UN BEBÉ INESPERADO
SUMARY: Como debes reaccionar ante la llegada de un bebé que no esperas, sobre todo cuando te enteras quien es su padre.
NOTAS DE AUTORA (NA): Todas aquellas frases que se encuentren dentro de paréntesis son mis opiniones, y las que se encuentren dentro de comillas son los pensamientos del personaje.
Cuando encuentres una líneas de este tipo -*-*-*-*-*-*-*-*-*, significa que cambie de escena, como por ejemplo que vaya a hablar de otros personajes en otro lugar.
También debo aclarar que Inuyasha no es de mi propiedad, lo que haré será retomar la historia y agregarle algunos personajes.
CAPÍTULO 27
"SITUACIÓN FATAL"
Habían pasado casi más de tres meses desde la última vez que Aome había visitado a sus amigos en la época feudal; su estado, sus estudios y sobretodo el peligro que Shesta representaba le habían impedido ir a verlos, pero no se había sentido sola porque Sesshomaru e Inuyasha la visitaban con frecuencia, sobretodo el mayor de los hermanos, por obvias razones. Ellos la habían mantenido al tanto de lo que ocurría en la aldea y sus amigos, pero eso solamente aumentaba su deseo de ir a verlos por ella misma.
Sin embargo, todos en la época feudal se encontraban bastante alertas y preocupados por la aparente tranquilidad en que se encontraban las cosas, no había habido ninguna señal que indicara que Shesta volvería a atacar. Pese a eso, Aome aprovecho esta situación para convencer a los dos hermanos de permitirle realizar una visita, le había costado un mes entero convencerlos, pero al final lo había logrado prometiéndoles hacer lo que ellos le dijeran y no separarse de ninguno de los dos durante la visita.
La futura madre se movía lentamente de un lado a otro de su habitación preparando todo para su viaje, casi con nueve meses era algo difícil para ella moverse con la misma facilidad de antes, sobre todo cuando llevaba en su vientre a un bebé mounstro hiperactivo.
- ¡Al fin podré verlos a todos de nuevo! – exclamó feliz Aome con una gran sonrisa en su rostro – ¡vamos a poder ver a los demás! – agregó mientras acariciaba suavemente su vientre, recibiendo una patada de parte del bebé demostrando su entusiasmo por la idea – ¡y veremos a papá! – dirigiéndose nuevamente a su bebé no nacido.
Sentir los movimientos de su bebé ante la mención de su padre hizo que volvería a la memoria de Aome la propuesta que Sesshomaru le había hecho unos días atrás.
Flashback
Era casi irreal lo que sus ojos se encontraban presenciando en ese momento, un hermoso atardecer se extendía en el horizonte haciendo sentir a Aome como si se encontrara en la época feudal en ese instante.
Sesshomaru nuevamente se encontraba observándola hipnotizado, cada movimiento, cada sonrisa y esos ojos que se encontraban viéndolo algo interrogantes en ese momento.
- Te estás perdiendo de este hermoso atardecer – le dijo Aome con su ceño un poco fruncido mientras un pequeño puchero adornaba su rostro.
Sesshomaru sonrío ante la expresión de la chica y tomando una de sus mejillas en su mano derecha le dijo – hay muchas cosas mejores que el atardecer – Aome estuvo a punto de refutar, pero fue silenciada por uno de los dedos del mounstro – ahora mismo mis ojos están contemplando lo más bello que han podido ver – agregó antes de tomar posesión de los labios de Aome.
- No creo que eso sea verdad… – respondió Aome sonrojadísima, sin aliento y sin saber que más decir.
- Es verdad – afirmó Sesshomaru seriamente con su mano aún en la mejilla de Aome acariciándola suavemente.
- No exageres…
- Yo nunca exagero – afirmó con determinación el mounstro – digo lo que es cierto.
Aome le sonrío dulcemente – ¡gracias! Ahhh me parece que él también está de acuerdo – dijo tomando una de las manos del mounstro para llevarlas a su vientre donde el hijo de ambos pateaba alegremente.
- Tú, el cachorro y Lin son lo más importante que poseo – dijo Sesshomaru mientras acomodaba a Aome en su regazo, apoyando la espalda de ella a su pecho, para poder acariciar suavemente el vientre de la chica; el éxtasis de poder sentir los movimientos de su hijo era algo simplemente adictivo para él.
