Las nauseas regresaron, al igual que los mareos y aunque no quería hacerlo, al final, no le quedó más remedio a Neal que volver a la cama. Todavía tenía muchas preguntas, pero su cuerpo necesitaba descansar. Peter le ayudó a llegar al dormitorio y Clary le aseguró que se estaba recuperado.
"Ahora necesitas estar tranquilo." Le dijo al chica, sentándose en la cama.
Neal la miró, preguntándose quien era exactamente ella. Le gustaba su sonrisa, parecía realmente sincera y desde el principio había estado cuidando de él incluso sin conocerle. Había algo en ella que le obligaba a confiar, aunque todavía no sabía lo que era.
"Se que no tienes porque confiar en mi, lo entiendo. Pero solo te pido que me des un poco de tiempo para arreglar las cosas."
"Dices que tengo una hermana." Se le hacía demasiado extraño decir tal cosa. "¿Cómo…"
La mano de la chica acariciando su frente le hizo dejar de hablar. Clary sonrió y le miró a los ojos. "Lo siento, pero me ha pedido expresamente ser ella la que te lo cuente todo. Solo te puedo decir que te hecha mucho de menos y que no ve el momento para poder estar otra vez contigo."
"Tengo una hermana." Repitió de nuevo Neal, como si al decirlo en voz alta, se hiciera real. Se volvió hacia la ventana, le día había amanecido tranquilo, todo lo contrario a como se encontraba él.
Sentía el corazón casi fuera del pecho y la sensación de que se le escapaban demasiadas cosas. Durante toda su vida había tenido una hermana, pero desconocía de su existencia. ¿Por qué nunca se había puesto en contacto con él? ¿Por qué le había hecho creer que al morir su madre no le quedaba nadie más en el mundo? Por un lado la odiaba, era una desconocida, que le había abandonado a su suerte. Tal vez si hubiera estado con él, no habría terminado llevando aquella vida. A lo mejor ella era una respetable abogada, una estupenda doctora y no quería relacionarse con él. Lo más probable era que se avergonzaba de la vida de su hermano y tan solo se mantenía cerca para evitar que su padre le hiciera daño.
Sin embargo, la quería, no sabía nada de ella, ni como se llamaba, ni cuantos años tenía, pero la verdad era que adoraba la idea de tener una hermana, una persona que había estado todo aquel tiempo protegiéndole, aunque fuera entre las sombras. Seguramente lo habría visto nacer, o a lo mejor era más pequeña que él y los habían separado cuando él era todavía muy pequeño.
La cabeza empezó a dolerle después de tantas conjeturas. La mano de Clary de nuevo sobre su frente, le devolvió a la realidad. "Te está subiendo la fiebre, deberías dejar de darle vueltas y dormir."
"Parece que me leyeras el pensamiento."
"Llevo mucho tiempo estudiándote Neal, aunque nunca nos habíamos conocido, siento que se todo sobre ti." La bonita sonrisa de la chica se amplió y como si de un bálsamo se tratara, le hizo sentir bien a él.
"¿También lo sabe ella?"
"Neal…"
"Dime solo eso y prometo dormir. ¿También lo sabe ella todo sobre mi?"
Era tan complicado hablar del tema. Ninguno de los dos hermanos había llevado una vida simple y fácil. Neal había comenzado su vida en el crimen casi sin darse cuenta. No se parecía en nada a su padre, afortunadamente, Neal jamás quitaría la vida a una persona voluntariamente. Pero llevaba muchos años metiéndose en problemas. Parecía que la familia lo llevaba en la sangre y eso había llamado la atención de su padre.
Su hermana por el contrario, se había preocupado siempre de mantenerse oculta, lejos de los muchos ojos de que disponía su padre. Tal vez no había sido más valiente, sabiendo que dejaba a su hermano allí fuera, solo; pero al menos se preocupó de estar siempre atenta de que todo le fuera bien.
"Ella…"
"Dame al menos un nombre." Clary se mordió el labio; tenía tan bien planeadas las cosas y al mirarle con aquellos ojos tristes y dolorosos, se le hacía casi imposible no contarle todo lo que quería saber. "Es mi hermana, necesito saber, por lo menos como se llama. Por favor,"
Estaba a punto de caer en la inconsciencia de la fiebre, pero no lo haría sin antes tener el nombre de la única persona de su familia que todavía le quedaba. Alargó la mano, el brazo parecía haberse convertido en piedra, pero aún así, hizo un terrible esfuerzo y consiguió llegar hasta ella.
"Por favor."
"Marion. Su nombre es Marion."
Neal cerró los ojos lentamente. "Gracias." Susurró mientras el sueño se lo iba llevando a sus dominios. Clary se quedó allí, mirándolo, esperando el momento en que por fin, Neal estuviera dormido. Sonrió, parecía casi un niño, estaban tan tranquilo, que nadie diría que su padre lo quería ver muerto.
