"¡Aléjate de mi! Tu intentaste matarnos, te vi atacar a Arthur con tu extraña arma y con tu magia." Merlin trató de alejarse de Jack cuando este se acercó al muchacho, pero la habitación no era suficientemente grande para salir corriendo y el joven mago estaba demasiado agotado como para intentar hacer nada.
"No fui a hacerte daño, ya te lo he dicho. Me topé con vuestro atacante, le seguí y acabé en la alcoba de Arthur. Yo quería ayudaros, pero llegué demasiado tarde."
Jack trataba de ser lo más paciente posible con el muchacho, al fin y al cabo debía ser un shock muy fuerte para él encontrarse en un tiempo que no era el suyo, con gente que usaba armas extrañas y después de haber visto como su amigo y príncipe de Camelot era herido casi mortalmente.
Pero por mucho que lo intentaba, no había forma de tranquilizar al muchacho.
"Si sólo tratabas de ayudarnos, ¿Por qué no me dejas ver a Arthur? Me tienes aquí retenido como un prisionero cuando él puede estar muerto. Necesito verle y quiero que nos devolváis a casa."
"Muy bien, puedes verlo, pero no vas a moverte solo por la base, en cuanto a lo de volver a casa, no es una buena idea mover al Arthur por el momento, deberías dejarle descansar un poco y a ti no te vendría mal tomarte las cosas con un poco de calma." Merlin iba a decir algo, pero Jack no se lo permitió. "Vamos, te llevaré con Arthur si me prometes descansar."
El muchacho miró a su alrededor, se fijó en Gwen. Le parecía atractiva, pero desde luego no iba vestida apropiadamente para una mujer. También vio a Ianto; el agente todavía no había dicho nada pero le miraba continuamente como si le estuviera inspeccionando. Merlin se preguntó por que.
Finalmente estaba Jack, el líder de aquel grupo, un hombre al que ninguno de sus subordinados se atrevía a llevarle la contraria. Le recordaba a Uther, un hombre fuerte y sereno, que sabía usar las palabras apropiadas y que imponía mucho respeto.
Por eso en cierto modo le gustaba a Merlin y por eso mismo no dijo nada y tan sólo asintió resignado ante la petición de Jack.
El capitán lo guió por los largos pasillos de la base, le parecía un lugar sombrío y tan metálico, que desde luego no se le hacía nada hogareño. Escuchó ruidos de ciertas criaturas que no parecían ser de ningún modo animales, pero tener cerca al capitán le daba una extraña seguridad de que no podía ocurrirle nada malo.
"¿Vivís aquí, en este lugar tan oscuro?"
"Yo si, no me gustan excesivamente los lugares abiertos, después de todos los años que llevo aquí me gusta." Merlin lo miró extrañado de las palabras de un hombre tan misterioso y peculiar. "Ya se que no se parece a Camelot, pero podría decir que se ha convertido en mi hogar."
"¿Cómo está Arthur? Se un poco de medicina y por lo que pude ver antes de perder el conocimiento, parecía ser una herida bastante grave." El camino hasta la enfermería se le hizo interminable, sobretodo por pensar que Arthur podría estar muriendo en ese mismo momento y él no estaba cerca para acompañarlo.
"No te voy a mentir porque se quien eres y quien vas a ser. Arthur no está bien, pero estamos haciendo todo lo posible por que se recupere. Es muy fuerte y estoy seguro que saldrá adelante."
"¿Puede morir? ¿Y quien era ese hombre que trato de matarlos? sabía perfectamente lo que hacía."
"No lo se, pero voy a hacer todo lo que esté en mi mano para saberlo y para ayudarnos a volver a casa. Por el bien de todos nosotros no me queda más remedio que conseguir que estéis cuanto antes de vuelta en Camelot."
Merlin se detuvo en seco y miró con firmeza a Jack, al menos toda la que podía, teniendo en cuenta el terrible dolor de cabeza que no le daba pensar con toda la normalidad que le gustaría.
"¿Qué es lo que está pasando aquí? No se quien eres, pero si se que me estás escondiendo algo. Se que tus armas no son como las que se usan en Camelot y estas instalaciones; no son normales. ¿Quién sois?"
Sin embargo, Jack no llegó a contestar pues habían llegado a la puerta de la enfermería y con un gesto de la mano, el capitán le indicó al joven mago que entrara. Merlin no dijo nada y con la misma prudencia que se había estado moviendo por la base, penetró en la nueva sala.
Tan sólo estaba ocupada una cama, en la que estaba Arthur, dormido, o al menos eso esperaba Merlin y que no estuviera en ese extraño sueño que entraban algunas personas para no despertarse jamás.
Tantas veces había conseguido salvar la vida del príncipe y ahora cuando casi había estado más cerca de morir no había podido hacer nada por él, le habían dejado inconsciente y ahora tenía que verlo tendido en esa cama luchando por su vida.
"Está durmiendo, tranquilo. Creo que en un día más o menos despertara. Como ya te he dicho se le ve un chico fuerte." Merlin caminó hacia la cama y se sentó en la silla más cercana. "Me has prometido descansar."
"Puedo hacerlo aquí. Arthur me necesita aquí, a su lado, no puedo dejarle, porque desde que le conozco nunca lo he hecho."
Desde la puerta, Jack miró al muchacho. Algo le decía que no iba a poder sacarlo de allí por las buenas, que no habría forma de separar a Merlin del otro muchacho. Tal vez les unía ya una gran amistad, tal vez por ser su sirviente; pero había algo que le unía a Arthur.
