UN BEBÉ INESPERADO
SUMARY: Como debes reaccionar ante la llegada de un bebé que no esperas, sobretodo cuando te enteras quien es su padre.
NOTAS DE AUTORA (NA): Todas aquellas frases que se encuentren dentro de paréntesis son mis opiniones, y las que se encuentren dentro de comillas son los pensamientos del personaje.
Cuando encuentres una líneas de este tipo -*-*-*-*-*-*-*-*-*, significa que cambie de escena, como por ejemplo que vaya a hablar de otros personajes en otro lugar.
También debo aclarar que Inuyasha no es de mi propiedad, lo que haré será retomar la historia y agregarle algunos personajes.
CAPÍTULO 26
"CONFIRMACIÓN Y ACEPTACIÓN"
Sesshomaru la contemplaba hipnotizado mientras caminaban hacia el Árbol Sagrado, no lo podía evitar, el embarazo hacía que Aome luciera mucho más radiante, si eso era posible; sin darse cuenta se detuvo con su mente y ojos fijos en la futura madre, fue la voz de ella la que lo saco de su ensueño.
- Sesshomaru – lo llamó Aome parpadeando desconcertada ante la actitud de su acompañante – Sesshomaru – repitió, pero él aún no le respondía, su mirada se mantenía fija en algo – "tal vez sea un enemigo… no, no… su mirada sería diferente" – se dijo a sí misma antes de voltear para ver que llamaba la atención del mounstro, no había nada en especial, y se sonrojo cuando lo sintió detrás de ella susurrando en su oído.
- No tienes que buscar nada, mí mirada siempre esta fija en ti – con estas palabras beso el lóbulo de la oreja de la chica provocando que el sonrojo en ella aumentará.
Aome estaba en las nubes, sonrojada de pies a cabeza, cuando sintió los brazos de Sesshomaru rodeándola se dio cuenta que antes de continuar algo, ambos tenían algunas cosas que aclarar – Sesshomaru… este no… tenemos que hablar – dijo tratando de sonar firme, fracasando miserablemente, Aome sintió como él sonreía en su cuello.
- Esta bien – le susurró en su oreja nuevamente sin separarse de ella.
- Va-vamos – le dijo Aome reanudando su camino al árbol con Sesshomaru a su lado, que estaba sonriendo imperceptiblemente por la reacción de la chica.
Una energía negativa envolvía un bosque cercano a la aldea de la anciana Kaede, pero ninguno de sus habitantes pudo percibir nada, incluso aquellos que contaban con dones especiales. En la espesura del bosque una especie de niebla completamente negra cubría todo a su paso, toda parecía provenir de un punto específico mientras iba expandiéndose lentamente sin ninguna dirección.
De un momento a otro la niebla empezó a retraerse rápidamente a su lugar de origen en medio de un resplandor rojo. A medida que todo regresaba a la normalidad en el centro donde se había producido el resplandor se encontraba una figura casi humana, una mujer de cabellos negros y algunos mechones rojo sangre, los ojos de un negro profundo, labios y ropa roja intenso.
- Después de tanto tiempo… al fin es el momento de obtener lo que me pertenece… - dijo una voz masculina muy grave que provenía de la mujer – no importa si me tengo que valer de estúpidos sentimientos… de este inmundo cuerpo – agregó con un tono de desagrado mientras caminaba lentamente con algo de dificultad alejándose de un árbol que parecía haber sido arrasado por el fuego – como sospeche… no me sirve este cuerpo… pero – sonrío malévolamente mientras una idea llegó a su mente – cuando llegue el momento justo tomaré nuevamente el control… dejaré que ella disfrute en algo su insignificante "venganza"- murmuró fríamente mientras cerraba sus ojos.
Unos segundos después la mujer abrió sus ojos que ahora tenían un color rojo sangre.
- Me siento diferente – murmuró para sí Shesta un tanto desconcertada y desorientada.
- Es algo normal – le contestó la voz misteriosa que había escuchado antes, pero esta vez la escuchó mucho más grave y fría – tu cuerpo ha cambiado después de recibir los dones que te he dado.
Para comprobar lo dicho por la extraña voz Shesta corrió en medio del bosque hasta llegar a un pequeño riachuelo, donde comprobó su nuevo aspecto.
