Diez días después serena y sammy se encontraban fuera de la estación de Tokio, ella había conseguido convencer al anciano señor senky, uno de los amigos de su abuelo, de que cuidara su casa.

Seiya puso el dedo en la llaga cuando expuso la dificultades económicas de Serena, el hecho era que lo poco que ganaba en su empleo y la pequeña herencia de su abuelo apenas alcanzaban para los gastos. Valiéndose de los aprietos financieros, el había manipulado el asunto como el abogado convincente y triunfador que era.

Y Serena, que nunca había sido fácil de convencer de hacer algo que no quisiera hacer, se había encontrado en una posición en la que apenas podía maniobrar, debía ir a Tokio en bien del futuro de su hermano y sus finanzas. Solo el entusiasmo que despertó en su hermano la propuesta la había disuadido de decirle a seiya kou donde podía poner su estupida sugerencia.

El le había ofrecido el empleo solo para persuadirla de ir a Tokio, no, tras reflexionar al respecto, serena pudo ver con claridad que ese ofrecimiento tenia por objeto asegurar que dos huéspedes no bienvenidos pagaran su estadía en al residencia de los kou.

OH si, Seiya kou había explotado la situación de manera admirable.

Ahora estaban allí parados en la estación mas grande que habían visto, rodeados de maletas y sin que hubiera ningún ayudante a la vista. Miles de personas, mas gente de la que Vivian en su pequeño pueblo, se movían con rapidez en al estación atentas en sus asuntos. Toda esta novedad había captado la atención de sammy desde que tomaron el tren, serena la ordeno que fuera a buscar un carrito para llevar las maletas.

-¿donde?- pregunto.

-no se- contesto ella irritada -solo consigue uno, si esperamos que alguien venga envejecemos aquí-

sammy partió a cumplir el encargo, dejándola sola con sus pensamientos. Había estado solo una vez en Tokio, cuando era muy joven y sammy era apenas un bebe, recordaba bien que la ciudad era vasta y confusa.

"cielos" pensó ¿porque habría aceptado venir? no se sentía bien allí, era una chica de pueblo donde la gente solo en ocasiones especiales vestía con elegancia y donde el lugar mas agitado era el mercado.

Aquí abundaban los zapatos de tacón alto y los trajes de buen corte, así como los hombres que caminaban de prisa llevando portafolios, no recordaban que su abuelo se hubiera puesto un traje en alguna ocasión, aunque debía haber tenido alguno.

contemplo su atuendo, un vestido floreado sin mangas que envolvía su esbelta figura, unas sandalias de tacón pequeño y un pequeño sombrero, el cual se arrepentía haber llevado pues imaginaba que la hacia ver mas rustica.

Sammy regreso con el carrito y salieron de la estación, el exterior estaba tan congestionado de gente como el interior.

-extraño los espacios abiertos- comento serena.

-yo no- repuso sammy.

Rieron y ella lo estrecho, notando divertida como su hermano se zafaba del abrazo pues no le gustaban las caricias fraternales y mucho menos en público. Serena buscaba con la mirada a seiya, cuando escuchas tras ella su voz grave.

-veo que pudieron llegar hasta aquí-

Serena giro, sonrojándose mientras los ojos masculinos recorrían su cuerpo, sintiendo como si la estuviese desnudando.

-si, fue fácil- respondió con cortesía.

Seiya tomo las maletas como si no pesaran y hecho a caminar, serena lo siguió hipnotizada por su andar elástico y garboso. Seiya conversaba con sammy, contestaba las emocionadas preguntas del chico y actuaba como si fueran viejos amigos, era patente que la hostilidad que experimentaba hacia ella no se extendía a su hermano.

El flamante auto pareció asombrar a sammy tanto como la primera vez que lo vio.

-es solo un automóvil, sammy- comento ella sin notar que sus palabras hicieron que seiya arqueara la ceja -metal sobre cuatro ruedas destinado al transporte- se acomodo en el asiento delantero.

-esta particular pieza de metal sobre cuatro ruedas impresiona a muchas mujeres- murmuro seiya al encender el motor. Contemplo el rostro de serena quien lo ignoro tanto como la pequeña aceleración de su pulso.

