N/A: DISCLAIMER: ¡Rurouni Kenshin no es mío ni ninguno de sus personajes!

N/T: Ni Kenshin ni esta historia son míos, con el permiso de su autora Blueicequeen estoy traduciendo este fic.

-.-.-.-.-.-.-.- Cambio de escena

Capítulo 6

Shuichi no pudo evitar notar el extraño comportamiento de Kaoru. Desde la noche anterior la mente de Kaoru estaba tan absorta que a penas notaba su presencia. Parecía que ella estaba en otro mundo; el miedo pronto lo invadió ¿Kaoru habría descubierto sobre el? La miró con preocupación y ese pensamiento se desvaneció. No, no podía ser. Kaoru no había dicho una palabra al respecto o lo habría golpeado hasta hacerlo polvo contra el suelo. Se rió suavemente a ante ese pensamiento, ella era una mujer violenta. No… violenta no, ella solo estaba llena de espíritu.

La mente de Shuichi voló hacia el incidente de hacía más o menos una semana y tuvo que esforzarse para no reír a todo pulmón… ella era muy tierna.

…Flash back…

Kaoru miró al material azul con mucho entusiasmo, era hermoso y elegante. El género era suave al tacto y definitivamente sería muy cómodo para usar, estaba listo para usarse. Sin embargo, tendría que coserlo primero. Kaoru se preguntó en que lo podría trasformar, entonces un pensamiento vino a su mente.

Un gi.

Si Kenshin todavía hubiese estado viviendo en el dojo, Kaoru estaba segura que el hubiese cosido el gi por sí mismo. Pero el maldito rurouni tenía que irse. Muy bien, el se lo pierde. Pensó Kaoru confortándose a si misma, se felicitó por no dejar correr las lágrimas por el mero recuerdo de su ser; no valía la pena.
De todas formas, volviendo al material en sus manos, era muy bueno como para dejarlo, después de todo su gi blanco era algo viejo y realmente necesitaba uno nuevo. Definitivamente combinaría con sus ojos y con el color de su piel. Kaoru sonrió y asintió con su cabeza. Cosería el gi ella misma. Ahora, solo había un GRAN problema, ella NO sabía como coser ropa.

Seguro ella podía coser un trozo de tela y hacer obis para sus kimonos, pero coser un gi era diferente. Una necesitaba entrenamiento para eso, nadie había enseñado a Kaoru a coser. Usualmente, ella dejaba la ropa en la tienda para que la cosieran. Sin embargo, la mujer que sabía las medidas de Kaoru, se había ido de vacaciones por unos meses a la casa de su hija que vivía cerca del mar.

Kaoru tendría que ir a buscar otro sastre a Yokohama y no, no podía hacer eso, tendría que coserlo ella misma ¿Qué otra mejor forma de aprender que esa?

Tres horas después, Kaoru seguía sentada en su habitación con el costurero esparcido por todo el lugar y vendas tiradas en un rincón. Kaoru maldició de una forma para nada femenina, algo de lo que Sano estaría orgulloso y succionó la sangre que emanaba de su pulgar. Esa era la decimoquinta vez que la aguja la pinchaba. Maldita sea la aguja ¡Maldito el estúpido género! No podía coser su gi ni siquiera si su vida dependiera de ello.

Finalmente, Kaoru tiro la prenda mutilada cerca de un estante y procedió a limpiar su mano amoratada. Suspiró derrotada ¿Por qué eran tan difíciles los quehaceres domésticos que para otros eran tan fáciles y para ella eran una carga? Antes de que Shuichi llegara, ella no podía cocinar ni siquiera una comida decente sin incendiarla, la última vez casi había incendiado la cocina entera.

Shuichi entro felizmente, había sido un día estupendo había vendido todos los peces que había pescado en el mercado y compro la comida para llevarla a casa. También había logrado comprar una hebilla en forma de flor para Kaoru, sabía que haría juego con su Kimono rosado. Mientras Shuichi caminaba pasando un estante, sus atentos ojos captaron la vista de un material azul claro y lo tomó… o lo que había sido dejado de el.

-¿Pero qué…?-.

Kaoru, quien acababa de doblar en la esquina, inmediatamente corrió hacia el y tomó el material. Su rostro se volvió rojo en un record de diez segundos y escondió el género detrás de ella. Estaba muy avergonzada, sonrió débilmente mientras que trataba de hacerse camino hacia su habitación.

