Ya volví con el nuevo capítulo… ¡y solo tarde un mes!, ya voy mejorando, o eso quisiera pensar. Estos últimos días he estrado algo chipi… y no sé porque… tal vez ocupe llenar el enorme hueco de mi vida con algo más que escribir y beber. Quizá si necesite de algo más, pero mientras lo encuentro, les dejo aquí el capitulo dos de este ¿aterrador?... (supongo que solo por el nombre) fic.
Bleach no me pertenece, solo el fanatismo… ¡¡¡¿porr queeeee?!!!, ¡¿Por qué los matas a todos Titeeeee?!... heee, perdón, el fic, sí, eso, aquí les dejo la actualización.
My Bloody San Valentine
Capitulo 2
-¡caminamos en círculos! Les dije que nos perderíamos…-no se sabía si la peli negra tenía la cara roja por enojo o alcohol.
-¡¿siempre te tienes que quejar de todo enana?!, ¡que si estamos muy ebrios!, ¡que si no tenemos ni una maldita idea de donde estamos!, ¡que si a Renji se lo trago un oso!...-le grito con molestia el shinigami.
-hey, estoy de este lado, deja de hacerle un escándalo al arbusto…- con la mano le mueve la cabeza para que volteare en dirección a ella.
-¿Qué Renji qué?- pregunta Ishida en una oleada se cordura sobria.
-pues eso no es muy seguro, no… no lo hemos visto desde hace 30 minutos… y… y yo ya estoy cansada…- deja caer su voluptuoso cuerpo contra el duro suelo la rubia teniente, sin siquiera sacudirlo-tomemos un descanso antes de seguir caminando…- da unas cuantas palmada en la tierra para que los demás también se sentaran con ella.
-como fue que se perdió… yo… yo no lo recuerdo…- se agarra la cabeza Rukia antes de dar un largo bostezo, su memoria era un desastre esa noche.
-dijo que tenía ganas de ir al baño, se fue corriendo detrás de un árbol y nunca salió… ¿o fue porque seguimos caminando antes de esperarlo?.... no lo sé… pero el punto es que desapareció al igual que todas aquellas perso…- unas ganas enormes de vomitar le impiden seguir hablando, dejándole solo el tiempo suficiente para llevarse una mano en la boca y detener la mitad.
-¡esta fue una mala idea!, ¿Qué nos habría costado caminar los cuatro malditos kilómetros?- grita Rukia, ya cansada y somnolienta.
-pues, según mis cálculos y tomando en cuenta nuestro estado… serian unas siete horas…- Ishida también se sujeta la cabeza con las manos, era la primera vez que llegaba a beber de esa manera, no estaba para nada acostumbrado a esa sensación de mareo, cansancio y cruda.
-no le va a pasar nada enana, tal vez solo este dando vueltas cerca de nosotros, ya verás que en un rato aparece…- la intenta calmar un poco el peli naranja shinigami sustituto- además tomando en cuenta de que él fue el casi ganador del concurso de bebidas que hicimos, no me extraña que se haya perdido solo…-
-¿Qué concurso?- dentro de lo que recordaba no encajaba ninguno.
-el que hicimos cuando tu y Rangiku se fueron al baño… queríamos tener oportunidad de ganar…-señala con la mirada a la rubia, la cual se encontraba ensimismada mirando las estrellas y pensado sabrá dios que.
-ahhh, ya veo… entonces por eso era que estaba tan borracho, él fue el que gano…
-¿no me estas escuchando? Dije casi, cuando estaba a punto de ganar, Inoue-san dejo a un lado su vaso, tomo la botella y se la bebió toda de un trago antes de que ustedes llegaran del baño…- comenta Ichigo, como si fuera algo del otro mundo- por eso fue el segundo lugar Renji, pero no se quedo lejos de ganar… te digo que está bien...
