Capítulo 14
Abrió sus ojos con mucha dificultar, sus costados y sus brazos le dolían con locura; su garganta estaba seca al igual que sus labios y su cuerpo se sentía pesado. Mientras que sus ojos se ajustaban a la luz se preguntó brevemente si estaba en el paraíso pero desechó ese pensamiento al sentir el aroma tan familiar de la sopa de miso.
Megumi…
Kaoru trató de levantarse pero se estremeció de dolor. Escuchó un movimiento y vio a Kenshin mirándola con alivio y alegría. –Estás despierta-, murmuró suavemente haciendo a un lado el flequillo de sus ojos. Kaoru asintió, su garganta estaba muy seca como para hablar y como si Kenshin lo hubiese anticipado, le dio de beber algo de agua. Kaoru estudió al hombre a su lado mientras que le quitaba el flequillo de su rostro. Se veía cansado y tenía sombras oscuras alrededor de sus ojos; se veía demacrado y mucho más delgado de lo que recordaba.
¿Qué había sucedido? Se preguntaba. – Llamaré a Genzai-sensei Kaoru. No te muevas ¿de acuerdo? Te traeré algo para comer-. Depositó un amoroso beso en su frente y se giró para ir en busca del doctor.
¿Qué había sucedido? Cerró sus ojos y nuevamente trató de pensar. Lentamente las imágenes llenaban su mente. Humo blanco… Shuichi y Aoshi luchando, Hideo la había secuestrado… Arashi Sawamura… sangre… mucha sangre… y cabello oscuro. Abrió sus ojos, los fragmentos y piezas parecían encajar y contarle una historia. La verdad repentinamente la había golpeado.
No era la hija de Kamiya Koshijiro.
¿Quién era ella? ¿Realmente era la hija de un líder Yakuza como Shuichi y Hideo le habían dicho?
¡Shuichi!
Se preguntaba como estaba, sabía que tenía que esperar al doctor pero estaba muy cansada.
Kaoru cerró los ojos, solo por un momento razonó, solo por un momento.
Sentía que estaba despierta, ver sus dedos moverse ligeramente y sus párpados abrirse fue la cosa más maravillosa que sus ojos pudieron ver. Una semana, había estado dormida por una semana, y él apenas había podido dormir, estaba muy asustado. Estaba asustado de que la muerte lo apartara de ella si no se quedaba a observarla.
Esa noche se repetía en su mente una y otra vez, había sido descuidado. Se había concentrado demasiado en Shuichi que no había estado alerta a sus alrededores. Cuando Kaoru fue capturada pensó que podría destrozar las extremidades de Shuichi con sus propias manos. El enfado y la furia se mezclaban con un miedo que casi lo hizo perder la razón cuando fue apartado de Kaoru. A decir verdad, estaba contento de no haber matado a Ice, en ese momento se las había ingeniado para dejarlo inconsciente y en este momento debía estar en la prisión de Saito; pero fue Arashi quien hizo a Kenshin aún más furioso, de acuerdo a la versión de Soujiro, era evidente que ese hombre estuvo a punto de matar a Kaoru y le había causado dos heridas en la cabeza que eran fatales. Megumi había tardado horas tratando de estabilizarla y al final Kenshin había mantenido una vigilia silenciosa a su lado.
Kaoru estaba en un mundo de pesadillas, apenas había podido dormir decentemente, siempre estaba retorciéndose, girándose y gritando… Kenshin se sentía impotente, no podía ayudarla por mucho que quisiera y ahora estaba feliz de que al fin despertaba.
Cuando se aproximó a la entrada, siete pares de ojos se concentraron el él. –Está despierta-. Dijo suavemente y vio el alivio inundar cada uno de sus rostros. El miedo de perderla había puesto demasiada presión en todos. El doctor Genzai se puso de pie y asintió a Kenshin y ambos caminaron hacia la habitación de Kaoru.