- Debo aceptar que no está mal – se dijo más así misma que a la extraña voz, mientras veía con un morboso regocijo su reflejo en el agua.
- Me agrada saber que te gusta tu nuevo aspecto, pero eso no es en lo único en que has cambiado…
- Voy a ir inmediatamente a terminar de matar a esa estúpida humana – interrumpió Shesta sonriendo malévolamente dispuesta a dirigirse hacia la aldea donde ella suponía estaba Aome.
- No creo que sea conveniente que lo hagas…
- Tú no sabes nada – le espetó la "mujer" en respuesta.
- Porque lo sé es que te lo digo, tú cuerpo aún no tiene pleno control de los dones que te he dado, incluso ni siquiera sabes cuales son – le contestó pérfidamente la voz en un tono bastante burlón.
- ¡Cállate! – fue lo único que se le vino a la mente a Shesta para defenderse inútilmente.
- Haz lo que te digo – le ordenó la voz fríamente mientras sin ningún motivo la "mujer" se encontraba en el suelo respirando pesadamente – así como te he dado poder, te lo puedo quitar fácilmente… no interferiré en tus planes, pero tampoco te dejaré desperdiciar el regalo que te he hecho así que haz lo que te digo – terminó con una voz tenebrosa, Shesta se encontraba en el suelo temblando incontrolablemente.
- Si… - fue la única respuesta que pudo dar la "mujer" antes de caer inconsciente.
Ya bajo la sombra del Árbol Sagrado, el mounstro volvió a sentirse algo inquieto ante la inminente conversación, sobre todo cuando la mirada de Aome no dejaba de escudriñarlo con su ceño algo fruncido.
- ¿Creo que merezco saber qué tipo de relación tienes o has tenido con esta "mujer"? – preguntó la chica con sus manos en la cintura mientras uno de sus pies se movía impacientemente esperando una respuesta.
Sesshomaru tragó en seco porque aunque Aome fuera humana podía llegar a ser realmente intimidatoria cuando se lo proponía – Shesta…
- Entonces la conoces – lo interrumpió Aome algo molesta.
- En efecto – respondió Sesshomaru, provocando una mirada recriminatoria de parte de la chica ¬¬ – Un evento bastante desafortunado - agregó antes de que se pudiera presentar algún mal entendido – la conocí cuando mi padre aún vivía, en una de sus visitas a las Tierras del Norte, es la hija de uno de los generales del Lord de esas tierras para ese entonces – terminó con el desagrado plasmado en su rostro.
Aome pestañó varias veces un tanto confundida por la respuesta del mounstro - ¿qué tiene eso de desafortunado?
- El haberla conocido fue realmente desafortunado – contestó Sesshomaru con el disgusto reflejado en su voz – desde que me vio por primera vez no hizo más que perseguirme durante esa visita, fue realmente insoportable – agregó furioso mientras su energía demoníaca se hacia un tanto evidente por la intensidad de su enojo.
Aome veía la reacción del mounstro con dos goticas sobre su cabeza , ella sabía que para Sesshomaru su espacio era realmente importante.
- Cuando al fin pude deshacerme de ella, mi padre no hacía más que entretenerse a mis expensas con comentarios innecesarios – Sesshomaru realmente estaba furioso ante el recuerdo.
- Jajajaja – Aome no se pudo contener al ver la reacción del mounstro ante la memoria.
Al escuchar la risa de ella, sus energías se apaciguaron instantáneamente para verla con interés mientras Aome trataba en vano de contener las lágrimas que salían de sus ojos de tanto reír.
- No le encuentro la gracia – le dijo Sesshomaru sin poder contener la media sonrisa que se formó en sus labios.
- Debiste haber visto tu cara – le respondió Aome apenas conteniendo la risa para volver a sucumbir en ella nuevamente – jajajaja.
Sesshomaru descubrió un tanto sorprendido que no le molestaba que ella estuviera riéndose de la situación, la verdad le encantaba verla reír, sin importarle que fuera a sus expensas.
- No me importa si te ríes de mi en tanto te mantengas en mis brazos – dijo Sesshomaru mientras rodeaba suavemente a la chica con sus brazos fijando su mirada en la de ella.
