Capitulo

¡Marina!.- grito Devon desde la sombra del cerezo, la chicao corrió hacia el sin dudarlo. Tenía que decirle que había Ganado el primer lugar en el torneo nacional de esgrima.

Hola, Devon.- saludo con las mejillas rojas, hacia un tiempo que sus piernas se ponían como gelatina cuando se acercaba al castaño. "es amor".- grito una voz desde el fondo de su mente. Las mejillas de marina se encendieron por centésima vez esa semana.

Hola.- dijo con una Hermosa sonrisa.- y saco una Hermosa rosa roja.- felicidades.- dijo con seguridad y cariño.- eres muy ruda para ser tan Hermosa.- Marina se sintió derretir y tomo la Hermosa rosa entre sus dedos.

Gracias.- dijo apenada, con sus ojos ocultos detrás de su fleco, no sabía que mas hacer… ¿debía decirle los efectos que ocasionaba al tenerle cerca? Mordió su labios.- yo… lo siento no se qué…- dijo muerta de los nervios, el castaño sonrió con ternura.- que hacer…- murmuro con voz entrecortara. Sintió como la mano del chico levantaba suavemente su mentón, permitiéndole apreciar los zafiros profundos llenos de emociones.-

- pero yo si.- murmuro con seguridad.- Te amo.- dijo con firmeza antes de unir sus labios con los de la chica. El sonido de una tormenta despertó a Marina de su hermoso sueño. Retiro un par de lagrimas, extrañaba mucho a Devon. Una fuerte ráfaga de viento revolvió su largo cabello, la peliazul levanto el rostro encontrándose con algo que jamás creyó ver desde que habían derrotado a Devonair… el cielo de céfiro estaba cubierto de nubes de tormenta. ¿Cómo había llegado ahí?... palideció la chica mientras se hacía ovillo debajo de un gran árbol buscando refugio. Sujeto con fuerza su cabeza… había ido a un día de campo con todos los chicos…

Flash back.

Anahis y Paris caminaban alejados de los demás, al igual que lucy y Latins. Marina les observo de reojo, perdida en sus pensamientos. La mano de Ascot en su hombro le saco de su mundo. El castaño le sonrió cálidamente trayéndole bienestar de inmediato.

¡Ya estamos aquí!.- canturreo Caldina mientras hacia una especie de danza con la canasta del picnic en mano.

¡no hagas eso Caldina! Tiraras todo.- recrimino el castaño a la sexy morena. Quien solo le mostro la lengua en respuesta. – vengan a comer tortolos!.- grito caldina mientras extendía el mantel a cuadros.- Anahis y Lucy estaban rojas como cerezas, y Marina solo pudo atinar en reír. Todos le observaron enternecidos, hacia tanto que no escuchaban la risa de la guerrera del agua. Seres salto de los brazos de marina, para comenzar a jugar con wimdom y lexus (no puedo recordar como le llaman en la serie… solo en el ova, si alguien sabe por fa dígame), Marina observo al pequeño dragón correr arregle por los campos… el también merecía ser feliz y dejar de cargar con todo el peso que ella deposito sobre el, la comida transcurrió con normalidad o al menos eso se suponía, el castaño hizo una pequeña mueca de asco… el ambiente se había tornado tan cursi, que el estomago se le estaba cerrando. El rubio le observo de reojo, el estaba completamente de acuerdo con el castaño. Hasta Guruclef quien al principio había visto la escena con añoranza, deseando algún día ser partícipe de una. Ya tenía una pequeña mueca de desagrado en el rostro. Marina oprimió con fuerza su falda, porque ver a sus amigas tan felices le hacía sentir tan mal?... observo a Latins abrazar protectoramente a Lucy, mientras que parís le daba de comer a Anahis que estaba sumamente avergonzada. Mientras que Caldina y Ráfaga era una historia sumamente diferente, esos dos se daban tiernos besos debes en cuando. Marina dejo su plato a un lado, sin ser perdida de vista por los 3 chicos solteros en el día de campo.

- ¿A dónde vas?.- pregunto haciendo que todos le observaran, Marina se sonrojo. ¡Ascot era un indiscreto!. Se acerco a él.

- a donde se va sola.- dijo con las mejillas rojas y sin más se dirigió al baño portátil que Nicona había traído con ella. Todos regresaron su atención a la comida, tal vez era mejor no presionar a marina tanto.

- sostuvo con fuerza la perilla de la puerta… el aire le faltaba nuevamente. Sentía tantos celos, tanta envidia, tanto odio… ¡odiaba a los asesinos de sus padres!¡a esos monstruos que le arrebataron todo.. su felicidad, su familia… su mundo. Levanto el rostro, tenia que salir de ahí… no podía más, ver a todos tan felices solo le hacían añorar todo. Salió corriendo lejos del pequeño campamento, muy pronto se interno en el bosque, tropezó con una rama y rodo colina abajo. Y ahí se quedo, derramando lagrimas por su amor perdido… sumergiéndose en recuerdos de tiempos mejores.

Fin del flash back.

Así fue como había llegado ahí… pero la verdad, no tenia deseos de volver con ellos.

La tormenta en céfiro tomo más fuerza, Guruclef observo por la ventana del pequeño refugio improvisado que Nicona había conjurado. Se sentía tan estúpido por no haberse percatado de la ausencia de marina, hasta que la tormenta se desato. Las ramas de los arboles crujían debido al terrible viento. Anahis sujeto sus oídos, céfiro gritaba asustado por la fuerte tormenta que se acercaba. Lucy se abrazo a Latins, quien le rodeo con sus fuertes brazos.

Tenemos que encontrarla pronto.- exclamo Caldina al borde del llanto, es peligroso para ella estar ahí afuera…

Y es peligroso para nosotros que ella sigua en este estado.- comento Guruclef con tristeza.

¿a qué te refieres Clef?- preguntó Ascot preocupado, Trevor mordió su labio y desvió la mirada, el sabia a que se refería Guruclef.

¡Que te lo explique Trevor, después de todo es su culpa!.- todos observaron sorprendidos al rubio que solo bajo los hombros y el rostro avergonzado.- ¿no es así Devon?.- Anahis y Lucy observaron al rubio anonadadas… ahora que lo decían el chico era idéntico… salvo por el color de ojos y cabello así como esa horrible cicatriz. La rubia palideció, esa cicatriz… estaba formada por el par de alas que le faltaban al dragón que llego a aparecer en su mejilla. Un par de lágrimas corrieron por las mejillas de Trevor, su cabello se torno castaño por unos segundos y esos ojos que inclusive a ellas les hacía temblar. Todas las chicas presentes ahogaron un suspiro al ver a Devon de pie frente a ellas. Caldina estaba maravillada, su pequeña había elegido a un chico tan lindo como el… podía ver su alma pura y llena de amor a través de esos ojos chocolates tan cálidos, derramo un par de lagrimas… su pequeña sería tan feliz cuando volviera a encontrar a esa persona tan especial.

El viento sacudió con fuerza el pequeño refugio, todos cayeron al suelo, el castaño cubrió sus oídos con sus manos, ¡todo eso era su culpa!... tenía que encontrar a Marina lo más pronto posible… no podía volver a ser la causa de su tristeza.

Fin del capitulo.

¡no me maten! ;_; jeje aquí esta… ya estamos llegando a la recta final de esta historia.