- Para mí también Sesshomaru, tú, el bebé, Lin, mi familia, Inuyasha y los demás son lo más importante para mí – respondió la chica dejándose envolver por el calor que el mounstro le brindaba.
- Hn – fue la respuesta de Sesshomaru mientras hundía su rostro en el cabello de Aome para poder llenar su nariz de su aroma único y embriagador.
- Jejeje, siempre tan serio y de pocas palabras, no dejas que nadie más vea este lado que tanto me gusta de ti.
- Digo lo que es necesario decir, y los demás no tienen por qué saber lo que hago contigo – respondió serio e impasiblemente (NA: No piensen que estoy haciendo a Sessh débil o peor aún, un romántico sentimentalista, él solo se comporta así con Aome y nada más ;P).
- Lo sé – sonrió la chica.
- Aome tal vez yo no sea lo que tu realmente te mereces – dijo pensativo Sesshomaru aún con su rostro entre los cabellos de la chica.
Al escucharlo Aome se volteó lo más rápido que pudo para fijar su mirada en los ojos de él – jamás digas eso Sesshomaru, tú eres exactamente a quién quiero tener junto a mi toda mi vida.
- Existen cosas que no conoces realmente de mí, todo lo que he hecho… - replicó el mounstro severamente.
- No me importa nada de lo que hayas hecho en el pasado – lo interrumpió Aome – eso ya no tiene importancia, ahora somos tú y yo, y dentro de poco nuestro hijo… qué más da las cosas del pasado, tenemos el presente y futuro por delante, una vida entera para estar juntos.
- ¿Estás segura? – preguntó el mounstro demostrando una inseguridad que no había sentido desde que era tan solo un cachorro.
- Si – le respondió suavemente Aome, besando los labios de él cariñosamente.
- Entonces, Aome Higurashi ¿me concederías el honor de ser mi pareja? – preguntó Sesshomaru con renovada confianza, sorprendiendo a la futura madre.
Aome no podía creer lo que escuchaba, pero su sorpresa fue cambiada por una alegría total en cuestión de segundos - ¡Sí!, ¡sí!, ¡siiii! – respondió felizmente fundiéndose en un abrazo con Sesshomaru.
El mounstro correspondió eufóricamente el abrazo de la chica, sintiendo cada fibra de su ser resonar de alegría – debes saber que lo que te estoy pidiendo los demonios no lo hacemos, en la forma normal en que los humanos lo hacen – Aome lo miro interrogante tratando de entender lo que Sesshomaru estaba tratando de decirle – para los demonios, lo que los humanos llaman matrimonio, es más un ritual de apareamiento que liga a ambas partes.
- ¿Ritual de a-apareamiento? – preguntó Aome algo azarada (NA: Entendámosla, pobrecita, cuando a uno le dicen eso uno piensa en Animal Planet :P).
Sesshomaru sonrió ante la reacción de la chica – sí, este ritual es un lazo que se forma entre las parejas y que jamás se puede romper. Te une en cuerpo y alma a tu otra parte, por esto es más complejo que lo que los humanos realizan normalmente, que es más que todo una especie de contrato entre las dos partes. En el ritual que nosotros los demonios utilizamos existe una verdadera unión y conexión que perdura para siempre… - explicó el mounstro, pausando por un momento dándole la oportunidad a Aome de asimilar la información que acaba de recibir, para luego proseguir con la pregunta que definiría el futuro de ambos – ahora que sabes el significado de lo que te estoy pidiendo, te pregunto nuevamente ¿me concederías el honor de ser mi pareja?
- Mi respuesta sigue siendo la misma Sesshomaru – sonrió Aome – si deseo ser tu pareja – agregó antes de besar los labios del mounstro con todo su ser.
Para ambos era como estar fundidos en uno solo, que solo el hecho de separarse parecía una opción inaceptable, pero la necesidad de aire los obligó a terminar el beso. Sesshomaru apoyo su frente en la de Aome con una sonrisa en su rostro, viendo como un sonrojo empezaba a extenderse en el rostro de la chica.
- Ehh Sesshomaru, ¿có-cómo se realiza el ri-ritual? – preguntó la chica abochornada, pero curiosa al mismo tiempo.