(A 100 metros de ahí)
-¿dhondee eshtan topdosh?- apenas y podía ponerse de pie el tatuado shinigami, formando eses al caminar y tropezándose con cualquier cosa que tuviera enfrente, había tomado tanto y todo por un segundo lugar. Escupió al piso, y de un momento a otro paso de estar calmado y perdido a estar enojado con todo lo que le rodeara, pateando arbustos y golpeando arboles que, según él, lo habían mirado feo. Paso tras paso, fue tambaleándose de un extremo a otro hasta llegar al borde de un viejo pozo.
-hoolhass…- metió la cabeza y grito.
-hoolhass…- respondió el eco, pero en esos niveles de embriagues en los que se encontraba el teniente de la sexta división, creyó que era cualquier persona o cosa menos una reflexión del sonido en forma de onda. Metió medio cuerpo y entrecerró los ojos para ver al que le había devuelto el saludo, pero estaba demasiado oscuro como para ver algo. Pregunto casi de forma inentendible si había alguien ahí y una voz similar le pregunto lo mismo.
-sie… kme llameop Rebnji…- y un tal renji se presento exactamente igual.
-¿tambiene nte lleamas Rendgji?...
-¿tambiene nte lleamas Rendgji?...-
-yae vte dijei que hseee…-
-yae vte dijei que hseee…-
-¿decermhe qhuec?
-¿decermhe qhuec?- el juego de repite todo lo que dijo ya lo estaba comenzando a cansar, se estaba burlando de él, quien quiera que fuera. El hablaba en serio, como un ebrio amistoso y el idiota dentro del pozo no podía mantener una simple conversacion, tenía tantas ganas de golpearlo en ese momento. Lo insulto, solo sujetando su cuerpo con las rodillas y el otro también lo hizo, y para colmo usando sus mismas palabras, ahora eso era personal. Le dio una última oportunidad para disculparse, pero el sujeto ficticio la desaprovecho y le repitió lo mismo, como si él tuviera que disculparse por algo que ni siquiera había sido su culpa. Se dejo caer al pozo por cuenta propia (en verdad su cuerpo ya no podía aguantar su peso) y sintió cientos de golpes ¡era una ejercito el que estaba dentro! (uno por cada rebote que dio en las parecer de la estructura hueca) y al final del descenso, la dolorosa caída fue amortiguada por el sonido del crujir de unos huesos (los cuales extrañamente no eran los suyos). Un olor nauseabundo le lleno las fosas nasales, ese lugar olía a rayos, alguien se estaba descomponiendo el aquel estrecho espacio. Bostezo tres veces y acomodo su cuerpo de la forma que le resultara más cómoda, en su estado el olor a rayos y el hecho de estar sentado sobre algo mas apenas y le resultaba una molestia.
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-y… ¿alguien sabe porque dicen que desaparecen personas en este bosque?- se estiro Matsumoto, calculando que el tiempo para descansar ya había sido suficiente.
-yo la se…- levanto la mano Rukia, pero Ichigo comenzó a contar segundos después, tomándole poca importancia.
-hace unos 50 años, un niño cayó en un pozo cerca de aquí… o eso supongo, lo que sea, por más que grito y grito durante días enteros, se dieron cuenta de que estaba ahí hasta tres semanas después. Como nadie quería sacar el cadáver hinchado y putrefacto del agua, le echaron cientos de kilos y kilos de tierra para enterrarlo. Tiempo después un anciano cayo hay, al igual que una mujer, dos adolecentes, un perro, el drogadicto del pueblo, un hombre de mediana edad y un sidoso, entre otros muchos. En fin, por cada persona que se moría, la enterraban bajo dos metros de tierra y así sucesivamente hasta que de 150 metros de profundidad llego a menos de 20. Yo creo que cerrar el pozo hubiera sido una mejor opción, pero la gente no era demasiado lista en ese entonces.
