Capitulo 4: Primera Noche en la Mansión
Después de todo el alboroto formado por Izzy inconscientemente, las demás chicas las miraban como celosas de la cantidad de tiempo que habían tenido con los chicos, a pesar de no ser ellas las que pidieron esa "atención".
Los chicos terminaron de presentarse con todas y les dijeron que los guardaespaldas las llevarían a la casa y les mostrarían cuales eran las habitaciones de cada una ya que ya era de noche y de seguro querrían descansar después de tan exhaustivo viaje. También les informaron que a los dos días les dirían cual seria el primer desafío.
La casa era tan hermosa en su interior como en su exterior. Tenía todo tipo de decoraciones y dibujos en las paredes (una habitación en particular tenia plasmados en las paredes de gran tamaño todos los tatuajes que los chicos habían hecho en sus cuerpos), tenía unas enormes lámparas de cristal con dorado, muebles blancos y negros de cuero, una muy suave alfombra de color azul oscuro que era muy peluda.
– Ni crean que todo esto fue decorado por los muchachos –dijo uno de los guardaespaldas.
–Eso seria muy gay, teniendo en cuenta la decoración tan sofisticada y lo toscos que pueden llegar a ser estos chicos –agrego otro.
–La verdad es que si nos imaginamos a los chicos decorando esto con un absoluto cuidado –rio una de las chicas. Todas estallaron a reír porque de ellos se podía esperar cualquier tipo de conducta que los guardaespaldas consideraran homosexual.
La cocina tenia una enorme mesa en la que cabían todas las chicas para comer. Al abrir las alacenas, no se sorprendieron de encontrar todo tipo de dulces: chocolate, galletas, muffins, donas, chupetas, caramelos, la inolvidable mantequilla de maní y un sinfín de ingredientes para prepararle cualquier tipo de dulces al Sr. Fletcher. Fueron a otra sala en la que había todo tipo de instrumentos musicales colgados en las paredes. Uno de los guardaespaldas tocó un botón que hizo que todas las luces de la habitación se apagaran y del techo salió una bola de disco y el piso empezó a iluminarse de todo tipo de colores, también salió un tubo de strippers del techo. Esto dejo perplejas a unas y otras empezaron a bailar riéndose ya que era muy obvio que la idea de eso fue de Danny. Fueron a otro lugar y descubrieron que era un gimnasio que tenia un acceso al patio de atrás, en el cual había todo tipo de canchas: futbol, basquetbol, voleibol, un área de golf y una piscina que ninguna estaba segura de usarla, todo obra de Judd supusieron todas. Por el mismo patio fueron hasta un área en el que había un pequeño zoológico de reptiles y otros tipos de animales, pero principalmente reptiles; detrás había una pista de skate y todo eso obviamente había sido puesto allí para y por Dougie. En el zoológico de Doug también había un monito que el mismo se había encargado de llamar "Danny".
Ya era muy tarde en la noche y todas las chicas estaban dormidas en sus respectivas habitaciones. Eran cuatro chicas por habitación ya que estas tenían dos literas, eran cinco habitaciones, en total había unas veinte chicas en competencia.
Yulieth no podía dormir, así que se levanto y fue a recorrer un poco la casa. Durante su recorrido escucho un ruido sordo que sonó como si algo se callera en la cocina.
Hay diecinueve personas mas aparte de mi, podría ser cualquier persona, se dijo a si misma tratando de bloquear también la loca idea de que podría ser uno de los chicos. Además ¿Qué harían ellos en esta casa? concluyó, ya que los chicos permanecían y dormían en una pequeña casa en los alrededores del patio trasero. Aunque también se sentía algo asustada ya que ella y uno de sus primos acostumbraban a que siempre que se reunían veían una gran maratón de películas de terror. Esto lo hicieron una noche antes del largo viaje a Bolton. Las imágenes de todo ese tipo de películas venían a su mente tan rápido como un rayo y no podía sacarlas. Tranquila, es cualquier persona se decía tratando de tranquilizarse.
Siguió caminando hasta la cocina y se le cayó un brazalete que tenia en la muñeca, se volteo y agacho para agarrarlo; cuando se lo puso sintió que alguien la miraba a sus espaldas. ¡No es nada! Y justo entonces escucho un paso que se aproximaba a ella. Emitió un sonoro grito que de seguro dejaría sordo al "fantasma" de la cocina, los nervios no le permitieron pararse así que se arrastro gateando y aun gritando. Cuando iba pasando por debajo de una de las mesas sintió que algo la sujeto por el hombro y le daba vuelta. Dejo de gritar pero estaba muerta de miedo, se encendieron las luces y lo que vio la hizo casi desmayarse: era Dougie con su mano fría en su hombro y agachado en frente ella con la otra mano extendida hasta un encendedor de luz.
Dougie tampoco podía dormir y quiso comer algo dulce pero resulto ser que la alacena de la casa donde estaban ellos estaba vacía porque todo estaba en la mansión de las chicas. A la mañana siguiente Tom y Harry iban a comprar algo de comer para ellos, pero esa noche no había nada ya que todo lo habían preparado para la llegada de las chicas. Dougie de puntillas agarro las llaves de la otra casa y se escabullo de la habitación de Harry que era donde estaban las llaves.
¡A prostituirse! Se dijo Harry bromeando ya que lo había escuchado y rio por lo bajo cuando salió.
Estaba en la cocina cuando escucho a alguien y fue a ver quien era pero estaba tan oscuro que no supo quien era, solo supo que era una chica (o un hombre con voz de chiquilla) y que casi la, o lo mato del susto, pero cuando prendió las luces sus ojos se pusieron tan grandes por el asombro de ver que era Yulieth.
