magia en ellas.

No digas eso!.- el pequeño dragón se levanto.- ¡si en verdad se aman, ellos solucionaran sus problemas!.

Pero

Nada de peros.- le reprendió el dragón.- si hubieras decidido morir en lugar de luchar por seguir con vida, tus amigas no te lo habrían perdonado…. ¡ni yo!. Así que deja de auto compadecerte.- le reprendió el dragón. La chica le observo y rompio el silencio con una sonora carcajada, ¡solo seres lograba meterla en cintura! Ni siquiera el enano de Cleff lo lograba.

Trevor paso saliva, tenia que intentar acercarse a Marina.

Hola.- saludo

Hola.- respondió la peliazul, sin voltear a observarle. Trevor sonrio tenuemente. Así habia sido… cuando se reencontró con Marina, en el instituto.

La chica no se habia dignado a mirarle ni siquiera de reojo… a el! Uno de los chicos mas guapos de la escuela, bueno, eso habia escuchado por ahí. Sin pedir permiso se sentó a su lado, bajo la sombra del viejo cerezo.

¡que te propones!¡yo llegue primero!.- reclamo la peliazul.

El chico sonrio y negó suavemente.- yo llegue primero.

¡Eso no es verdad! ¡cuando yo llegue no había nadie!¡no te vi por ningún lado!

Si hubieras levantado la cabeza tal vez me habrías visto.- dijo mientras señalaba la gran rama sobre sus cabezas. La chica se sonrojo, ella habia sido la intrusa.

Ya me voy.- se levanto pero la mano del chico le detuvo

¡No!.- exclamo

¿qué?.-

no es necesario, la sombra del cerezo es muy grande y tu… no eres mala compañía, Marina – la manera tan suave en que pronuncio su nombre, atrajeron su atención completamente, observo los ojos miles del chico fijamente y una hermosa sonrisa apareció en sus labios.-

tu tampoco eres mala compañía.- murmuro y tomo asiento junto al chico, ladeo su rostro y con una gran sonrisa pronuncio el nombre del chico.- Devon.-

Marina sacudió su cabeza, sus mejillas estaban encendidas y se levanto con esfuerzo… ¡no quería, que Trevor se atreviera siquiera a intentar ocupar los recuerdos de Devon! ¡ no lo permitiría! Avanzo sin molestarse a verle, dejándolo con la palabra en la boca. El chico le observo partir.

Tanto me amas…- murmuro con voz triste, "no", respondió una voz en su cabeza "ella no te ama a ti, Ama al chico que responde al nombre de Devon, ¡no a esta figura que has elegido no abandonar!" el rubio palideció. Eso era verdad… ¡todo aun estaba muy reciente! Talvez… debía decirle la verdad… decirle que el era Devon!.

Marina entro al baño, necesitaba calmarse… necesitaba… observo su hombro, un manchon oscuro se extendía por su ropa, la retiro con esfuerzo, encontrandose con las vendas manchadas de sangre. paso saliva ¿por qué habia vuelto a aparecer?... respiro profundo tratando de que su magia se tranquilizarse. La herida se cerro lentamente. Mordió su labio, tenia que mantenerse calmada… porque por alguna razón, su cuerpo no quería responder a la magia curativa de Anahis.

Fin del capitulo

Bueno, aquí estoy de vuelta… ¡no me maten! ¡no tengo escusa! ¡espero que lo disfruten!