Los ojos de Yahiko se llenaron de lágrimas. –Gracias a Dios… está viva-. No sabía que decir, la atmósfera tensa y triste lo estaba sofocando como lo había hecho en todos los demás. Los gritos de Kaoru y llantos de Kaoru que repentinamente sucedían lo habían aterrorizado. Sano asintió con la cabeza, demasiado emocionado como para decir palabra, observó a Megumi y le tendió la mano antes de acercarla y abrazarla fuertemente mientras que lloraba de alivio en su pecho.
Misao estaba hecha un ovillo en un rincón, su herida había sanado perfectamente y de nuevo estaba de pie. Sin embargo, mantenía distancia con Aoshi, ni una palabra fue dicha entre los dos y él solo le echó un vistazo y luego dirigió su atención al jardín. Solo una persona se mantuvo de pie quitándose el polvo de sus pantalones con una sonrisa en su rostro.
-Bueno… todo ha terminado bien Debería ir e informarle a Saito-san y a Tokio-san. Tal vez también pase a decirle a Tae-san al Akabeko-. Dijo Soujiro alegremente mientras se marchaba, nadie dijo una palabra, todos se preguntaban por qué estaba allí. Lo fastidiaron con preguntas pero ni él ni Saito dijeron nada, dijeron que dejarían las cosas en claras una vez que Kaoru estuviera mejor. Después de todo le concernía a Kaoru. La persona por la que también estaban preocupados era por el viejo doctor, se veía completamente devastado, especialmente desde….
Estaba dormida cuando regresaron pero el doctor estaba seguro que estaba fuera de peligro. Cuando Kaoru realmente despertó estaba demasiado débil como para hacer algo así que Misao y Megumi la asistieron. No le preguntaron nada y ellas tampoco contestaron sus preguntas. Kaoru pronto se sintió resignada a su destino de solo recuperarse, se llevó una gran impresión cuando le dijeron que había estado "dormida" por una semana.
Levantándose, se vistió presentable antes de salir de su habitación, las voces de la galería se escuchaban felices y alegres. Sonrió con suavidad y se acercó diciendo buenos días. Instantáneamente, todos se quedaron quietos y se concentraron en ella.
-¿Por qué el repentino cambio en la atmosfera?- Kaoru preguntó bromeando mientras se hacía lugar junto a Misao. La joven hiperactiva, quién se había vuelto un poco apagada, saltó felizmente y abrazó a su amiga.
-¡Estás de pie, deberías estar descansando!- Misao sonrió con picardía sentándose nuevamente. –Kaoru, deberías estar en cama-. Dijo Kenshin con sus ojos adorándola todo el tiempo, Kaoru negó con su cabeza. –He estado dormida por tanto tiempo que apenas he visto el mundo exterior, es bueno poder salir-.
Miró a su alrededor ¿Acaso el castaño era un fragmento de su pasado? Se preguntó silenciosamente al no ver a nadie que se ajustara a la descripción ¿Dónde estaba?
-Ano… ¿Dónde está Shuichi? Se negaron a decirme algo de él, estoy mucho mejor ahora… ¿puedo ir a verlo?- Le preguntó principalmente a Megumi, quién palideció a la mención de su nombre. Instantáneamente se alertó con la expresión del rostro de Megumi. Se sentía incómoda y un intenso sentimiento de terror se apodero de ella.
-¿Dónde está Shuichi? ¿Qué sucedió con él?- Nadie dijo una palabra y todos miraron hacia otra dirección o miraban hacia abajo. Kaoru se sintió aterrada. ¡No! ¡No puede ser! -¿Por qué están todos tan callados? ¿En dónde está?-
-Kaoru…- Kenshin tomo su mano pero Kaoru se alejó. Lagrimas no derramadas brillaban en sus ojos.
-¿Qué le sucedió? ¿Por qué nadie dice nada?- ¡No! ¡No! ¡No!
El doctor Genzai caminó despacio hacia ella. –Te diré-. Se sentó enfrente de Kaoru y sostuvo su mano izquierda cuidadosamente. Después de todo estaba sanando como su brazo derecho. Kaoru lo miró confundida. El doctor tomó una pequeña y hermosa caja y la depositó en la palma de Kaoru. Sus lágrimas caían y no importaba cuanto lo intentara no dejaban de caer.
