Se encamino hacia su cabaña, pero la verdad es que esa noche no quería dormir.
Cambio el rumbo de sus pasos hacia el norte, donde un pequeño lago se presentaba tranquilo y encantador, casi vivo…pero para ella solo sería un lago por esa noche.
Llego hasta sus orillas y lo contemplo por algunos minutos, después se saco sus zapatos de taco y encamino hasta las aguas, donde metió sus pies, estas, claras como siempre la recibieron por completo, ya no eran solo sus extremidades bajas las que se sumergían en aquel transparente líquido, sino casi todo su cuerpo.
Olvido su armadura, olvido su máscara, simplemente dejo que su cuerpo se uniera a las aguas, necesitaba paz, necesitaba tranquilidad… necesitaba pensar…
Desde la Orilla, su amiga, la esperaba sentada, solamente acompañada de sus zapatos y la luna.
La peli verde vio hacia el este y diviso a su compañera de armas, esperándola con la calma característica de ella.
Se quedo un poco más en ese lugar, para después con la misma paz con que entro, se retiraba de ellas hasta llegar al lugar donde su amiga miraba las estrellas. Era el silencio el dueño del lugar, permitiéndole solo a los grillos sonar, nada se decía, nada se comentaba, Marín esperaba y Shaina pensaba.
-¿Lo conseguiste Cierto?, las Respuestas que buscabas-pregunto la pelirroja, conocía la respuesta, pero necesitaba comenzar así para poder entender a la amazonas
-Sí, ya las tengo
-¿Y por qué no haces Nada?
-Porque no lo entiendo-fue la respuesta de la amazona, mientras se retiraba su máscara y la dejaba a un lado, descubriendo su rostro, no importando si habían hombres en esos alrededores, necesitaba pensar
-No fueron las respuestas que necesitabas ¿cierto?
-No…
-No sacas ninguna respuesta preguntándote algo que nunca fue tu decisión-comento la pelirroja a su amiga, nunca la había visto tan pensativa, tan concentrada, mucho menos así de sumisa-¿Qué pasa Shaina?
-Quiero comprender-contesto sin dejar de mirar la luna-quiero entender, el por qué de todo, pero solo obtengo nada
-Hay cosas que es mejor no entenderlas Shaina-se disponía a ponerse de pie y retirase cuando una pregunta de la amazonas le llamo la atención
-Si supieras cuando vas a morir y cómo, si supieras el lugar, momento y día, la hora y el porqué… ¿Qué harías Marín?-Si ni las aguas, que pueden ser tranquilas y serenas y en ocasiones bruscas y fuertes, como la personalidad del santo de Capricornio, le pudieron dar las respuestas, al menos necesitaba la opinión de su amiga
-¿Qué tiene que ver?
-Solo contesta
-No haría nada
-¿Nada?- ciertamente esa no era la respuesta que la cobra necesitaba, pero debía escuchar y así buscar la comprensión en aquellas palabras
-Sí, no haría nada, solo vivir al máximo mis días, que nadie me los arrebate, si tengo poco tiempo al menos que lo pueda disfrutar, ¿no lo crees?
Soy un Santo Dorado…y nada cambiara eso
-Comprendo-comento la amazona en un susurro, mientras su compañera regresaba a sus aposentos, volvió a mirar la luna y ella también tomo su decisión-Serás Shura hasta el último de tus días…eso lo quiero ver.
/…/
Sintió el viento en su rostro, extraño porque no recordaba haber dejado las ventanas abiertas, aunque para ser sincero, solo recodaba la discusión y combate con la amazonas y claro está sus palabras
-Te ayudare…guardare este secreto…y te ayudare hasta el último momento
-Lastima…Es eso lo que querías escuchar…no es lo que yo quiero decir
Odiaba en pensar que lo que más detesto, se volvió un hecho: estaba recibiendo lastima de otra persona por su condición de enfermo.
Paso las manos por su rostros, cansado de pensar, de planear, de buscar la forma de que su secreto permanezca como lo que es…un secreto.
Se levanto con pesadez, aun con la ropa del día anterior, la noche recién pasada fue demasiado fuerte como para tomarse el tiempo de darse un baño, ponerse el piyama, rezar y dormir, para nada, simplemente se adentro a su cuarto, cerró la puerta de un solo golpe y se tiro en la cama y de ahí a la mañana siguiente.
Miro con pesadez a la deslumbrante mañana, hoy no iría ha entrenar, tampoco hoy.
Descendió hasta el primer, fue hasta la cocina en busca de su bolso, donde traía las condenadas pastillas, esas que cada 12 horas le recordaban que se iba a morir de la forma más humillante que un santo podía parecer.
