Beyblade no me pertenece...

Edición a cargo de Hannika Adreatos


-oO0( Ojos del Corazón )0Oo-

Por Kiray Himawari

Capítulo IX

H

Lo ocurrido me hizo desaparecer de los lugares a los que solía acudir, no quería ver ese rostro de nuevo, era revivir cada momento. Después de unos días Hinata fue a buscarme a casa, no sé como rayos averiguó dónde vivía. Irina subió a buscarme, acababa de regresar de una caminata; me dijo que una persona de la compañía había venido a buscarme, fastidiado de las visitas de esa gente absurda, decidí bajar y acabar con el día arruinado. Para mi desgracia o fortuna era ella de nuevo, esta vez estaba allí por mí y no por casualidad, ¿qué es lo que ella esperaba de mí?, ¿por qué me buscaba? Yo no entendía.

– Y ¿tú que haces aquí?, ¿qué no te cansas de seguirme? – cuestioné molesto.

Siempre me respondía tiernamente, yo lo odiaba. No quiero empatizar con nadie, pero ella… Me preguntó por lo de la última vez, pero la callé, nadie tenía porque enterarse de mis problemas y menos hacer un escándalo de ello. La tomé del brazo y la llevé al jardín, al menos nadie nos oiría allí. Al salir Irina estaba allí parada, preguntando si se ofrecía algo, me molesta tanto su preocupación hacia mí; una mujer falsa. Irina y Hinata parecían tener empatía y afinidad.

Una vez en el jardín le pregunté qué hacía allí y cómo sabía dónde vivía. No podía creer que ella me había seguido hasta mi casa, yo estaba bien. Había comenzado a llorar y yo no soportaba verla, ella decía estar preocupada por mí; en verdad creía que yo confiaba en ella, no debió ser tan ingenua. Yo no necesito una amiga ni nadie en quien confiar, no debo necesitarlo. La conversación terminó para mí, no sé porqué siempre me detenía, pero la situación me afectaba demasiado, así que la dejé allí. Salí de casa, quería estar solo, como siempre.

Cierto día, iba llegando a casa cuando en la sala escuche unas voces: Eran Irina y Hinata hablando de mí. Me quedé por unos instantes escuchando, comenzaron a hablar de mi madre. Irina empezó a decirle que mi madre había muerto cuando tenía cuatro años. No pude soportarlo…

–- ¡Cállate!, sabes que está prohibido hablar de eso. ¡Lárgate inmediatamente! – exigí a Irina.

Sus palabras me herían demasiado. Debía detenerla, no era posible que su insolencia fuera tanta. Hablar de mi madre, ¿cómo se atrevió a hacerlo?

Irina es una mujer que ha trabajado para la familia desde antes de que yo naciera. Había sido nana de mi madre, hasta que… Murió.

~ ( o ) ~

Era mi cuarto cumpleaños, estábamos en Tokio. Mi padre había tenido conflictos porque la empresa tenía serios problemas. Tenía que hacer algo, decidió volver a Tokio, porque es verdad que yo nací en Rusia. A pesar de los presentimientos que mi madre expresaba sobre venir a Japón, mi padre insistió y apoyado por Irina es que llegamos aquí. Preparaban una fiesta para mí. Yo me sentía bien, feliz. Durante la fiesta mi madre se veía rara, algo no estaba bien, pero estaba tan feliz que lo dejé pasar, era sólo un niño.

La perdí de vista mientras jugaba con un niño que allí se encontraba, Tala. De repente sentí la necesidad de verla y que me abrasara, pero no estaba a la vista, comencé a buscarla, no aparecía. Algo me impulsó a buscarla cerca del lago, a ella le gustaba contemplarlo cuando se sentía cansada. En el lago vi algo que flotaba, no sabía bien que era y fui por Irina, el horror se veía en sus ojos y me angustió, comencé a llorar, ¿qué más podía hacer? Mi padre me llevó a donde no pudiera ver su cuerpo frío y sin vida. Mi padre gritaba y lloraba, yo no entendía qué era lo que pasaba, no entendía porqué mi madre no se movía, yo miraba desde la ventana de mi habitación. Esos recuerdos…

~ ( o ) ~

Escucho a alguien, se oye una voz muy lejana, pero no puedo abrir mis ojos.

