Los personajes pertenecen a J.K. Rowling. Nada de lo que leerán a continuación es real, solo ficción.

Chapter 5: ¡Te vas!

-Los hombres son así, amiga –Hermione les había contado, en su junta diaria, a sus amigas lo sucedido con Malfoy.

-Lo bueno lo tienen entre…. –

-¡ParvatI!-interrumpió Hermione.

-¡Oh!, vamos Hermione, dime que no has pensado en la mínima posibilidad de acostarte con Malfoy.-dijo Ginny.

-¡No!, es despreciable, es un cerdo mas bien–dijo la castaña con un leve tono rojizo en el rostro.

-Pero un cerdo muy guapo –corroboró Parvati.

-Chicas, déjenlo ¿si?-

-Si no supiera que… -la castaña la fulminó con la mirada, hizo callar a la pelirroja pero terminó diciendo -… pensaría que eres del otro bando –el comentario de Ginny hizo reír a las chicas, y también se ganó la mirada de desaprobación de su amiga.

-Soy soltera y sin ningún compromiso, tengo derecho a divertirme –dijo la castaña.

-Si yo no tuviera esposo, sería igual. Lo bueno que mi Harry es muy… empeñoso- trató de encontrar la palabra correcta que definía a su marido, Luna la miraba con una sonrisa divertida.

-A Nev no le gusta que hablemos mucho de nuestra vida "intima" –dijo Luna despreocupada- pero es muy bueno –rió.

-¿Qué tal vas con Seamus, Parvati? –preguntó curiosa Ginny.

-Vamos sorprendentemente despacio, es muy caballero –dijo la aludida sonriente.

-Escuché a Harry decir que Dean se había ido a Francia, quizás no llegue para la despedida de soltero de mi hermano –comentó la pelirroja.

-Neville me contó que encontró una novia por esos lados –corroboró Luna.

-Sí, Seamus también comentó algo así. Me alegro por Dean, por fin maduró- las chicas asintieron.

-¿Piensas llevar tu relación con Malfoy al segundo nivel? –preguntó Parvati cambiando de tema.

-Que no chicas, no tengo ninguna relación con Malfoy y tampoco la tendré, no se hagan ilusiones –dijo Hermione cansinamente.

-Parece buen chico –Ginny tuvo una idea, si su hermano no reaccionaría por las buenas debería ser por las malas.

-Granger, no quiero que comentes con nadie mi caso ¿si? –

-Malfoy en mis años he aprendido a no mesclar el trabajo con mi vida personal. No te preocupes que lo que se hable de tu caso se queda aquí. –dijo ella mirándolo directamente. El chico le devolvió la mirada, por primera vez se fijaba intensamente en esos ojos coloar miel que la caracterizaban. Desechó por completo la mínima opción en fijarse en Granger por lo que volteó rápidamente la mirada hacia otro lado. La castaña entornó los ojos no entendiendo su comportamiento.

-Me voy –dijo el hombre poniéndose de pie del sofá de cuero suizo que adornaba la oficina de ella. Draco Malfoy lucía un traje de etiqueta perfectamente hecho a su medida. La elegancia era su principal característica, siempre había sido un hombre adinerado, su padre poseía varias empresas. Algo podían tener en común con Hermione; a ninguno de los dos le gustaba hablar de su familia, no es porque no los quisieran, sino porque no podían convivir los unos con los otros.

-Sólo necesito concretar una pequeña junta con… -comenzó a decir ella pero el rubio la interrumpió petulantemente:

-No me importa, haz tu trabajo y punto – La castaña lo miró con desaprobación y el ceño fruncido.

-Imbécil… -murmuró mirando como Draco tomaba su chaqueta para irse.

-Sabes a qué me refiero, Hermione –Habló un hombre.

-Papá, jamás haría algo así y lo sabes muy bien, te equivocaste de persona –contestó ella enfurecida.

-Tú me obedeces o… -

-¿O qué? –contestó ella desafiante, presentía lo que venía.

-O te vas inmediatamente de mi empresa –dijo él con voz rotunda luego de unos segundos, sabía que la castaña amaba su trabajo, tenía un punto a favor. Pero se equivocaba, quizás no conocía tan bien a su hija.