- Ne… ¿Kaoru? ¿Qué fue eso?-. Preguntó Shuichi confundido por el pensamiento de lo que el pedazo de trapo suponía ser. El rostro de Kaoru se volvía cada vez más rojo. Inmediatamente comenzó a tartamudear, trataba de buscar una buena excusa para explicar lo del trapo sin quedar más en ridículo, aparentemente se dio cuenta de que estaba haciendo un mal trabajo en ello.

- Solo… nada. Es un trapo que… encontré. Siii, es solo un trapo-. Dijo a toda prisa, sonrojándose cada vez más a cada momento. Shuichi pensó que Kaoru se veía adorable con su nerviosismo, pero el no se dio por vencido.

- oye… es un hermoso azul, talvez podríamos pensar en hacer algo con el-. Sugirió tomando el trozo de tela. Kaoru dudaba ¿Debería darle el material? Finalmente, tomó un gran respiro y le dio la tela a Shuichi. Estudio el trapo por unos momentos antes de asentir con su cabeza con decisión. Sip, haría un buen gi, tal vez podría coser uno para Kaoru.

Kaoru no se quejó cuando Shuichi le pidió su viejo gi para tomar las medidas. Pronto, el estaba enseñándole lentamente y paso a paso como coser sin necesidad de que la shihandai le preguntara. Kaoru aprendió mucho, Shuichi la guió en cada paso y finalmente dos días después el gi estuvo terminado. Kaoru se lo probó con mucho entusiasmo, lucía perfecto en ella. Sonrió feliz y abrazó a Shuichi, el solo sonrió, sus ojos verdes centellaron de regocijo. El sabía que Kaoru había tratado de cocer pero aparentemente había fallado de manera lamentable.

Esa noche mientras estaba recostado, estuvo consiente de que Kaoru entraba a su habitación. Kaoru lucía vacilante, pero finalmente se sentó a su lado. Lentamente le dio un casto beso en su frente.

- Gracias, se coser gracias a ti. Eres una gran ayuda Shuichi-. Lo beso en la frente de nuevo y se fue.

Shuichi sintió una sonrisa crecer en sus labios. Kaoru lo había besado sin que el se lo pidiera, tal vez había una oportunidad para ellos después de todo.

…Fin flash back…

Shuichi sonrió con cariño, y se dio cuenta que al final no le había dado la hebilla a Kaoru, no importa, siempre hay tiempo para dárselo después. Ahora, lo que era importante era el evento de esa noche. Su corazón latió rápido al pensamiento de ver a kaoru usando el kimono que el había comprado para ella ¿No se vería más que hermosa? Todavía se acordaba de lo emocionado que estaba cuando vio el kimono y decidió comprarlo. Kaoru estaba tan feliz cuando recibió su regalo. Shuichi sonrió otra vez, era tan fácil hacerla sonreír.

Kaoru hecho un vistazo a su compañero de dojo ¿Por qué estaba sonriendo tanto? A veces Shuichi movía su cabeza, después comenzó a sonreír, su sonrisa se volvía cada vez más grande ¿Qué era tan gracioso?

Kaoru negó con su cabeza, tal vez vivir solo ellos dos en el dojo lentamente había llevado a Shuichi al delirio. Oh ¡Así que es por eso que las parejas casadas tienen hijos!

- ¿Por qué estas negando con tu cabeza Kaoru?- Preguntó Shuichi mientras que cortaba la leña para encender fuego para el baño. Mantuvo sus ojos en su trabajo pero era evidente que su mente estaba con ella.

- Oh, solo estaba pensando por qué las parejas casadas tienen hijos-. Kaoru contestó bruscamente mientras que se levantaba para ir a su habitación para buscar sus cosas para bañarse. Shuichi la miró.

- ¿A que te refieres?- Kaoru lo miró extrañada. ¿Acaso no lo entendió?

- Bueno, me he dado cuenta de que ambos parecemos que… nos volvimos locos solo estando nosotros. Por eso entiendo por qué las parejas casadas tienen niños. Para mantenerse ocupados-. Kaoru asintió con la cabeza, como si fuera la respuesta más obvia. Entonces Kaoru estaba ajena al hecho de que Shuichi había caminado hacia ella hasta que la inmovilizó contra la pared. Kaoru dio un grito por el movimiento repentino y lo fulminó con la mirada. Shuichi solo se encogió de hombros-

- ¿Qué piensas que estás haciendo?- Gruño Kaoru mientras que trataba de liberar sus manos, pero el agarre de Shuichi era muy fuerte. El le regaló una sonrisa burlona.

