Holaa mil disculpas xD por no presentarme jajaja la verdad soy nueva en esto (muy nueva) y la pagina me complica pokito las cosas, bueno pues para empezar graciias por los reviews!! Los agradesco mucho y me hace muy muy feliz T.T mi musa esta muy agradecida, pero bueno ya no los aburrire y aquii el segundo capi de esta historia!
Ojala y lo disfruten!
Ino Yamaka iba tomada del brazo de un enigmático ninja, se presentó ante la mirada de Hinata como una aparición del más allá. Todo parecía en cámara lenta; el hombre caminaba con un gran porte, una sonrisa fresca, y gesto vanidoso. La joven no podía quitar su vista de el, aunque sabía que lo estaba mirando de una forma inapropiada, no le importaba, simplemente no podía dejar de hacerlo.
— ¿Quien es?—Pregunto Hinata a la anciana, ante tal pregunta la cara de la anciana parecía de horror.
— ¿Es que acaso no te sacan de casa?—La pregunta causó risa
—No señora por que lo dice—
—Es que solo una persona que no sale de su casa no conoce a Naruto Uzumaki. —
—Yo no lo conozco señora—
—Y claro como vas a conocerlo si casi ni apareces en las fiestas, nos sales de tu casa mas que a montar a caballo o lo domingos que solo sales pa.. —
—¿Va a decirme quien es o no? —la pregunta de Hinata fue un tanto insolente
—Si, es uno de los ninjas más ricos y poderosos. Además es el protegido de la hokage y cuenta con la amistad infinita del kazekage, y cuando Tsunade-sama no tiene tiempo por tanto trabajo Naruto es a quien deja al cargo, y dicen que para Tsunade es como un hijo lo que significa que Naruto podría ser nuestro próximo hokage—
—Jamás lo había oído nombrar—Hinata hablaba con la anciana pero sus ojos seguían posados en aquel caballero, como muchas otras.
—En realidad llegó hace poco ya que estaba con el kazekage—
—Y va a quedarse? —
—parece que te interesa mas de lo que pensé Hinata Hyuga no es así? —
El comentario de la anciana hizo entrar en razón a Hinata la cual se dio cuenta de que estaba preguntando mas de lo debido y ella no quería ser la protagonista de uno de los chismes de esa anciana.
—Si señora Yuunta a mi que me importa—la miro directo a los ojos—además no puedo quedarme aquí sentada con usted si lo que quiero es conseguir esposo, buenas noches—Hinata se levanto y se fue dejando a la anciana un tanto sorprendida.
En otro lugar.
—hay Naruto que suerte que llegas! Pensé que ya no llegarías—decía Ino aun conduciendo a Naruto hacia la sala.
—lo siento pero es que estaba arreglando un asunto pendiente de negocios—dijo como explicación
—¿Unos negocios o una señorita? —comento con picardía Ino mientras le daba golpecitos a este.
—Como crees!! Ino— dijo con cierta ironía. Ino rió ese chico le agradaba mucho y le encantaba estar de celestina.
—Pero gracias a tu puntualidad casi me tiras por la borda todos los planes que tengo para ti, aparte tengo lo que me pidió, ahora todo depende de ti. —
Encanto era lo que le sobraba a Naruto cuando se lo proponía. Había llegado a la aldea envuelto de misterio lo que lo hacía mas apetecible. Las chicas solteras suspiraban al verlo y las casadas no sentían mas que decepción cuando lo comparaban con sus esposos(N/A: jajaja xD que gracioso). Los hombres por su parte siempre andaban queriendo ganar amistad y cerrar a un negocio ya que tenia fama de enriquecer a sus socios, se le conocía como ninja de palabra. Pero todo mundo sabia de su rudeza cuando se enojaba y de aquella criatura. Cuando se proponía algo era severo y exigente. Era amigable aunque no entablaba amistades con todo aquel que se le cruzaba, era atento, educado y divertido.
A decir verdad era poco lo que sabían de el. Que era el protegido de la hokage. Su pasado se mantenía en una nebulosa; tal ves nadie deseaba conocer aquel pasado. Pero se habían inventado tantas cosas, hasta los hombres tenían sus propios cuentos.
