DIsclamair: No soy rubia, y no tengo hijos ni me llamo JK. Solo el personaje de la directora me pertenece, al igual que los amigos y novia de James. Pero que si quieren, los presto.
Dedicatorias: ¡Pues a mi! Que hoy es mi cumpleaños :D, Y por supuesto a todas las personas que me dejaron un comentario. Contestaré a los rr que no he contestado pronto, esque recién acabo de salir de los exámenes de enero-febrero…UN besote!
Reacciones.
Ginny apretaba muy, muy fuerte en su mano derecha la varita, tanta era la rabia y las ganas de ponerle las cosas claras a esa hija de BRUJA que notaba como las chispas que salían de la punta le quemaban los dedos, suspiró fuertemente intentando calmarse, desde luego no quería cometer un asesinato pero definitivamente Rita Skeeter se estaba llevando todas las papeletas para estrenar una bonita lápida en el cementerio de Londres. Hermione miró a su amiga y sintió un escalofrío, que ignoró, pues su lado sensato estaba arrinconado en su cerebro por su pequeño demonio interior, en resumidas cuentas, nada bueno podía salir de aquello no por lo menos para la rubia reportera. Estaban hasta el mismísimo moño de que siempre se inmiscuyera en sus vidas, que no los dejara tranquilos, pero esto había sido la gota que rebasaba el vaso, tomar esas fotografías de forma ilegal violando su privacidad y su…¡Demonios! ¡Qué ganas tenían de retorcerle el pescuezo! Tomadas de la mano dieron un paso a delante en dirección a la puerta de la revista con demasiada decisión pintada en su mirada.
.- ¡Señoras, quedan ustedes arrestadas en protección al futuro escándalo público!.- Tres auror las cogieron desprevenidas.- ¡No opongan resistencia o todo lo que hagan será utilizado en su contra!
.- ¡Pero qué cojones haces! ¡Ustedes saben con quién están tratando? - Pataleaba Hermione.- Se les va a caer el poco pelo que les queda, ¡Suéltennos!
.- ¡Quítenme las manos de encima! ¿Saben que mi esposo es el jefe del cuartel de aurores? – Los hombres se quedaron parados un momento, mirándose dubitativos, pero negaron con la cabeza, pidieron refuerzos y se llevaron a las chicas entre ocho al cuartel General ubicado en el Ministerio de Magia y las dejaron encerradas en una de las oficinas más amplias que había, la del mismísimo jefe del cuartel, Harry Potter, casi soltándolas con alivio y como única preocupación sacarse la gran cantidad de mocos producida por uno de los más terribles maleficios del planeta; mocomurcielagos.
.- ¡Pero directora entiéndalo! ¡Tenemos que ir a San Mungo! ¡Hay una crisis familiar muy importante! – Lloro Rose Weasley (era una gran actriz) a la directora Amelia Darklake que se encontraba leyendo la revista Corazón de Bruja con los pies subidos en su escritorio mientras se enrollaba un largo mechón de color verde oscuro en el dedo índice.
.- Entiendo, Rose, todavía me quedan unas cuantas neuronas en el cerebro, pocas, pero alguna que otra hay.- Todos los de la sala suspiraron "¿Cómo demonios podía estar esa mujer siendo la directora del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería?" Si estaba completamente ¡Loca! – ¿Pero ir todos? Vais a atascarme la chimenea y mira que es imprescindible para mi trabajo, por no decir toda la cantidad de polvos flú que vais a consumir, además ya les di un permiso especial a vuestras primas Molly, Lucy y Dominique, ¿Qué os creéis? ¿Qué me regalan las papeletas con el detergente?.- Silencio absoluto.- Pues no.- se hecho el flequillo a un lado.- Aunque bueno, desde que lo fabrico yo eso no es problema.- Todos temblaron ¿Iban a utilizar algo inventado por una mujer que siempre vestía de manera estrafalaria, tenía el pelo verde y bebía cada tres horas y media de la petaca que tenía en la cintura un extraño, quizás demasiado, líquido espeso y de color púrpura? Genial.
.- Se ha cometido un delito y tenemos que estar con nuestros padres para apoyarlos.- rechistó Louis.
.- ¡Y para ayudarnos en la venganza!
