Los personajes pertenecen a J.K. Rowling. Nada de lo que leerán a continuación es real, solo ficción.
Chapter 12: Sólo céntrate en tú hoy
-¡Oh por Dios!–gritó plenamente entusiasmada Hermione. Se encontraba frente a su laptop, en la pantalla se podía leer un email.
-¿Qué es? –preguntó desde la cocina el rubio.
Hace algunas semanas que llevaban saliendo, no compartían casa ni mucho menos sólo que él frecuentaba el apartamento de ella de vez en cuando para ir a desayunar juntos. Cosa que le encantaba a ella, no le gustaban esos novios empalagosos que no se despegaban en ningún momento de la mujer, por lo que habían puesto reglas que a ambos le agradaban así que llevaban una relación algo… light, por así decirlo.
-No había querido contártelo, lo lamento. Hace algunas semanas envié una solicitud de beca para un doctorado en América… ¡y me han aceptado¡ -contó entusiasmada la castaña mientras daba pequeños saltitos de emoción, él chico la miró divertido. Luego de unos segundos su sonrisa se apagó –¿Qué sucede? ¿No estás contento por mí? –preguntó ella acercándose hasta llegar a su altura y darle un leve beso en los labios. Éste correspondió.
-Claro que estoy contento por ti, preciosa. Eso sólo que… si aceptas esa beca, no podré verte –ella cayó en cuenta, ahora entendía el porqué él había reaccionado de tal manera.
-Es verdad… no había pensado en eso –murmuró algo avergonzada y triste ella. Draco le tomó la barbilla y la beso lentamente –Perdóname –dijo ella cohibida.
-Tranquila, ya pensaremos en eso. Cuéntame… ¿qué dice? –dijo Draco mientras tiraba de la castaña hasta la silla y la sentaba en sus piernas. Ella le contaba acerca del hombre que le había enviado el correo electrónico. Él la miraba asintiendo de vez en cuando, la verdad es que no la escuchaba totalmente. Pensaba lo difícil que iba a ser vivir sin ella. Le costaba reconocerlo pero estaba locamente enamorado de aquella mujer. Ella le dio un beso en la nariz que lo sacó de sus pensamientos, él rió mientras le mordía el lóbulo de la oreja a ella. Entre risa y risa se dirigieron a la cocina para comenzar con el desayuno.
El pelirrojo había tomado una decisión. Golpeó ligeramente la puerta blanca, se sintieron unos pasos y Hermione salió en encuentro de una inesperada visita. La chica sonrió al verlo.
-Hola –saludó sutilmente él. Ahora se debatía y golpeaba mentalmente por ser tan tonto al ir sin ninguna excusa.
-Que sorpresa, Ron –contestó ella mirándolo
-Si… sólo pasaba por aquí y me dije: ¿Por qué no pasar y saludar a Hermione? –ahora sí que era un completo tonto. Ella rió al escuchar al pelirrojo y le dejó el paso libre para que pasara -¿Estás sola?-preguntó él mirando por si se encontraba el rubio por ahí.
-Sí. A Draco le ha surgido algo y no nos vemos hasta mañana –contó ella sirviendo un poco de té.
-Ya veo –un silencio realmente incómodo surgió.
-¿Cómo está Molly? –preguntó ella para tratar de entablar conversación.
-Bien, algo deprimida porque… por cosas –respondió él casi metiendo la pata –además Fleur se marchó hace algunos días y extraña a los peques –Ella sólo le miró asintiendo con la cabeza. Él pensó en las palabras de su hermana "actúa tonto, no esperes a que ésta se aleje". Y así lo hizo, se perdió en los ojos de la castaña e inconscientemente se fue acercando lentamente hacia ella. Ésta se quedó inmóvil, en ningún momento se imaginó lo que estaba haciendo Ron. No podía alejarse, o más bien no quería alejarse, quizás en unas horas más se reprocharía por lo que iba a hacer pero ahora se sentía en el cielo. Podía sentir la respiración de él en sus labios, no sabía qué hacer. ¿Por qué diablos se había demorado tanto? ¿Por qué ahora que ya comenzaba a ser feliz llegaba ese pelirrojo con unos increíbles ojos azules para confundirla? Él quedó a unos centímetros de ella y le susurró cerca de sus labios.