-¿de verdad?- pregunto ella, mirando a través de la ventana -no se porque, en lo que a mi concierne lo ultimo que me impresionaría de un hombre seria su automóvil, la casa donde vive o la ropa que viste, todo eso es solo superficial y nada dice de su calidad humana- "de modo" hubiera querido agregar "que no tienes que preocuparte de que ande detrás de tu dinero"

-¿te han impresionado algunos hombres?- pregunto seiya.

Serena frunció el ceño y no contesto, porque a su juicio eso no era asunto de el.

-no- hablo sammy desde el asiento trasero -hace mucho que no tiene novio, d hecho desde que rompió con darien chiba-

-te agradecería que no informes sobre mis asuntos privados- espeto serena -aun no eres demasiado mayor para redescubrir el significado del castigo-

Sammy hizo un gesto y poso su atención en los sitios por los que pasaban, seiya parecía divertido por el dialogo.

Tomo la ruta mas larga a petición de sammy y les indico cuales eran los sitios de interés con ese tono de diversión en la voz que para sammy paso inadvertido pero no para ella. Una hora después el vehiculo cruzo la pesada reja que resguardaba la residencia, los jardines eran extensos y la casa enorme y bella.

Sammy emitió un leve silbido y ella dijo con admiración:

-¿te das cuenta que tu casa es mas grande que el hotel de nuestro pueblo?-

-creí que no te impresionaba el lujo-

-asi es, solo establezco un hecho- dijo ella -¿tu y tu abuelo viven aqui solos?-

-la mayor parte del año, mis padres pasan un par de meses aqui en invierno, y hay varias personas que nos ayudan a cuidar la casa y el jardin-

estaciono el auto frente a la puerta principal, serena descendio sujetando su sombrero con ambas manos mientras comtemplaba la grandeza del lugar, seiya se apresuro a abrir la puerta, de inmediato se presento un hombre de edad avanzada dispuesto a llevarse el equipaje y una doncella que se ofrecio a mostrasles sus alcobas.

serena hubiera preferido quedarse donde estaba para contemplar un poco mas la casa, la decoracion exquisita, resaltaban sobre los muros blancos algunos cuadros de colores brillantes y las plantas proporcionaban al lugar una admosfera agradable.

una gran escalera de caracol cubierta de mullida alfombra conducia a las alcobas del nivel superior, sammy subio por los peldaños de dos en dos, adelantandose a la doncella, tan pronto como se perdio de vista serena se volvio hacia seiya.

-creo que no te he dado las gracias- dijo con voz suave -ni a ti ni a tu abuelo por su amabilidad al invitarnos aqui, sammy esta encantado con la posibilidad de ir a la universidad-

-por el tono de tu voz deduzco que no compartes su entusiasmo-

-no- respondio con parquedad pensando que era dificil animarse ante la extorsión emocional.

-pudiste quedarte en tu pueblo, en tu destartalada casa, en tu empleo ede bibliotecaria apenas lo suficiente para poder comer-

-bien sabes que no estaria aqui si no fuera por sammy-

-pero estas aqui ¿no?- la miro de arriba a abajo con desden -y deja de actuar como si fueras la unica que padeciera en su cambio de vivir. como te dije la unica razon por la que obtuve la libertad bajo fianza de tu hermano fue por mi abuelo-

-¿insinúas que no quieres que estemos aqui?-

-quiero decir que fuiste salvada de una situacion dificil y... -

-debo estar agradecida- ella termino la frase. sentia que se esfumaban sus buenas intenciones de ser cortes con ese hombre.

-¿no es asi?-

-si- afirmo cortante, agradecida, cavilo por estar cautiva en una jaula de oro, por estar atrapada en una situacion en al que ella no ejercía control alguno.

