Todo lo que no reconozcan salió de mi imaginación.

Aquí les dejo un pequeño regalo a: Kabegami, myflights, Jacky, Giselle Lestrange, Marauders G.W. , Maane deLaasa, b3ty, Anita, Lali Weasley, BlackieDream, NatWizard, EowynC, Monny-Granger, Nanita, Mina-MiLibro, Dominique Jackson. Y Por supuesto a mi querida MakiMalfoy, siempre agradezco todo lo que has hecho por mi!

Un día con Scorpius.

-Buenos días, señora Granger- dijo Scorpius con una encantadora sonrisa.

-Hola, querido- dijo la abuela de Rose y Hugo de la misma manera, haciéndole una seña para que pasara. La familia Malfoy solía frecuentarse con ella y su esposo, se habían hecho bueno amigos.

Scorpiusentró, al tiempo que veía a Hugo salir de la cocina con una tostada en la mano y cara de sueño.

-Cielo- dijo la abuela a Hugo-, ve por tu hermana, dile que Scorpius llegó.

El otro asintió con aburrimiento y subió las escaleras.

-Me alegro que vinieras- dijo Jane-, ha estado un poco deprimida por ese chico…

-Intentaré animarla- dijo Scorpius sonriendo.

Un minuto después se escuchó un grito de "¡Hugo Weasley!" por toda la casa y Hugo bajaba presuroso la escalera con cara de estar siendo perseguido por una banshee. Después Rose bajaba presurosa, con unos shorts bastante cortos, una playera de tirantes, el enmarañado cabello en una coleta y con la cara empapada de agua.

Se quedó de piedra al ver a Scorpius y se sonrojó.

-Dame veinte minutos- dijo con un murmullo enfurruñado.

-Te espero en el auto- dijo Scorpius intentando con todas sus fuerzas controlar su risa.

Rose asintió, subió a su habitación bastante avergonzada. Todo por culpa del idiota de Hugo que la había despertado con agua fría en el rostro y no le había dicho que Scorpius estaba abajo.

Fue directo al baño, donde se secó la cara y se lavó los dientes, después fue a su habitación y sacó una playera azul marino del armario, unos pesqueros de mezclilla y unas sandalias. Se vistió y se peinó con una descuidada trenza.

-Iré con Scorpius a la ciudad- dijo Rose a sus abuelos, que estaban desayunando.

Estos asintieron distraídamente, Hugo sólo la vio burlonamente y Rose le sacó la lengua.

Cuando entró al auto no vio a Scorpius a los ojos.

-No digas ni una palabra- le dijo ella.

-No iba a hacerlo- dijo Scorpius sonriendo y poniendo el auto en marcha. Acababa de adquirir el vehículo, pues sus padres se lo habían obsequiado por sus excelentes notas en el TIMO.

Cuando ya llevaban menos de cinco minutos de camino, Scorpius decidió aligerar el asunto.

-Vamos, te invito a desayunar.

Le puso feliz ver que Rose seguía usando el collar que él le había regalado, a pesar de estar ya un poco viejo.

Todo el camino Scorpius la hizo reír, con cosas triviales y chistes que sólo ellos dos conocían. A medio camino, Rose estaba más animada y hasta bromeaba con el posible caso de zoofilia de Filch.

-Bienvenida a la primera parte de "un día con Scorpius"- dijo él abriéndole la puerta del auto-. El mejor, más guapo, increíble y…

-Sí, sí, ya entendí, señor Ego- se burló Rose.

Estaban en lo que parecía ser una pequeña cafetería muggle de aspecto acogedor, pintada de un color amarillo claro. Rose no la conocía, pero al parecer Scorpius sí, pues en cuanto entraron, muchos lo saludaron.

-Hola, Martha- dijo Scorpius con una sonrisa elegante a la cajera, una mujer de unos 30 años de aspecto amable.

-Hola, Scorpius, ¿qué tal las vacaciones?- preguntó la mujer de nombre Martha.

-Geniales hasta ahora, ¿no Rosie?

La pelirroja asintió, divertida con la escena.

-Así que tú eres Rose- dijo Martha mirándola de arriba abajo, luego dijo a los demás en la cocina-: chicos, al fin Scorpius nos presenta a la chica.

Rose lo interrogó con la mirada.

-Les he hablado un poquito de ti- se explicó encogiéndose de hombros- y querían conocerte hace tiempo.

El personal se había amontonado en la puerta para ver a Rose y la saludaban animadamente. Ella se había ruborizado.

-Dos cafés y dos pasteles de chocolate doble- pidió Scorpius sin dejar de sonreír. Le dio dinero muggle a Martha y luego tomó a Rose de la mano para ir a buscar una mesa vacía.