- Creo que con todos tus pensamientos… te gustaría tener niños, por eso ¿Por qué no intentamos uno?- Sugirió Shuichi arqueando una ceja para llamar su atención. Aparentemente funcionó porque Kaoru se sonrojó profundamente. Shuichi se rió, molestarla era algo realmente divertido, Kaoru en tanto luchaba por liberarse pero sus esfuerzos eran en vano. Finalmente la liberó, eran bueno para ella pero malo para el.

Kaoru Inmediatamente agarró su bokken y golpeó a Shuichi con toda su fuerza, luego ignorando el grito de dolor de su amigo, graciosamente se dio vuelta y se dirigió a su habitación para tomar sus cosas. Realmente Kaoru hizo una rabieta ¡Ese hombre es un maldito pervertido!

-.-.-.-.-.-.-.

- ¿Bien?- Kaoru cambió el peso de su cuerpo de un pie a otro. Miró a Shuichi antes de ocultar su cabeza cuando Shuichi la miró. ¡Rayos! ¿No podía solo decirlo ya? ¿Cuánto tenía que esperar por su opinión? Kaoru dejó escapar un suspiro de frustración.

- ¡Esta bien! Si no te gusta entonces me pondré otra cosa-. Gruño Kaoru mientras que comenzaba a caminar hacia su habitación.

- Te ves hermosa Kao. Me dejaste sin palabras, no te atrevas a cambiar tus ropas o tendré que personalmente cambiarte de nuevo-. Advirtió mientras que le daba su mano. Kaoru se sonrojó, ni siquiera lo golpeó cuando sugirió cambiarle la ropa el mismo. Tomó la mano de Shuichi y así, ambos se dirigieron hacia el pueblo.

-.-.-.-.-.-.-.

El festival estaba repleto de gente para cuando ellos llegaron. Kaoru y Shuichi llamaban un poco la atención mientras se hacían camino hacia los vendedores. Sin embargo, ellos ignoraron los susurros de la gente que los rodeaba y decidieron disfrutar del festival. Los fuegos artificiales no se encenderían hasta la medianoche pero mientras tanto había muchas cosas que ver.

Shuichi no pudo evitar el mirar a Kaoru de vez en cuando pero pronto se dio cuenta que otro hombre estaba teniendo el mismo problema ¡bueno, eso pasa cuando una mariposa emerge de su capullo!

- Shuichi arigato por haberme invitado a este festival. Esta es la primera vez que en realidad estoy disfrutándolo. Las últimas pocas veces fueron… embarazosas-. Kaoru se giró para mirar a Shuichi sonriéndole en agradecimiento. Sus ojos centelleaban con inocente alegría, su azul profundo brillaba mostrando sus sentimientos. En ese momento Shuichi supo que ella lo había hechizado. Se miraron a los ojos tratando de leer sus emociones. Por un momento Kaoru se preguntó si Shuichi en realidad podría ser capaz de tomar el lugar de Kenshin en su corazón.

De pronto, la magia fue rota por un niño que accidentalmente corrió en dirección a Kaoru causando que retrocediera y cayera sobre la persona que estaba detrás de ella. En lugar de sentir el frío del suelo, Kaoru sintió un par de cálidos brazos rodearla y sujetarla fuerte, lentamente abrió sus ojos.

Sus orbes zafiro se ampliaron de la impresión cuando hicieron contacto con otros amatista.

Kaoru observó a Kenshin olvidando a la gente alrededor de ellos. Todavía se veía igual, ella se dio cuenta. Su rojo cabello volaba suavemente mientras el viento soplaba. Todavía usaba su gi rosado… magenta con su hakama blanco. Y ella pudo sentir su sakabato apretada en su costado.

Eran sus ojos, sus ojos eran diferentes. Aunque violetas, la miraba con una intensidad que ella nunca había visto para dirigirse a ella. Kaoru sintió escalofríos por la emoción correr por su espina e inmediatamente, mentalmente, negó.

Maldición Kaoru, contrólate ¡No puedo creer que te estés derritiendo solo por verlo! Se reprendió ella misma mientras que suavemente pero arrepintiéndose se separaba de el. En ese momento fue muy feliz de oír la voz de Shuichi, ya que la trajo de vuelta a su alrededor.