"Tengo tanto que decirte pero si no lo logro, mi padre te dará un regalo que compré para ti hace algún tiempo"
Tomó su cuello desesperadamente en busca de control y entendió todo al levantar la mirada hacia el doctor y al ver la mirada del médico le dijo la peor de las noticias. Entonces lloró, no solo sus lágrimas caían sino que todo su cuerpo tembló con la comprensión.
Se había ido, el hombre que la había amado y al cual ella también amaba ya no estaba. Tal vez no era el mismo tipo de amor pero… era amor igualmente. El hombre había sacrificado su vida por ella. Sollozando, se afirmó aún más los brazos a su cuerpo. Kenshin la tomó para acercarla a su cuerpo pero ella se negó a su toque. Ella no era la única, lo sabía, el doctor estaba demasiado herido también.
-Su… ¿él era su…?- Kaoru luchó por decir las palabras pero no pudo ni siquiera contener el impacto de su descubrimiento. El doctor asintió.
-Si mi niña… Shuichi es mi hijo-.
Nadie habló, el silencio era ensordecedor, la verdad del asuntó impactó a todos. -¿Qué demonios quiere decir que es tu hijo doc? ¡Eso no puede ser cierto!- Sanosuke gritó observando al doctor. Genzai-sensei solo negó con su cabeza.
-Era mi hijo, mi único hijo. Lo tuve varios años después de la madre de Suzume y Ayame, pero nunca fue verdaderamente mío-. El hombre miró directo a Kaoru. Sus lágrimas se habían secado cuando varios días atrás Shuichi logró murmurar su último deseo antes de morir en los brazos del doctor. Su hijo fue un miembro de Los Dragones Blancos hasta el final. El amor de Shuichi por la joven mujer delante de sus ojos era tan grande que el doctor no podía sentir ninguna clase de enojo hacia Kaoru. Oh pero el dolor… retomando el control tomó las manos de Kaoru.
-Él te conoció cuando eras muy joven, le gustabas tanto… pero entonces supo que para tenerte, debía unirse a la organización. Logró probar su importancia cuando te localizó varias veces después de que desaparecieras. Tu padre pensó que sería un buen guardaespaldas. Shuichi estaba encantado-.
-Espere… eso significa que su verdadero nombre es Shuichi… solo que no es Haname-. Yahiko preguntó al doctor, quién sonrió tristemente.
-Hai… su verdadero nombre es Shuichi Genzai pero eligió el nombre de soltera de su madre para protegernos. El nombre de la familia de mi esposa era Haname-.
-Por eso fue que aquel día dijo que confiaba en el con su vida. Sabía que era su hijo y que no dañaría a Kaoru ni a ninguno de ustedes-. Razonó Kenshin comprendiendo levemente la situación, aunque todavía habían muchas preguntas…
El doctor asintió. –No pude decirle a ninguno de ustedes porque le prometí que no lo haría. Él ha estado cuidando de ti, Kaoru-chan porque te amó demasiado por mucho tiempo-. Kaoru miró a la hebilla con el rostro de Shuichi en sus ojos. Él la amaba y ella no pudo corresponderle; era un monstruo, ¡había muerto por su culpa! Las lágrimas habían comenzado a caer y no tenía deseos de detenerlas.
-¿Por qué asociarse con Los Dragones Blancos solo por Kaoru? No lo comprendo- Yahiko preguntó y se giró para ver si alguno tenía la respuesta.
Megumi sentía la urgencia de gritarles a todos que guardaran silencio. Kaoru todavía no estaba completamente recuperada y su rostro comenzaba a palidecer. No pensaba que Kaoru podría con la verdad en esos momentos, pero antes de que Megumi pudiera abrir su boca, Kaoru interrumpió.
-No soy la hija de Kamiya Koshijiro-. Era una silenciosa afirmación pero todos lo oyeron y la miraron fijamente pero antes de que pudieran decir palabra Kenshin y Aoshi sintieron dos presencias muy poderosas y levantaron la mirada. Saito y Soujiro, con una sonrisa en su rostro, estaban parados en el jardín.