- Mañana recojo mis cosas –ella cortó el teléfono, se había quedado sin aliento al escuchar la orden de su padre, jamás lo imaginó –o quizás si- pero nunca pensó que podía llegar a hacerlo, él no era precisamente el padre ejemplar, pero verdaderamente nunca pensó que él, Richard Granger, podría llegar a dejarla de patitas en la calle. A la castaña se le vinieron muchos recuerdos a la mente, dejó el teléfono celular en la mesita de noche de su habitación, unas silenciosas lágrimas surcaron su rostro, no era por su padre eso lo tenía totalmente claro, no era decepción de él, eso había sucedido hace mucho tiempo; lloraba por dejar su vida, su casi madre Rebeca tendría que irse, quizás Jane (su madre) podría recibirla en su casa, pero nada iba a ser igual que antes. Hermione estaba literalmente en la calle, quizás tenía unos pocos ahorros que le alcanzarían para alquilar un apartamento, lo único que sabía era que nunca más en su vida le iba a dirigir la palabra al hombre que la engendró, su padre; que desde hoy pasaba a ser un ser humano más en la faz de la tierra que a Hermione no le interesaba, se compadecía por su madre que tenía que aguantarlo todos los días, pero eso es otro cuento. Desde hoy una pequeña semilla de odio se comenzó a cultivar en el corazón de la castaña. Tenía completamente claro lo que iba a hacer.

-Ronald… -le llamaron.

-¿Pasa algo, amor? –preguntó el aludido mientras volvía de la cocina con una manzana en sus manos. Le dio un mordisco y la miró expectante.

-¿Nunca paras de comer? –dijo en tono de broma la mujer, él sonrió inocentemente para luego sentarse o mas bien, tirarse en el sofá del departamento de ella.

-Necesito nutrientes para crecer –se limitó a responder el pelirrojo ganándose una mirada divertida de su novia.

-Creo que deberíamos adelantar el matrimonio un par de semanas –comenzó ella.

-¿De verdad? –ella asintió- me parece estupendo, mañana hablaré para buscar una fecha, podríamos levantarnos temprano e ir a ver eso antes del trabajo.

-Está bien –ella sonrió, en su interior una pequeña mecha de inquietud la tenía expectante hace algunas semanas.

-Aprovecharé... –dijo Ron sacando de su bolsillo trasero su teléfono celular- …para decirle a Ginny que vean el tema del vestuario de los padrinos, Luna dijo que fueran cuanto antes para los detalles.

-¿Qué pasa, cabello de zanahoria? –contestó una mujer al otro lado del aparato.

-Oh, estamos bromistas hoy hermanita –dijo él con ironía.

-Dime –

-Necesito que hables con Harry y Hermione sobre sus vestuarios, Luna me dijo que podían ir cuando quieran. ¿Me harías ese favor?-

-Claro, Ronnie. Necesito saber si Kristin estaría dispuesta a salir con las chicas y conmigo el próximo fin de semana-preguntó inocentemente.

-Ok, yo le preguntaré. Me llamas para saber qué te dijeron. Adiós –y luego de recibir respuesta de su hermana cortó. Luego de dar otro mordisco a su manzana miró a su novia con una sonrisa y le dijo:

-Las chicas quieren salir contigo el próximo fin de semana. ¿Irás? –

-Nev, recuerda que mañana es la cena con mi padre-

-Claro no me puedo esperar para qué nos invitó.

-No me dijo nada –dijo ella mirando unas fotos en su laptop. Neville se encontraba limpiando un par de muebles del apartamento, salió de la habitación sin decir nada. Unos minutos después volvió con un vaso de zumo en la mano para su novia.

-Gracias –dijo ella dándole un leve beso en los labios. Él sonrió.

Sacó de su bolsillo una pequeña cajita aterciopelada color azul, como el de los ojos de su novia. En el interior había un hermoso anillo con una piedra del mismo tono. Ella lo miró sorprendida. Él dijo:

-Luna… ¿te quieres casar conmigo? –

Hola, me he tardado un poco en subir este capítulo ya que en el lugar que me encontraba no tenía internet. Pero me he dedicado estos días a escribir, por lo que lo más probable es que suba más rápido. Necesito saber qué piensan del fic, unos reviews no le hacen mal a nadie ¿dale?

Nos vemos en el próximo capítulo y muchas gracias a: lavalu19, kisa kuchiky, diva chilena, masaki makubex y paunieto por comentar mi fic. No saben cuánto me alegra saber lo que piensan, tendré en cuenta sus comentarios y recuerden lo que dije una vez: Nada es lo que parece

*ESTA HISTORIA LA SUBÍ TAMBIÉN A OTRA PÁGINA DE FANFIC*

DDMO