.- ¡Tenemos ganas de sangre directora!
¿Cuánta capacidad pulmonar tenían esos niños? Sino intervenía pronto temía quedarse sorda.
- ¿Por qué no van solo los primogénitos? – Propuso la Directora Darklake.
Todos los primos se miraron y comenzaron a hablar a la vez, Amelia de tapó los oídos con las mano y su mapache (porque sí, tenía un mapache de mascota, nada de fénix, ya que eso era de estirados con barba larga ¡Y sin ofenderse! ¿eh, Albus?) se puso a gritar también mostrando la capacidad pulmonar que poseía, y cuando todos se acabaron callando para taparse las orejas por el chillido insoportable del animal la calma volvió al despacho momentáneamente. La peliverde le acarició agradecida la cabeza y le dio unas albóndigas de lata, las cuales casi devoró ante la mirada de asco del clan Pelirrojo-moreno-rubio...
.- Está bien, todos los miembros de la familia irán por la red flú a San Mungo, incluso Fred que todavía está inconsciente.- se masajeó las sienes al ver como se les caía a sus primos Louis y Hugo por estar entretenidos viendo los raros objetos de la joven directora.- Y me imagino que Malfoy, los gemelos Fletcher, la señorita Lora Jones y Alan Nott, también tienen derecho a ir, porque total, como son casi de la familia.- Amelia se rió sola mientras cogía una pipa y empezaba a encenderla.- De acuerdo, entiendo los puntos, ahora, ¿Qué me ofrecéis vosotros a cambio de haceros este "pequeño favor"? - ¿La directora de Hogwarts les estaba haciendo chantaje? Si, era un hecho, esa mujer había perdido los papeles completamente, por muy sobrina de Minerva Mcgonagall que fuera no se parecía ni en el blanco de los ojos a su tía. ¡Esto tenía que estar penado por la ley!.- No me miréis con esa cara.- Les sonrió graciosamente.- Espero propuestas.- Dijo echando una significativa mirada al cuarto que tenía a sus espaldas haciéndoles poner a todos ellos (incluido al mapache) cara de espanto... Cada vez que alguno de ellos cometía alguna fechoría en Hogwarts y a la Directora Darklake le daba por castigarles los mandaba a ese cuarto a organizar todos los apuntes de los miles de millones de viajes que había hecho a sus escasos 29 años, eso suponía: Apuntes tomados con mala letra, hojas sin numerar, mezcladas, objetos desarmados, piezas perdidas, rotas y un largo etcétera, todo tenía que ser transcrito y archivado. Desde hacía siete años que ella había tomado el mando del castillo todavía quedaba más de la mitad de esa sala desorganizada y no se debía a que casi no les hubieran castigado.
.- Pues bueeeeeeno….- James se rascó la cabeza,
.- Mmmm….No sé…- meditaba Albus.
.- Podemooosss….- Hugo y Louis se pusieron a mirar al cielo, cosa que provocó que su primo Fred volviera a golpearse la cabeza contra el suelo.
.- Turutú- tarareó Rose
.- ¡Está bien! Me ofrezco voluntaria para pasar tres semanas organizando sus papeles.- dijo Lily dando un paso adelante, a ella al contrario de la mayoría de los alumnos del castillo, adoraba esa habitación (aunque tres semanas era demasiado, per suponía que no aceptaría un período de tiempo más corto), aprendería un montón de magia, como unas clases particulares, pero divertida, ya que las cosas que ella escribía eran, cuanto menos, asombrosas y por supuesto la directora del pelo siempre estaba por allí para contar anécdotas y enseñarte.
.- ¿Alguien más? – Amelia pasó su mirada por todos ellos.- ¿Nadie? Mira que la familia está para unas cosas y para otras…
.- Yo la ayudaré.- La suave voz de Scorpius Malfoy se escuchó entre los murmullos de los primos.- También me ofrezco voluntario.- Miró a Lily y le sonrió.
.- ¿¡QUE! – chilló Hugo.
.- ¡Ni hablar! – se quejó James.
.- ¡Por encima de mi cadáver rubio teñido! – Louis le señaló acusadoramente.
.- ¡Serás pederasta!