- ¿Estas bien kaoru?-. Preguntó Shuichi preocupado tocando suavemente su brazo, Kaoru se dio vuelta y lo contempló con una sonrisa.

- Estoy bien, no te preocupes, estoy muy bien-. Kaoru le reafirmo, el dejó salir un suspiro que ni siquiera el sabía que estaba aguantando. Dándose vuelta hacia Kenshin le hizo una reverencia en agradecimiento.

- Arigato gozaimasu por ayudar a Kaoru, hubiese sido una pena verla caer-. Shuichi le agradeció gentilmente. Kenshin solo asintió. Sin embargo, Yahiko decidió ir a la carga.

- Ja, aunque hubiese sido divertido ver a la bruja caer ¿Verdad?- Kaoru fulminó con la mirada al pequeño mocoso que no había visto por un largo tiempo. Desde que no tenía bokken, Kaoru usó su monedero para golpear a Yahiko en la cabeza.

- ¿Cómo me llamaste mocoso malagradecido? ¡Vas a tener tu merecido Yahiko-chan!- Gritó olvidando que supuestamente tenía que estar enojada con ellos e ignorándolos.

- ¡no me digas chan!- El Kenshin-gumi no pudo hacer más que reír, Shuichi se veía perdido ante toda esa situación ¿Kaoru conoce a esa gente?

Escuchando la risa y los gritos, Kaoru se dio cuenta lo que había hecho y se detuvo abruptamente. Suspiró infeliz. Ahora tendía mucho que explicar y no tenía ganas de hacerlo. Por otro lado, Shuichi repentinamente recordó en donde los había visto.

-¿Ustedes son a los que vi en clínica del doctor Genzai verdad?- Preguntó mientras que veía a cada uno de ellos. Sano asintió.

- Tu debes ser Shuichi Haname- Shuichi lucía confundido mientras miraba a Sanosuke. El cabeza de pollo se toco detrás del cuello mientras continuaba.- El doctor Genzai nos dijo que tu fuiste el que ayudó con los cambios en la clínica y que te has estado encargando de cuidar a Jou-chan. Parece que has estado haciendo un buen trabajo-. Shuichi finalmente entendió y asintió contento.

- Deben ser conocidos entonces, gomen por mi rudeza. Comencemos de nuevo Shuichi Haname, un placer-. Shuichi se presentó y se inclinó cortésmente.

Megumi miró a Kaoru y con astucia dijo – Tal vez Tanuki-chan pueda presentarte al resto de nosotros ¿ne?-. Kaoru la retó con la mirada, pero ante la mirada inquisidora de Shuichi se dio por vencida. Presentó a cada uno de ellos pero cuando llego a Kenshin su voz titubeo y prácticamente dijo su nombre en un susurro. Nadie se perdió detalle pero nadie dijo nada tampoco. Kaoru esperaba que la tierra se abriera y que se la tragara, era muy embarazoso.

Cuando el se fue, ella estaba determinada a no verlo de nuevo, a hacer que su corazón parara de latir furiosamente en su pecho al sonido de su nombre, a detener las lágrimas que corrían al mero pensamiento de el. Ella había decidido que se apoyaría en Shuichi, el la amaba, Kaoru quería darle una oportunidad pero ahora… Kaoru suspiró. El verlo la dejó sin palabras, su corazón prácticamente se derritió por solo estar tan cerca de el, su esencia la hizo sonreír y sus ojos… ellos la hicieron hervir de deseo y amor ¡Estaba todo mal! Ella no debería estar sintiendo eso nunca más. Kaoru empezó a maldecirse ignorando la mirada tan extraña que Shuichi le dio.

Ver al doctor Genzai y a sus dos nietas sacó su mente de Kenshin. Kaoru las saludo y las dos niñas corrieron hacia ella, sus caritas cambiaron cuando vieron al Kenshin-gumi, pero resplandecieron cuando vieron a Shuichi. Ayame y Suzume abrazaron a Shuichi felizmente.