Las risas de Aome se detuvieron instantáneamente – No hagas eso que estoy enojada contigo – Sesshomaru no hizo caso a sus palabras y fue acercándose cada vez más al rostro de la chica hasta rozar sus labios – de veras que estoy tratando – agregó Aome haciendo un puchero entre divertida y enojada tratando de alejarse de Sesshomaru sin éxito, el mounstro sonrió al escucharla y al ver sus intensiones.
- No creerás que vas a escapar tan fácilmente – dijo el mounstro antes de fundir sus labios con los de Aome en un beso dulce, que borró todas las dudas que ella pudiera tener acerca de los sentimientos de Sesshomaru.
- Eso no es justo – dijo Aome separándose sonrojada de Sesshomaru por la falta de aire – no puedo… pensar bien… cuando… haces… algo así – agregó entre besos, al terminar sus palabras tomó suavemente el rostro del mounstro para profundizar el beso.
- Me parece bien – fue la respuesta que le dio Sesshomaru mientras acariciaba el rostro de Aome dulcemente – espero que no dudes de lo que siento por ti.
- No existe ninguna duda, pero quería confirmar mis sospechas – le dijo Aome juguetonamente, recibiendo en respuesta una sonrisa de parte del mounstro – Sin embargo, esa mujer…
- Es detestable – la interrumpió Sesshomaru disgustado – no soporto que me persiga… me tiene harto su estúpida obsesión conmigo.
- ¿Estás seguro que no hiciste algo que… - intentó preguntar para ser interrumpida nuevamente por el mousntro.
- ¡Por supuesto que no! – contestó seria y furiosamente Sesshomaru ofendido por la pregunta – Desde el momento en que la vi no la soporte ni un instante, su olor es repugnante, su actitud es… - no pudo agregar nada más porque uno de los dedos de Aome se poso sobre sus labios silenciándolo.
- Creo que ya entendí la idea – le sonrío Aome – el problema es que ella no piensa de esa forma, yo escuché bien claro cuando me dijo que no iba a permitir que le quitara lo que era suyo – agregó pensativamente – tal vez para ti ella no signifique nada, pero no es así para ella, me preocupa que…
- No permitiré que ella les haga daño a ti y al cachorro – afirmó con seguridad Sesshomaru – la próxima vez que la vea la mataré al instante – añadió el mounstro con voz fría e implacable.
El monje llevaba días sin hablarle a Inuyasha, cosa que desconcertaba a Sango porque ellos siempre han sido unidos y también se daba cuenta que ambos estaban haciendo hasta lo imposible para evitar toparse uno con el otro.
- No pensé que las cosas fueran en serio – le dijo Sango a Miroku.
- ¿A qué te refieres? – le preguntó en respuesta su esposo.
- Inuyasha y tú han peleado antes, pero enseguida arreglaban sus problemas.
- Es que me da mucha rabia que sea así. Es como si entre él y la señorita Aome, el único que mereciera ser feliz fuera él. Él no sabe lo que ella sufrió por su culpa, nunca vio su sonrisa desaparecer mientras una tristeza profunda llenaba su rostro cuando ella se percataba que él se había ido a encontrarse con Kikyo.
- Lo sé, me partía el alma verla así y me sentía impotente porque no sabía qué hacer para consolarla.
- La señorita Aome merece ser feliz… por eso no tolero el comportamiento egoísta de Inuyasha.
- No es que lo quiera defender… pero Inuyasha se preocupa por Aome.
- Tal vez, pero no debe llegar al punto de no permitirle decidir por sí misma, cerrándole la oportunidad de obtener su felicidad.
- Pero Sesshomaru…
- Él ha cambiado y si no quisiera que la señorita estuviera con él, lo más seguro es que él mismo habría solucionado su problema.
- Tal vez lo hace por el bebé.
- Si eso fuera cierto no estaría tan al pendiente de nuestra amiga.
- Eso es cierto… pero igual no deja de preocuparme.
- Lo sé, a mí también me pasa lo mismo, por eso solo nos queda confiar en que las cosas saldrán bien.
