Deseó con todas sus fuerzas que aquello funcionara, tenía que funcionar o de lo contrario estsaban perdidos. Al menos, con toda la tecnología que contaban en al base, estaba seguro que encontraría algo que le sirviera. Recordaba un aparato, lo había guardado el mismo, pero con los nervios le costaba encontrarlo.

"Vamos, vamos." Se dijo a si mismo, mientras buscaba en el ordenador del almacén. Menos mal que él había creado el programa y sabía como buscar las cosas. "Desintegrador, paralizador, convertidor… aquí estás." Ianto hecho de nuevo a correr, lamentablemente el almacén de objetos extraños era suficientemente grande como para no dar con las cosas a la primera. "Pasillo 7, bloque G, segunda estantería." No podía permitirse el lujo de olvidar aquello, cada minuto contaba en ese momento. "¡Aquí estás!"

Lo tenía, lo había encontrado, ahora podía salvar a Jack, salvar a los muchachos y evitar que Morgan destruyera su pasado. Por lo menos sabía, que Arthur y Merlin todavía estaban con vida, pues nada a su alrededor había cambiado.

Volvió a echar a correr. Se preguntó porque la base tenía que ser tan grande, en un lugar más pequeño tardaría un minuto en regresar al pasillo, allí tardaría por lo menos quince, si no se metía por otro sitio.

- o -

"¿Esto es todo lo que tenéis? Esperaba más de vosotros, os creéis muy superiores al resto viviendo en Camelot." Morgan se acercó al príncipe, había dejado a Arthur en un estado de semiinconsciencia, colgado en la pared, pero lo suficientemente lúcido como para que escuchara sus palabras. "Un brujo con la mano rota que no puede hacer nada y un príncipe incapaz de luchar contra el peor de los monstruos. ¿Y tu capitán? Atrapdo por una de mis telarañas, ya no puedes hacer nada."

"Estás loco." Dijo Arthur con un hilo de voz.

"Es posible, pero cuando todo esto termine, yo volveré a casa con vuestras cabezas y seré el dueño de Camelot. ¿Imaginas como se sentirá tu padre cuando sepa que su querido hijo a muerto? ¿Y tu Merlin, como crees que reaccionará Gaius cuando se entere que su querido aprendiz ha muerto? Es una pena que para entonces no vayáis a poder ver sus caras."

"Aléjate de ellos."

Morgan se dio al vuelta, con la misma sonrisa en los labios.

"Tu eres el perrillo del capitán, creía que habías echado a correr por el miedo, me alegra saber que todavía podré divertirme contigo."

"He dicho que te alejes de ellos."

Morgan clavó la mirada en Ianto y amplió la sonrisa. Había sido entrenado para enfrentarse a las peores cosas posibles, así que un simple muchacho asustadizo no iba a ser problema para él. Miró el extraño artefacto que llevaba en las manos y sintió curiosidad. Siempre le gustaba saber que tipo de armas nuevas podía usar, pues no siempre la magia sería de ayuda para los enemigos.

De repente, Ianto sintió que una fuerza invisible tiraba del aparato que llevaba entre las manos, miró a Morgan, su horrible sonrisa le contestó. apretó el arma, no iba a soltarla, era su única opción para acabar con el mago y no iba a perderla tan fácilmente.

"Eres fuerte."

"Más bien testarudo, Jack me ha enseñado bien."

"No lo dudo y la verdad es que me gusta un buen combate. Vamos a ver que es lo que tienes para enfrentarte a mi. Atento capitán, tu campeón acaba de llegar."

Ianto miró a Jack, todavía estaba atrapado en esa extraña red, pero al menos estaba vivo. Le sonrió, Jack siempre le daba fuerzas cuando no las encontraba por ninguna parte o cuando simplemente estaba asustado. La fuerza de Morgan era muy fuerte, si liberaba un poco los dedos, el arma se escurría entre ellos y acabaría en muy malas manos, no podía permitirlo.

"Me gusta, tienes aguante, supongo que tendré que esforzarme un poco más."