- Ayame-chan, Suzume-chan ¿Qué deben decir?- El anciano doctor preguntó mientras le sonreía al pequeño grupo. Su corazón le dijo que con este encuentro las cosas iban a calentarse en el dojo. La mirada de Kenshin prometía que no dejaría ir a Kaoru por segunda vez. La atención que Shuichi daba mostraba que no iba a renunciar sin pelear ¡Pobre Kaoru! Parecía una gatita perdida con esa mirada de confusión mientras miraba a Kenshin y Shuichi.

- Arigato Shuichi- niisan ¡amamos los kimono!- Dijeron al unísono, Shuichi se rió.

- Estoy feliz de que les guste, los compre especialmente para los más hermosos amores de mi vida-. Pellizco sus narices y los tres rieron. Kaoru tomó la oportunidad para hacerse camino hacia ellos. Hizo un tierno puchero y sus ojos se estrecharon mientras miraba a Shuichi, su tono era divertido.

- Creí que habías dicho que yo era hermosa.- lo regañó- ¡Ahora cambias de opinión! Hombres-. Giró su cabeza con arrogancia y Shuichi rió nerviosamente. Ayame y Suzume no pudieron evitar reírse de la escena en frente de ellas.

- Vamos niñas ayúdenme, ella esta muy enojada con nii-san ¡no quiero dormir en las calles esta noche!-. Dijo entre risas, las niñas rieron más fuerte y se agarraban de los costados viendo a Shuichi molestar a Kaoru.

Kaoru bufó indignada – Está bien, me voy al Akabeko, se cuando no me necesitan-. Diciendo eso Kaoru caminó, riendo silenciosamente mientras se hacía camino hacia el restaurante.

- Ne… oniisan ¿Realmente Kaoru nee esta enojada?-. Preguntó Ayame preocupada mirando a Kaoru retirarse.

- ¿Está enojada?- chilló Suzume. Shuichi negó.

- Iie, no lo está. Sabe que estamos bromeando ¿Entonces… tienen hambre pequeñas? ¿Quieren ir a llenarse la pancita?- Dijo bromeando haciéndoles cosquillas. Suzume y Ayame se rieron de las tonterías que decía Shuichi y corrieron hacia el restaurante; el anciano doctor las siguió detrás. Shuichi se giró a enfrentar al Kenshin-gumi.- ¿Les gustaría venir con nosotros? Cuantos más mejor-. Invitó con una sonrisa en su guapo rostro.

- ¡Genial!- Sano y Yahiko gritaron mientras corrían hacia el Akabeko, Megumi negaba con su cabeza por su mala educación. Ese baka cabeza de pollo, Megumi se disculpó por su comportamiento. Shuichi no le dio importancia y los tres caminaron hacia el restaurante.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Ella se veía despampanante. Cuando kaoru chocó con el, Kenshin la había atrapado sin pensarlo dos veces, pero mientras que la tenía entre sus brazos sentía que no quería dejarla ir nunca más. Su esencia de Jazmín lo había embobado y se sentía a gusto. Sus miedos se habían ido cuando la miró.

Se veía diferente, más madura. Bueno, eso pensó hasta que golpeo a Yahiko, sin embargo, Kaoru estaba bien, no había nada de que preocuparse. Tal vez su cambio fue drástico durante su recuperación, pero se veía como la niña que dejó atrás. Excepto que estaba más hermosa, el kimono que estaba usando sacaba a la superficie su belleza interior y complementaba su piel. El rojo le daba un brillo que la iluminaba cuando los rayos de luz la tocaban, su cabello no estaba atado con su usual cola de caballo, estaba en un chongo. Unas hebras caían al los costados y le enmarcaban su rostro y la hebilla en forma de mariposa era el toque final. Kenshin no podía retirar sus ojos de ella, por un momento permitió que sus sentimientos brillaran a través de sus ojos antes de ocultarlos de nuevo. Todavía no era el momento.

Sus ojos voltearon hacia Shuichi y sintió a Battousai emerger, Kenshin trató de mantener a Battousai encerrado cuando vio al joven tocar a Kaoru. Apenas pudo contenerse de herir al hombre, sus manos ya estaban en su espada. El único pensamiento que lo hizo feliz fue que mientras caminaba con Shuichi y Megumi, Kaoru se notaba perturbada con su presencia. Tal vez… tenía una oportunidad de recuperarla después de todo.