-Sí, y todavía no me había dado cuenta de que Seta estaba aquí-.
-¿Cómo te sientes Kaoru-chan?- Soujiro le preguntó suavemente mientras se sentaba enfrente de ella. Saito solo decidió quedarse de pie y ver el show. Tokio no había podido ir así que pensó que podía aclarar asuntos con Kaoru antes de que su esposa apareciera.
Kaoru levantó la mirada cuando sintió la melodiosa voz y vio a un atractivo joven con una sonrisa feliz observándola. Sintió como si lo conociera pero no sabía de dónde.
-Estuviste allí aquella noche-. Dijo. –Gracias por salvarme… pero no… no sé quién eres-.
Soujiro sonrió. –Tus amigos me conocen como Seta Soujiro, era seguidor de Shishio Makoto antes de que Himura-san decidiera enderezar mi camino. No nos habíamos conocido excepto por aquella noche-. Dijo con una sonrisa. Era una sonrisa cálida y reconfortante pensó Kaoru. Oh… entonces, él era en TenKen ¿pero por qué me ayudó?
Saito tomó asiento antes de encender un cigarrillo. –Creo que deberías saber algunas verdades sobre ti misma Tanuki. Será duro, pero no es una mala verdad. Eres una Kamiya, solo que no eres la hija de Kamiya Koshijiro. Tú eres la única hija de Kamiya Obihiro-.
-¿Entonces… mi apellido sigue siendo Kamiya?- Preguntó confundida, Saito asintió mientras que los demás permanecían en silencio.
- Mi padre y el tuyo decidieron que la guerra estaba hiriendo a demasiada gente entonces para proteger a su familia y amigos crearon una organización yakuza. Todo empezó con buenos propósitos; cuidaban de las granjas, niños y mujeres. Tu padre se convirtió en el líder mientras que mi padre prefirió más la acción, hacían un buen equipo. Ayudaban al gobierno silenciosamente encubiertos mientras que mantenían rigidez y firmeza delante de otros. Fácilmente, se convirtieron en una de las más temidas pandillas yakuza durante su tiempo y todavía lo son. La gente se mantiene alejada de ellos.
Algunos problemas comenzaron a surgir cuando algunos miembros se convirtieron en adictos a la matanza y hambrientos de poder. Arashi Sawamura era familiar de tu padre pero se enamoró de tu madre. Nadie supo esto, estaba tan furioso cuando contrajeron matrimonio que había comenzado a maquinar un plan para tomar el poder pero tu padre era bueno y siguió con el cargo. Cuando tu madre dio a luz, tuvo un par de gemelos fraternos. Tu hermano bebé fue secuestrado y nunca fue encontrado-. Allí Saito se detuvo en el relato y asintió en dirección a Soujiro. Todos lo observaron fijamente mientras que sonreía.
-¿Tú?—Preguntó Kaoru consternada, su voz era apenas un suspiro. Soujiro asintió.
-¿Sabes? Estaba bastante impactado y feliz de saber que no era un Seta sino un Kamiya. Bastante feliz de hecho-. Kaoru sintió una palpitación y se concentró de nuevo en Saito mientras que continuaba.
- Tu madre la señora Naoko estaba resignada a su destino y decidió darte un nombre unisex para recordar a tu hermano. Conmovedor, cierto. Bueno… al surgir problemas el gobierno envió un espía para ver porqué había problemas con Los Dragones Blancos, no podían perder a esta organización porque no solo tenía el respeto de otras yakuza sino porque también mantenía la paz. Querían erradicar las malas semillas, y ese hombre era tu padre adoptivo, Kamiya Koshijiro. Irónico muy cierto… los dos son Kamiya. Koshijiro enseñaba el Kamiya Kasshin Ryu a las generaciones más jóvenes, así fue como Shuichi lo aprendió, él era muy bueno y pronto se ganó la aprobación de Koshijiro y también la de tu padre. Eras una niña problemática, siempre te escapabas de tus guardaespaldas pero te agradaba Shuichi. La amistad se extendió y bla, bla, bla… el amor de cachorritos se convirtió en atracción y finalmente en amor-.