Esa noche Ino lo noto nervioso y extraño. Lo que la extraño ya que normalmente no revelaba mucho sus sentimientos más que en plena confianza, pero era Naruto y el así era siempre impredecible, pero la mujer sonrió creía saber el motivo de su inquietud.
En otro lugar…
Hinata necesitaba un poco de aire. Ya había soportado demasiado en aquella fiesta. El patio era su salvación, cruzó varios pasillos dejando atrás la música y cualquier sonido de la fiesta. El choque de una fresca brisa en su cara la recompuso bastante, cerro los ojos e inhalo y exhalo lentamente.
La noche era fría pero esplendida. Permaneció largo rato desde un balcón observando la luna, luego se sentó en una banca del jardín y allí se quedo mirando el cielo cerro los ojos y permaneció un tiempo así. Quizá se quedo dormida unos minutos y después despertó. De pronto sintió frió tal ves lo mejor era regresar a la fiesta.
—Hinata!! Aquí estabas!! Hace rato que llevo buscándote! Pero si esta helando!!! Vamos, entremos. —Sakura la tomó por el brazo y prácticamente se la llevo a rastras dentro de la mansión.
—Lo viste? —
—A quien? —
—Como que a quien! Al invitado mas popular! Naruto Uzumaki—en eso lo recordó Hinata que al parecer ya se había olvidado de el.
—Si, lo vi cuando llegó, hace unos minutos—
—Hinata que te pasa? Hace mas de una hora que llegó!! —
—Bueno, si hace más de una hora, que mas da, pero que sucede con el todo mundo le presta tanta atención—
—Es el protegido de Tsunade. Algunos dice que sus padres lo abandonaron; otros que es hijo de alguna exiliada. Lo que si es seguro es que vino a la aldea a buscar esposa. —
—ahora entiendo el escándalo—replico Hinata—Por eso todas sacan sus carteles de "SE BUSCA ESPOSO" verdad? —
—no seas sarcástica, lo que pasa es que Naruto es verdaderamente atractivo o es que no lo viste bien? —
—si, lo vi. Pero no me pareció nada del otro mundo—
—A mi no me engañas Hinata Hyuga— haciéndole cosquillas bajo los brazos logró que su amiga confesara.
—Si, detente, si, si. Esta bien, si, me pareció interesante—
—Bien entonces vallamos al salón y a lo mejor y te saca a bailar con lo linda que eres—
—No, no deseo bailar con nadie—
—Siempre tan terca—
—tu también lo eres—
—Si, pero menos que tu—Se miraron unos segundos y soltaron unas leves risitas. —anda vamos que Ino ya pregunto por ti como mil veces—
—Bueno esta bien vamos, Pero cuéntame mas acerca de el acerca "del honorable enigmático e inigualable caballero" —Dijo Hinata parodiando a la señora Yuunta
—En realidad, no se mucho, solo que administra unos negocios con Tsunade que es muy rico, es dueño de una academia de entrenamiento ninja creo, mañana ira a casa a almorzar por invitación de mi madre ahí podré averiguar mas—
—De todas formas no se porque lo consideran tan buen partido si no saben acerca de su pasado y dicen que es hijo de una exiliada algo no muy halagador que digamos.. —
—Pero eso que importa! Para Tsunade es su hijo, y así lo a presentado como su hijo adoptivo. El mismo la acompaña a varios lugares de suma importancia—Sakura hizo una pausa—ahora si apurémonos si no Ino se enojara con migo. Fue ella quien me envió a buscarte. —
—si, vamos—caminaron unos pasos pero Sakura se detuvo
—Ah, se me olvidaba ¿sabes como lo llaman?
—No—
—El demonio— hubo un gran silencio pero ya nadie comentó nada hasta que por fin llegaron al salón principal, Sakura y Hinata cruzaron una mirada llena de fastidió..Naruto bailaba con Yumi.
Hinata se quedo viéndolo, admirada, medio escondida detrás de una puerta. Había algo en ese hombre que lo hacía distinto, tanto que sobresalía incluso entre los mas apuestos de la aldea.
—parece que esta noche estamos destinadas a encontrarnos querida Hina—La joven enseguida reconoció esa voz era de la señora Yuunta. Pero no le importo su malhumor se había ido.