- ¡Sugoi! ¡Cuanta comida!- Yahiko gritó de felicidad cuando vio las grandes cantidades de comida que Tae había traído. Kaoru fulminó con la mirada a Yahiko, no había ni un rastro de culpa, tampoco había signos de que quisiera disculparse. Tampoco Sano. Actuaban como si todo estaba bien. De pronto Kaoru no se sintió más enfadada, en lo profundo de su corazón se preguntaba si ella significaba algo en los corazones de ellos.

- Aquí, no te has servido nada-. Kaoru se giró para ver a Shuichi depositar un camarón en su plato, le dedicó una pequeña sonrisa antes de asentir con su cabeza. Solo el anciano doctor vio a Kenshin apretar sus palillos hasta que sus nudillos se volvieron blancos. Sonrió secretamente, todo ese era realmente… divertido. Silenciosamente se preguntaba cuales serían los resultados de todo eso.

Las niñas estaban disfrutando y pronto se acercaron al Kenshin-gumi de nuevo. Tiraron del cabello de Kenshin, jugaron con Megumi e hicieron caras con Yahiko. Kaoru sonrió con sus acciones, de pronto carraspeó al ver algo cerca del mostrador.

Tsubame que usaba un kimono color durazno, estaba hablando tímidamente con un jovencito de casi su misma edad, se veía un año o dos mayor. Su cabello negro azabache estaba atado en una colita baja, sus ojos negros brillaban en entusiasmo mientras que hablaba con ella. Tsubame se reía de algo que dijo y se acercó, el chico murmuró algo en su oído y ella se sonrojó furiosamente. Kaoru sonrió de oreja a oreja.

- Veo que conociste a la nueva pareja-. Dijo Tae cuando pasaba por su mesa, Kaoru asintió con una sonrisa. El Kenshin-gumi se giró y Yahiko casi se atraganta con su arroz ¿Qué estaba haciendo Tsubame con otro muchacho?

- Yahiko ten cuidado te estas ahogando-. Dijo Kaoru despreocupadamente, el susodicho la fulminó con la mirada, pero cuando se giró para ver a Tsubame, ella ya se había ido y también el otro muchacho ¡Maldición! ¿A dónde se fueron?

- Fueron a disfrutar de la celebración, Yahiko-chan. No puedes encontrarlos aquí-. Kaoru dijo melodiosamente. Megumi y Kenshin comenzaron a sudar. Había algo en Kaoru que era realmente diferente. Shuichi negó con la cabeza. Con el tiempo Shuichi descubrió que esas personas eran los amigos que Kaoru se había negado a mencionar aunque era infeliz. Sin embargo, ahora se veían cercanos nuevamente. Bueno, esos viejos vínculos eran difíciles de olvidar.

Yahiko ahora tenía la cara llena de comida. Sano estaba asustado que Yahiko finalizara la comida antes que el. Los otros solo observaban la escena sin mucha intromisión. Aunque, Kaoru consideraba que ¡Shuichi estará frito después de esta noche! Kaoru miró alrededor hasta que se encontró con la mirada de Kenshin. El mantuvo el contacto visual por un momento antes de volver su atención a las niñas.

.-.-.-.-.-.-.-..-.

La noche pasó, el pequeño grupo se quedó para mirar lo más destacado del festival; los fuegos artificiales, eran hermosos y magníficos. Luego diciendo buenas noches Kaoru y Shuichi comenzaron a caminar.

Justo cuando estaban a punto de partir, Kaoru vio la delgada figura de Misao. Curiosamente estiró el cuello para encontrar a su amiga, pero la multitud la había ocultado.

¿Qué estaba haciendo Misao aquí y sola? ¿Por qué no se unió a ellos?

Incapaz de responder sus preguntas Kaoru caminó silenciosamente al lado de Shuichi. Luego, sus ojos captaron otra figura.

Saito Hajime.

El policía mantuvo su vista fija en la pareja hasta que doblaron en la esquina. El mantuvo los ojos fijos en Kaoru y le envió una silenciosa señal. Ella sabía lo que significaba, el quería verla. Kaoru suspiró, las cosas se pondrían muy complicadas...

- Kaoru necesito decirte algo-. Shuichi mencionó mientras caminaban cerca del río. Girándose, Kaoru lo miró consternada y se detuvo.- ¿Qué sucede?- Preguntó en voz baja- Shuichi se giró para verla y sostuvo sus dos manos.