El mounstro le sonrió sensualmente antes de humedecer sus labios con su lengua (NA: OMG! Chicas imagínenlo *0*, *¬* errr discúlpenme ya vuelvo…) – es algo que tendrás que averiguar por ti misma – apuntó sugestivamente con voz profunda Sesshomaru provocando que el sonrojo de Aome aumentará mucho más – pero requiere de mucha energía y en estos momentos no podemos arriesgarnos con el cachorro en camino – agregó besando los labios de la chica que estaba a punto de desfallecer a causa de sus piernas que se sentían como gelatina – aunque podemos ir ensayando si quieres – terminó el mounstro con una sonrisa traviesa en su rostro antes de tomar a la chica en sus brazos y dirigirse de un salto a la habitación de esta.
Fin Fashback
Aome despertó de su ensoñación sonrojada con el sonido de la voz de su madre quien le indicaba que ya era hora de ir al pozo donde Sesshomaru e Inuyasha la recibirían del otro lado del mismo.
Sesshomaru e Inuyasha caminaban, uno al lado del otro, mientras se alejaban de la aldea en dirección al pozo de huesos. Un silencio sofocante se cernía sobre los dos, pero el mayor de ambos ni se inmutaba ante el mismo, mientras el más joven de los hermanos ya no lo podía soportar por más tiempo.
- ¡Demonios, no entiendo cómo puedes permanecer tanto tiempo callado! – exclamó Inuyasha exasperado. En respuesta el mounstro solamente le dirigió una mirada indiferente a su medio hermano – ¡precisamente a eso es a lo que me refiero! – se quejó el híbrido, pasando una de sus garras sobre su cabeza demostrando su molestia – No entiendo como Aome puede pasar tanto tiempo contigo – el último comentario le hizo ganarse una mirada de desprecio por parte de Sesshomaru ¬¬.
- Para qué entablar conversaciones triviales cuando no creo que tengamos nada que decirnos – afirmó el mounstro fríamente.
- Fehhh, definitivamente eres un cubo de hielo, yo sé que no tenemos muchos temas de conversación o cosas en común, pero… por lo menos yo estoy tratando de… - Inuyasha se detuvo un tanto renuente a continuar con lo que trataba de decir – fehhh ya no importa – agregó quitándole importancia al asunto.
Pero Sesshomaru entendió perfectamente lo que su medio hermano trataba de hacer; sin embargo, no tuvo que decir nada o tiempo para pensar en algo, porque una extraña sensación llenó el ambiente.
- Inuyasha.
- ¡¿Qué? ¡Ahora si quieres hablar! – contestó molesto el susodicho.
- No, algo no está bien.
Las palabras de mounstro hicieron que todos los sentidos de Inuyasha se pusieran alerta, percibiendo exactamente lo que su medio hermano le trataba de decir.
- Puedo sentirlo también.
- Es mejor que nos apresuremos…
Pero antes de que cualquiera de los dos pudiera dar un paso más una horda de mounstros los atacó de improviso.
- ¡MALDICIÓN! – gritó Inuyasha antes de lanzarse contra los mounstros – ¡VIENTO CORTANTE! – gritó nuevamente mientras agitaba su espada para lanzar el ataque destrozando con el mismo multitud de los extraños mounstros negros.
- Inuyasha, tenemos que llegar con Aome ¡YA! – ordenó Sesshomaru demostrando su ansiedad y furia ante la situación.
- ¡YA LO SÉ, MALDITA SEA! – contestó Inuyasha mientras ambos trataban de abrirse paso a través de la horda de mounstros.
Shesta caminaba lentamente a través del bosque, se encontraba satisfecha de sí misma porque había creado la cantidad suficiente de "seres" para mantener ocupados a Sesshomaru y al sucio híbrido, el tiempo suficiente mientras ella exterminaba a su objetivo.
- Maldita humana, no tienes ninguna oportunidad frente a mí, JAJAJA – se burló Shesta con una expresión malévola – Te mataré a ti y al bastardo de tu hijo – agregó sonriendo malignamente.
- Ahora que tus obstáculos se encuentran ocupados, tal vez puedas conseguir tu objetivo – dijo fríamente la voz misteriosa dentro de la cabeza de la demonia.
- No digas "tal vez", la eliminaré – refutó Shesta furiosa – cuando Sesshomaru vea el cuerpo sin vida de esa estúpida humana, se dará cuenta de su error y vendrá a mí JAJAJAJA – agregó riendo maniáticamente.