—Así parece señora—e intentando reparar su comportamiento tan grosero como la ves pasada comento—veo que su nieta es una de las afortunadas en bailar con Uzumaki—
—Oh, si!! —exclamo altanera la señora—Naruto ha ido varias veces a casa de mi hijo. En todas las ocasiones las excusas son negocios, pero yo no me lo creo. Además se comenta que ya eligió a su esposa, para mi que…bueno niña, no me hagas hablar de más—
Hinata la miró sorprendida era ella la que siempre hablaba de mas pero bueno ya no había nada que hacer la señora era un caso totalmente perdido y de esa forma Hinata decidió despedirse cortésmente de la señora pero antes de eso la señora insistió en que bailara con alguien y e arrimo a su nieto y como fue demasiado tarde para rechazarlo tubo que aceptar, de esta forma bailo con el chico y noto que era muy diferente a su abuela era sensible delicado un gran amigo pero de eso no pasaba..Hinata de sorprendió en cierta manera que una persona como el fuera pariente de una señora como ella. Siguieron bailando largo rato pero fue cuando Hinata tubo que ir al tocador Ino para mas comodidad de Hinata le indico que utilizara el de su dormitorio y de esta forma se adentro en la enorme casa había que cruzar pasillos. El ruido de la fiesta se había perdido y todo parecía tranquilo y silencioso en esa parte.
Por un momento le pareció escuchar un sonido algo como un gemido, a un lamento. No, era un jadeo y parecía angustiado. Tal vez, alguien estaba llorando tal vez una de las "inadaptadas" y fue a investigar de donde provenía el ruido. Entonces supo que el sonido venia del fondo de una de las ultimas habitaciones del fondo. La ansiedad le jugó una mal pasada haciendo que tropezara con una mesita que a su ves tiro un jarrón al piso el ruido no es escucho muy fuerte, gracias a la gruesa alfombra del piso, Hinata volvió a respirar, un poco agitada por lo sucedido.
—Que fue eso? —la voz era femenina
—nO,no…debe haber sido el gato…no te detengas—y otra ves el lamento
Hinata estaba muy intrigada…con mucha cautela entreabrió la puerta del dormitorio y vio algo que la dejo azorada.
Una mujer de espaldas a Hinata se sostenía con ambas manos a la uno de los pilares de la cama, mientras un hombre haciendo fuerza en su cintura la empujaba una y otra vez, atrayéndola hacia si, meciéndose sobre ella, emitiendo extraños sonidos. La mujer también gemía y respiraba entrecortadamente. El lugar estaba oscuro y solo lo bañaba la luz de la calle. Hinata no podía ver mucho, la mala iluminación no le ayudaba, y los que estaban entregados a ese extraño ballet era un hombre y una mujer. Hinata mantenía
Muy apretado el picaporte con tanta fuerza que sentía que lo rompería ahí mismo, sabía que no debía mirar. Sin embargo los movimientos, los pequeños gritos reprimidos, el jadeo, sobre todo ese continúo y persistente jadeo, como si estuvieran corriendo desesperadamente, todo aquello ejercía una atracción irresistible que no podía apartar los ojos, quería verles los rostros.
Respiro hondo para dominar su agitación pero descuidadamente aflojó el picaporte haciendo de un ruido insignificante en un cañonazo en aquel instante. El hombre y la mujer giraron sus rostros por inercia hacía la puerta, aunque rápidamente Hinata echó su cuerpo para atrás, ella alcanzo a reconocerlos, pensó que sus ojos la engañaban pero no, no cabía duda, era yumi la nieta de la señora Yuunta y Uzumaki.
Hinata vio que el hombre todo desaliñado con el pantalón abierto y la camisa por fuera se apartaba de la mujer, para averiguar quien venía a interrumpir su faena. Hinata sin pensarlo corrió lo mas que pudo hasta el patio antes de que Uzumaki pudiera verla.
Hinata volvió al salón. No se sentía bien, había cruzado toda la mansión sin respirar corriendo, estaba pálida y las manos le temblaban.
—Que pasa Hinata has visto al demonio o que? —
—tal vez—respondió con el aliento entrecortado—por favor Sakura consígueme agua—y así en muy poco tiempo llego Sakura con e vaso de agua después de esto Hinata le pidió el abrigo estaba dispuesta a irse y su amiga no e discutiría nada. Pero antes de marcharse llegó Ino.