Cuando se adentro a la cocina, se fijo en la persona que ahí se encontraba, leyendo las instrucciones del embase donde se almacenaban los medicamentos.
-lárgate-eso fue todo, no hubo un buenos días de parte de Shura, no hubo un desayuno con jugos naturales de parte de la amazonas…
-acá dice que se debe tomar cada 12 horas con estricta supervisión… ¿lo estas asiendo?
-No es asunto tuyo-aclaro, mientras le quitaba de las manos el frasco, para posteriormente abrirlo y tomarse uno
-se supone que los medicamentos se deben tomar con algo en el estomago, te hará mal si lo tom…
-Yo decido lo que haga con mi vida-interrumpió el santo, no quería lastima, no quería enfermera, el solo podía con esto.
-Ellos hablan-dijo cruzándose de brazos y mirando fijamente al santo, si no fuera por esa mascara, el hispano hubiera jurado que traía una expresión de completa seriedad
-No me interesa-si le interesaba, pero no le permitiría a la italiana verlo débil y enfermizo
-Si te importa pero aparentas rechazo, solo intestas alejarte de ellos, pero solo los preocupas mas-dijo rápidamente la amazona, si esto era un duelo de Orgullos, la de la cobra no se iba a quedar atrás
-Entonces dime… ¿Qué comentan los demás?-la ironía no era lo de Shura, pero en la voz de la chica pudo notar reproche y soberbia, ambos, dos factores que no toleraba el español
-Algunos como Mu y Shaka, dicen que probablemente estas en un tiempo de reflexión, otros como Afrodita y Mascara que debes de tener algo entre manos-mientras lo decía de apoco su tono de voz cambiaba de hostil a suave, mientras Shura peleaba con su yo interno por no sucumbir a las lagrimas…ellos…sus amigos-Otros como Aldebarán y Aioria dicen que quizás estás enfermo, y que comes mal…otros como Milo y Kanon solo dicen estupideces…
-¿Qué dicen los demás?-dudo en preguntar, pero necesitaba saber la respuesta
-Saga, Aioros y Camus no comentan nada…pero sospechan de algo
-¿Qué sospechan?-miedo…temor…lastima…
-Que te han hecho algo, que quizás te pasa algo…Shura tu no deb…
-Ya te dije que hago lo que se me plazca con mi vida-volvió a gritar, ahora saliendo de la cocina para dirigirse a el gran salón-ahora déjame en paz, yo no necesito nada de ti
-Sabes perfectamente que esto no durara mucho, ¿Lo seguirás ocultando?
-hasta el último día si es necesario-aclaro
Ninguno de los dos se había percatada que dos personas escuchaban la conversación con mucho asombro: Camus y Aioros estaban en la entrada del templo, escucharon los gritos cuando ambos se disponían a ir a buscar al español por que aun no se presentaba a los entrenamientos.
Ambos había llegado a Capricornio cuando escucharon los gritos de Shura en los cuales Shura dejaba bien en claro que no quería nada de la amazona y este salía furioso de la cocina, mientras tras él, la amazona lo seguía, tratando a simple vista de convencerlo de algo que notoriamente el español se rehusaba a hacer…
-Shura escucha…
-¡te dije que te largaras, no necesito de ti, no dependo de ti, y tampoco quiero nada ti!-el grito fue único, sin respuesta, sin objeciones, en este duelo de soberbia, Shura se dio por ganador. La mirada de la amazona se desvió hacia la puerta, donde estaban ambos caballeros, Aioros con su rostro envuelto en sorpresa y Camus, como siempre, sereno y tranquilo.
Shura siguió la mirada de la peli verde, encontrándose también con sus compañeros. Shaina no soporto el momento, y se retiro de la casa, pasando por medio de los de Acuario y Sagitario, este último se movió para darle el espacio para retirarse, mientras Camus, permaneció en su puesto, mirando seriamente al español.
Tras la retirada, Shura puso una de sus manos en su cabeza, la discusión de la mañana ya causaba estragos en su cuerpo.
-No responderé preguntas-sentencio el español adentrándose a la cocina por un vaso de agua
-solo veíamos por ti-aclaro el griego, aun sin salir del asombro de ver esa discusión.
-Hoy tampoco iré a entrenar
-Hoy no te venimos a preguntar, te veníamos a llevar, llevas bastantes días sin asistir a los entrenamientos, así que no te preocupes, hoy vas a la fuerza-eran muchas palabras para venir del caballero de Acuario, pero Shura sabía perfectamente que su amigo hablaba enserio.