.- ¡Silencio de una vez e ir pasando por la chimenea antes de que os despelleje vivos, ¡Vaya dolor de cabeza me estáis poniendo! – Les silenció la directora que aspiró por la boquilla de la pipa y salieron burbujas de colores.- ¡Desfilando!
Los primos Weasley se agolparon en la chimenea y atropelladamente fueron cogiendo los polvos mágicos, seguramente alguno se equivocó de chimenea y otros se quedaron ciegos por la ceniza y las telarañas que tenía el viejo conducto, pero los más rezagados, una pelirroja con pecas y gafas de pasta verde oscura y un rubio algo repipi, no se pelearon por llegar antes, ni estornudaron por el polvo o se equivocaron de camino, eso sí, procuraron rozar sus manos el mayor tiempo que les fue posible…Sin estar bajo la asesina mirada de ninguno de los primos-hermanos-amigos-novios psicópatas del clan Weasley-Potter.
En San Mungo, habían despejado una planta entera para la familia de alocados, gritones, nerviosos y coléricos Weasley, también la sala que ocupaban había tenido que ser agrandada mediante unos cuantos hechizos y varias veces (la última hacía dos minutos por la llegada de todos los niños de Hogwarts) por la cantidad de personas que allí se encontraban: Molly, Arthur, Bill, Fleur, Victoire (que abrazaba a un enfadado Teddy), Dominique y Louis, Charley y su Dragón (empequeñecido en su bolsillo), Fred, Audrey, Molly, Lucy, George, Angelina, Roxanne, Ron, Rose, Hugo, Harry, James, Hugo, Lily, Luna, Lyssander y Lorcan, Lora, John y Mike, Scorpius Malfoy (demasiado pegado y muy mal disimuladamente a Lily), Alan Nott (al cual Ron quiso dar un pescozón al verlo cogido de la mano de Rose) y la directora de Hogwarts…¡Un momento! ¿Qué hacía ella allí? ¡Ah! Tenía a un inconsciente Fred en los brazos, porque "para variar" a sus primos se les cayó y lo dejaron aparcado en un rincón de la chimenea. ¡Pasaban la treintena! Pero claro…Todo se les puede permitir a unos héroes de guerra.
.- ¿Y mamá?
.- ¿Dónde están la tía Hermione y la tía Ginny?
.- ¡Seguro que han ido a volar el edificio de la Rata rubia esa!
.- ¿Alguien tiene el número de la revista aquí? Yo todavía no lo he visto…
.- Me comería un Mamut del hambre que tengo, aunque no sepa lo que es….
.- ¡Si es culpa de la rubia esa!
.- Me encantan tus zapatillas nuevas Dom.
.- ¿Alguien sabe de dónde han sacado estas fotos?
.- ¡Queremos explicaciones!
.- ¿Alguien tiene un calmante?
.- ¿Cuándo vamos a matar a la rubia?
.- No me puedo creer que Te hicieras esa foto y no me la enseñases. ¡Qué injusticia!
.- No me toques las narices George.
.- Los rubios no son de fiar- Louis miró malamente a Scorpius.
.- Ese médico que ha venido antes era un pardillo, le hemos metido una rana en el bolsillo y se le ha caído el peluquín del susto.- Le contaba Dominique a Roxy y a James.
.- ¡Mejor le prendemos fuego al edificio!
.- Tu familia tiene un problema con los rubios…
.- ¿Y mi esposa?
.- Papá, tenemos hambre.
.- Tranquilos yo tengo emparedados para todos.- Molly empezó a repartirlos.
.- Oye, guapetón, me das tu número de chimenea ¿O nos vamos después a tomar unas cervezas de mantequilla y me cuentas eso tan interesante de los dragones?
.- Lo que tú digas ojazos.
.-….
.- ¡La Directora está ligando con el tío Charley!
.- ¡Ya era hora de que te casaras hijo!
.- ¡Señora Weasley el matrimonio está sobrevalorado! - Sin ánimo de ofender, hizo que hiciese falta traer otra cama, Molly Weasley se había desmayado, la pusieron al lado de su sobrino. Amelia se dispuso a marcharse, no sin antes coger un papel que le tendía Charley y concretando una cita para esa misma noche, entre tanto barullo nadie pareció darse cuenta.