-¿Qué fue eso?- preguntó Rose un tanto desconcertada.

-Siempre vengo,- dijo él simplemente-. El verano pasado trabajé aquí. Me pareció que eran personas fascinantes.

Rose lo miró, a pesar de estar mucho tiempo juntos, había cosas que aún no sabía de su amigo. Pero eso era lo interesante de su amistad.

-Rose, tienes algo en la mejilla- dijo Scorpius luego de un rato.

-¿Dónde?- preguntó Rose viendo su reflejo en el servilletero.

-Aquí- señaló Scorpius, que había acercado su dedo índice lleno de chocolate a la cara de su amiga, embarrándola.

Rose lo miró entre indignada y divertida, Scorpius simplemente reía.

-¿Cuánto crees que tarde en darse cuenta?- preguntó la cocinera a Martha.

-Te apuesto a que al final del verano viene a decirnos- contestó ella.

Luego de dos cafés cada uno y casi tres rondas de pasteles, los chicos decidieron que era hora de marcharse.

"¿Fue mi imaginación o Martha acaba de guiñarme el ojo?" se preguntó Rose al salir.

A la pelirroja le encantaba esa sensación de libertad, el sentirse independiente al lado de su mejor amigo, lejos de los mayores que sólo le decían qué hacer. Hablaban de todo un poco, bromeando y comiendo golosinas a la par que se dirigían a ningún lado en particular en el flamante auto nuevo.

A Scorpius le fascinaba que Rose fuera a casa de los Granger aunque fuera sólo por unos días para poder compartir con ella.

El resto de la tarde estuvieron en un centro comercial, viendo tiendas de todo tipo y comprando cosas en unas cuantas, tomados del brazo. A la hora de comer, Scorpius tuvo un ataque de risa al conocer la pizza, pues no sabía por qué comer comida aplastada, según él.

Era casi hora de que atardeciera, así que decidieron que era mejor regresar, Scorpius se detuvo en la playa y le dio a Rose la última sorpresa del día. Sacó una manta de la cajuela del auto y la puso sobre la arena. Ambos se acostaron sobre ella, viendo los hermosos colores del cielo.

Scorpius tenía un brazo bajo su nuca y el otro abrazaba a Rose, que estaba acostada sobre su pecho y hacía figuritas con sus dedos en el abdomen de Scorpius. Definitivamente flacucho ya no era. Comenzó a arrullarse con los latidos del corazón del rubio, en armonía con el ir y venir de las olas en el mar.

-Te extrañé, cerecita- dijo Scorpius adormilado.

Rose se abrazó más a él y le dio un beso en la mejilla.

-¿Quién necesita a Brad Adams cuando tengo a mi propio Scorpius Malfoy?

Scorpius sonrió.

-Vamos- dijo- alcanzamos a ver una película antes de llevarte a casa.

Cuando el matrimonio Malfoy llegó a casa esa noche, se encontraron con todas las luces apagadas y la televisión encendida. Dos adolescentes estaban tapados con una manta viendo concentrados el aparato.

-Hola, chicos- dijo Astoria.

Ninguno de los dos se lo esperaba, por eso brincaron del susto. Scorpius cayó el piso y Rose se tapó hasta la cabeza con la manta.

-¡No se coman nuestro cerebro!- gritaron los dos al unísono.

Los dos adultos rieron. Draco fue a prender la luz, encontrando un montón de palomitas de maíz en el suelo.

-Si siguen viendo eso no hará falta que les coman el cerebro, porque se les pudrirá solo- dijo Draco sarcástico.

Rose corrió a abrazarlos a ambos, contenta de verlos.

-¿Te quedas a cenar, cielo?- preguntó Astoria amablemente.

Rose negó.

-Me encantaría, pero he estado todo el día afuera y mis abuelos ya deben de estar esperándome- dijo-. Ya debería irme- terminó-. Fue un placer verlos.

-Te acompaño- dijo Scorpius rápidamente.

Rose asintió sonriendo.

Mientras caminaban por las pacíficas calles, hasta donde llegaba el sonido de las olas del mar, Rose dijo:

-Me gustó "un día con Scorpius".

El rubio soltó una carcajada y la abrazó por la cintura.

Hola!

Debo decir INFINITAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS!

No he tenido oportunidad de contestarles a todas, acabo de llegar de un día muy largo y pesado, pero me di tiempo de leerlas y me han subido mucho el ánimo. Como recompensa, les dejo este pequeño pasaje de mi pareja favorita, escribí esto en las vacaciones pasadas desde el fondo de mi corazón. Espero les haya gustado, aunque sea pequeño. Los caps que vienen son un poco más intensos.

Mil besos, abrazos y Scorpius para ustedes xD

Nos leemos!