"Tienes que volver conmigo, tienes que convertirte en rey y gobernar Camelot, lo dijo el dragón, si yo estaba a tu lado y te protegía llegarías a ser el gran rey de Camelot. Te he fallado y ahora mira lo que ha pasado."
Jack escuchaba en silencio y por un momento creyó oír en la voz del muchacho un toque de reproche hacia si mismo y de miedo por perder a su amigo. Entonces lo vio, no fue más que un segundo, un gesto que habría pasado desapercibido para alguien que no se hubiera fijado mucho, pero el capitán lo vio y no paso desapercibido el roce de los dedos de Merlin sobre la mano de Arthur.
"Estaré fuera por si me necesitas." Merlin no dijo nada pero el capitán estaba casi seguro que le había escuchado.
Nada más salir se encontró con Ianto. "No estaba espiando tan sólo venía para…" Al levantar las manos mostró la bandeja con vendas. Jack sonrió y le acarició la mano libre.
"No cambies nunca." Se acercó a él y le besó en la mejilla.
"¿Cómo lo lleva?"
"Bueno, no creo que para nadie sea fácil esto. Pero ya sabes, todavía le queda mucho camino por recorrer a nuestro joven hechicero, seguro que se encuentra con cosas peores en la vida."
"¿Cómo sabes lo de la magia? ¿Quién te ha dicho que soy hechicero, no he hablado con nadie de esto, y Gaius se que guardaría el secreto con su vida. ¿Quiénes sois vosotros?" Dijo Merlin, que acababa de aparecer en la puerta y que había endurecido el tono de su voz.
Seguía sin parecer agresivo, pues su rostro juvenil, no le permitía aparentar fiereza alguna. Sin embargo, Jack sabía que podía hacer algo, si habían descubierto su secreto tal vez ahora podía hacer alguna tontería.
"Merlin no se…"
"Voy a serte sincero." Dijo por fin Ianto, que todavía no había hablado con él. "Estás en el futuro a muchos años de distancia de tu época. Habéis llegado aquí a través de una puerta mágica abierta por un terrible brujo que quiere matar a Arthur y tal y como te dijo, Jack intentó impedirlo porque un druida amigo nuestro tenía esa información."
"¿Y quien es ese druida? por Camelot se mueven muchos pero la mayoría están escondidos por miedo a Uther, pero conozco a muchos."
"No nos ha relevado nunca su nombre por miedo, pero es alguien de confianza. Pero no tuvo tiempo de avisar para que Jack llegara a tiempo, por eso os pedimos perdón, tanto a Arthur como a ti joven hechicero."
Al escuchar protestar a Arthur en el interior de la enfermería, Merlin dejó de prestar atención a la conversación, aunque ya parecía haberse contentando con la explicación de Ianto. Se dio la vuelta y sin decir nada más volvió al lado de su amigo.
"¿Y esa historia?" Dijo Jack en voz baja, mientras se alejaban de la habitación.
"Siempre me interesaron las leyendas artúricas y el personaje de Merlin siempre ha sido uno de mis favoritos. Nunca me hubiera imaginado tenerlo aquí como un muchacho más joven que ti."
"Pues la verdad es que me parece un chico muy mono. No es diría que hasta os parecéis." Ianto se dio la vuelta y tras dejar la bandeja en una mesa, se acercó al capitán.
"No vas a conseguir ponerme celoso con un niño que no sabe nada del siglo XXI y que asustaría viendo una película de cine." Ianto sonrió y se acercó al oído del capitán para poder susurrar tranquilamente. "Por mucho que pienses en él, creo que todavía tendría mucho que aprender sobre lo que te gusta." Le besó en los labios antes de separarse y se marchó sonriendo con picardía al interior de la enfermería.
- o -
"¿Es cierto lo que ha dicho Jack, que Arthur se podrá bien? No tiene buen aspecto."
"Lo se, pero confío en Jack más que en nadie en el mundo."
"Se lo que es eso, me ocurre lo mismo con Arthur, creo que no me importaría dar mi vida por él si fuera necesario." Sonrió con tristeza, pues ese momento le gustaría estar en la cama en lugar de Arthur. No podía pensar si quiera en la muerte de su amigo.
"Jack cuidará de él, todos lo haremos."
"Una pregunta y espero que no sea muy indiscreta. Entre Jack y tu…"
"Es difícil de explicar. Tal vez se parezca a tu relación con Arthur."
"¿Arthur y yo? No, no es así, no tenemos esa clase de relación, no como tu y Jack." Ianto sonrió al ver al muchacho sonrojarse y tampoco le pasó desapercibida la forma en la que rozaba continuamente la mano de Arthur.
"Claro, vosotros tan sólo sois amigos, tu darías tu vida por él y no vas a acostarte hasta que despierte. Supongo que es lo que hacen todos los buenos amigos." Merlin no supo que contestar. "Voy a dejar estas vendas aquí y vuelvo en seguida."
Cuando Merlin se quedó sólo miró de nuevo a Arthur, ¿es que acaso Ianto había notado algo? Había estado guardando sus sentimientos durante mucho tiempo y estaba seguro que Arthur no sabía nada.
Tal vez se le notara, pero ese momento era lo que menos le importaba, no mientras Arthur no mejorara por fin y supiera que estaba fuera de peligro.