.- ¡Por Merlín esto no es una familia, es una manada de gallinas!.- El pobre medimago que se encargaba de atenderlos se tiró de los pelos al ver que eso parecía Jauja entre tanto grito, emparedado, zumo, abrazo y hasta le pareció escuchar una canción. - ¿No saben que están en un hospital? – gritó, algunos familiares se giraron a mirarle, luego se encogieron de hombros y siguieron ignorándole. El pobre hombre estaba por tirarse de los pocos cabellos que le quedaban cuando a su lado apareció la voz de la sabiduría, el Ministro de Magia, Kingsley Shakelbot, acompañado de quince aurores que pasaron a la sala con algo de terror. - ¡Aleluya! Por favor puede…
.- ¡Silencio! – Dijo con voz potente Kingsley. Todos se giraron, pero el Ministro solo tuvo ojos para Harry, que estaba incorporado en su cama de sábanas blancas, con sus sobrinas e hija subidas a la cama.- Harry Potter, tenemos que trasladarlos al Ministerio ahora mismo, es una cuestión muy urgente, no opongáis resistencia o me veré obligado a llevaros por la fuerza.
.- Debes estar de broma Kingsley, no hemos hecho nada malo.- Se quejó Bill rojo de furia, todos los pelirrojos y no-pelirrojos lo apoyaron.
.- Pero es muy probable que lo hagan, así que, vamos, ¡Andando!
..- ¡Me niego a separarme de mi padrino! – exclamó un furioso Ted empujando a un auror que se acercaba demasiado a Victoire.- ¡Esto es inaudito!
.- ….
.- ¡Papá yo quiero ir contigo!
.- Y yo también Mamá, quiero ir con vosotros.- Dijo una resuelta Dominique.
.- ¡Sí! Esto es una familia, lo hacemos todo juntos, no pueden separarnos.
.- Muy bien Al, por fin dices algo inteligente.
.- Vete al cuerno Rose.
.- ¡Eh! No le hables así a tu prima. – Dijo un Alan Nott muy enfadado.
.- Y tú niñato no te tomes tantas confianzas con mi hija.
.- ¡Por Dios! ¿Es que no se puede hacer nada ordenado y en silencio con vosotros? – El medimago se puso a llorar en el hombro de Kingsley, el cual le dio unas palmaditas en el hombro circunspecto.- Hasta al mismísimo Ministro de Magia le hacen la pirula…
.- Es que ya son muchos años conociéndoles, hombre, usted no se desespere.- se rió por lo bajo el moreno.
.- ¿Y los niños? – Lloró Molly como si se fueran a la Guerra mientras abrazada al pobre Shakelbot.- ¿Qué va a ser de los niños?
.-No se preocupe Molly… Señores Weasley.- Todos los adultos menos Harry giraron la cabeza.- Los patriarcas…- suspiró cansado.- Ustedes deben llevárselos con los Scamander, la señorita Lora, los McKlein, el señor Malfoy y el señor Nott al Ministerio – Dijo hastiado el Ministro, si, sin duda alguna, odiaba tener que lidiar con estos problemas, pero más aún que moviera esa enorme cantidad de personas, porque cuando había un problema, aunque fuera con un solo Weasley la familia y los amigos, nunca faltaban.- a la tercera planta, donde están los juzgados.- les dijo con una medio sonrisa. - ¡En marcha!
El panorama desolador que había en el Hospital se trasladó al Ministerio, puesto que ni por todo el oro del mundo los Weasleys iban a ir de forma ordenada y por las buenas, y más siendo el asunto que era, ¡Por los mismísimos calzoncillos de Merlín y Dumbledore juntos! Habían sacado a toda una generación de mujeres Weasleys en cueros en la revista más famosa del mundo amarillista*, ¿Qué pretendían? Que se solucionaran las cosas de forma pacífica? Pues no, los pelirrojos querían sangre, y sangre iban a tener. Cuando subieron por el ascensor, en dos tandas debido a la cantidad de gente que eran, y llegaron al vestíbulo de la oficina dónde trabajaba Harry, el cual hay que apuntar, que todavía no había dicho una sola palabra por el estado catatónico que se hallaba, todos se echaron a reír. En un lado de la oficina un grupo de aurores, de al menos doce personas, estaba lidiando contra un potente hechizo moco-murciélagos. Al lado, los que se habían librado de él intentaban quitar un hechizo muy potente de pústulas en la cara, y enfrente de ellos el despacho del Jefe de Aurors, del cual salían unos gritos que decían cosas como: "Cuando salga de aquí rezaréis porque os eche otro hechizo moco-murciélagos", "Os voy a demandar por secuestro premeditado y os exprimiré hasta el último knut", "Si mi marido os da miedo como jefe, esperad mi ira, yo, que no tengo que guardar las apariencias", "Voldemort será un temor menos comparado a como seré yo cuando me saquéis de aquí"….
