Muchisísimas gracias por dejar reviews! ¡^¡

No saben lo feliz que me hicieron y me entristece no haberlos respondido…además alguien agregó esto a story alert ^-* ¡me siento tan feliz! ¡Muchísimas gracias!^0*

xD al principio tenía algo diferente para acomodar en este espacio…pero con los reviews que recibí no me pareció adecuado lol ^-*, en fin, disfruten el cap.

-"Por cierto, ¿cómo está él?"-con su sonrisa en su rostro a todo momento, que desapareció al ver como parecía haberse ido el joven al recibir esa pregunta-"¿qué sucede?"-una duda aparecía en su rostro mientras se sentaba en el asiento frente a Kish.

-"Lleva dos días desaparecido"-sin inmutarse, parecía perdido

Capítulo V

-"Me sorprende que esto este tan cerca de la ciudad y aun no haya sido descubierto"-pensaba Tart al observar lo que parecían las ruinas de una ciudad antigua. Había descubierto este lugar en alguna de las rondas que Pie le había mandado a hacer cuando llegaron para conocer el terreno y los lugares adecuados para los ataques; de todos los lugares nadie jamás creería que estaba en ése lugar derruido por el viento y el tiempo, es decir: ¡nadie nunca frecuentaba ése lugar!

Dos días sin otra comida que no fueran las frutas que robaba de un mercado cercano ~realmente no le gustaba el pescado, y no soportaba las verduras de la Tierra, pero las frutas estaban bien y sin dinero tenía que aceptarlas~ y el agua por la cuál estuvieron a punto de atraparlo, comenzaban a notársele en el cuerpo; de por sí la ropa nueva dos días atrás, ahora parecía que llevara meses con él.

-"Tal vez esto no fue una buena idea"- bajó la mirada de ojos rojos de tristeza y se hizo bolita para tratar de evitar el frío de la noche-"si continúo así…"-no quería pensar en eso, no quería decepcionar a su gente; los habían escogido a ellos, a ellos que no habían tenido nada desde la muerte de sus padres…-"no, puede que por eso nos eligieran a nosotros, si fallábamos…no sería tanto el daño, sólo nos tenemos a nosotros"-cerró sus ojos muy apretados, pero sin lágrimas; no quería llorar: era consciente de todo lo que Pie le había enseñado de la deshidratación que podía ocurrir a falta de agua. No quería regresar, y no sólo era por orgullo, sino que tampoco quería volver a pelear contra ella; no creía que fuese a terminar bien.

_¡Mero mero chage! _

Kish volvía al hogar, Pie lo esperaba y a juzgar por su expresión sabía que no había logrado nada…no, sí había logrado algo. Él le comentó a Hanako lo sucedido y cómo lo buscaba por todos lados (a decir verdad le pareció extraño que no le preguntara por qué no lo reportó como desaparecido, o al menos eso le había parecido de no ser por lo distraído que estaba) en toda la ciudad y no había encontrado nada; ella le dijo que bien podría estar por las afueras "-hay muchos lugares cerca de la ciudad a los que nadie acude, pero a algunas personas les gusta ir a pasar el rato con sus pensamientos-." había dicho antes de levantarse a seguir atendiendo mesas al mismo momento que la mona y el niño se levantaban y se iban juntos -"Ya veo que fue lo que pasó hermano"-observó cuando los vio salir por la puerta ~la mona jalando al pequeño de la mano~".

A pesar de saber la respuesta Pie no pudo evitar preguntar:-"¿Encontraste algo?"-al menor, mas recibió un negativo de su cabeza y se alejó de allí; el peliazulado siguió su ruta hasta perderlo de vista mientras pensaba con tristeza las palabras de Deep Blue. Duras, pero ciertas. ¿Qué haría si tuviese que decidir? ¿Salvaría a su planeta? ¿O se uniría a sus hermanos? No sabía que tendría que decidir más pronto de lo que él esperaba.

-Mero-mero-change!-

A la mañana siguiente, Kish fue a ver a la chica Hanako; diferente a como la recordaba, ahora llevaba una falda rosa pálido de encaje, una blusa verde con un icono en rosa y detalles en blanco, además de unas botas moradas…Ropa poco común ciertamente, pero no se molestó en decir nada, lo que le llamó un poco la atención fue el ligero cambio de todo de piel, más clara que la última vez que la vio y comenzaba a preguntarse por qué veía rasgos familiares en su rostro, obviamente escondidos entre otros más humanos. Aún así no lo consideró suficientemente importante como para mencionárselo a Pai.

Hanako, por su parte, se veía extrañada que él llevara la misma ropa cada vez que lo veía; nada sorprendente si tomamos en cuenta que sólo la utilizaba para salir a las calles de la ciudad y por pequeños ratos (aunque los últimos días la había usado más que de costumbre).

Molesto de esperar a que dijera algo, quiso quitarle esa cara infantil que ponía cada vez que la veía que dudaba algo y lo ayudara a buscar al niño humano que ella creía que era su hermano.-"Emm…¿A dónde iremos a buscar?"-Como planeaba esto la sacó de su ensimismamiento y le respondió con otra pregunta (pero no le quitó del todo esa expresión del rostro):

-"¿Qué tipo de cosas le gustan a tu hermano?"-.