Morgan levantó la mano y concentró toda su fuerza en la palma. Una fuerza, de nuevo invisible chocó en el pecho de Ianto y lo lanzó contra la pared. Su espalda golpeó rápidamente contra la piedra y escuchó que algo se lastimaba, tal vez fuera una costilla fracturada pero no tenía tiempo para pensar en eso.

Se puso en pie, el arma en las manos. Nunca la había usado, tan sólo había leído las pocas instrucciones que antiguos agentes habían dejado y que tampoco contaban exactamente como funcionaba aquello. tenía que confíar en su instinto era todo lo con lo que contaba.

Morgan parecía tranquilo, como si supiera como iba a terminar aquello y que conseguiría ganar la guerra. Dio un paso más hacia Ianto, alejándose de donde estaban Merlin y Arthur. el joven mago miró a su compañero; tenía la cabeza pegada al pecho como si estuviera inconsciente, tal vez su cuerpo agotado había dejado de luchar. Pero también se dio cuenta que podía mover las manos, al menos la que tenía sana. Morgan estaba demasiado interesado ahora en Ianto al que creía su nuevo juguete, como para preocuparse de él. Tal vez eso le daba un poco de ventaja.

Miró de nuevo a Arthur. "Voy a sacarte de aquí." Pensó para si mismo. No era la primera vez que lo hacía, aunque el príncipe no lo supiera, eso era algo que tenían pendiente, hablar de cómo habían ocurrido muchas cosas en el pasado.

Concentró su fuerza, que no era mucha a esas alturas en su mano sana e intentó sacar de la cabeza el miedo a lo que pudiera ocurrir. Estaba agotado y todo lo que deseaba era dejarse llevar por el sueño, pero no se lo podía permitir.

Escuchó protestar Ianto y lo vio ser lanzado otra vez contra la pared. Lo vio ponerse una vez más en pie, como si no hubiera nada que pudiera lastimarle, aunque por su rostro agotado no había duda que estaba usando sus últimos cargadores.

"Vamos, chico, ¿eso es todo lo que tienes para mi? Estoy esperando saber como funciona esa máquina que tienes en las manos y ver cual es su magia."

"¿De verdad quieres saberlo?"

Como si estuviera obligando a Ianto a hacer algo, Morgan lanzó un nuevo hechizo contra Jack, en pocos segundos el capitán comenzó a sofocarse, a dejar de respirar y toser con fuerza. Un segundo más tarde, un pequeño hilillo de sangre salió de sus labios.

"Tal vez te guste ver sufrir a tu capitán, pero si no usas esa cosa de una vez por todas, sus pulmones se encharcarán muy pronto y se ahogará en su propia sangre. ¿Eso es lo que quieres?"

No le quedaba más remedio que usar el aparato, esperar que el desastre no fuera muy grande y poder repararlo cuando todo terminara. Pero Jack le necesitaba, por mucho que le hubiera dicho no iba a permitir que muriera otra vez.

"Vamos a poner esto un poco más interesante." Dijo Morgan acercándose a Ianto. "Todos tus amigos están heridos o atrapados. No sería justo que tuvieras ventaja sobre ellos. ¿Qué tal si probamos con un hueso roto? O mejor vamos a ver como se siente un hombro dislocado."

Le había subestimado sin duda. Ianto había pensado que el poder de Morgan era mucho más limitado, pero estaba equivocado y lo sintió cuando la misma fuerza invisible de antes, golpeaba su cuerpo y desgarraba su hombro derecho. Gritó, no pudo evitarlo y cayó de rodillas al suelo con la respiración entrecortada. El dolor más terrible que hubiera sentido nunca se apoderó de él y su mente dejó de funcionar."

"¡No!" Gritó Jack, pero no podía hacer nada, atrapado como estaba en aquella red.

Todo pasó muy rápido a continuación. Morgan cayó al suelo y fue lanzado contra la pared. Jack buscó la fuente de esa fuerza y vio a Merlin de pie, delante del terrible brujo. Estaba pálido, debía haber sido terrible la fuerza usada para liberarse y luego atacarle.