Lo que ambos esposos no se habían dado cuenta es que Inuyasha había escuchado toda la conversación y sus palabras lo habían hecho huir del lugar.
Shesta apenas podía creer los cambios de su cuerpo, sentía una euforia total, con sus nuevas habilidades lo más seguro es que al fin Sesshomaru aceptará que ambos estaban destinados a estar juntos. Ahora su cuerpo era mucho más resistente, su fuerza y velocidad habían aumentado.
- Esa estúpida humana no podrá hacer nada contra mí – dijo Shesta sonriendo malévolamente – la haré sufrir, la mataré lentamente mientras disfrutó de su agonía – agregó con una expresión maniática en su rostro.
- Si quieres lograr eso tienes que aprender a controlar tus nuevas habilidades a la perfección – afirmó la voz tenebrosa que se había vuelto su compañía en los últimos días.
- Ya lo sé – contestó Shesta iracunda – ¡acaso no es lo que estoy haciendo!
- Aún no perfeccionas la técnica más importante…
- Esas estúpidas marionetas no me serán necesarias, yo misma destruiré a esa…
- ¡Silencio! – le ordenó la voz – la "creación de seres" no es tan simple como hacer marionetas y tu sabes muy bien porque es necesario que domines esta habilidad.
- ¡Yo lo sé maldita sea! - exclamó furiosa – ¡me tienes harta!
- Me tiene sin cuidado que pienses, TÚ sabes que tienes que hacer lo que te digo sino no tendrás ninguna oportunidad.
Shesta no le respondió simplemente siguió practicando sus nuevos dones, porque aunque odia admitirlo la voz tenía razón – "Maldito bastardo, quien quiera que sea" – se dijo a sí misma – "pero si para lograr lo que quiero tengo que hacer lo que me dice lo haré".
- "Estúpida" – pensó la voz cerrando sus pensamientos para que Shesta no pudiera escucharlos – "tiene que poder aprender estas habilidades rápidamente antes que su cuerpo se consuma, aunque el proceso ya ha empezado" – agregó mientras sentía cada uno de los movimientos de Shesta y como poco a poco algo empezaba a deteriorarse dentro de ella – "pero eso es irrelevante en tanto yo consiga lo que deseo" – terminó riendo malévolamente.
Inuyasha corría sin una dirección determinada su mente era un caos total, las palabras de Sango y Miroku resonaban una y otra vez en su cabeza, la culpa lo carcomía ante la verdad de la situación de Aome, lo que pasó gracias a él. Porque a pesar de que él sabía lo que ella había sufrido nunca lo enfrentó, siempre había ignorado todos los signos que sus amigos habían descrito, siempre había dado por hecho la compañía de su amiga sin importarle el daño que sus acciones y palabras le hubieran causado, daba por sentado que ella siempre estaría ahí acompañándolo a pesar de todo.
- Soy un maldito egoísta – se dijo a sí mismo furioso – Ella siempre estuvo conmigo a pesar de todo lo que le hice… soy un bastardo… incluso ahora yo… - ni siquiera pudo terminar, en esos momentos solo sentía asco de sí mismo.
Estaba tan inmerso en sus pensamientos, su mente estaba muy lejos de este mundo y su mirada no estaba fija en nada de su alrededor, que no se percató que justo frente de él se encontraba un precipicio. Dio un gran salto justo en el borde de este, el aire movía sus largos cabellos plateados majestuosamente como queriéndose llevar todos sus errores y pensamientos, pronto se percató que sus pies no tocaban tierra sino que cada vez caía más y más rápido, su mente salió de su estupor para ver el oscuro fondo del abismo, sus sentidos completamente despiertos y alertas buscando la forma de evitar la caída. Inuyasha enterró sus garras en la pared rocosa de la montaña tratando de frenar, sus dedos empezaron a sangrar por el maltrato que recibían mientras se deslizaban sobre la rígida piedra dejando las marcas en su camino, mientras cientos de pedazos de roca se desprendían a medida que avanzaba golpeando su rostro. Sin embargo, sus esfuerzos no fueron suficientes para evitar la inminente caída, pero sí lograron disminuir la velocidad de está evitándole una herida que podría llegar a ser mortal. No obstante, Inuyasha fue recibido de cara contra el suelo recibiendo múltiples heridas en todo su cuerpo.