Kaoru no pronunció ni una sola palabra pero su mente reproducía una y otra vez la información que repentinamente le habían introducido. Ella era la hija de un líder yakuza; Shuichi era su novio… o algo por el estilo y también era su guardaespaldas. Eso significaba que la historia que él le contó una vez…el incidente en el que muchos habían perdido sus vidas...
'Mi hermana; recuerdo lo idiota que fui y como fallé en protegerla.
Sakura.'
Shuichi es el hijo de Genzai-sensei, entonces… ¡Sakura es su hija, ella estaba muerta por su causa!
-El incidente durante el paseo—. Kaoru interrumpió deseando desesperadamente estar equivocada. -Shuichi mencionó que su hermana Sakura murió cuando fueron atacados ¿era ella… era su hija?- Le preguntó al galeno.
Con un suspiro, Genzai-sensei asintió. –Mi pequeña y la más amada, su madre murió cuando la dio a luz-.
- Cuando se dio cuenta de que tal vez lo habías visto abusar de tu madre, Arashi ordenó que terminaran con tu vida y unos cuantos cayeron en su red. Solo tú y Shuichi escaparon y aun así perdiste la memoria-. Dijo Saito sabiendo que eso sería muy difícil para una mujer con un corazón tan delicado como el de Kaoru; y estaba en lo cierto.
Sentía como si todo el mundo se caía sobre ella. Ella era la razón por la cual los dos hijos favoritos del doctor estuvieran muertos. Pero ahí estaba él, sentado frente a ella y aun cuidándola.
-No está bien. Lo siento tanto-. Lloró con las lágrimas corriendo libremente por su rostro. –Soy la causa de sus muertes, por mi culpa ha perdido a su familia. Genzai-sensei… gomen… gomen nasai. Comprendo perfectamente si ya no quiere volver a verme. Realmente lo siento-. Sostuvo la mano del médico firmemente como si quisiera que la golpeara pero él solo acarició su cabello.
-No eres la razón por la que ellos murieran, Arashi Sawamura es el responsable por eso. Tú… le diste a mi hijo felicidad, estuvo mucho más vivo cuando estuvo contigo pero ambos sabemos que no podrías haberlo amado de la misma manera que él te amó a ti. Tú lo veías como una especie de ídolo, lo admirabas; eso fue suficiente para Shuichi. No te culpo mi niña, mi hijo te amó y yo también-. Genzai trató de calmar a Kaoru.
Hacía mucho tiempo que Shuichi lo había dejado en claro, quería estar con Kaoru y había dejado a su familia por ello. Genzai había perdido a su hijo el día que había posado sus ojos en Kaoru y a pesar de todo, estaba feliz porque Shuichi había sido genuinamente feliz hasta el final. Aunque murió en sus brazos había muerto con una sonrisa y para el doctor eso era más importante que cualquier otra cosa; además Kaoru tenía un corazón de oro y sus nietas la amaban. Eso era todo lo que necesitaba.
La sonrisa triste de Kaoru le produjo lágrimas en los ojos al doctor pero las contuvo. Saito tomó esto como una señal para seguir y continuar con información muy importante.
-Arashi se batió a duelo con tu padre y lo derrotó. Obihiro-sama no estaba preparado para pelear contra su pariente y murió como resultado. Tu madre escuchó las noticias y más tu desaparición cometió suicidio. Justo antes de morir le confió todo a una criada, afortunadamente a una leal que le reportó todo a mi padre. Te he mencionado esto Kaoru pero no mencioné que era tu madre.