Cuentan que el niño hecho una maldición antes de morir, la cual hacía que toda aquella persona que se perdía en el bosque cayera irremediablemente, de una u otro forma ahí, como venganza- termina de hablar dejando un suspensivo e intrigante silencio- pero solo es una historia Rukia, no tienes porque temblar de miedo…
-no es miedo idiota, está haciendo mucho frio, siento que me voy a congelar…- una ráfaga de viento helado golpea su frágil cuerpo, haciéndolo sacudirse ligeramente de pies a cabeza.
-toma mi chaqueta, yo no siento nada…- se la quita y la ofrece a la temblorosa chica que tenía enfrente.
-gracias… supongo…- la toma con algo de desconfianza, era algo raro verlo siendo caballeroso.
-¿Qué?- dice en cuanto se da cuenta de la fija mirada de la morena.
-ya sé porque me la diste…- entrecierra los ojos con sospecha.
-nos están dejando atrás, según tu ¿Por qué?- comienza a caminar, mientras voltea a otro lado para evitar cruzar miradas.
-apesta horrible, ¿hace cuanto que no la lavas Ichigo?- tapa su nariz con los dedos índice y pulgar, y medio saca la lengua, en señal de asco.
-¡¡¡pero qué te pasa!!!, ese abrigo es nuevo, lo acabo de estrenar para este día, porque dijiste, "Ichigo, no te vistas como vago o voy a decir que tu no vienes conmigo"- vuelve a hacer otra mala imitación de la shinigami morena, aumentando solo el enojo en ella- además, no es mugre la que tiene, sino vomito, que es muy diferente…
-¡por kami!- se quita de forma casi desesperada la prenda, como si la hubiera usado un leproso- ¡eres tan asqueroso!, ¿no te puedes comportar lindo conmigo ni siquiera en este día?
-¿de qué me hablas?, vamos apúrate, apenas y los puedo ver, para tambalearse tanto van demasiado rápido, ¡se supone que los borrachos son lentos!- la toma de la muñeca y la jala para que siguiera avanzando, tomándole poca importancia a las palabras de Rukia.
-¡no me estas escuchando!- le dice casi cuando estaban a punto de alcanzarlos.
-no sé ni siquiera de que me estás hablando…- se detiene al llegar con los otros dos, bajo ninguna circunstancia podían alejarse, de lo contrario, terminarían perdiéndose por el propio peso de su embriagues.
-¿sabes qué? Mejor olvídalo, no era nada importante, ¡ya suéltame!- se sacude del agarre furibunda y lo hace a un lado de un empujón, alejándose de él y poniéndose a un lado de Matsumoto.
-¿Qué diablos le pasa?- dice para sí mismo el poco emocional chico, haciendo lo mismo que ella y poniéndose a un lado de Ishida.
-la historia de Ichigo está mal, la razón por la que desaparecen personas aquí no es esa…- menciona la shinigami de ojos violáceos.
-esa es la historia, tu solo quieres darme la contraria enana…- la voltea a ver con molestia, esa noche parecía cada vez mas y mas larga.
- a mi me contaron una versión diferente, dicen que desaparecen personas porque un psicópata asesino serial se escapo del manicomio y vive en este bosque, huyendo de la civilización y matando a todo aquel que entra…dicen que todavía, en noches como esta, se pueden escuchar sus gritos de loco…
-si mata a todo el que entra, ¿Quién se supone que conto la historia en un principio?, mi versión es mucho mas creíble…- se cruza de brazos su compañero de habitación.
-no me importa tu opinión idiota…- le responde sin siquiera mirarlo.
-deberías de contar esa cuando estemos en el sanatorio mental, encajaría mejor…
-¿Qué parte de no me importa es la que no entiendes?, esa es la versión que yo sé, y por lo tanto es la verdadera…- eso había sonado muy arrogante, pero estaba tan irritada con el shinigami sustituto que no pudo evitar decirlo de esa manera.
