Disclaimer: Naruto no me pertenece, ¡claro que no! :)
Amigos
Sakura caminaba frustrada hacia su casa, luego de haber tenido que "entrenar con el equipo" (claro, si a entrenar le puedes decir que un montón de hombres sudorosos se te echen encima, pues entonces está bien); había tenido que soportar las quejas de Neji sobre sus clases de piano de la tarde, pues el chico en su vida había tocado un instrumento y había hecho el completo ridículo frente a sus estudiantes.
"Que podría salir peor" Pensó con pesadez mientras comenzaba a divisar la casa del chico en la cima de la pequeña colina. Al menos aquel largo día al fin había llegado a su fin…
– Neeejiiii~ – Oh no por favor, tiene que ser una broma…
– Que sucede Lee… – Respondió cansada, pues lo último que quería era tener que lidiar con el joven de cabello extraño. Bastante había tenido con soportarlo en el entrenamiento burlándose a cada rato por sus movimientos torpes y sus constantes caídas.
– ¡Es que te fuiste tan rápido que no me diste tiempo de charlar contigo! Estaba preocupado pues hoy estuviste un tanto distraído – Al decir aquello, la alarma de Sakura se activo en el instante – No me gustaría que nuestro jugador estrella se lesionara por culpa de eso, así que pospuse los entrenamientos de esta semana, así que preocúpate por solucionar aquello que te atormenta, ¿de acuerdo? – Sakura parpadeó perpleja, ¿acaso este era el mismo Lee imprudente y loco que ella conocía? Realmente a veces las personas pueden ser tan impredecibles…
– Cla-claro… no te preocupes, pronto solucionare lo que me molesta – Respondió con la primera sonrisa sincera del día, siendo curioso la persona que había logrado sacársela.
El chico alzó un pulgar con alegría para después correr cuesta abajo, muy seguramente a su casa.
– A sí que pospondrá los entrenamientos de la semana… a veces Lee me sorprende – Intervino una voz que logró sobresaltar a la pelirrosa, pues aun no se acostumbraba a escuchar su voz fuera de sí misma.
– ¡Neji! Haz el favor de no asustarme de esa manera, ¡casi acabas con mis nervios! – Lo regaño la chica (o más bien chico) al notar como su cuerpo se acercaba hacia ella en una clara muestra de que caminarían juntos el trecho restante.
– Vamos, no seas tan gallina. Recuerda en el cuerpo de quien estas – Se defendió el castaño (ahora pelirrosa) – Deberías agradecerme, hoy empezaremos con las clases de piano, pues pienso que es lo más complicado entre el football y eso – Anunció el chico logrando que la chica lo mirara perpleja, pues ella pensaba que al ser su deporte, le daría más prioridad.
– ¿Seguro?
– Claro, aparte tu prueba es primero que nuestro partido, así que tenemos que estar listos – Puntualizó mientras dirigía su mirada hacia otro punto, por alguna razón, se sentía un tanto cohibido de verla.
– Oh…
– ¡Sakura-chaaaaaaaan~! – Ok, aquello no podía ser posible. ¿Acaso el universo conspiraba en contra suya?
– Sakura – Saludo Sasuke quien venía en compañía de su hermano menor y de Ino.
– Frentonaaa, ya casi no nos vemos, ¿qué te parece si vienes a mi casa mas tarde y nos ponemos al día en los acontecimientos recientes? – Propuso la rubia mirando a su amiga radiante, al parecer, aun ninguno de los cuatro había notado la presencia de Sakura (Neji) entre ellos.
– Pu-pues… – Tartamudeo Neji sin saber realmente que decir, cosas rara en el, pues siempre tenía algo que decir – Yoo… – Se siguió debatiendo esta vez, logrando que Sasuke se interesara en la conversación y notara la presencia de Sakura entre ellos, cosa que lo consterno aun mas. Aunque parece que fue el único que lo noto.
– ¿Tu qué? ¡Me tienes abandonada~! – Canturreó dramática la rubia mientras daba vueltitas alrededor de Neji, crispándole los nervios en el acto.
– ¿Qué haces tú aquí? De nuevo… – Intervino Sasuke llamando la atención de los demás, al ver que se dirigía al cuerpo de Neji habitado por Sakura.
– Si es cierto, últimamente has estado muy cerca de Sakura-chan, ¿Qué te traes entre manos Hyuuga? – Cuestiono Naruto mientras alzaba un dedo acusador hacia la chica.
– Nada que te interese Uzumaki, tampoco a ti Uchiha – Respondió Sakura utilizando el clásico tono despectivo de Neji, ese que hasta a ella misma le causaba escalofríos. – Eso es asunto entre Sakura y yo, así que por favor no se entrometan – Concluyó con voz fría para después seguir caminando, no sin antes dirigirle una significativa mirada a Neji, quien capto el mensaje en el acto.