- Jahh es como si el mismo destino quisiera castigarme con uno de los "ABAJOS" de Aome – comentó sarcásticamente desde el fondo del cráter donde se encontraba casi enterrado por la caída, burlándose de sí mismo.
Inuyasha permaneció inmóvil en el lugar donde había caído, no solamente su cuerpo se negaba a moverse a causa del adormecimiento que este tenía por el golpe, sino que su mente tampoco parecía querer reaccionar, todo su ser estaba fijo en una decisión que tenía que tomar.
- Yo quiero que ella sea feliz – murmuró después de varios minutos.
Toda la familia Higurashi más Sesshomaru se encontraban reunidos en la sala de la casa discutiendo un asunto de gran importancia.
- A mi parece que no tiene que ser tan serio papá – le dijo Sonomi al abuelo con el ceño algo fruncido.
- Yo solamente hacía una sugerencia – contestó el anciano levantando sus manos en señal de defensa.
- Kenshin no me parece el nombre para mi nieto.
- Es un buen nombre no le veo nada de malo.
- Claro que sí, yo no…
- Pero si significa corazón de espada (NA: bueno o eso creo yo que significa, lo leí en alguna parte pero no lo he podido encontrar, total si no es ese el significada, digamos que si es en la historia ;P) – se defendió el hombre – ¡es un nombre que destacará su origen!
- La verdad es que no es un nombre tan malo mamá – intervino Souta algo tímido por la reacción que podría tener su madre ante su comentario.
- Bueno pero…
- Vamos mamá, no tenemos que entrar en discusiones – dijo Aome tratando de calmar en algo el ambiente – además esto lo estamos haciendo precisamente para ver los posibles nombres que podríamos escoger.
- Me parece un nombre que podríamos tener en cuenta – afirmó Sesshomaru.
- Me imagine que dirías algo así – le respondió Aome con una sonrisa.
- Bueno está bien, pero eso no quiere decir que me dé por vencida – alegó Sonomi – además eso no significa que vaya a ser el nombre escogido – agregó algo más tranquila – "aún puedo convencerlos de otro nombre mejor" – pensó la mujer conspiratoriamente.
- Souta me parece un excelente nombre – sugirió el niño con una sonrisa inocente.
- No lo creo Souta – le respondió Aome con una sonrisa
Souta se encogió de hombros – al menos tenía que hacer el intento – comentó el niño sacando la lengua juguetonamente.
- Jajaja si, fue un buen intento jajaja – rió Aome ante la respuesta de su hermanito.
- Que les parece Kajimaru o Kiyoshi – sugirió Sonomi – me parecen que uno de estos dos nombres sería perfecto para mi nieto.
- Así que Fuego primerizo y Fuerza – comentó Sesshomaru – no están mal.
- ¡Gracias! – exclamó emocionada Sonomi con estrellitas en los ojos *0*.
- A mí me gustan Takeshi y Seishiro, (NA: hombre fuerte y no sé qué significa Seichiro ) además podríamos agregarle maru al final – sugirió Aome.
- ¡Son excelentes nombres hija! – convino Sonomi – aunque no estoy segura de lo de agregarle el maru.
- Hangetsu y Kiyoshi (NA: media luna y callado, respectivamente) – sugirió Sesshomaru serio.
- ¡Me gustan mucho Sesshomaru! – le sonrió Aome – podríamos convertir Hangetsu en Hangetsumaru, me parece un nombre hermoso – agregó con una sonrisa mucho más amplia, mientras abrazaba al mounstro.
Sesshomaru le devolvió el abrazo sin que los demás se percatarán y le susurró al oído – me agrada que te gusten – besando suavemente el lóbulo de la oreja de la chica, los demás estaban tan absortos en la discusión de los nombres que no notaron el sonrojo de Aome.
La voz del abuelo saco a la pareja de su pequeño y secreto mundo – que tal les parece Taro o Taromaru.
- No sé abuelo… - dijo Souta con algo de duda en su voz – por qué no intentar con un nombre extranjero, que les parece Kyle.