-Bajo en 15 Minutos-aclaro mientras subía las escaleras a su habitación
-Te doy 10 y ya perdiste 2-sentencio Camus.
Tras bañarse y vestirse, Shura descendió junto a sus dos compañeros, bajo la mirada de curiosidad de Aioros y la fría interrogante de Camus.
En los campos de entrenamiento, nadie hacia nada, no porque no quisieran, sino porque simplemente, ninguno tenía ánimos de hacer nada, siempre había uno que se quedaba sin entrenar por la falta de Shura, ya que el antiguo maestro Dhoko, había acompañado a su excelencia en un viaje.
Al ver llegar al español, más de uno se puso de pie con un asombro incomparable
-¿Pero miren a quien tenemos acá?, ¿Al parecer la cama se canso de Ti Shura?-se mofo el menor de los geminiano-Por lo menos hoy ninguno se quedara sin entrenar
-¿Qué te había pasado Shura?-pregunto Mu, al ver a su amigo tan cayado comento-si no quieres contarnos no te preocupes, sabes que cuentas con nosotros.
Cuentas con nosotros
-No me pasa Nada-fueron las palabras del español para posteriormente adentrarse en el coliseo y comenzar a calentar
-Al menos tiene ánimos de entrenar-comento Aioria-se ve igual
-¿Oye Toro?-Llamo Milo al de Tauro-¿Nos vas a ayudar?-pregunto con una sonrisa mientras señalaba al español. El brasileño se acerco a Shura y lo tomo por la espalda, alzándolo con facilidad del piso. El español se sorprendió, pero así como lo subieron, de la misma manera rápida lo bajaron
-Perdiste Gato, si bajo de peso-comento Aldebarán, lo que trajo una sonrisa en el rostro de Milo y un gesto de notorio enojo en el de Leo
-¡Te lo dije gato!
-¡Aldebarán le estas ayudando!, ¡eso no es justo!-se defendió el quinto santo
-No, Shura bajo de peso, al menos unos cuatro Kilos y quinientos gramos -aclaro pensativo el Toro, sorprendiendo a los presentes-¿Qué?, ¿Por qué me miran así?
-Eres increíble Alde-grito Afro, aplaudiendo –Lo que si no entiendo es, si Shura no estuvo haciendo nada este mes… ¿Por qué bajo de peso?
-Simple pez…El Amore-se burlo Mascara, sacando risas de algunos y sonrisas de otros, menos a tres personas
-Puede ser, Shurita enamorado, dinos amigo, ¿Quién es dueña de tu corazón y estomago?-pregunto el geminiano menor mientras pasaba su brazo por los hombros del español-ya cuenta, ¿Quién es?
-Debe ser alguien especial, como para que deje de comer y este así de ojeroso-comento pensativo el Aldebaran-¿Quién será?
-Muchachos, tenemos nueva misión… encontrar a la mujer que le roba el apetito a Shura-aclaro Kanon, recibiendo una afirmación de casi todos los presentes
-¿Van a entrenar o no?-pregunto el hispano que hasta ese momento, permanecía en el más absoluto silencio
-Si hasta lo tiene de mal genio… Cupido te dio fuerte cabrita-se burlaba Mascara, empujando al pelinegro hasta los campos de entrenamientos junto a los demás, dejando a 4 santos atrás
-¿Crees que sea por una mujer bicho?-pregunto Aioria
-Claro, aunque la opción de que sea por un hombre no me cabe en la cabeza-dijo fingiendo asco, aunque la risa no lo ayudaba mucho
-Camus tú crees…
-Mejor vamos a entrenar-interrumpió el francés las palabras de Aioros, pero no se puede tapar el sol con un dedo cuando Milo está presente.
-Hey, ustedes dos-deteniendo el caminar del francés y el arquero-se que ella existe, la he visto, se también donde se juntan y creo entender por qué Shura esta así, así que no sacan nada con ocultarlo mas.
Tanto Camus como Aioros se miraron, Camus intuía cual era el cometido de todo esto por parte de Milo, pero Aioros aun era joven en sus trampas.
-¿Cómo sabes de ella y Shura Milo?-pregunto inocentemente Aioros
-Por qué tú me lo acabas de afirmar arquero-sonrisa de victoria para Milo y autogolpe en la frente por parte del de Sagitario-ahora solo me queda saber quién es
-Yo que tu no me meto-sentencio Camus, mirando de reojo a su amigo
-Eso ya lo veremos-aclaro el de escorpión.