– Alguien no se levanto del lado correcto hoy~ – Habló Sai con su típica sonrisa falsa, sacando a todos los presentes del desconcierto vivido poco antes.
…..
– Mamá… ya llegué a casa – Anunció Neji luego de cerrar la pesada puerta de entrada de la casa de los Haruno, y aparecer en el lujoso recibidor decorado con grandes cuadros regalados por el Señor Namikaze, quien también era un gran amigo de Jiraiya y padrino de Sakura.
– Tu mamá no se encuentra Sakura, sabes que los días de semana sale tarde del quirófano – Neji dio un pequeño bote en su lugar, la suave voz de Shizune lo había sacado de lugar y realmente no esperaba escucharla.
– Ah… se me había olvidado, debe ser que ando muy distraída últimamente – Se excusó rápidamente mientras miraba hacia las imponentes escaleras que conducían al piso superior. – Estaré en mi habitación, tengo tareas que hacer y tengo un compromiso luego – Anunció formalmente dejando confusa a Shizune, pues le desconcertaba el hecho de que Sakura se comportara tan formal con ella. – Sakuraaa – Llamó a Neji tras un momento de vacilación, dejando al chico algo alerta. – ¿Quieres comer algo o te subo algo? – Pregunto amablemente logrando que el chico respirara tranquilo, al menos no había sospechado.
– Comeré algo luego, no importa – Contestó para luego dirigirse hacia donde recordaba se encontraba la habitación de la pelirrosa, en busca de una posible solución a su problema.
Shizune lo miró irse a través de los barrotes de la escalera, si antes sospechaba que algo ocurría con Sakura, ahora más que nunca estaba segura de eso, pues sabía que Sakura nunca le negaba una de sus deliciosas comidas.
….
Sakura miro con gesto compungido la habitación frente a ella, no había pasado ni un día desde que la terrible maldición la había afectado y ya añoraba su vieja recamara; sus paredes blancas y su gran librero, su mediana y mullida cama con edredones rosa y blanco; y por supuesto, su magnífico piano negro de cola que aguardaba por ella en el gran salón al lado de su habitación. Suspiró. En vez de eso, tenía una masculina habitación de paredes grises y decorada con un surtido de posters de distintas bandas que no supo reconocer, un pequeño escritorio con una laptop y encima de este, una gran repisa repleta hasta el tope de distintos trofeos de deportes, algo totalmente común dado que se trataba de la habitación del prodigio del deporte Hyuuga.
Con pereza, entró a la habitación para dejar caer su cuerpo pesadamente en la dura cama de sabanas verdes, su mente divagó y necesitó fervientemente un piano, pues sentía que tocando sus teclas era la única manera de calmar sus pensamientos y ordenar sus ideas. Algo que estos momentos necesitaba con creces.
Se incorporó un poco para mirar hacia la puerta entreabierta, sabía que Hinata se encontraba en la habitación de enfrente pues se la había topado camino a su cuarto. Una idea cruzó su mente, de repente, si le contaba las cosas a Hinata, fueran más fáciles tanto para Neji como ella, pues sabía que la primogénita de los Hyuuga era una persona que se caracterizaba por su afable carácter y fama de guardar los mejores secretos.
Con algo de duda, se levanto para dirigirse con paso suave a la habitación de enfrente, ya frente a esta, toco dos veces hasta que un suave "pase" se escuchó desde adentro.
– Neji-niisan, ¿sucede algo? – Preguntó Hinata desde su escritorio, donde se encontraba redactando un trabajo escolar.
Sakura la miró largamente para después pasear su vista por la habitación de la chica, un gran ventanal situado justo al lado del escritorio le daba suficiente iluminación al cuarto como para no necesitar luz durante el día; las paredes se encontraban pintadas de un morado bajito, que contrastaba con el diseño de algunas mariposas en uno más oscuro. En una esquina, un librero se alzaba repleto de libros, sacándole una sonrisa a Sakura, pues al menos podría pedirle algunos libros a la chica cuando se aburriera. Al final, su mirada se detuvo sobre la ordenada cama de la chica, para después tomar el valor de contarle todo lo acontecido:
– Veras Hinata, hay algo de lo que quisiera hablarte… – Comenzó mientras cerraba la puerta tras de sí y se sentaba en la mullida cama, ante la atenta y confusa mirada de la peliazul.