Antes de que alguna de las personas que se encontraban en la sala pudiera comentar o refutar algo con respecto a la sugerencia del niño, un gran estropicio se escucho fuera de la casa. Aome y Sesshomaru fueron los primeros que salieron disparados hacia el lugar donde se había producido el sonido, la capilla del pozo de huesos.
Sesshomaru abrió la puerta de la capilla encontrándose con una gran nube de polvo en frente, con una de sus manos alejo suavemente a Aome de la entrada indicándole que permaneciera en ese lugar. A medida que bajaba las escaleras y se acercaba al pozo pudo ver una mano con garras que trataba de sostenerse desde adentro del pozo, el olor de sangre seca lleno el lugar.
- ¿Qué está pasando? – preguntó Aome desde fuera del pozo preocupada, su familia ya se encontraba a su lado inquietos ante lo que pudiera pasar.
Sesshomaru no le respondió nada a la chica, pero terminó la distancia que se encontraba entre él y el pozo, el mounstro sabía perfectamente quien era la persona que se encontraba en la capilla. Tomó la mano que se sostenía del pozo entre sus garras y saco a su medio hermano, muy mal herido, con un cuidado que parecía no pertenecerle.
- Aome creo que tienes que venir – fue lo único que pronunció el mounstro en respuesta a la pregunta que aún no le había respondido a la chica.
En cuestión de segundos, Aome se encontraba a su lado con una expresión aterrada y preocupada en su rostro.
- ¡Inuyasha! – exclamó la chica alarmada, el susodicho levanto su mirada fijándola en su amiga mientras era sostenido por Sesshomaru - ¿Qué te paso? – preguntó Aome al mismo tiempo que empezaba a ayudar al mounstro a sacar a Inuyasha de la capilla y detallaba la gravedad de las heridas de su amigo.
- Nada – respondió Inuyasha con algo de dificultad, Aome y Sesshomaru lo observaron con la duda reflejada en sus rostros – una sacudida nada más – agregó el mitad bestia más para sí mismo que para los que lo rodeaban.
- Vamos Inuyasha tenemos que llevarte a la casa para poder curar tus heridas – dijo Aome preocupada, al escuchar las palabras de su hija Sonomi salió disparada a la casa para preparar todo lo necesario para curar las heridas del muchacho.
- ¡No! – se negó Inuyasha, deteniéndose a mitad de camino de la casa, con los ojos de todos sobre él, completamente desconcertados por su negativa – antes de que me cures hay algo mucho más importante…
- Pero como se te ocurre decir algo así – lo interrumpió Aome – cómo pretendes que te deje en este estado – agregó la chica alterada.
- Eso no es importante ahora – alegó Inuyasha, recibiendo las miradas de incredulidad de Aome y Sesshomaru – primero que todo tengo que hablar con ustedes – agregó observando a la pareja con seguridad y una seriedad que no era muy común en él.
Al ver la resolución de su amigo, Aome decidió que lo mejor era hacer lo que él proponía, entre más rápido hablarán más rápido ella estaría curando las heridas de Inuyasha.
- Esta bien Inuyasha, haremos lo que tú quieras – aceptó Aome con una sonrisa triste – pero debemos ponerte en un lugar donde estés más cómodo – sugirió la chica mientras dirigía su mirada de un lugar a otro buscando el lugar adecuado.
- En el Árbol Sagrado estaré bien – le respondió Inuyasha a su amiga.
- Abuelo, Souta ayuden a mamá, dentro de un rato nosotros los alcanzaremos – les pidió Aome a sus familiares con ojos tristes, en respuesta ambos asintieron y se dirigieron a la casa.
Sesshomaru y Aome llevaron a Inuyasha con cuidado hacia el Árbol Sagrado y lo ayudaron a sentarse en la base de este.
- Aome, no tienes que preocuparte tanto por mí, yo voy a estar bien, tú sabes perfectamente que yo no soy un simple humano – le dijo Inuyasha suavemente a la chica cuando sintió la mirada de esta posarse en él.
- Pero… - Aome trató de contradecirlo.
- Tranquila, te aseguró que voy a estar bien – le sonrió a su amiga – ahora… he estado pensando…
- Algo bastante raro en ti – comentó irónicamente Sesshomaru, ganándose una mirada furiosa de parte de su medio hermano ¬¬.