Tomado un poco por sorpresa, tardó unos segundos en responder.-"eh…Pues lo que hacen todos los niños…- se detuvo en mitad de la frase-"supongo"-, agregó mentalmente.-"trepar árboles, comer dulces…"-.

-"Pues entonces iremos a las ruinas"- interrumpió sonriendo.

Las Ruinas. Nadie nunca iba a ese lugar, y Kish nunca pensó en esa posibilidad, razón: Ese lugar estaba desierto, y aunque había un mercado cerca, no era un lugar al que alguien (o por lo menos él) iría si se sintiese mal, el sitio al que iría sería un lugar que le agradara, en el que pudiera recuperarse para volver a la batalla…como cuando fue al edificio, la vista desde ahí era magnífica y el aire increíble, claro le hubiera gustado ir a algún lugar más inhabitado, pero con la incapacidad de moverse mucho y las pocas ganas de teletransportarse le hicieron quedarse ahí.

Sin poder teletransportarse al lugar a pesar que ya estaba sano (Hanako no sabe nada de su origen alienígena), caminaron durante al menos treinta minutos tras dejar el autobús que los llevó fuera de la ciudad hasta el mercado. Podía ver las pequeñas casas típicas de los suburbios y una que otra pequeña tienda, aunque nada comparado con el gran mercado.

Por un momento creyó ver una playera roja o cabello castaño parecido al del pequeño tras algún puesto de fruta, pero lo perdía de vista a los cinco segundos, seguro que lo había visto, pero con Hanako pegada a sus talones y la inseguridad misma por saber que por su culpa el pequeño estaba perdido, no se atrevía a salir a perseguirlo. Ya no confiaba en sus sentidos.

Ignorando todo lo que creyó ver, llegaron a las ruinas. Las piedras tapaba algunas cosas así que fueron a buscar tras varias rocas en los posibles "nidos" donde debería haber dormido Taru-taru. Pasado algo de tiempo la chica hizo saber al peliverde sobre una chaqueta como la suya al lado de un saliente lo suficientemente grande como para que un niño del tamaño de Tart durmiera.

Kish sintió la esperanza recorrer por cada una de sus venas cuando el mensajero corrió por ellas evitando chocar contra la desesperada preocupación que lo azotaba-así como también a Pai- desde el día en que le dio su primer consejo. Con fuerza renovada comenzó a gritar el nombre de su hermanito.

-Mero-mero-change!-

-"¡Taruto!, ¡Taruto!"- escuchaba a lo lejos, llevaba un buen rato escuchando los gritos de su pálido pariente; aún no se atrevía a salir, se había roto al escuchar la preocupación en la voz de su hermano. Lloraba, lloraba todo lo que no había llorado en el tiempo que llevaba ahí y su orgullo no lo dejaba ir en busca del mayor como un niño pequeño; no, hace tiempo que se había prometido a sí mismo ser valiente, y un chico valiente no lloraba, un chico valiente siempre se mostraba feliz y alegre, hambriento de aventuras. No quería dar la cara. Pero Kish se acercaba más y más al lugar donde él se encontraba…

El mayor ya comenzaba a percibir los sollozos retenidos y dejó de gritar.-"¿Tart?"-dijo en un tono más bajo de voz mientras rodeaba la roca tras la qe se ocultaba el pequeño.

La mesera tuvo la sensación que ya era hora de irse, daba mucha tristeza ver a alguien llorar, con sólo oírlo dolía; se marchó sin decir palabra al peliverde, después de todo no creía que notara su desaparición. Él estaba muy ocupado.

Aunque…Tal vez ocupado no sea la palabra correcta, preocupado estaría mejor dicho; tras rodear la roca se alegró de encontrar a Tart, pero…Se veía horrible, si en un principio era delgado-flaco ahora estaba en los huesos, lleno de tierra…Sin embargo tuvo una especie de deja-vu: verlo llorar, hacía siglos que no lloraba, seguro se quejaba y molestaba, pero nunca lloraba; la última vez que lo había hecho…fue cuando murieron sus padres.

Casi automáticamente, se agachó hacia él y lo miró durante unos segundos hasta que finalmente se atrevió a abrazarlo…

Taru-taru dejó de llorar, se limpió unas lágrimas que todavía querían escapar de su fachada, y miró a su hermano. Sin decir un comentario sarcástico ni decirle cosas feas como él había hecho cuando llegaron y vio que le gustaba Ichigo.-"Vamos a casa"- escuchó decir a Kish, mas no vio sus ojos antes de teletransportarse.

^-*U sé que está un poco Angst –aunque no sé exactamente qué significa, me imagino que es como lo emo, triste o nostálgico…al menos por lo que he leído e.e-Pero ya alegraré las cosas, y reitero por si alguien piensa tan rápido en eso como usagi: La última parte NO es shonen-ai, sólo es que son hermanos, y son su única familia así que me pareció que Kish se sentiría culpable…y además quedaba bien, un abrazo siempre anima ne? 9.9

¡Por favor dejen reviews! No saben cómo alegran el día. ^-*