- Necesito irme mañana Kaoru. Necesito ir a un lugar-. Kaoru lo miró y dejó salir un pequeño suspiro. La noche estaba poniéndose de mal a peor. Primero encontrarse con sus malagradecidos amigos, después Saito quiere verla, y ahora Shuichi necesita irse ¿El día de Tanabata estaba realmente maldito para ella?

- ¿Cuánto tiempo?-. Preguntó mientras que miraba el reflejo de la luna en el río.

- Dos semanas como mucho, espero-. El dejó que la mano de Kaoru se apretara más.- Necesito ir, espero que no….-.

- No me molesta. Solo espero que estés bien, fuiste herido la última vez que te fuiste-.

- Esto es estrictamente un debate, estaré bien. Solo estoy preocupado, estarás sola-. Dijo Shuichi echando un vistazo al espejo de agua.

Kaoru casi rió, ella había visto las miradas que Kenshin le estuvo lanzando constantemente, eran calientes y posesivas. También vio la mirada que Saito le dio. Tal vez era algo bueno que Shuichi no estuviese por dos semanas.

- Mis amigos estan aquí, tenemos que hablar y aclarar las cosas entre nosotros. Tendrán un ojo en mí, estoy segura. No te preocupes y ve-.

Shuichi vio la mirada calma de Kaoru y asintió. Si había dicho que estaría bien, ella estaba bien. No había necesidad de preocuparse. Lentamente se hicieron camino hacia el dojo. Pero un sentimiento de desazón dentro de sí le advertía que las cosas iban a cambiar, y de alguna manera el temía que sería para peor.

Por otro lado, el Yo interior de Kaoru estaba confundido. Ella conocía sus sentimientos muy bien y ella sabía que no había olvidado a Kenshin. Más de una vez el rurouni la tocó, una vez (accidentalmente) sostuvo su mano cuando tenía que sostener la de Ayame. Kaoru conocía la mirada que reservaba para ella cuando nadie más estaba mirando.

Demostraba que no estaba feliz con la estrecha relación que mantenía con Shuichi ¡Ese baka! ¿Acaso pensaba que podía volver a su vida después de abandonarla así? ¡De ninguna manera!

Pero en el fondo de su corazón Kaoru sabía que era lo que más deseaba; que Kenshin volviera a ella por propia decisión, porque le importaba. Su corazón se agitaba con ese pensamiento antes de sentirse culpable ¿Qué hacía con Shuichi? ¿No les había dicho a Misao y Aoshi que eligió a Shuichi? ¿No estaba dispuesta a darle una oportunidad al castaño que por un momento pensó que era su caballero en brillante armadura? ¿Qué sucedía?

- El no te dejará ir sin pelear-. Dijo Megumi con sus afilados ojos mirando a los de Kaoru.- Te ama, ya te dejó una vez, todos ellos lo hicieron pero volvieron por ti, Aunque no lo admitan, se sienten culpables por haberte abandonado. Ken-san no pudo dormir por noches hasta que le administre una dosis de polvos para dormir. Ahora el peleará Kaoru, pero si no quieres que las cosas se salgan de control, será mejor que hagas tu elección-.

Kaoru negó con su cabeza mientras que se metía en su futón, estaban sucediendo muchas cosas.

Continuará

N/A: ¡Mina! Gracias por todos sus reviews, si no tuve tiempo para contestarlos realmente lo lamento. Trataré de hacerlo lo más rápido posible.

Espero que este capi esté bien, la verdadera historia comienza después de esto, así que… disfruten.

N/T: ¡Hola mis adoradas lectoras! ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!! Realmente lamento la tardanza me pasé dos viernes… ¡gomen nasai! Pero…. Como prueba de mi arrepentimiento aquí esta el cáp… más largo son 7 págs.

Como dice su autora blueicequeen… la verdadera historia comienza a partir de aquí… ^^

Espero que me perdonen la tardanza, no prometo fechas de nueva entrega porque no estoy usando mucho la PC, pero no se preocupen trataré de actualizar como siempre cada semana…

Eso es todo por ahora, espero que hayan pasado bien las fiestas y me despido no sin antes agradecer a: HANNIA, pome-chan, mirita-uchiha-himura, virus-an, KaoRu, okashira janet

También agradezco como siempre a quienes leen, y como siempre las/los invito a que me dejen sus comentarios…

Muchas gracias por sus reviews, prometo responderlos para la prox ^^… Espero que estén bien y nos leemos pronto….

Sele ^^ Muchos besos y nuevamente FELIZ 2010