- Qué acabas de decir…
- Ya, ya, no es momento para que los dos se pongan a pelear – los interrumpió Aome antes de que la situación se saliera de control, dirigiéndole a ambos una mirada de advertencia ¬¬.
- Fehh – le contestó Inuyasha de mala gana – como estaba diciendo, estuve pensando – agregó mientras le lanzaba una mirada furiosa ¬¬ a su medio hermano retándolo a refutar algo – que como tu amigo Aome, yo quiero que seas feliz… pero reconozco que he sido un completo idiota en el pasado, incluso ahora me siento así… - la chica estuvo a punto de contradecirlo pero Inuyasha lo evito haciendo un suave gesto con su mano – no digas nada Aome y déjame terminar – la chica asintió tristemente mientras Sesshomaru se mantenía en silencio apretando suavemente la mano de ella – he sido tan ciego que a pesar de que sabía todo el daño que te estuve causando todos estos años, nunca paso por mi cabeza medir el impacto de mis acciones y los efectos que están tenían en mi alrededor, aunque estas acciones fueron las que me llevaron a lograr estar con la persona que más amo – Inuyasha realizó una pausa para poder recuperar el aliento – estoy feliz por eso, pero es hora de que tú también lo seas Aome, y yo no puedo ser quien impida que consigas la felicidad que te mereces… al contrario… yo debería ser quién te apoye y ayude en todo lo que necesites, así como tú lo hiciste conmigo todo este tiempo. Por eso aunque no estoy completamente de acuerdo con esta relación, no puedo negar que el imbécil este – dijo señalando despectivamente a su medio hermano – siente algo grande por ti, así como puedo ver ese brillo especial en tus ojos Aome, ese que me dice que eres realmente feliz. Cómo puedo entrometerme en eso… - Aome escuchaba atentamente las palabras de su amigo mientras las lágrimas se deslizaban suavemente por sus mejillas – por eso ya no me entrometeré más en tu relación con Sesshomaru.
- Ya era hora de que usarás esa cabeza tuya e hicieras algo inteligente – dijo Sesshomaru con una media sonrisa, recibiendo en respuesta una mirada furiosa de parte del mitad bestia ¬¬.
- ¡Cállate! ¡Antes de que me arrepienta! – le respondió Inuyasha a punto de tirársele encima a Sesshomaru con todo y las heridas que su cuerpo tenía.
- ¡Gracias Inuyasha no sabes lo que esto significa para mí! – le dijo Aome mientras lo abrazaba suavemente tratando de no lastimar más a su amigo.
- Lo sé Aome, - contestó Inuyasha respondiendo con algo de dificultad el abrazo de su amiga - pero tengo que hacerte una advertencia Sesshomaru, si llegas a hacer infeliz o lastimar a Aome, ¡te mataré! Te perseguiré hasta el mismísimo infierno si me es posible, para hacerte pagar por lo que hayas hecho.
- No hace falta que me adviertas nada, porque yo jamás haría algo que lastimará a Aome – respondió seriamente el mounstro fijando su mirada en el rostro de su medio hermano.
- Eso espero – dijo de mala gana Inuyasha.
Antes de que alguno de los dos hermanos pudiera reaccionar ambos se entraban siendo abrazados fuertemente por Aome, quién sonreía de oreja a oreja.
- ¡Hey! Ouchhh – se quejó Inuyasha al ser estrechado por su amiga.
- Hn – dijo Sesshomaru al mismo tiempo que él mitad vestida, siendo la única queja que se escucho de parte de este.
- Ahhhh, perdóname Inuyasha no era mi intención lastimarte – fue la respuesta de Aome al separarse del abrazo, un tanto alarmada por haber lastimado aún más a su amigo – pero es que estoy tan feliz que lo hice sin pensar – agregó la chica sonriendo felizmente.
- Fehh, ya que, ¡solo no vuelvas a hacer eso sin avisar! – contestó Inuyasha algo sonrojado por lo dicho por su amiga.
- Jejeje, lo tendré en cuenta para la próxima vez – dijo Aome con un brillo juguetón en su mirada que hizo que el sonrojo de su amigo aumentará, provocando que este esquivará la mirada de su amiga.
