Capitulo 6:
"¿Eso es todo?" Fue lo que se preguntaron los gemelos Possible luego de la explosión que provocaron al arrojar su experimento. Kim se encontraba agazapada, levantó su rostro y observó como sólo se había hecho un pequeño agujero humeante en medio del jardín. La pelirroja suspiró y con nuevos ánimos de ira, se irguió y gritó una vez más ¡Bitontos! Los adolescentes sólo vieron a una chica de ojos furiosos y eso le bastó para correr. Volvieron a entrar atravesaron los tres la sala a gran velocidad. Luego pasando a la cocina, los gemelos genios se ocultaron detrás de una mesa. Cuando su hermana, ambos seguían en el mismo lugar pensando una estrategia.
-¿saben lo que acaban de hacer? – pregunto a sus odiosos hermanos.
-si acabamos de resolver tu problema… - dijo Jim improvisando
-si, ¡eso es! – Continuaba su hermano Tim – ahora que sabemos como funciona podemos descubrir como detenerlo – terminó mientras miraba a su hermano.
-¿acaso creen que van a zafarse con esa excusa? Y les dicen genios…- ironizó la pelirroja.
-No, es en serio – dijeron ofendidos al unísono los gemelos Possible. Luego uno de ellos aclaró podríamos crear una maquina que contuviera la antimateria de la esfera…
Seguido de eso ambos volvieron a la carrera pero esta vez Kim no los siguió, confió en ellos como rara vez lo hacia. Se sintió más segura después de hablar con Wade, quién prometió ir a ayudar a los Bitontos. Una vez que se despidió del internauta, llamó a Monique para preguntarle si tenía planes para el viernes. La morena un poco extrañada por la pregunta de su amiga dijo:
-¿Pero no salías con Ron?
-si… pero le surgió algo en el trabajo. Así que… no sé ¿quieres que salgamos juntas? – sugirió la heroína.
-Una noche de chicas, me gusta la idea. Justamente se acaba de abrir un nuevo club nocturno en Upperton. ¿Qué te parece si vamos ahí? - hizo una pausa Monique del otro lado del teléfono- Además habrá muchos chicos para conocer…- Kim no pudo verla, pero juraría que su amiga estaba sonriendo. - ¿Mañana a las ocho?
-Mañana a las ocho.- afirmó la heroína. Luego se despidió de su amiga. Cuando estuvo en silencio por unos segundos se le ocurrió una idea. – bueno que no pueda verlo mañana no quiere decir que no puedo visitarlo en el trabajo. – la pelirroja salió disparada hacia su auto morado.
Mientras tanto en la guarida de Drakken, él y su nuevo asistente concordaban como reforzar las paredes de guarida para no tener accidentes con la maquina de la destrucción ya casi terminada. Las planchas de acero debían estar bien unidas entre si, sin fisuras entre las uniones. Éstas además debían poseer cierto mecanismo que sólo Arson conocía. Esto no le preocupaba a Drakken, ¿Por qué debía de hacerlo? Ese extraño lo adoraba literalmente, hacia lo que se le pedía sin chistar ni ironizar y con gran eficiencia.
Pero a Shego, que observaba todo desde las sombras, algo no le gustaba de ese tipo. Escurridiza como toda buena ladrona recorrió un largo trecho hasta la mesa donde descansaban los planos del "Cabeza de foco". "veamos que tan confiable es el tal Arson" fue lo que dijo la villana una vez que tuvo los papeles en su `poder. Los observó con sus ojos verdes veloces, escudriñando cada trazo del papel. De esa manera descubrió la verdad… "Se lo diré a Drakken" fue lo primero que se le cruzó por la mente, pero ¿le haría caso? "No" se respondió a si misma. Pero ¿quien la ayudaría entonces? La morocha de ojos verdes se alejó de la habitación de4jando los planos donde los había encontrado.