Después de ese incidente perdiste la memoria; estabas muy débil y tus padres estaban muertos. Dándose cuenta de esto mi padre decidió que lo mejor para ti sería llevar otra vida, afortunadamente Kamiya Koshijiro era un hombre en el cual Obihiro-sama confiaba por eso mi padre lo le confió tu cuidado. Él inventó la historia de que tenías una enfermedad que te hacía dormir mucho para eliminar cualquier sospecha. Shuichi se marchó para protegerte, si se quedaba contigo la gente se daría cuenta de quien eras, además eran las órdenes de mi padre y no podía negarse, tampoco era seguro para su familia, así que desapareció hasta que fuiste nuevamente atacada-.
Las personas que estaban escuchando digirieron la información y entendieron el pasado de Kaoru. Ella también lentamente comenzaba a entender las cosas que le habían estado ocurriendo pero Kenshin no estaba satisfecho.
-¿Por qué la estaban atacando ahora si se suponía que ellos pensaban que estaba muerta?—
Saito negó con su cabeza. – Primero, Kamiya Koshijiro fue encontrado por Arashi. Arashi estaba ganando poder político y descubrió que Koshijiro era una agente. Envió hombres a matarlo, los mismos hombres que atacaron a Kaoru la noche que Shuichi fue a su rescate, quería asegurarse que estuviera a salvo y llegó en el momento propicio. Esos hombres descubrieron que Kaoru estaba viviendo con Koshijiro y como la reconocieron como la hija de Obihiro-sama solo mataron a Koshijiro y a una mujer llamada Sayuri. El pobre hombre fue quemado vivo y si no estoy equivocado… delante de Kaoru-. Saito contestó mirando a la pálida muchacha. Se preguntaba si debería detenerse pero dejo el asunto en paz.
Kaoru se dio cuenta de que todo el mundo la estaba observando y asintió. – Me dio pesadillas por un largo tiempo y aun las tengo. Otou… quiero decir Koshijiro-san fue quemado delante de mí mientras que Sayuri-san, la mujer con la que pretendía casarse, era abusada delante nuestro y asesinada-.
Kenshin cerró sus ojos. Demasiado dolor pensó al procesar la verdad, su ángel había pasado por demasiado dolor. Pasó su brazo por su hombro y la atrajo más cerca de sí preguntándose si lo alejaría pero Kaoru apretó su gi y se acercó aún más. Necesitaba eso, necesitaba el consuelo que le estaba dando. Kenshin apretó más su abrazo.
Lo más importante era Shuichi, no solo Kenshin había estado equivocado sobre él, era obvio que amaba demasiado a Kaoru; todo este tiempo Shuichi la había estado protegiendo. Kenshin no podía creer que sus celos habían cegado su juicio con el joven. Mentalmente sacudió su cabeza con ese pensamiento, se daba cuenta que Kaoru estaba siendo herida aún más. Suspiró con pesadez.
Saito aclaró su garganta. –Bueno… Arashi pensó que sería bueno dejarla sola pero verás, quería tomar el control sobre el mando y mi padre estaba en su camino. Se las arregló para asesinarlo pero de alguna manera el liderazgo cayó sobre mí. Entonces Arashi decidió que quería ocupar el lugar de Obihiro-sama pero muchos estaban en contra, querían que un Kamiya liderara aún si era una mujer. De alguna manera mencioné que un heredero estaba con vida. A decir verdad, no esperaba que la heredera fuera Kaoru, estaba apostando al heredero que todos suponían muerto. Mientras que estaba investigando eso, Arashi ordenó la muerte de Kaoru. Ahí fue en donde se deshicieron de ustedes pero solo la atacaron la noche en la que yo no estaba porque pensaban que sabía que era ella.
Mi padre me había dicho que Kaoru estaba viva. Él solo había logrado pronunciar un nombre… Kamiya. Nunca conocí a Kamiya Koshijiro así que no sospechaba que Kaoru era la heredera pero mi investigación probó que algo estaba faltando y mi encuentro con Shuichi y el doctor Genzai confirmaron que ella era la heredera. Al mismo tiempo tenía un equipo en busca del bebé perdido, envié a Shuichi a que se encargara del asunto y descubrió sobre Soujiro. Por supuesto, nadie sabe de Soujiro-.