Sesshomaru observaba el intercambio con cierto entretenimiento, sin evitar estar satisfecho porque ahora que Inuyasha había cedido, eso haría feliz a Aome.
- Bueno ahora tengo que curar esas heridas – le dijo Aome a Inuyasha ayudándolo a levantar – Sesshomaru podrías…
- ¡Ni se te ocurra! – la interrumpió Inuyasha – que este aceptando toda esta locura no quiere decir que me voy a dejar tocar por ÉL – agregó señalando a su medio hermano, evitando algún mal apelativo hacia el mounstro temiendo la reacción que su amiga podría emprender en su contra por eso.
- Algo en lo que estoy muy de acuerdo, que te hace pensar que tengo deseos de acercarme a TI – replicó Sesshomaru fríamente.
- Ya, ya, no es para que se pongan a discutir, yo te llevo y asunto arreglado – dijo Aome terminando la discusión, suavemente la chica empezó a acomodar a su amigo para poder llevarlo a la casa, pero no hubo necesidad de seguir haciendo eso ya que Sota y el abuelo se estaban acercando al Árbol Sagrado para ayudar a Aome.
Debajo del Árbol Sagrado, Sesshomaru observaba como los tres integrantes de la familia Higurashi se hacían cargo de llevar a su medio hermano dentro de la casa, mientras este se quejaba de vez en cuando con cada paso que daban. Apartando la mirada, su atención se centro en el movimiento de las hojas del árbol, cerró sus ojos inhalando lentamente llenado su olfato de nuevos olores, pero particularmente del aroma de antigüedad que el árbol emitía y que le recordaba su lugar de procedencia. Abrió sus ojos ámbares con una pequeña sonrisa en su rostro al mismo tiempo que tocaba con una de sus manos el tronco del árbol.
- Nunca haré nada que la pueda lastimar, así como ella me hace feliz yo haré que ella lo sea. Ella y nuestra familia entera serán protegidos por mí – se prometió a sí mismo y al viento que en ese momento había decido jugar con su cabello.
Continuará…
Avance del próximo capítulo: El inicio de un final, un ataque y la muerte…
NA: Después de lo que podría considerarse como un milenio, HE VUELTO, no tengo palabras para disculparme por todo el tiempo que no había escrito absolutamente NADA, pero han cambiado bastantes cosas, ahora otra vez estoy estudiando y apenas si me queda tiempo si combino eso con el trabajo y los ratos que tengo libres los dedico la mayor parte del tiempo a recuperar sueño perdido jejeje (que por cierto ha sido bastante T-T).
Ahora solo espero poder seguir contando con el apoyo de todos ustedes y que me perdonen por mi LARGAAA ausencia, les puedo contar que ya estamos entrando en la recta final de la historia ya que nada más faltan 4 capis más, SIIIII SEÑOR 4!, que por cierto ya están planeados a la perfección jejejeje nada más falta escribirlos, y no se preocupen que ya me voy a poner en eso :D.
Ahhhh como se podrán haber dado cuenta ya tenemos posibles opciones de nombres para el bebé, lo cual tengo que agradecerlo a:
nikkys_higurashi
takeshi (hombre fuerte)
taro (primogenito varon)
Hangetsu (media luna)
Takeshimaru
Taromaru
Hangetsumaru
Ladymary
SEISHIRO
.-Hika Sei-.
Kiyoshi (callado)
Anónimo
Kyle
BrassYumiru
Kajimaru (fuego primerizo)
Banryoku (fuerza)
¡De verdad muchísimas gracias por sus grandiosas sugerencias! ¡ME ENCANTARON! Solo falta elegir el ganador por así decirlo jejeje, pero lo sabremos más adelante ;P, todo el que quiera puede contarme cual le gusta y ayudarme a decidir :D.
Para finalizar esta vez no voy a responder los reviews porque se han acumulado muchísimos desde mi última actualización y quiero que ustedes tengan este capi el día de hoy :D. ¡DE VERDAD ESPERO QUE LES GUSTE!
LOS QUIERO MUCHO A TODOS
Besos y abrazos chocolatosos para todos XD