En otra habitación, Drakken estaba frente a una cámara peinándose. Su asistente encendió la cámara, y el "doctor" comenzó diciendo con rostro diabólico:
-Soy el Doctor Drakken y exijo la suma de 20 millones de dólares además de ciertas cosillas minúsculas como… No lo sé… ¡El control total del mundo! ja, ja, ja, ja – reía mientras levantaba sus brazos como un demente el hombre azul, hasta que Arson detrás de la cámara decía "Doc, Doctor Drakken" - ¿que? No vez que hago mi risa maléfica Arson. Oh, claro –el demente carraspeo y continúo su mensaje – Si no cumplen con mis demandas, destruiré toda la ciudad de Middleton. Tienen 48 horas, Drakken fuera. – El asistente apagó la cámara. El villano se tranquilizó y luego con un carácter inseguro le preguntó al "cabeza de foco". - oye Arson… ¿Es necesario destruir la ciudad aunque nos paguen?… porque no sólo hacemos un cráter gigante en algún desierto para asustarlos.
-Bueno, no es mala idea pero esperemos hasta mañana en que la máquina esté lista y enviaremos este video y luego destrozaremos un lugar desolado si eso desea Doctor. – decía Arson mientras se marchaba dándole la espalda a su jefe. Uno de los beneficios del casco es que nadie podía ver su rostro de hartazgo por las idioteces que a veces decía Drakken.
Ya oscurecía en Middleton cuando Ron terminaba su turno en "La compra inteligente". Limpiaba el pasillo frente a la jaula del gorila cuando sonó un nuevo anuncio en el altoparlante, "¿Ahora que?" dijo en voz alta el rubio. " se necesita el precio de un perico. Ron pronto fue corriendo hasta la computadora donde estaban los precios entonces una sombra le impidió le oscureció un poco mientras decía el precio de oferta. Luego se dio vuelta mientras decía:
-¿En qué puedo servirle? – al ver de quien era abrió la boca con asombro.
-No lo sé. Buscó un novio que le gusta comer nacos - decía Kim frente a el con una blusa escotada – ¿sabe donde puedo encontrarlo?
-Bueno … yo estoy de oferta incluyendo una cita improvisada por el parque. – Contestaba Ron siguiendo el juego. En ese momento los jóvenes se acercaron lentamente el uno al otro tratando de disfrutar el momento. Cuando empezaban a tocarse sus labios, se escucho un "imparable". Los jóvenes se separaron rápidamente. – Si señor gerente Barkin.
-¿Qué piensa que está haciendo Imparable? ¡Está en horas de trabajo! – gritaba Barkin acercándose amenazador a Ron. – Explíqueme lo que sucede aquí Imparable.
-no yo… bueno ella… entonces usted… rufus no… es que somos novios… y usted es my jefe y yo…- decía el rubio oscureciendo la situación, debido a su nerviosismo.
-¡Vuelva a su trabajo, Imparable! – grito el gerente, y Ron usando una posición rígida tipo militar luego se fue corriendo a seguir trapeando el pasillo. – lo siendo señorita Possible.
-No, profesor Barkin. – Aclaraba la pelirroja con rostro triste – Usted, tiene razón.
-No se preocupe señorita Possible y como ya no soy su profesor puede tutearme dígame Steve. – no muy lejos de allí Ron hizo una mueca y tirito como si tuviera un escalofrío.
-OK, Steve. – Decía con duda la joven heroína – bueno, me voy ¿puedo despedirme de Ron?
-No. Lo siento pero es hora de cerrar e Imparable todavía tiene que hacer el inventario del sector mascotas.
-Sr. Barkin… Yo ya termine mi turno y…. – trataba de excusarse el rubio.
-Nada Imparable aun le falta 365 horas para completar. – Contradecía su gerente. Revisando su reloj continuo – Bueno, mi turno termina ahora. Me voy Imparable nos vemos mañana temprano. – el gerente se llevaba a Kim de la espalda para sacarla cortésmente de la tienda.
-Como usted diga – dijo Ron con desgano mientras se volteaba para seguir trapeando – Papanatas.
-¿Que dijo Imparable? – gritaba Barkin muy cerca suyo
-Nada señor – ron respondía tomando otra vez una posición de firme
-bien. Así me gusta – luego de eso Barkin feliz y Kim no tanto, dejaron a Ron solo en toda la tienda limpiando el extenso corredor.
Continuará…