La sombra dejo de escuchar el parloteo de Shesta para centrarse en sus propios pensamientos – "Como si no hubiera sido suficiente soportar la ineptitud de esta despreciable criatura, esos estúpidos… solo retrasaron un poco lo inevitable" – pensó mientras sentía la furia recorrer su ser – "tengo el tiempo justo para lograr lo que deseo… por fin recuperaré lo que me pertenece" – se dijo a sí mismo con macabro agrado – "Todo volverá a ser como debió ser desde un principio" – con este último pensamiento la voz centró su atención en el pozo de huesos que se encontraba a pocos metros de distancia.
- Hoy será tu último día maldita humana – la voz misteriosa le escuchó decir a Shesta, mientras esta se preparaba para la llegada de la chica.
Entre más cortaban y mataban a los grotescos mounstros, estos parecían no disminuir en número; el avance que tenían era lento, el olor de la sangre cada vez era más intenso y opacaba los demás olores del ambiente.
- ¿QUÉ PASA CON ESTAS MALDITAS COSAS? ¿POR QUÉ SIMPLEMENTE NO SE MUEREN DE UNA BUENA VEZ? – gritó Inuyasha enardecido agitando su espada una y otra vez. Sesshomaru no podía estar más de acuerdo con su medio hermano; parecía que cada uno de sus ataques no tuvieran un gran impacto en los mounstros negros que los atacaban - ¡SON REALMENTE ASQUEROSAS ESTAS COSAS! – agregó al tiempo que varios pedazos de los mounstros caían cerca de él.
Sesshomaru miraba furiosamente su alrededor, todo se encontraba cubierto de sangre y del color negro de la horda de mounstros – "Es como si no disminuyeran en número" – pensó – "y obviamente el motivo de que estas pestes estén aquí, es evitar que lleguemos al pozo" – agregó a sus pensamientos mientras despedazaba sin consideración a sus enemigos – "pero, ¿cómo acabar con todos de una buena vez?" – se preguntó cuándo en su campo de visión captó el rojo carmesí de las ropas de su medio hermano.
- Inuyasha – lo llamó Sesshomaru con voz firme y mirada segura dándole a entender sus intenciones, en respuesta el susodicho demostró su comprensión asintiendo con su cabeza – creo que ya es hora de que le pongamos fin a esto – agregó el mounstro saltando rápidamente, posicionándose espalda con espalda con su medio hermano - ¿preparado?
- ¡Ni siquiera tienes que preguntarlo! – respondió Inuyasha con seguridad, empuñando enérgicamente su espada.
En Tokyo, el día se encontraba fresco y tranquilo, mientras Aome se dirigía lentamente al pozo de huesos; sin embargo, una sensación extraña podía percibirse en el ambiente.
- Debe ser mi imaginación – se dijo así misma Aome, tratando de apaciguar la creciente sensación en su pecho, logrando olvidarla al sentir las patadas de su hijo no nacido – el día de hoy pareces más inquieto que de costumbre – agregó acariciando dulcemente su vientre - debe ser que tú también tienes deseos de ver a los demás – dijo con una sonrisa en el rostro y su mano aún en el mismo lugar.
Ya frente al pozo de huesos, Aome subió con dificultad al borde del mismo para disponerse a saltar.
- Es raro que ninguno de los dos se encuentre aquí esperándome – dijo Aome extrañada por la ausencia de los hermanos – bueno, aunque no creo que con mi tamaño el espacio del pozo sea suficiente para dos personas – agregó con una gota sobre su cabeza, quitándole importancia a la situación – sí, eso debe ser, lo más seguro es que ya me estén esperando del otro lado del pozo – aseguró antes de saltar al pozo y ser envuelta por la luz azul que la llevaría 500 años atrás, en la época feudal.
En la aldea Miroku, Sango y los demás se alarmaron al percibir la fuerte opresión que estaba llenando el ambiente.
- Siento la energía de cientos de demonios – afirmó Kikyo tomando su arco y flechas.
- Es cierto – confirmó el monje al mismo tiempo que tomaba su báculo rápidamente. Ante la acción de su esposo, Sango le entrego su hijo a Lin y Shipo para poder prepararse para la batalla.
