Capitulo 2

Nuestros héroes avanzaban por entre las plantas. Avanzar es una firma de decir porque Ron tropezaba con todo a su paso, enredándose con plantas e insectos que luego lograban que el gritara pidiendo auxilio. La pelirroja veloz quitaba los pequeños seres de su ayudante – novio.

-"Debes dejar de quejarte. Tratamos de sorprender a los captores" le replicó la heroína. De repente se escuchó grito de auxilio "Ron te dije que no grites". El rubio estaba a su lado compartiendo una bolsa de nacos con su amigo Rufus.

-"yo no hice nada" replico Ron.

-Si tú no fuiste ¿Quién fue? – preguntó la heroína cuando de entre la espesa vegetación surgía un extraño ser - ¿Quién o que eres tú?

-Eso es lo menos importante, aquí lo que importa es que haré con ustedes. – de repente extendió su brazo y un inmenso rayo rojo surgió de su palma. Kim lo esquivo rodando. La energía acabo con todo a su paso en 10m, dejando solo cenizas. El hombre poseía un traje azul que lo cubría por completo por lo que era irreconocible. Aún así Kim no lo conocía…. Todavía. – Interesante, te mueves mucho más ágil señorita Possible. Pero no tienes la experiencia para vencerme y eso me agrada. – continuaba diciendo con voz metálica el extraño mientras se ponía en posición de guardia. Kim se irguió y adopto la misma posición.

Mientras tanto, no muy lejos de allí., el doctor Drakken corría en círculos perseguido por su ayudante que en definitiva nunca hacia lo que se le pedia. Luego de un rato el doctor D se sentó exhausto. Respiraba agitado, mientras que la joven a su lado no había sudado nada y en su rostro solo había ira.

-Shego creo que debemos descansar. – El rostro del doctor cambió un segundo – ¡Shego dejamos al profesor solo! – "rayos dijo la morena mientras volvía corriendo sobre su pasos. En ese momento de la espalda de Drakken nació una diminuta flor. – ¿Y tu que me ves? –Inquirió el villano – Deberías protegerme y hacerme caso pero sólo apareces para molestarme ¡maldita mutación!.. – la extensión volvió a meterse en el cuerpo de su señor. – Eso, huye flor cobarde. – el doctor se levanto y trato de alcanzar a su joven asistente.

La lucha de la cual participaba nuestra heroína, arrasaba con todo. El caos y la destrucción era tal que el pecoso Ron no sabia donde ocultarse. Lugar don se escondía o quería esconderse era destrozado en el acto. La pelea era despareja, porque Kim no podía acercarse al enemigo que lanzaba sin detenerse ráfagas de energía roja. "Ni siquiera Shego puede mantener esta distancia. ¿De dónde salió este fenómeno?" Pensaba la pelirroja. El rubio y su mascota se metieron acurrucados en un desnivel.

-Sabes Rufus no me gusta depender siempre de Kim. No es que no sea seguro pero me gustaría que la gente me reconociera no sólo porque se me caiga el pantalón – "entiendo" respondió simplemente el roedor. De repente se escucho el grito de un hombre, Ron tembloroso fue hacia la dirección del grito temiendo por lo que pudiera pasar. En el camino se cruzó con un sujeto de edad madura, con todas sus vestimentas rotas y su pelo enmarañado y repleto de hojas. El señor Rattles al ver al extraño rubio y a su ratopín rasurado, sintió alegría y regocijo. "Estoy salvado" pensó Rattles y abrazó Ron con tanta fuerza, que lo dejo sin respirar. El profesor dándose cuenta de lo que hacia soltó a Ron y pidió disculpas por su entusiasmo.

-Usted debe de ser el profesor perdido – dijo el rubio observándolo detenidamente.

-En efecto, ese soy yo. – declaraba Rattles mientras se acomodaba sus lentes con cristales rotos - Y tú ¿quién eres?

-Soy Ron Imparable y fui llamado para rescatarlo con mi asistente Rufus – Dijo Ron inflando su pecho. - ¿Qué fue lo que sucedió?

-Fui capturado por un tonto de piel azul y su hermosa pero irreverente asistente. – "Drakken y Shego" dijo Ron. El profesor asintió y luego hizo una pausa para reírse – escapé cuando ambos estaban distraídos peleándose. Ambos hacen una pareja delirante. – Ron torció su cabeza sin comprender - histriónica – dijo el profesor para explicarse pero la cara del joven se torció más al igual que la de su mascota - ¿divertida? – "aaah…" respondió el rubio mientras sonreía. "no se ve muy listo" pensó Rattles "pero si llego aquí debe pertenecer a un grupo"

-Vámonos con cuidado, aun tenemos que esperar a Kim

-¿a quien?

-Kim Possible, ella…

-¿La famosísima heroína? es todo un honor para mi ser rescatado por ella. ¿Donde esta? –dijo el profesor. Ron carraspeo y dijo

-Disculpe, yo lo estoy rescatando y Kim está un poco ocupada. Pero no se preocupe estoy yo para mantenerlo a salvo… - En ese momento se escucho la voz de Shego. Ron tomo al profesor por el brazo y lo arrastró lejos de allí. Se ocultaron detrás de unos árboles de donde se podía observar a Kim que continuaba luchando con el extraño. La distancia se había acortado y ahora la pelirroja podía responder con golpes y patadas a los ataques.

-¿no vas a ayudarla? –Le preguntaba Rattles al rubio

-No. Kim sabe cuidarse sola – contesto mirando para otro lado Ron. "¿y éste va a protegerme?"Pensó Rattles "estoy más perdido que antes"

-Arrggh… Yo tengo que hacer todo mientras que Drakken se sienta y observa tranquilo. Se olvida el control remoto, es un idiota. – no paraba de quejarse Shego - Como siempre, yo tengo que hacer el trabajo duro y no recibir más que un misero salario a cambio. OK, ¿donde se habrá metido este viejo?

-¿¡Viejo! Le enseñaré a esa jovencita algo de buenos modales. – el profesor trató de moverse pero el brazo de Ron se lo impidió.

Mientras tanto, durante el combate Kim le da una patada certera que impacta en el casco de su oponente dejándolo inconsciente. La pelirroja exhausta, sonríe. ´

-Bueno Ron ya puedes salir. – declaró con seguridad pero cansada - ¿Ron? – Al no recibir respuesta Kim se dio vuelta. Observó como llegaba Shego. – Acaso los lunáticos con superpoderes hicieron una reunión y no me avisaron.

- No sé quién es, pero le agradezco el sacrificio de haberte cansado. Ahora esto será corto. Estás acabada cabeza de calabaza.

Continuará…

Se que tardé más de lo normal pero es que estuve de viaje. Ahora trataré de ponerme al día, ténganme paciencia. Gracias