Shakelbot se adelantó para abrir la puerta del despacho, pero una mano le sujetó del brazo. Por fin Harry Potter había reaccionado al escuchar la voz de su dulce y tierna mujer.
.- No se le ocurra quitar el hechizo que las encierra sino quiere tener problemas.- Le sonrió amable el pelinegro.
.- Desde luego, este Ministro es un inconsciente…- Susurró Charley conocedor de la ira de su hermana.- Vamos a tener que esperar a que se calmen…¡Mujeres! – Después de este comentario, Audrey, Luna, Angelina y Fleur le lanzaron una mirada de odio, el pelirrojo de escondió detrás de su hermano Bill.
.- Valiente…- Susurraron ladinamente ellas; Charley les sacó la lengua.
.- Será mejor que las calmen sus maridos.- aconsejó sabiamente Percy limpiándose el cristal de las gafas, en realidad no quería ni acercarse a esas dos fieras.
.-¿Qué? ¿Estás loco? – Ron lo miró pálido.- Ni loco me acerco a Herms así, ¿Sabes la última vez que se puso así? – silencio.- ¡Nunca! Y si cuando se enfada me deja durmiendo en el sofá dos días, no quiero ni pensar dónde me mandará a dormir si me atrevo a…
.- Vamos Ronnie, son tu hermana y tu mujer, no te van a morder…
"¡Que me saquen! ¡Que al primero que pille le arrancaré la cabeza con mis manos!"
"¿¡La cabeza! ¡Mejor los testículos!"
.-…..
.- Que se acerque Harry, que es muy héroe. – dijo George con un color entre verde y amarillo en la cara.
.- Sin duda alguna no sabemos cómo nos casamos con ustedes. –Sentenció Audrey.
.- Son unos cobardes.- Agelina le dio una colleja a George.
.- Mucho hombre lobo, pego luego….
.- El único que los tiene bien puestos es Harry.- terminó Luna. Todos los hermanos Weasley miraron de mala manera al moreno, quién sonrió avergonzado; tragó duramente para intentar deshacer el nudo que tenía en la garganta y con paso tembloroso a la puerta, cuando estaba cerca retrocedió y tiró del brazo de Ron.
.- El héroe siempre ha necesitado a su amigo…- Ron intentó forcejear pero Harry le tenía bien agarrado, se inclinaron ante la puerta, las voces habían cesado y solo se oía un escalofriante susurro. Prudentemente, Harry puso un hechizo silenciador en torno a la zona del conflicto, lo que hizo quejarse a la mayoría de las personas de la planta..¡No querían perderse el memorable momento en que intentaran calmar a sus esposas!
.- Ginny, cariño…- Dijo Harry en un susurro.
Silencio.
.- ¿Harry? ¿Eres tu? – Contestó una voz demasiado melosa para su gusto.
.- Eh…Si, soy yo…
.-¿ ¡Y qué demonios haces que no nos sacas de aquí desgraciado!- Chilló Ginny.
.- Quiero que te calmes…
.- ¿Qué me calme? ¿Qué me calme?
.- Por lo menos Harry ha venido, ¿Se puede saber dónde está el tonto que tengo por marido? – Dijo Hermione golpeando la puerta.
.- Hola Herms, estoy aquí…
.- ¡Pues ya que estás ahí dile al cuatro ojos ese que nos saque de aquí de una buena vez!
.- Cariño, tienes que tranquilizarte, no es bueno para ti que estés así.- Dijo Ron conciliador.
.- Claro, ya estoy calmada, abre la puerta.