Los entrenamientos se dieron con la normalidad habitual en el santo recinto, pero la mente de Shura trabajaba a mil por hora, atento a todos, consciente de que lo ocurrido hace algunos minutos era el claro reflejo de que sus amigos estaban preocupados por el…no no eran sus amigos… eran su familia, y el los estaba alejando.
Recordó las palabras de la amazona
Aparentas rechazo, solo intestas alejarte de ellos, pero solo los preocupas más
Y las comprendió. Esquivo el golpe de Mascara con gran habilidad, sorprendiéndose a si mismo de su rapidez, pensó en lo enfermo que estaba y en cómo solo se notaba si él lo demostraba… otro golpe esquivado y el contraataque y fin de su entrenamiento, dando como ganador al español, este extendió su mano al italiano para ayudarlo a levantarse de las arenas.
-El mes fuera no te saco de estas ligas-se mofo el italiano, mientras sacudía sus ropas, pero vio como el español lo dejo con la palabras en la boca, al marcharse hace algunos minutos-¿y a este que bicho lo pico?
/…/
Marín dio una certera patada que rozo el brazo izquierdo de la cobra, pero la peli verde tomo a tiempo la pierna de su rival y giro su cuerpo, para después, proporcionar un golpe directo al pecho de la chica con su codo, con tal fuerza que pudo haber causado daño.
Ambas se separaron tras el golpe, dispuestas a seguir con el entrenamiento
-¿Hoy no estás de Humor cierto?-pregunto mientras lanzaba su ataque
-tampoco para preguntas-aclaro mientras se defendía, a la búsqueda de una oportunidad para acabar con la defensa de la del águila.
Todas las mujeres enmascaradas peleaban con sus mayores fuerzas, dignas de sus embestiduras de platas, sus ataques eran directos, sin preámbulos, donde solo los arboles de tierras amazónicas eran los testigos de su ferocidad.
Ninguna bajaba la guardia, cualquier golpe mal dado traería su derrota.
Pero algo llamo la atención de la Cobra, ocasionando la baja de su defensa y obvia derrota, algo que Marín busco con la mirada y encontró envestido de armadura dorada y porte gallardo en tierras amazónicas y eso significaba dos cosas: muerte segura o situación importante.
El santo dorado caminaba entre las mujeres que inevitablemente se detuvieron ante su llegada, lo conocían como para pensar que se trataba de un acoso o burla, por ello, ninguna se interpuso en su camino, pero al mismo tiempo, elevaron su cosmos para dejarle bien en claro, quienes eran las dueñas de esas tierras.
Detuvo su andar al llegar ante las amazonas de Águila y Cobra, guardando un silencio sepulcral, ambas, cada una con la mirada puesta en el santo, y este a su vez, mirando fijamente solo a una de ellas.
-Amazona Marín-llamo-necesito hablar algo de suma importancia con tu compañera de combates-todo dicho con la mirada clavada en Shaina, que tras su máscara un rostro serio le respondía la mirada.
-No podrán estar solos en estas tierras-Dicho esto, ella se aparto de ambos.
Ninguno hablaba, ninguno se movía, ambos con las miradas cargados de orgullo, dignos santos atenienses, ella, demostrando que ningún santo dorado la opacaría frente a sus compañeras ni frente a nadie, el dejando bien en claro lo decidido que estaba.
-¿Qué haces aquí?
-Soy Shura de Capricornio…y siempre lo seré, de eso no te quede duda-aclaro…entiende Shaina, por favor
-¿Lo eres?
-Lo soy, y lo seré hasta el último de mis días-aclaro, sonriendo sutilmente, solo para que la amazona lo viera y comprendiera el verdadero sentido del mensaje…y resulto. La amazona que hasta ese momento se mantenía de brazos cruzados y en posición de completo ataque, ahora soltaba suavemente sus manos…lo entendió.
-Es bueno tener a un santo así en el santuario-comento mientras le daba la espalda y se retiraba a su aposento-suerte santo
-No necesito suerte…necesito…ayuda-un susurro, una palabra que la transporto el viento, solo para ella. Para cuando llegaron a los oídos de la amazona y se volteo a ver, Shura ya caminaba de regreso a su templo, con ese caminar que solo te dejaba una sola cosa en la cabeza.
Santo Dorado hasta la muerte…
`O-O´
Ok, se que esta vez me demore mas de lo normal, y en serio me disculpo por ello, pero no dejare a Shura solo en esto *pose de héroe*.
Gracias por sus palabras, sus comentarios son muy importantes para mi, se les agradece desde este corazón de pollito.
DANK!