-no espero gratitud, serena- dijo el con dureza -mas espero que dejes de actuar como una mártir, ahora talvez desees subir a tu alcoba a refrescarte-

-si- asintio resentida por la reprimenda aunque sabia que ella la habia provocado -¿donde esta mi habitacion?-

-te la mostrare- empezo a subir las escaleras seguido de serena.

todo en el, los movimientos, la manera de hablar, el aplomo, denotaba fuerza, seguridad y un poco de arrogancia. Era por completo diferente a los muchachos que alguna vez la habian cortejado, totalmente diferente a ella se dijo, haria bien en tener presente esa consideracion.

la habitacion estaba junto a la de sammy, cuando llegaron seiya abrio al puerta y ella entro, las maletas se encontraban juntos al enorme ropero, todos los muebles desde el tocador, las sillas, la mesita de noche y la cama con cuatro postes eran de estilo antiguo.

-es estupenda- comente ella, el cuarto de baño era color durazno y verde con toallas de las mismas tonalidades. seiya se retiro de inmediato y ella se apresuro a darse una ducha.

en los ultimos 15 dias apenas habia tenido tiempo para pensar, ahora en al tranquilidad de la alcoba, pensaba en los acontecimientos ocurridos ultimamente, le parecia increible. habia sido arrancada de su lugar rural y transportada a tokio, el tokio de las altas esfreras, porque sabia que alli era donde se movia seiya. todavia no conocia sus amigos, experiencia que no deseaba tener.

se pregunto si serian como el, altos y guapos, con seguridad las mujeres serian sofisticadas y bellas , se dijo.

de pronto se le ocurrio algo: ¿habria llevado consigo la ropa adecuada? en su pequeño pueblo usar vestidos floreados, sandalias y pantalones jeans era lo comun pero ¿estaria fuera de lugar aqui? se encogio los hombros, decidiendo que la gente podia jusgarla por su aparariencia, no le preocupaba lo que pensaran de ella.

mas adelante cuando se vestía para la cena, contemplo con preocupacion su vestuario, siendole esta vez mas dificil desechar la idea de que las prendas que habia llevado estaban bastante usadas.

no se habia comprado ropa desde la muerte de su abuelo y muchas prendas estaban descoloridas, escogio un sencillo vestido verde para esa noche en que iba a conocer a sir john kou.

seiya iba a cenar fuera y probablemente regresaría tarde, sir john los esperaba en el comedor cuando bajaron, unos minutos mas tarde, serena le presento a sammy y mientras el anciano conversaba con el, ella aprovecho la oportunidad para observarlo.

apenas si lo recordaba, no podia ser mucho mayor que su abuelo aunque esa impresion daba, tenia arrugas y sus ojos parecian apagados por recuerdos deprimentes.

el se volvio hacia la joven y se disculpo por no encontarse con ellos cuando llegaron aduciendo que su doctor le dio indicaciones de un total reposo. conto graciosas anectodas sobre su juventud junto al abuelo de ellos a lo que ellos comentaron que incluso en su vejez el no habia dejado de ser un tunante que siempre invitaba a beber cafe a cualquier mujer por la cual se interesara, rieron por un buen rato.

lamento mucho la muerte de jacob y cuando aquella luz en sus ojos cuando comenzaron a reir empezaba a desaparecer serena tomo una de sus manos sonriendo dulcemente:

-no todo es malo, sir john... - estaba a punto de hablarle de als hermosas campiñas de su pequeño pueblo donde su abuelo paso sus ultimos dias, cuando se abrio la puerta, al volverse sus ojos se fijaron seiya ataviado con un traje gris.

se percato de que habia alguien detras de el, era una mujer, serena profirio una imperceptible exclamacion, pues era la mas hermosa criatura que habia visto.

era alta y el ceñido vestido negro se amoldaba a la perfeccion en su curvilinea figura, tenia el cabello muy largo verde oscuro, sus grandes ojos iluminaban su rostro de facciones bellas aunque frias.

un pensamiento terrible se le ocurrio a serena: era obvio que seiya no la encontraba tan fria, y quiza con el no lo fuese pues le dirigia fogosas miradas.

-buenas noches, sir john- saludo la mujer, caminando con gracia por el comedor con tacones muy, pero muy altos, miro a serena y le brindo una sonrisa desdeñosa.