…
Neji miró por millonésima vez el piano frente a él, realmente no tenía ni la más remota idea de cómo se tendría que tocar un instrumento como ese. A su lado, Sakura lo miraba entre divertida y ofuscada, pues ya había desperdiciado más de media hora intentando que el chico se aprendiera cada una de las notas y su correspondiente tecla en el instrumento.
– Vamos Neji, es fácil. Solo tienes que dejarte llevar por la música y listo – Habló Sakura cortando el pesado silencio, mas susurrando, pues había entrado a la casa de los Haruno por la ventana de su cuarto, y luego se escabulló al cuarto del piano. "Parezco una delincuente en mi propia casa" pensó con amargura al realizar la proeza, más sabia que era necesaria pues sus padres y Shizune no estaban acostumbrados a la presencia del Hyuuga en casa, y muy probablemente comenzarían a sospechar.
– Deja de decirlo como si fuera andar en bicicleta, porque no lo es. En mi vida he tocado un instrumento y ahora quieres que aprenda a tocar piano como tú en poco tiempo. Intenta no presionarme – Se defendió el chico poniendo sus brazos en jarra. Sakura rió levemente, aquella situación por mucho era algo hilarante. – ¿Qué es tan gracioso? – Preguntó al ver la reacción de la chica.
– Lo siento, no es nada. Ven, te guiaré yo y luego verás que no es tan difícil, ¿de acuerdo? – Explicó mientras agarraba las manos de Neji y las situaba suavemente sobre las teclas, sacando un leve sonrojo en ambos de paso. – Ahora bien, pondré mis manos encima y tu nada mas sígueme, ¿está bien? – Una afirmación fue todo lo que necesito para comenzar a mover sus manos prodigiosamente sobre las teclas, arrancando de estas el más sutil y hermoso de los sonidos, quienes pronto se convirtieron en una tenue melodía. – ¿Ves que no es tan duro? – Pregunto suavemente, pues al tener las manos unidas por el piano, sus rostros habían quedado muy juntos lo que eliminaba el hecho de hablar en voz alta.
Neji miraba asombrado la facilidad con la que la chica conseguía tocar tan magníficamente el instrumento, una pequeña sonrisa se poso en su rostro, realmente nunca se había detenido a pensar en lo talentosa y dulce que era su vecina, pues siempre se había dedicado a observar lo malo y desagradable en ella. Cerró sus ojos permitiéndose llevar por la música, por lo que el susurro de la chica indicándole las notas lo trajo de vuelta a la realidad y a la cruda verdad que poco a poco se empezaba a cernir sobre él.
Empezaba a gustarle Sakura.
Y más que bien, aquello no podía ser. Por lo que, como si quemara, se levanto de un brinco del banquillo del piano, logrando que la chica lo mirara confusa desde su anterior posición. Aquello solo lo ofusco aun más de lo que ya se encontraba.
– Por-por favor vete, no quiero verte hoy ¿de acuerdo? Pospondremos estas clases hasta que yo te avise, y no se te ocurra buscarme en el colegio ¿me has entendido? – Ordeno usando su clásico tono mordaz, aunque viniendo de la dulce voz del cuerpo de Sakura, no logró el objetivo pensado.
Mientras tanto, Sakura no cabía en su asombro, ¿y ese cambio tan repentino de actitud? ¿Qué bicho le había picado? Indignada, se levantó del banquillo y salió sigilosa por la puerta, rumbo a la ventana de su cuarto para cruzar hacia la habitación del castaño. Todo esto, sin soltar una sola palabra.
Y Neji la miró irse con expresión neutra, aunque por dentro una parte de él se rompiera, a causa de que sabía que muy a su pesar, si se llegara a enamorar de la chica cuyo cuerpo habitaba en ese momento; sería un imposible pues ahora estaba viviendo en sus carnes el desprecio y frialdad a la que él la sometió cuando la situación era inversa.
Ohh~ Pido disculpas! Se que dije que subiría este capítulo ayer, pero tuve problemas con la internet :) así que hoy sin falta esta aquí! espero sea del agrado de todos ¡yahoooo!
Como ven, ya Neji se empieza a confundir sobre lo que siente por Sakura, no se la pondre facil, por alguna razón me gusta mas hacerlo sufrir a él xD en fin, creo q es un buen cambio en la rutina :P
Ahora la dinámica con mis fics será así: Subo un cap de este y luego uno de ¿Conoces a Neji Hyuuga? :) osea que el próximo será del otro fic! Así se podría decir que mantengo mis ideas frescas y evito trabarme xp
Gracias por los reviews! :D no soy de responder reviews (no se porque xD) pero sepan que cada uno de ellos me hacen el día! :) Sigan dejandolos!
Un abrazo, nos vemos en la actualización de "¿Conoces a Neji Hyuuga?"
Kabegami