-pues gramaticalmente diría que la de "no"- con esa frase había logrado sacar de sus casillas a la morena y casi ebria chica, estaba a unos segundos de abalanzársele encima, cuando un grito desgarrador de terror la detuvo y le congelo la sangre en el acto. Los otros tres voltearon igual, abriendo demasiado los ojos, la visibilidad ahí era casi nula, solo la luna proporcionaba un destello muerto de luz, el sonoro y horrible berrido sonó una segunda vez y todos seguían paralizados ahí… discutiendo mentalmente que tan probable podía ser que la historia de Rukia fuera verídica.
(En otro lugar, dentro de un pozo de aproximadamente 20 metros)
-¡¡¡AAAAHHHHHHHHHHHH!!!- un tercer alarido desesperado salió de la garganta del pelirrojo teniente, estando a unos escasos centímetros de su desafortunado y descompuesto acompañante, rasguñando las paredes para alejarse o por lo menos elevarse a la superficie, pero los ladrillos lamosos impedían la fricción. Incluso la borrachera se le había quitado desde el momento en que abrió los ojos y le miro sus cuencas vacías y agusanadas, eso era algo con lo nunca desearías despertarte por la noche.
(Volviendo con el aterrado cuarteto de borrachos)
-¡o por kami!- grito angustiada Matsumoto- soy muy joven y hermosa como para ser descuartizada en un bosque…- saca una botella de sake de entre sus ropas y se la comienza a beber- si han de asesinar a este bellísimo cuerpo, por lo menos quiero estar lo suficientemente tomada como para no sentirlo…- y se la termina en un segundo.
-¡por favor! Todos somos shinigamis… bueno todos menos Ishida, pero igual se puede defender, ¡no nos puede pasar nada en el caso de que ese loco realmente exista y no sea solo una coincidencia de…!- pero al cuarto grito todos comienzan a correr y gritar… incluyendo al Quincy, el cual no emitía sonido pero igual huía del lugar.
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-¡ahhhh!- el miedo había invadido a Rukia por completo, tenía la sensación de que alguien seguía un lentos y torpes pasos, intentaba correr lo más rápido posible, pero apenas y podía caminar sin derribarse, nada de esa noche estaba bien. La falta de aire le comenzaba a oprimir el pecho, causándole un dolor en los costados provocado por correr con la boca abierta; ocupaba tomar un respiro, solo eso, un respiro y a seguir corriendo. Se coloco detrás de un enorme pino para recuperar el aliento, vio como Ishida chocaba contra un árbol, e Ichigo se carcajeaba de eso, ¿Cómo podía caber tanta estupidez dentro de una persona?, ese era uno de los grandes enigmas de la vida. Otro par de respiros y seguiría, solo unos cuantos más para tranquilizar su corazón, la incertidumbre la tenia completamente rodeada… y seguía sintiendo de nuevo que alguien estaba detrás de ella.
-¿Rukia estas bien?- no pudo evitar preguntarle el shinigami al mirarla tan tensa, se alejo unos pasos del árbol antes de sentir unas manos rodearle el cuello por detrás y el peso de un cuerpo sobre su espalda. El horrorizado grito no se hizo esperar.
-¡¡¡¡ichigo, quítamelo, quitameloooo!!!!- saltaba sobre su lugar, intentando zafarse de lo que sea que tuviera detrás, ni siquiera se atrevía a girar la cabeza para mirar lo que la sujetaba, se sentía escasa de valor en ese momento. Llamo una y otra vez al sustituto, solo a él, en ningún momento menciono el nombre de Rangiku o Ishida, solo necesitaba su ayuda.
-¡agáchate!- casi de ordeno el peli naranja.
-¡¿Por qué?!
-¡solo baja la cabeza!- y una vez que lo hace, golpea de inmediato al bulto que traía encima, haciéndolo caer al suelo de manera automática, como un costal de papas.