Finalmente Saito pensó que todo había acabado. El Kenshin-gumi repitió una y otra vez la historia hasta que entendieron el peso de la verdad.
-¡Diablos! Eso significa que eres la hija de un alto rango y ahora vas a liderar la yakuza ¡Jou-chan!—Sano gritó y observó sorprendido a Kaoru.
-¿Eh?-
-¡Cállate, Tori-atama! ¡No estás ayudando!- Gritó Megumi golpeando a Sano en la cabeza. –Creo que Kaoru ha tenido demasiadas emociones y ahora debe ir a descansar, no más argumentos-. Dijo firmemente Megumi y se puso de pie pero Kaoru no se movió.
-¿Una líder de la yakuza?-
Saito negó con su cabeza.
¡Idiotas! Pensó. ¡Todos eran idiotas!
-No quiero ser… una líder de la yakuza ¿Qué dices tú… onii-san?— Kaoru preguntó suavemente y el silencio volvió a reinar.
Soujiro miró fijamente a Kaoru, había estado frenético cuando se enteró de las noticias, tenía una verdadera familia. Pero cuando Kaoru lo llamó hermano mayor, sintió como si tuviera el mundo en sus manos.
-No creo que me moleste tener un poco de responsabilidad. No sería bueno dejar al equivocado en el lugar de Otou-san. Después de todo, Saito-san puede guiarme, pero solo si está bien por tu parte-. Dejo Soujiro, esta vez su sonrisa era sincera y verdaderamente feliz. Kaoru sonrió y asintió, se puso de pie y luego Soujiro caminó hacia ella, él era apenas más alto que ella, se sorprendió Kaoru. Se inclinó y antes de que perdiera el valor le dio un beso suave en la mejilla. Soujiro sonrió radiante.
-Descansa bien Hime-chan-. Acarició su cabello suavemente. Su hermana. Kaoru asintió con una sonrisa y Kenshin le indicó el camino. Megumi decidió dejar a la pareja a solas y se dispuso a preparar algo para comer.
Sano silbó ligeramente. –Nunca pensé que Jou-chan fuera una persona importante ¡Tan importante!—
Yahiko asintió sorprendido, tampoco lo podía creer. Sin embargo, Aoshi no estaba tan satisfecho. –Cuando busqué información, no había nada de Haname… san-.
Saito entendió esa afirmación. –Obihiro-sama descubrió desde el principio que era hijo del doctor y para proteger al doctor y a su familia decidió que toda esa información fuera enterrada, yo sabía sobre Shuichi pero para mantener a Kaoru a salvo actué como si no lo conociera, cubrí toda evidencia que pudiera relacionarlo con el doctor o con Kaoru-.
Aoshi entendió, no le sorprendió que no pudiera encontrar demasiada información, Saito se había asegurado de ello. También la yakuza protegió la información haciendo que fuera más difícil que lo usual. Observó la habitación y vio a Misao, ella le dedicó una mirada y se puso de pie.
Misao sintió que estaba siendo observada y vio a Aoshi mirándola. Sintiéndose nerviosa e irritada se puso de pie, necesitaba calmarse.
-Oye cabeza de gallo, me voy al pueblo-. Gritó y salió. Soujiro la observó intensamente y sonrió, el también se puso de pie y se marchó.
Aoshi no se perdió nada de eso y sintió ganas de romper todos los huesos del cuerpo de Soujiro. Esperaba que ese idiota no fuera con Misao.
Saito se dio cuenta de todo lo que estaba sucediendo y sonrió con su conocida sonrisa sarcástica. Se puso de pie para partir, Tokio lo estaba esperando.
-¿Estás bien?—Kenshin le preguntó a Kaoru al entrar a la habitación, sabía que Kaoru se estaba sintiendo engañada, traicionada y herida pero no podía hacer nada. -¿Kaoru?—
Colapsó en su futón. Una familia… tenía una familia y un hermano. Tenía personas que se preocupaban por ella y la querían. También había causado la muerte de muchos; su padre, su madre, Shuichi, Sakura, Kazuo, Nakuru y Shigure todos habían muerto por su causa. Finalmente lo entendió.