- Toda esta energía demoniaca se está acumulando en las cercanías del pozo de huesos – declaró Kikyo pálida (NA: Aclaró más pálida de lo normal :P).
- ¡Esto debe ser obra de esa "mujer"! – exclamó Sango furiosa.
- Debemos apresurarnos – ordenó el monje.
Nada más pronunciadas las palabras, Miroku, Kikyo y Sango salieron apresuradamente de la choza, cuando la exterminadora se percató que la anciana Kaede se encontraba corriendo junto a ellos.
- Anciana Kaede, no creo que deba venir con nosotros – dijo Sango preocupada por el bienestar de la mujer.
- Es cierto Kaede, deberías quedarte en la ald…
Pero la anciana no dejo terminar a su hermana – Es obvio que todos esos demonios se están dirigiendo hacia Aome y en su estado eso puede resultar muy peligroso.
- Si, pero… - trató de refutar Kikyo.
- Ustedes no podrán hacer nada si algo le sucede a Aome, y podría ser muy tarde para cuando ustedes la lleven conmigo.
La respuesta de la anciana sacerdotisa fue suficiente para acallar las protestas de sus acompañantes. Sin agregar nada más los cuatro se dirigieron hacia el lugar donde la energía se acumulaba cada vez más.
Al disiparse la luz del pozo, Aome fue posada suavemente en el fondo del mismo, para luego dirigir su mirada hacia arriba encontrándose con el azul del cielo, pero sin un solo rastro de los rostros de quiénes debían recibirla.
- ¿Habré llegado muy temprano? – se preguntó dubitativa – no lo creo, tal vez se les hizo tarde, de seguro ya sintieron mi olor y deben estar en camino – se dijo a sí misma tratando de animarse.
Los minutos pasaban sin que Sesshomaru o Inuyasha aparecieran, haciendo que la joven empezará a preocuparse.
- Muchachos, esto no es para nada divertido – dijo Aome a media voz sabiendo que si los dos hermanos estaban cerca la escucharían – ¡de verdad, esto no es divertido! – repitió furiosa ¬¬, mientras trataba de expandir sus sentidos para comprobar si lograba percibir las presencias de los dos medio hermanos, pero sin ningún resultado el claro donde se encontraba el pozo se encontraba desierto – no puedo percibirlos – dijo la joven desconcertada y un poco asustada.
- No te asustes Aome – trató de tranquilizarla Nidoriko – recuerda que debido a tu estado toda tu energía se está centrando en el desarrollo de tu bebé por lo que esto puede limitar o disminuir la capacidad de tus habilidades – explicó la fantasma con una sonrisa alentadora.
- Ya sé, pero…
- No te preocupes, déjame tratar – la interrumpió la anterior sacerdotisa antes de expandir sus energía para comprobar la presencia de Sesshomaru e Inuyasha – es cierto, no parecen estar cerca.
- Esto es realmente extraño – dijo Aome confundida.
- ¿Y ahora como piensas salir de aquí? – preguntó Nidoriko dirigiendo su mirada a la parte superior del pozo.
- No sé si pueda subir por la escalerilla – respondió la joven viendo escéptica el único medio que tenía para salir del pozo – pero no pierdo nada con intentarlo – agregó mientras se sujetaba de la escalera.
- No te preocupes, yo te sostendré mientras subes – dijo la fantasma posicionándose para hacer lo propuesto.
Después de largos minutos, quejas y posibles caídas, Aome logró salir del pozo ayudada por Nidoriko; cansada por el esfuerzo de la subida la futura madre miró su alrededor mientras recuperaba el aliento.
La sensación de que algo no se encontraba bien volvió a hacerse presente, pero antes de poder identificar claramente lo que pasaba, Aome fue empujada violentamente al suelo al mismo tiempo que filosas garras se aferraban fuertemente a su cuello tratando de estrangularla. Sin embargo, la asfixia que sentía fue opacada por un dolor fuerte en su vientre al sentir como su atacante lo presionaba sin piedad con una de sus rodillas.
- ¡AHHHHHH! – gritó la joven enceguecida por el dolor.
Los mounstros empezaron a acumularse rodeando a los medios hermanos. Inuyasha empuñó fuertemente su espada preparándose para atacar.
- Aún no – lo detuvo Sesshomaru, quién también empuñaba rígidamente su espada – espera el momento adecuado.