Morgan rió y comenzó a ponerse en pie.

"¿Pretendes vencerme con trucos de niños? Vamos Merlin, estoy seguro que tienes algo mucho mejor que eso para mi."

"Tal vez él no, pero yo si."

Pese al dolor y sin poder mover un brazo, Ianto estaba pie, tambaleando y empuñó el arma, no parecía ser un mal momento para averiguar para que servía exactamente. No dudó, ni permitió que Morgan dijera nada más. disparó, pero no lo hizo contra el brujo sino a la pared.

"¿Qué estás haciendo? Creí que querías vencerme."

"Y eso precisamente es lo que estoy haciendo."

El disparo hizo retumbar las paredes del pasillo y por un momento creyeron que estaba a punto de derrumbarse el techo. Pero no pasó, una luz demasiado fuerte para mirarla directamente, apareció en la misma pared a la que Ianto había disparado. Esperaron en silencio todos, incluido Morgan, hasta que el resplandor desapareció.

"¿Qué clase de magia es esa?"

Aunque no comprendía nada de la tecnología moderna de Torchwood, Merlin comprendió lo que acababa de hacer Ianto, miró al hueco en la pared, pero en lugar de ver piedra caída y destrozada, había un paisaje, un lugar que no reconocía, pero que desde luego no se parecía a la ciudad en la que ahora estaban. Miró al agente y este asintió, como si se hubieran leído la mente.

Pese a estar agotado, Merlin concentró todas sus fuerzas en lo que tenía que hacer, cerró los ojos, para no mirar a Morga y ver su expresión de júbilo y triunfo. Tenía que hacerlo una vez, usar su magia, acabar con aquello de una vez por todas. Levantó la mano sana, se concentró en la voz agónica y desesperada de Arthur, debía hacerlo por él y dejó salir la energía.

"¿Pero que…"

Morgan no tuvo tiempo de reaccionar, fue arrastrado por aquel agujero en la pared y tragado por la atracción de un mundo que ninguno de ellos habían visto. Una vez al otro lado, el agujero se cerró automáticamente y la piedra destrozada apareció delante de ellos.

Merlin cayó al suelo agotado, igual que Arthur y Jack, liberados ya de la fuerza de Morgan. Ianto dejó el arma en el suelo y respiró más tranquilamente, al menos todos estaban vivos.

- o -

"¿Cómo sabías que eso funcionaría?" Preguntó Jack, rodeando el cuerpo de su compañero.

"Sinceramente, Jack, no lo sabía, pero no teníamos mucho tiempo pensar."

Jack le dio un beso en los labios y lo abrazó.

"No me hiciste caso."

"NO te iba a dejar morir." Jack le contestó con un nuevo beso. Ianto protestó por el hombro herido, pero se sentía bien entre los brazos del capitán.

"¿Dónde lo enviamos?"

Se separaron al escuchar la voz de Merlin, tras él, Arthur con el rostro pálido y apoyándose en la pared se acercó al muchacho y le rodeó con ambos brazos. "Espero que sea a un lugar muy lejano y de donde no pueda volver."

"¿Sinceramente? No tengo ni la más remota idea. En la descripción del arma, decía que creaba portales interdimensionales entre realidades. Supongo que eso despeja la incógnita sobre la existencia de esas otras realidades. Pero de lo que estoy seguro es de que no podrá volver con su magia, también ponía que esas puertas solo pueden ser abiertas desde un lado."

Los cuatro sonrieron, habían conseguido derrotar a Morgan y todos estaban vivos, pero seguían teniendo un problema, como devolver a los chicos a su tiempo.

"Tal vez sea una idea estúpida." Empezó a decir Jack. "¿Pero crees que es posible que podamos modificar el arma para abrir portales en el tiempo?"

Ianto no dijo nada, pero supuso que por intentarlo no perderían nada. dejaron a los dos muchachos solos, descansando de sus heridas y con tiempo para hablar de todo lo que había ocurrido.