Kenshin sintió que se le entristecía el corazón al ver a Kaoru. La tomó suavemente en sus brazos y la meció confortándola hasta que lloró como nunca lo había hecho. Solamente murmuraba silenciosamente, ella sabía lo que tenía que hacer. Se acurrucó en su calidez un poco más antes de alejarse.
-¿Kaoru?—
-Lo entiendo ahora-. Contestó con su voz quebrada e inestable pero determinada. –Entiendo, ahora entiendo por qué decidiste dejarme. Lo entiendo. Esta culpa… es difícil vivir con ella. Tu no pudiste vivir contigo mismo después de…de Tomoe-.
-Pero Kaoru… Eso fue antes. Te amo ahora-. Interrumpió Kenshin pero ella lo detuvo.
-Sí, y por eso su alguien me lastima… tu no podrás vivir contigo mismo-. Lo observó y él no lo negó. – Te matarás con la culpa, viviste en Rakuninmura cuando pensaste que había muerto. Ustedes se marcharon porque estaría a salvo y no serían responsables por mí ¿no es cierto? – Kaoru pregunto lentamente.
-Si murieras no podría vivir, no solo por la culpa sino porque te amo y estaría vacío sin ti, cuando me fui estaba vacío, apenas podía dormir. Estaba preocupado y tenía visiones de que cosas terribles te sucedían. Volver por ti fue lo mejor que pude hacer y no me voy a ir de nuevo Kaoru-. Le dijo mirando profundamente en sus ojos. Kaoru vio destellos dorados en sus ojos violetas y las lágrimas comenzaron de nuevo a caer. –No quiero pasar de nuevo por eso, y no quiero que tampoco tú lo hagas-.
-¿Pero y si algo sucede por mi culpa? Míralos… todos ellos… ¡Shuichi! ¡El murió por mí! No quiero que mueras por mí, no podría vivir von ello…. ¡No podría!—Lloró. –Murió porque me amaba, no quiero que nadie más muera por mí ¡No puedo soportarlo!—
-Shhhh…- Kenshin la tomó nuevamente en sus brazos. -¿Sabes? Me doy cuenta de que nos herí a ambos con mis acciones y al no darte una elección cuando me fui. Esa fue mi peor decisión, no te dejé elegir. Tú me has demostrado que tomas las mejores decisiones. Estaba equivocado con Shuichi… y tú estabas en lo cierto-. Dijo Kenshin con una sonrisa.
Kaoru rió y llorando dijo –Te lo dije-.
-Si… si lo hiciste. Pero ahora, Koishii, estás tomando la decisión equivocada al pedirme que me marche. Quieres que me marche porque me amas y yo quiero quedarme porque te amo. Eso es todo y no cambiarás mi opinión pasaremos esto juntos. Eso es lo que Shuichi hubiese querido-.
-¿Cómo es que sabes lo que hubiera querido? Nunca lo conociste realmente-. Reprendió Kaoru.
-Pero tú lo hiciste, además todos los hombres enamorados quieren una sola cosa—Le dijo levantando su barbilla para que sus ojos se encontraran. –Ellos quieren que sus amadas sean felices… con ellos. No tienes idea lo que sentí al verte en los brazos de Soujiro, estabas sangrando y no podía hacer nada, no quiero estar en esa posición de nuevo, Koishii-.
-Eres testarudo ¿verdad?- Kaoru trató de aligerar el humor entre sus lágrimas.
Kenshin la apretó más contra sí.
-Todavía no has visto nada-.
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N/A: Este es otro capítulo.
Gracias al cielo. No tengo mucho tiempo. Quiero agradecerles a todos por comentar y me disculpo por no responder personalmente. Gracias también por leer esta historia, que le tengo mucho cariño. ¡Suspiros!
N/T: Hola de nuevo… vuelvo con otro capi traducido, espero que les guste…
¡Este capi está dedicado a setsuna17 Gracias por el review!
¡Comenten… ya le queda poquito… nos leemos!
Sele