- Fehhhh, está bien – respondió Inuyasha de mala gana.
Ambos se encontraban en medio de lo que parecía una gigantesca nube negra, que crecía cada vez más a medida que se iban acumulando más mounstros; el olor de sangre y de las criaturas inundaba el lugar haciéndose insoportable. Inuyasha ya casi no podía soportar más el hedor, cuando al fin escuchó la voz de Sesshomaru.
- ¡AHORA! – gritó el mounstro.
Con un movimiento perfectamente sincronizado, Inuyasha y Sesshomaru lanzaron los ataques más poderosos de sus espadas, que fueron avanzando rápidamente entre los cientos de mounstros que los rodeaban, destruyéndolos por completo dejando como evidencia un mar de cuerpos y sangre.
- ¡Larguémonos de aquí! – exclamó Inuyasha mirando con repulsión su alrededor, pero fue detenido por las voces de sus amigos.
- ¡INUYASHA! – gritaron todos.
- ¿Dónde está Aome? – preguntó Sango al borde de las lágrimas.
Sin embargo, antes de poder dar o escuchar una respuesta un grito agónico se escuchó por todo el bosque.
Para Nidoriko todo había pasado en cámara lenta, pero el grito de dolor de Aome la sacó de su estupor. Unió sus manos en posición de plegaria reuniendo la mayor cantidad de su energía en el menor tiempo posible.
Shesta no disminuía su ataque todo lo contrario, presionaba cada vez más fuerte el vientre y cuello de la chica; su sed de sangre la mantenía tan enardecida que no notó, hasta que fue demasiado tarde, la esfera de energía que golpeó fuertemente su rostro mandándola contra unos árboles, cinco metros lejos de su víctima.
Después de su ataque, Nidoriko se desplomó al lado de Aome, quién aún permanecía con los ojos cerrados.
- ¡Aome! ¡Aome! – la llamó alarmada, tratando de tocar a la joven madre.
Al escuchar su nombre, Aome abrió sus ojos en medio del dolor, para ver a su maestra más transparente de lo normal.
- Nidoriko, aaarrrggg – se quejó Aome sintiendo como una nueva ráfaga de dolor en su vientre – mi… bebé… - se quejó nuevamente entre jadeos.
- Aome, ¿puedes levantarte? – preguntó la fantasma con una voz más opaca, recibiendo como respuesta un gesto de negación por parte de la chica mientras esta gemía de dolor – esto está mal… he usado mucha energía, estoy en mi límite – añadió mientras veía como la mano con que tocaba a Aome se transparentaba más – no creo que mi ataque la detenga por mucho tiempo - un movimiento por parte del cuerpo de la demonia confirmó los temores de la anterior sacerdotisa.
- ¿Qué diablos ha sido eso? – murmuró Shesta furiosa, levantándose lentamente dirigiendo su mirada a su alrededor sin encontrar nada sospechoso, solamente a su víctima, quién tomaba su vientre con una expresión de dolor en su rostro – ella no pudo haberme atacado – agregó consternada.
- A pesar de que no puedas verla, alguien se encuentra con ella – le contestó la voz tenebrosa en su cabeza – pero no tienes que preocuparte, ya no podrá hacer nada para detenerte – agregó con malicia.
- ¡Maldita humana! ¡No entiendo cómo puede tener tanta suerte! – chilló Shesta irritada caminando hacia Aome.
Nidoriko se encontraba impotente, por más que pensaba sabía que ahora ya no podría hacer nada por su protegida, apenas y podía mantener su existencia en ese plano, sin poder hacer nada mientras esa repulsiva "mujer" se acercaba a Aome con una sonrisa macabra en el rostro.
Shesta no podía dejar de saborear su victoria – despídete de este mundo sucia humana, ¡tú y tu bastardo hijo morirán! – amenazó antes de disponerse a propinarle una patada en el vientre de la chica.
Sin embargo, antes de que la "mujer" pudiera concretar su ataque, fue arremetida a golpes por Sesshomaru e Inuyasha.
- ¡MALDICIÓN! – gritó Shesta frustrada mientras le pegaba un fuerte puñetazo, impregnado de una energía oscura, en el rostro a Inuyasha lanzándolo lejos de ella.
Sesshomaru la atacó inmediatamente, pero Shesta reaccionó rápido y logró evitar sus ataques alejándose de él.