"¿Así que tienes magia?" Merlin asintió, esperando que ahora que todo había terminado, Arthur le dijera que no quería volver a verle. Sin embargo, el príncipe tan solo lo miró con curiosidad.

"Supongo que es un problema para ti, igual que lo es para tu padre."

"Bueno, supongo que mi padre y yo tenemos puntos de vista un tanto diferentes sobre algunas cosas y ya he visto que la magia, a veces, puede ser un gran aliado."

"¿Eso quiere decir…"

sentado en la cama, Arthur acercó el cuerpo de Merlin hasta él, lo atrapó entre sus piernas y le besó con pasión hasta escucharle gemir. Se tumbaron en la cama mientras seguían besándose, totalmente tranquilos por primera vez en días. Merlin se tumbó al lado de su compañero y empezó a juguetear con algunos mechones rebeldes.

"¿Qué pasará cuando volvamos a casa?" Preguntó Merlin preocupado. "tu y yo, quiero decir… si tu sientes lo mismo que yo… pero tu padre…" Los labios de Arthur le hicieron callar una vez más.

"Después de todo lo que hemos pasado, me importa muy poco lo que diga mi padre, sobre estar contigo, sobre tu magia. Guardaremos todos los secretos que sean necesarios."

"¿Entonces quieres estar conmigo ahora que sabes lo que soy?"

"Lo que se, es que eres la persona más valiente que he conocido nunca y que me vuelves loco. Te quiero."

Merlin le besó ahora entre risas. Tal vez todo lo que había pasado, el dolor y el miedo, habían merecido la pena después de todo.

El carraspeó de Jack en la puerta, les hizo separarse.

"Siento molestaros, pero supuse que querríais volver a casa cuanto antes."

"¿Es posible? ¿Podemos volver a casa?"

"Si estoy funciona si."

No preguntaron nada más, no querían saber como funcionaba aquella máquina, volver a casa era lo único importante.

"Bueno supongo que es la hora de despedirse." Dijo Jack.

"Ha sido un honor estar aquí contigo Capitán. Me gustaría decir que volveremos a vernos, pero no creo que eso vaya ser posible, teniendo en cuenta el tiempo que nos separa."

Jack y Ianto se miraron y sonrieron.

"No te fíes, he estado en muchos momentos de la historia y todavía me quedan unos cuantos. Así que no perdáis la esperanza. ¿Estáis preparados?" Los muchachos asintieron al mismo tiempo.

Jack disparó el arma otra vez, todos se cubrieron los ojos y un momento más tarde ante ellos se habría un campo verde y al fondo un gran ciudad.

"Parece que después de todo la máquina si que funcionaba con la mente."

"¡Camelot! Merlin, es Cámelot. ¿Nos vamos a casa?"

"Vamos a casa."

Jack y Ianto saludaron una vez más a los muchachos y los vieron atravesar el portal. Un momento más tarde, la puerta se cerró y los dos quedaron solos en la base. Ianto se frozó el brazo herido y suspiró.

"Se acabó."

"Una pregunta." Comenzó a decir el capitán. "¿Te pusiste realmente celos cuando besé a Merlin?"

"¿Realmente importa?"

"Si me importa, porque por nada del mundo querría lastimarte y siento que sin darme cuenta, te hizo daño."

"Jack…"

El capitán rodeó su cuerpo y le besó apasionadamente y le abrazó, como si tuviera miedo de perderlo.

"Te quiero y he sido un estúpido por no haberme dado cuenta antes. Te prometo…"

"Jack, no necesito que me prometas nada, solo quiero que estés conmigo, se que lo nuestro dudará para siempre y que conocerás a u otro y te olvidarás de mi. Así que, no me prometas nada, quédate conmigo todo el tiempo que tengamos."

Después de todo lo que había ocurrido, Jack pensaba hacerlo, Ianto sería su vida hasta que el tiempo se lo arrebatara y cualquiera que se interpusiera en su camino acabaría muy mal.