Ambos se quedaron paralizados y asombrados mirándose un momento. Yulieth pensó en pararse rápidamente pero estaba atrapada debajo de la mesa que a la luz era muy grande y si quería salir debía gatear hasta el otro extremo ya que Dougie le bloqueaba la salida de este extremo.
–¿Te ayudo? –dijo Dougie reaccionando. –Lamento mucho eso –le dijo mientras le extendía la mano. Yulieth la agarro y justo cuando se iba a parar, calculo mal y se dio un buen golpe contra la mesa. Que hizo reír a Dougie.
–¿No podías dormir?
–La verdad es que no. No dejaba de pensar en toda esta atroz locura que nos espera. Que tal si una de nuestras fans enloquece y por sacarla del programa saca un cuchillo y nos amenaza a todos y te agarra de rehén… –decía Dougie inventándose todo un loco drama en la cabeza que hizo sonreír a Yulieth.
–¡O mejor aun! Trae a Danny, tu mono, y que les caiga a bananazos a todos –dijo Yulieth riendo. Dougie no sabia exactamente si era una burla como lo hacían la mayoría de las personas a las que no les agradaba porque era muy "anormal" así que empezó a torcer la boca tratando de descifrar que era. –Es genial escuchar una de tus extrañas historias personalmente –concluyo seriamente y con una cálida sonrisa.
–¿Ya conociste a Danny? –pregunto aun torciendo la boca.
–¿Al real o… a tu mono? –le pregunto Yulieth pensando en la graciosa anécdota detrás de ese nombre y rió.
–Ambos son unos monos –le dijo Dougie, que la vez se rasco la cabeza como tal para hacer reír a Yulieth. Esta lo hizo y dejo ver una tímida sonrisa.
Dougie realmente no quería meter la pata como siempre lo hacia con las chicas después de perderse por unos segundos en esa dulce sonrisa, así que esta vez quiso ser directo y hacerle una pregunta a Yulieth que el creía que era la razón por su tan mala racha con mujeres.
–¿Crees que soy un anormal, cierto? –pregunto Dougie mirando al piso.
–Ser normal es aburrido. La gente "anormal" es la que tiene mas estilo y se divierte mas, además –le respondió Yulieth mientras Dougie la miraba incrédulo. –Te lo digo de anormal a anormal.
–Pareces muy normal.
–Deberías conocernos a mis amigas y a mí. Quizás seamos parte de las más anormales y nerds de aquí… ¡Nos llevaríamos muy bien! –le aseguro Yulieth que empezaba a ponerse roja.
–La verdad es que no lo dudo. En ese caso, creo que seria maravilloso conocerte… –le dijo mirándola a los oscuros ojos marrón con una tímida sonrisa. –Y a tus amigas –completó rápidamente.
–Claro… –le dijo Yulieth también mirándolo a sus ojos azules brillantes, hipnotizada.
–¿Por qué no podías dormir? –le pregunto Dougie tratando de que la conversación fluyera y no se quedara estancado sin nada que decir.
–Maratón de películas de terror –le respondió Yulieth ahora agradeciendo haber visto eso para no poder dormir y tener este loco encuentro con Dougie.
–¡Genial! Yo también hago eso con Tom… solo que soy yo quien lo convence de ello –admitió. –¿Te obligaron a verlas?
–¡Para nada! Me obsesionan. Se podría decir que soy un tanto masoquista…
Justo en ese momento, se empezaron a escuchar un montón de pasos bajando las escaleras. Dougie y Yulieth se asomaron por la puerta de la cocina ya que hablando se habían ido caminando hasta ella. Dougie le puso una mano en la parte baja de la espalda de forma inconsciente a Yulieth cuando se asomaron por la puerta, lo que hizo que el corazón de esta empezara a latir tan rápido como un carro de carreras.
Las chicas bajaron ya que escucharon los gritos de Yulieth y al ver a Dougie todas apresuraron el paso para ser las primeras en saludarlo. Dougie entro muy rápido a la cocina y todas las chicas empezaron a acosarlo con saludos desesperados. Las saludo pero ya estaba listo para irse.
–Yo ya me iba… Solo vine a buscar algo de comer… –les dijo.
–¡Toma! –Yulieth le dio un gran pote de nutela de chocolate ya que estaba a su lado.
–¡Perfecto! Ahora, hasta mañana chicas… Que duermas bien… o que por lo menos logres dormir. Si no sueñas con Danny dándote bananazos –dijo dirigiéndose a Yulieth y sonriendo.
–Igual tu. Cuando amanezca y estés lleno de banana no me eches la culpa –le respondió sonriendo igual.
Cuando se dio la vuelta Dougie tropezó con una silla atrás de el y cayo al piso con todo y silla. Se levanto rápidamente y pego su cabeza contra el mesón.
–Estoy muy bien –dijo con una sonrisa apenada y con el pulgar en alto.
Todas las chicas mal pensaron este ultimo pedazo de la conversación y miraron a Yulieth muy celosas porque era muy obvio que el la había asustado y gracias a eso habían tenido una charla muy amena llena de bromas entre ellos. Dougie se fue y cuando Yulieth iba a dormir la acosaron con un montón de miradas "asesinas" y preguntas de las cuales no contesto ninguna.
Esa noche Dougie soñó que Danny (su mono no, sino el real Danny) le caía a bananazos con una enorme y larga cola de mono, y comportándose como tal. Se despertó riendo y justo en ese momento Harry buscaba algo entre sus cosas.
–No preguntare que te sucedió anoche –le dijo Harry pervirtiendo todo. A lo que Dougie lanzo una carcajada muy sonora y acordándose de la noche anterior se puso rojo. –Justo por eso no lo hare – le dijo viendo su color rojo.