Le dolía tener que hacer aquello, verle sufrir sin poder contarle la verdad, verle y tener que guardar el secreto para evitar que las cosas salieran peor todavía. Acarició su mejilla, se acercó a él y le dio un beso en la frente. Estaba caliente, la fiebre había vuelto a subir más de lo que le gustaría decir.
"Lo siento tanto, hermanito."
Se levantó, necesitaba salir corriendo de allí. Ya había escuchado hablar a sueños, llamar a esa hermana que ni siquiera conocía y lo único que deseaba era ir con él, abrazarlo y decirle que todo estaba bien, que tenía que aguantar un poco más, porque las cosas acabarían arreglándose por si solas.
Cerró la puerta del dormitorio tras ella y se apoyó en la pared, deslizando su espalda hasta el suelo, donde se acurrucó entre sus propias piernas. Por fin podía llorar y reconocer que todo había salido mal. Se sentía fatal, como la peor persona del mundo, lo había perdido siendo un bebé y ahora no se atrevía a contarle la verdad.
"¿Cuándo se lo vas a decir?"
Sobresalta, Clary levantó la mirada. Peter estaba sentado en el suelo a su lado, había sido tan silencioso que no se había dado cuenta de cuanto rato llevaba allí.
"¿A que te refieres?"
"Eres su hermana. ¿No crees que debería saberlo?"
De haberse podido mover, Clary habría salido corriendo, pero las piernas no le reaccionaron, tampoco lo hizo su mente para inventarse alguna excusa. Tan sólo se quedó allí sentada, mirando al federal.
"¿Cómo…"
"Es mi trabajo y aunque no lo fuera, no estás siendo muy discreta. Se te nota, los ojos se te iluminan cuando lo miras y pasas muchas horas con él, que no harías si fuera un completo extraño para ti. "Neal es tu hermano."
"Peter, es complicado."
"No lo suficiente para no estar aquí. Apareciste en cuanto algo le ocurrió a Nea, como si lo supieras." El rostro de Clary se puso blanco. Había esperado poder mantener el secreto durante un poco más de tiempo, tal vez hasta que Neal estuviera completamente recuperado o por lo menos hasta que ella misma se sintiera con fuerzas de explicarle toda su vida.
"Lo que no entiendo es… al principio creía que sentías algo por Neal, algo que poco tenía que ver con un sentimiento frateral. Pensé que después de investigarlo durante tanto tiempo, al final te habías interesado por él. Pero eres su hermana."
"Peter por favor, lo digo en serio, es demasiado complicado, ni yo misma lo comprendía hasta hace no mucho tiempo."
"Entonces cuéntamelo."
Peter quería ayudar a su amigo y por nada del mundo iba a permitir que nadie le hiciera daño. Con todo el tiempo que hacía que le conocía, había llegado a sentirse como un hermano mayor para Caffrey, alguien que le protegía y evitaba que se metiera en más problemas de los debidos.
"Peter…"
"Te he investigado y causalmente no existe ninguna Clary paramédico en el estado de New York. Puedo seguir buscando, pero algo me dice, que ese no es tu verdadero nombre y que tampoco eres paramédico. Ahora mismo estás cometiendo más de un delito, sin contar que estas mintiendo a un federal y a Neal y no se cual de las dos cosas me molesta más. No me importaría que me mintieras a mi, si al menos eso ayudara a Neal. Pero es mi amigo, mi mejor amigo en realidad. Llevo mucho tiempo evitando que se lastime y tu estás muy cerca de conseguirlo. Sinceramente eso no me gusta nada.
Clary se mordió el labio. Todo había salido relativamente bien hasta ese momento, había conseguido esconderse, ocultarse de un padre que quería matarla y había estado observando a Neal. Pero de repente, todo se había caído delante de sus ojos.
"No lo entenderías."
"Desde luego que no lo entenderé. No puedo comprender como dejas a tu hermano tirado, permites que vaya a la cárcel, dejarle tirado cuando salió, pensando que está completamente solo… si lo hubieras visto cuando perdió a Kate."
"Kate no le convenía, quise llegar hasta él y decírselo, pero no me atreví, no era nadie para él y no tenía el derecho de entrometerme en su vida así como así." Se estremeció, se odiaba tanto por todo lo que había permitido que ocurriera.
"Tu lo has dicho, no eras parte de su vida, pero casualmente apareces ahora y yo me pregunto si no tendrás nada que ver con el intento de asesinato de su padre; porque por mucho que investigo no consigo averiguar la forma de que ese veneno llegara hasta Neal, desde una persona que conoce tan bien, como es su padre."
Clary se puso en pie de golpe, su cuerpo se tensó y apretó sus manos hasta hacerse daño con las uñas.
"¿Qué es lo que tuviste que ver?"