—Por fin! Hinata—exclamo la anfitriona al verla—Hemos estado buscándote, pero ya te encontramos— Ino le sonrió dulcemente ajena a lo que había pasado en una de las habitaciones de su propia casa. —ven deseo que conozcas a alguien—dijo mientras la llevaba unos cuantos metros—Hinata—comenzó a decir al ver aparecer a Uzumaki—El señor Naruto Uzumaki desea bailar la siguiente pieza contigo—
Hinata no podía creer lo que escuchaban sus oídos y por fin declaro:
—antes prefiero estar muerta! —
Sakura no tubo ni tiempo de estirarle la mano cuando Hinata ya le había arrebatado el abrigo, y abandonó resueltamente la fiesta dejando boquiabiertos a unas personas.
El carruaje avanzo haciendo que las ruedas de este rechinaran, su cuerpo se meció en el asiento acojinado y cerró los ojos, no quería ver nada más por esa noche.
Tan solo escuchaba como la gente gritaba por el aniversario de la paz, pero ese escándalo se iba perdiendo a como los caballos avanzaban hacía la casa. Ya eran las doce y estaba nublado…¿nublado? ¿acaso no había observado la luna en cada de Ino? Ino Yamanaka..jamás la perdonaría por su actitud esa noche, "antes prefiero estar muerta…antes prefiero estar muerta". Es que siempre sería asi de arrebatada, impulsiva. Cuanto le habría costado responder de otra forma algo como: "Disculpe, señor Naruto Uzumaki, pero debo retirarme". Lo pensó unos minutos; en realidad le habría costado demasiado.
Y es que no podía creer que el señor Uzumaki estaba haciendo "eso" en una de las habitaciones aunque pensándolo bien a ella que le importaba lo que el tal Uzumaki hacía con Yumi, ni la resbalosa era su amiga ni el "demonio" su prometido.
Corrió un poco la cortina de la ventanilla del carruaje para observar el paisaje, la luna ya no estaba, el espeso paisaje iluminado desde atrás la dejaba entrever cada tanto y la ocultaba luego entre su espesura gris. Una luz repentina iluminó las calles y un segundo después un estruendo cayó sobre la aldea. Y otra vez la luz, y otra vez el estruendoso sonido que daba miedo.
En pocos minutos todo había cambiado de ser un paisaje hermoso, el cielo se había transformado en una espesa mezcla de nubes negras que gritaban sobre la aldea, la luna asomaba una mirada tenue y mortecina.
También había cambiado la pureza de su alma y lo angelical de su rostro, el brillo de sus ojos y el trepidar de sus labios inseguros. En su mente los recuerdos dolorosos de su niñez desaparecieron para dar paso a las vivencias más reales que jamás imaginaría, escuchó las gotas de lluvia caer en el techo del carruaje y se hundió más entre los cojines, apoyó su cabeza en su hombro y trato de hacerse bolita como cuando era niña que su abuelo la arropaba y le contaba aquellas aventuras entre aldeas y ninjas heroicos.
El carruaje se sacudió al caer en un charco de lodo, el agua sucia y barrosa de la calle parecía partirse al paso de las ruedas del carruaje Hyuga. Hinata comenzó a adormilarse.
—niña hinata!—Souta la había tomado entre sus brazos para cargarla como cuando era pequeña, pero a diferencia de que ahora Hinata había dejado de ser niña para transformarse en una de las mujeres mas bellas que él había conocido; pero a pesar de eso Hinata seguía siendo su niña.
—Niña Hinata!—repitió
Esta vez Hinata comenzó a moverse, entre abrió los ojos se acomodó el cabello y estiro el brazo para desentumirlo.
—Vamos mi niña aun debo de regresar por la señorita Hanabi que quedo en el baile—
Hinata se había olvidado completamente de Hanabi, sabía que la regañaría cuando llegase por haberla dejado en lo de Ino. En ese momento se escucharon caballos y ruedas de carruaje, era el carruaje de los yamanaka que momentos después se detenía frente a la puerta de los Hyuga.
Primeramente, muchas gracias por leer el capi espero y les haya gustado.
me pondria de un genial humor que se tomaran un tiempo y me escribieran un review, quiero sabes las opiniones, se aceptan todo tipo de comentarios xD hasta tomatazos jajaja bueno no dire nada del proximo capi solo que esta muyy interesante, bueno los dejo.
Chaa nee!