-o-

Entonces ella corrió y me abrazó, ¿por qué lo hizo? Debería alejarse de mí. Yo no pude corresponder a su abrazo, no tenía motivos, sin embargo tampoco pude alejarla de mí. Yo no quiero que nadie me tenga lástima, eso no sirve de nada. Esa misma noche hablé con Irina, le reclamé lo sucedido. Lo único que pudo decirme es que yo necesitaba desahogar mis miedos, mi dolor. Ella no sabe lo que es el dolor, no lo sabe y mucho menos sabe lo que necesito. Insistió en dar un pase para familiares y amigos a Hinata, no estuve de acuerdo, sin embargo ya no me importaba nada.

Al día siguiente decidí ir al parque, ese parque tranquilo, lleno de silencio, vacío de alguna forma. Cerraba los ojos y recordaba todo lo sucedido con mi madre, recuerdos que dejaron huella en mí. Yo no entendía muy bien que significaba morir y mucho menos entendía que mi madre ya no estaría a mi lado. Nadie respondía a mi pregunta…

~ ( o ) ~

¿Dónde está mi mamá?, ¿por qué no despierta?, ¿por qué no me contesta?

Sólo me miraban y me veían con lástima, yo no sabía porqué. Llegó mi abuelo y cuando hice mi pregunta…

¿Por qué mi mamá no despierta?

Me tomó en brazos y me llevó al estudio, cerró la puerta y comenzó a hablar conmigo…

Kai, tu madre está muerta, ¿entiendes lo que te digo?

En verdad que no entendía nada, pero él me lo dejó muy claro.

- Tu madre jamás despertará, no volverá, ella está muerta y no hay forma de regresar el tiempo. Ahora tienes que entender que eres el pilar de nuestra familia.

Caminó a mí alrededor y frente a mí comenzó su gran discurso…

Tu madre era la única persona que podía heredar todo lo que a nuestra familia le ha costado tener, pero ahora que tu madre está muerta, tú serás el responsable de esa tarea. Tu padre no se ve muy bien, no estoy seguro de que pueda reponerse. Ahora te toca ser fuerte. Olvida ya lo que pasó y piensa en lo que podrás lograr.

Sus palabras eran tan frías, como si nada hubiera pasado. Yo sólo lo veía hablar y sus primeras palabras surgían en mi cabeza, comencé a llorar, ignorando su segundo discurso. Me tomó y me sacudió fuertemente…

Tú no puedes llorar, eso no es para ti. ¿No estás entendiendo? La muerte de tu madre significa que eres el heredero de todo el imperio que hemos forjado, tienes que aprender a ser fuerte para ser capaz de mantenerlo.

Me soltó y continuó hablando, mientras me veía fijamente

Tu padre también es heredero de una fortuna y tú, al ser su único hijo, serás el dueño de ese imperio también. Deberías sentirte orgulloso, no triste, eso es para los débiles. Tienes que dejar el llanto y ser fuerte para soportar todo lo que te espera, aprender que el poder no es para todos, solamente es para los que podemos soportarlo, los que entendemos que el poder lo es todo.

Sus palabras eran frías. Poder, es todo lo que sonaba en mi cabeza.

¿Entiendes, nieto? Tú eres la esperanza de la familia, consolidarnos como los más poderosos. Así que deja de hacer esas estupideces y deja de llorar, ¿no ves que eres el único que puede acabar con este drama?

Asenté con la cabeza, limpié mis lágrimas. El día del funeral no pude llorar, mi abuelo estaba mirándome, esperando que yo llorara para decirme que era débil.

Tiempo después mi padre no podía superar lo ocurrido. No dejaba de culparse por la muerte de mi madre y tenía razones para hacerlo, él la llevó a la desgracia.

~ ( o ) ~

-o-

Escucho un sonar una máquina cual latidos de corazón, se detuvo y siento algo en el pecho, no puedo abrir los ojos, la máquina vuelve a sonar.

H