México

Amarte duele –odio amarte tanto–

Un beso.

"Te odio" pensó el chico de cabello negro

Un beso.

"Eres un desgraciado" pensó el mexicano mientras trataba de apartarlo de él

Una caricia bajo la ropa

"Maldito pervertido" Dentro de su mente Pedro lo maldijo con todas las palabrotas que podía recordar

Un dedo jugando con su ombligo.

"Odio ser tan débil. Odio amarte tanto" pensó mientras un gemido involuntario escapaba de sus labios

¿Cómo habían llegado a ese punto? Hace rato estaba en medio de una gran fiesta por motivo de su cumpleaños, comida, música, buenos amigos, bailes, bebidas, diversión…todo estaba perfecto, Rosario había venido a su fiesta y también Martin había asistido y ambos le habían prometido tratar de comportarse decentemente a pesar de que no se llevaban muy bien para no echarle a perder su fiesta. Pedro sabia que a la colombiana y al argentino les costaba mucho esfuerzo estar sin pelearse o gritarse más de quince minutos y les agradecía enormemente lo que estaban haciendo por él.

¿Cómo es que había dejado todo eso y había terminado en esa habitación de hotel con Antonio acorralándole contra la pared? ¿Por qué había hecho eso?

Por él. Por España. Por Antonio.

No lo entendía, lo había dejado, se había independizado de él hacia dos siglos y aun seguía corriendo a su lado cada vez que el español lo llamaba, a Antonio solo le bastaba llamarlo, aparecerse en la puerta de su casa o silbarle para que el fuese corriendo a su lado.

Vamos era un trato peor que el de las prostitutas.

Antonio lo iba a buscar cuando se peleaba con Lovino, cuando tenía problemas y necesitaba compañía y Lovino no estaba dispuesto a escucharlo porque el español había metido la pata otra vez. Lo buscaba no por cariño o amistad, lo hacia porque tenia necesidad de hacerlo y el mexicano se sentía sucio y asqueado cada vez que cedía ante los deseos del hispano.

México ejercía para España el papel de amante y paño de lágrimas cuando el ibérico así lo requería y lo peor era que le gustaba.

Era como si ambos tuvieran la necesidad de estar con el otro. Una necesidad mutua

Le dolía y le encantaba. Lo asqueaba y lo hacia sentir bien

-Feliz cumpleaños Pedrito-dijo el español cuando el acto intimo entre ellos termino

-Gracias, Antonio-dijo el mexicano

-Te amo-susurro el español

-Y yo a ti-dijo Pedro en un suspiro

Amarlo dolía pero lo hacia feliz.