-Fui un imbécil por no darme cuenta que tú estabas delante de mis narices… nunca pensé que podía fijarme en ti, por un momento pensé que hasta eras como mi hermana… pero ya no. Ya me di cuenta que eres la mujer más maravillosa que he conocido, la más leal, la más bella, la más tú. Quizás esté loco, pero creo que te quiero mucho más de lo que te imaginas. Me gustas porque eres tú simplemente –ella no aguantó más y terminó de sellar ese romántico beso que los dejó a ambos extasiados y a ella confundida pero feliz, era una sensación nueva, una sensación que nunca sintió cuando Draco la besaba.
Se separaron cuando el aire les faltó, ella aún tenía sus manos enredadas en el cabello rojo como el fuego de él. Ron la había acercado suavemente por su cintura, se encontraban unidos. Ella dejó caer su cabeza bajo la barbilla de Ron, éste le besó tiernamente la frente. Pudieron ser sólo segundos pero para ellos fueron años que estuvieron en esa posición y les gustaba. Ron sintió un leve gemido, ella lloraba en su pecho. Éste no hizo otra cosa que abrazarla, consolarla, no podía hacer nada más. Quizás qué cosas pasaban por la cabeza de ella pero él sólo la apoyaba.
-Estuve locamente enamorada de ti, Ron –dijo ella en susurro, levantó su cabeza hasta quedar de frente con el chico. Se separó de sus brazos y se alejó unos pasos –Vete –ordenó mientras se dirigía hacia su habitación. Él la miró irse, no lo podía creer. Esa mujer le que hace algunos segundos tenía en sus brazos se alejaba… y quizás para siempre.
-Realmente… no sé qué decirte –consolaba Ginny.
-Ginny, tú sabes todo lo que sufrí cuando él estaba con Kristin. ¿Por qué ahora que estoy bien… tiene que venir a arruinarlo todo? –sollozaba la castaña con unos cuantos pañuelos repartidos por su cubrecama.
-Pero Hermione, tú amas a mi hermano –
-¡No lo sé! –exclamó ella interrumpiendo a su amiga.
-Lo amas, siempre lo has amado. Termina con Malfoy y sé feliz de una vez. Hermione me lastima verte llorar siempre, ¿por qué no dejas de lado lo complicado y sólo te lanzas a la vida como la gran mujer que eres? –Ginny le entrelazó las manos a su mejor amiga. Se encontraban en la habitación de la castaña. A penas sintió como Ron salió de su departamento le llamó y ésta acudió de inmediato.
-No puedo terminar con él, no hay razones para terminar con él. Él me ha hecho feliz, me ha escuchado, me ha apoyado en mis decisiones… -
-Pero no lo amas –concluyó su amiga haciéndola reaccionar. Hermione la miró directamente a los ojos, su amiga tenía razón. Nunca amó a Draco, sólo le tenía estima. Por eso mismo no podía terminar con él.
-¿Qué pasaría si lo mío con Ron no resulta? Sabes que es muy inseguro. Habría destrozado el corazón de Draco por nada. Nadie me puede asegurar que lo mío con Ron funcionará, chocamos en muchas cosas. Él es orgulloso y yo también. ¿Quién me asegurará que cuando nos peleemos nos reconciliaremos? –sollozó Hermione, en respuesta su amiga sostuvo el silencio. Luego de unos segundos dijo:
-Ése es el sentido de la vida Hermione, tienes que dejar de pensar en el mañana, sólo céntrate en tú hoy. A mí nadie me dijo que cuando me peleara con Harry íbamos a reconciliarnos, a mí nadie me dijo que cuando chocáramos en opiniones íbamos a pelearnos. Ése es el verdadero amor. Si él te ama tanto como tú, van a reconciliarse cada vez que tengan problemas; si él te ama tanto como tú, van a hacer los mejor amigos que jamás podrían haber imaginado. Hermione, calla por un solo instante a tu razón y dime qué es lo que dice tu corazón –su amiga guardó silencio.
Un regalito, espero que les guste. Se acerca el final. Nos vemos en el próximo capítulo, que espero que sea pronto, porque ya se imaginaran que llegó marzo y comienzo mis clases. Último año en el colegio así que espero actualizar pronto. Besos y abrazos.
Daarsy o DDMO
