Austria
Amor aristocrático –Guitarras y violines–
Una bella melodía salía del salón de música en la casa de Austria, era una combinación de flamenco con música clásica. Lo que nadie sabio era lo que se escondía tras esa melodía.
La historia de dos antiguos amantes.
En las tardes, algunas veces España venia a la casa del austriaco, algunos decían que era para molestar al aristócrata pero la verdad era que el ibérico venia a visitar al austriaco por otros motivos.
Roderich lo sabia, lo conocía lo suficiente para saber cuando venia a fastidiarlo y cuando venia para "recordar viejos tiempos". Nunca traía nada, eso hubiera hecho a los demás sospechar y se suponía que ese era un secreto solo de los dos.
Su secreto.
Todo comenzaba igual: se saludaban y discutían. Pero todo cambiaba cuando entraban al salón de música.
Su escondite secreto.
Austria caminaba a un armario, lo abría y sacaba una guitarra y un violín de su interior, los ojos del Antonio resplandecían al ver los instrumentos musicales, sabía lo que eso significaba.
Sin decir nada, Antonio tomaba la guitarra y empezaba a tocar los compases de una antigua melodía, Austria lo seguía momentos después, las notas se entrelazaban creando un ritmo lento, apasionado, lleno de deseo.
Era como estar intimando sin tocarse siquiera
Les encantaba.
Antonio siempre tomaba la iniciativa pero Austria le dejaba en claro que no pensaba dejar que el fuera la parte dominante con una nota grave de las cuerdas de su violín.
La melodía seguía, las notas se entrelazaban lo mismo que sus cuerpos.
Cuando la melodía finalizaba estaban agotados pero eso no impedía que el español tuviera ganas de jugar con el austriaco, algo que molestaba al aristócrata pero interiormente –y eso jamás lo admitiría en voz alta– le encantaba. Las cosas terminaban con dos cuerpos moviéndose frenéticamente encima de un piano de cola, un austriaco molesto y avergonzado y un español con moretones en la cara pero alegre y satisfecho.
Y tan concentrados estaban el uno en el otro que jamás notaron que cierta húngara filmaba todo a través de un pequeño hoyo escondido en la pared.