-te presento a serena y sammy- dijo seiya sentandose en una silla -ella es Setsuna Meiô-

-mucho gusto- dijo serena poniendose de pie y ofeciendole la mano quien la tomo y solto de inmediato como si ese geso la aburriera, las dos muejres tamaron asiento mietras sammy solo la saludo con un "hola" desde su asiento y salio tan pronto como pudo.

sir john se puso de pie y seiya le pregunto si deseaba irse a dormir a lo que el anciano respondio : "asi es" luego ambos salieron dejando a las dos mujeres a solas.

-seiya me conto todo respecto a ti. debo admitir que eres mucho mas joven de lo que esperaba, aparentas 14 años de edad-

serena se vio forzada a recordar que era una invitada en esa casa y que debia ser cortes con los amigos de su anfitrión, rechino los dientes y sonrio.

-¿de verdad? no se si tomarla como un cumplido pero asi lo hare-

-oh querida ¡claro que es un cumplido!- exclado setsuna con voz de que no dejo duda a serena de que no lo era -aunque para ser honesta, pareces demasiado joven e inocente, cualquiera pensaria que eres una empleada y no una huesped de esta casa-

a serena le empezaba a doler la cara por el esfuerzo de sonreir cuando preferia arrojar una taza de cafe al cuidadosamente maquillado rostro de setsuna.

-cariño, no pienses que soy grosera, solo quiero ayudarte mientras tu y tu hermano esten aqui-

-nos la arreglaremos bien- respondio serena reprimiendo la ira.

-¿cuanto tiempo proyectas quedarte?-

-no se- contesto encogiendose los hombros.

-¿de verdad?- la miro con desden y su mirada era tan dura como piedra. serena asintio con la cabeza- ¿como te la vas a arreglar con el dinero?-

-seiya me ofrecio un empleo-

por su expresion no fue una buena noticia para la dama.

-tipico de seiya, es de esperarse qu sienta lastima por ti y tu hermano, siempre ha tenido consideracion por los de abajo, aqunue no le creas, supongo que eso tiene que ver con su profesion-

serena sintio que la sangre le golpeaba la cabeza.

-si me disculpas- murmuro poniendose de pie y controlando con dificultad al ira -quiero dar las buenas noches a sammy y ademas estoy muy cansada por el largo viaje, asi qeu si no te importa...- en realidad no le importaba si a setsuna le importaba o no, porque sabia que si se quedaba un minuto mas estallaria y eso era lo ultimo que queria que ocurriera.

¡los de abajo! ¿asi era como los veia el encumbrado y poderoso seiya kou? ¿eso le habria comentado a esa horrible mujer? ¿que otra cosa le habria dicho? ¿talvez que era unos mendigos?

-desde luego, supongo que debes estar exausta, en especial por la exitacioon provocada por el viaje- hizo una pausa antes de seguir -yo en tu lugar no me impresionaría mucho con todo lo que viera aqui, querida. y particularmente no me entusiasmaría seiya, se que es un hombre atractivo, pero créeme que lo ultimo que desea es ser molestado por una inocente mujer que se enamore de el-

serena la miro con la boca seca, aquello era el colmo.

-y tu puedes estar segura que la ultima persona que encontraría interesante seria a seiya, pero gacias por el consejo...- hizo una breve pausa para lanzarle un mirada despectiva -tengo certeza de que lo dijiste por mi bien-

se dio media vuelta y salio altiva, con la cabeza levantada y puños apretados. casi choca contra seiya quien bajaba las escaleras.

-¿te vas a acostar?- pregunto

-la gente de campo como yo necesita descanzar- dijo con voz tensa -no estamos acostumbrados a desvelarnos-

subio de prisa y solo se detuvo hasta que se encontro frente a la puerta de su alcoba. pensoq eu nunca habia sido tan insultada en toda su vida, Setsuna Meiô y seiya kou eran tal para cual, ambos eran duros yd espiadados, era una pareja, setsuna lo habia dejado claro.

aunque no necesitaba hacerlo notar, seiya kou no era la clase de hombre que serena preferia, si lo hubiese tomado en cuenta habia sido porque era arrogante y estaba por completo fuera de sus gustos. y asi, penso antes de dormirse, era precisamente como se proponia que siguieran las cosas.