.- Venga Harry abre, que ya se han calmado.- Sonrió Ron. El moreno le miró negando con la cabeza, hizo un ruido son la varita como si hubiera quitado el hechizo.
.- Bien hecho Herms, el idiota se lo ha tragado…¿Qué? ¡Maldito seas Harry Potter! Sigue cerrada.
.- Ginevra, como no te serenes de verdad esta noche no hay lo que tú sabes qué…Por mucho tiempo y te lo digo en serio.- Dijo con voz autoritaria Harry.
.- ¡Ahora encima me amenazas! ¿Con qué derecho?
.- Soy tu marido y te lo estoy pidiendo por favor, con eso tendría que bastarte.
.- Ahora empieza con el chantaje emocional…Ginny no caigas.- se escuchó que susurraba Hermione.
.- Es que…No puedo resistirme a esa mirada que seguro que está poniendo.- contestó la pelirroja.
.- ¿Qué? ¡Pero si no la ves! – la regañó Hermione.
.- Ya…Pero me la imagino y…
.- Hermi, amor.- Ron viendo que la técnica de su amigo funcionaba decidió seguirla.- Sino te calmas y dejas de gritar groserías dignas de una meretriz de la Edad Media en la puerta de la más indeseable taberna, te juro que nunca más jugaremos a profesor-alumna.
.- ¿Qué? – Chilló Hermione.- No puedes hacerme esto, Ronnie.
.- Cálmate.
.- Pero…
.- ¿Qué?
.- De acuerdo. – suspiró la mujer. Cuando Ron y Hermione se giraron a ver a Harry y Ginny respectivamente estos se estaban dando cabezazos contra la pared susurrando "¡Oh Dios mío! ¿Profesor alumna? Aaaaaghhhh!".
Esta vez la puerta sí que se abrió dejando ver a unas mujeres con el pelo alborotado y las mejillas coloradas de coraje. Ambas al ver la cara de susto de sus pobres maridos sonrieron y se abalanzaron hacia ellos. Ginny tiró a Harry al suelo y empezó a besarlo salvajemente (como si tuviera diecisiete años) y Hermione se colgó del cuello de Ron, pasando las piernas por la cintura de "Su hombre" Como ella misma le llamó.
.- Lo siento, sapito, prometo que nunca más te gritaré así.- dijo Ginny una vez hubo soltado al moreno.- Esta noche juro que te recompensaré satisfactoriamente.
.- ¡Ron! No vuelvas a bromear con los trajes de profesor alumna, nunca más.- El pelirrojo sonrió bobamente a su esposa.- ¡Si es que eres el mejor hombre del mundo!
A estas alturas de la película (más bien del relato) Kingsley Shakelbot estaba casi llorando de la desesperación. ¿Cómo podían ser tan bipolares las personas de esa familia? En un momento querían erradicar a todo el cuartel, al otro eran dos gatos mansos, los chicos Weasley de estar asustados pasaron a querer sacarle las entrañas al pobre Harry por meter mano a su hermanita Ginny y las mujeres de estos al momento estaban enfadadas con el mundo y ahora lloraban de alegría por la reconciliación. Si, definitivamente todos habían perdido la cabeza, pero como única persona cuerda en el lugar él debía poner orden y explicar las catastróficas desdichas que se iban a cernir sobre ellos sino se calmaban y pensaban con la cabeza fría.
.- A ver, señores, ahora que está la cosa más calmada.- Todos se agruparon a su alrededor.- Tengo que informaros que han sido todos ustedes acusados y denunciados por la revista Corazón de Bruja por intento de Asesinato y destrucción de un lugar público de trabajo…
.- ¿CÓMO?
Espero que les haya gustado el segundo capítulo de esta alocada historia. No tenía pensado actualizar hoy, pero he decidido darme un regalo de cumpleaños, jeje, espero que disfrutéis leyéndola como yo lo he hecho escribiéndola, al final se va a pasar de los dos capítulos y tendrá cuatro…
Dejen sus comentarios sobre…¿Cuál será la reacción de los Weasley ante esta acusación? ¿Cómo demonios consiguió Rita Skeeter las fotografías? ¿Llegará la revista corazón de bruja a todos los sitios? Eso lo verán en el siguiente capítulo titulado…Aún no se como se titulará ^u^'
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