- ¡No entiendo cómo pudieron librarse de mis criaturas! – se quejó la demonia furiosa, al mismo tiempo que su cuerpo era envuelto por una energía negra.
- Unas criaturas tan patéticas como esas jamás me detendrán – respondió Sesshomaru fríamente, viendo fijamente a la "mujer"; simultáneamente se percató que Inuyasha se había recuperado del golpe y estaba posicionándose para defender a su amiga – te advertí que no te acercaras – agregó con un tono helado mientras sus ojos oscilaban entre dorado y rojo carmesí.
- Me tienen sin cuidado tus advertencias Sesshomaru, sobre todo cuando SÉ que no estás actuando como tú mismo – aseguró Shesta con seguridad.
- Qué puedes saber tú – replicó el mounstro furioso ante la impertinencia de la "mujer".
- ¡Lo sé! – afirmó la demonia histérica – ¡acaso no te das cuenta! De seguro esa humana mugrosa ha puesto un hechizo en ti y voy a terminarlo.
- Qué estupideces dices – dijo Sesshomaru asqueado del razonamiento de Shesta – crees que no me doy cuenta; este poder que exhibes ahora, no es tuyo. ¿Qué diablos has hecho?
- Lo que sea necesario para obtener lo que es mío por derecho (NA: Lo digo y lo vuelvo a decir, está tipa sí que tiene un problema ¬¬) – gritó extendiendo sus manos para empezar a irradiar de su cuerpo la energía oscura que la rodeaba, llenando el lugar opacando todo rastro de luz.
Sesshomaru e Inuyasha tensaron sus sentidos ante la oscuridad, que poco a poco iba disminuyendo, mientras sonidos extraños como gemidos y desprendimientos de carne llenaban la zona. Antes de que la luz se hiciera presente por completo, ambos fueron envueltos por una masa incomprensible de cuerpos.
- JAJAJA – se burló Shesta – solo espera un poco más mi querido Sesshomaru, enseguida acabaré con esta molestia – agregó sonriendo malévolamente mientras veía los cuerpos de Sesshomaru e Inuyasha aprisionados por las criaturas.
En un instante, Shesta se encontraba frente a Aome, quién grito de dolor al ser levantada bruscamente por dos de las repugnantes criaturas.
- Este es el final – se ufanó la demonia sonriendo con morbo, mientras preparaba sus garras para atravesar el corazón de la chica.
- ¡AOME! – gritaron Sesshomaru e Inuyasha horrorizados ante la inminente empalamiento de la joven, cuando Shesta inicio su ataque.
Continuará….
Avances del próximo capítulo: Sufrimiento, confusión, desesperación y al final el toque de la esperanza.
NA: ¡Hola a todos! Al fin finalice mis estudios, pero no había escrito nada antes porque quede mentalmente exhausta después de tanto corre corre con mi trabajo de grado T-T, pero lo bueno es que me fue muy bien XD y terminé todo con excelentes resultados. Así que puse todo mi esfuerzo y aquí les dejo el capi, espero que les guste :D.
Se podrán dar cuenta que es uno de los capítulos más largos que he escribo, bueno creo que es el más largo :P, no estoy segura jejeje, ustedes me dirán. Me gusta mucho este capítulo, porque tiene de todo :D, romance, acción, intriga… me costó bastante escribirlo (lo digo porque duré una eternidad escribiéndolo n-nUUU), pero siento que ha valido la pena XD, espero que ustedes opinen igual :D.
De nuevo les agradezco mucho su apoyo, y disculpen por las largas esperas a las que los someto, pero quiero que cada capítulo que escribo sea lo mejor posible, no digo que perfecto porque siempre tengo errores gramaticales jejeje n-nUUUU. Por cierto, ¡ya solo quedan 3 capítulos! Ehhh bueno tal vez 2 no estoy muy segura jejeje, lo cierto es que ya estamos en la recta final :D, espero que la disfruten.
Otra vez no responderé los reviews, aclaro que no es porque no quiera, ¡ADORO TODOS LOS REVIEWS! pero mañana saldré de viaje y quiero que tengan el capi este fin de semana, no los quiero hacer esperar más :). La próxima les prometo que los voy a responder todos :D.
¡LOS QUIERO MUCHO! XD
Besos chocolatosos y abrazos de oso para todos XD