-¡pero qué diablos!- se acerca Matsumoto a la escena, no podía creer lo que estaba pasando- ¡¿Por qué?!...- volteo a ver a Ichigo, en busca de una buena explicación, al mismo tiempo en que se agachaba para ver si estaba bien la cosa que acababa de derribar.
-¡¿Qué carajos hiciste Ichigo?!- menciona casi enseguida Rukia, bajando al suelo, igual que Rangiku.
-te quite esa cosa de encima, un gracias estaría bien…- se acerca para ver qué era lo que causaba tanta conmoción y miradas de odio hacia su persona, solo le bastó acercarse unos pasos para darse cuenta de todo.
-¿darte gracias de qué? , ¿De qué que le rompieras la nariz a Orihime-san?- apenas y podía estar consiente la chica de ojos grises, de noche, con ese enorme abrigo y la bultosa bolsa que cargaba, se podía confundir con todo.
-kuro.. Kurosaki-kun…tienes muchos gemelos…- no sabía si veía replicas por el tremendo golpe o por su notable estado de ebriedad.
-¿Cuántos dedos ves aquí?- Rukia junto el dedo chiquito con el pulgar para formar un 3.
-¿miér… miercoles?- era más que claro lo aturdida que se encontraba.
-¡no sabía que era ella!, lo siento Inoue-san…- intento acercarse y levantarla, pero sentía que si la tocaba solo empeoraría mas su situación.
-noo… no importa… de verdad *hip*… estoy tan ebria… que… que no lo sentí… *hip*- intenta ponerse sola de pie, pero lo único que consiguió fue venirse para delante y vomitar.
-de verdad, nunca llegue a pensar que fueras tu… ¿Dónde has estado?- esa era la pregunta del millón en ese momento.
-me abandonaron en el bar… *hip* yo… yo no sabía dónde estaba…yo… *hip* me encontraba muy solaa en medio de la calle…- las lagrimas comenzaron a botarle- ¡nadie nunca se acuerda de mi! solo se dan cuanta cuando yo ya no estoy…*hip*…
-oye… mejor platicamos esto en el camino…- se acerca Ishida, con las gafas seriamente dañadas (por no decir completamente rotas)- ya estamos demasiado cerca del cementerio… - señala con el dedo unas cuantas tumbas que podían divisarse a lo lejos- será mejor que sigamos caminando para llegar antes de que amanezca…
-sí, es verdad, tal vez perdimos a Renji, pero recuperamos a Orihime-chan…- la ayuda a pararse la teniente de la decima división, ofreciéndole de paso la servilleta de papel tomada del bar, que había usado previamente para guardar unos cuantos cacahuates salados.
-sabe a pistache…- menciona Orihime.
-¿puedes ponerte sola de pie?- también le ofrece su ayuda Rukia.
-supongo…- hace a un lado a las dos para encontrar equilibrio y comenzar a dar unos accidentados pasos por sí sola.
-Ichigo, esto va de mal en peor, ¿Cómo pretender que lleguemos a pie faltando tanto camino?- Rukia parecía preocupada por la situación de todos, nadie estaba en condiciones de hacer nada esa alcohólica noche.
-tú no te preocupes, vamos a estar muy bien, ¿salimos del bosque no?
-pues sí, pero… perdimos a Renji…
-el estará bien, es algo idiota, pero puede cuidarse por sí mismo, al fin y al cabo, somos shinigamis ¿Qué podría pasarnos?
Se pierde uno y aparece otro, ¿Qué les pareció el capitulo? A mí me pareció igual de largo que el primero y aun faltan muchas cosas por suceder. Si fuera un mes atrás les desearía un feliz día de san Valentín, pero que pase una vez al año es lo que le da la emoción y el romanticismo a la fecha.
La convención, la convención, la convención, me voy a la convención, nos despedimos momentáneamente.
perdonen la ortografia, tengo cruda y ya es muy noche.
Adiós y pásensela bien.
