Notas principales de Lime: Lo seeeee!!!!!!! El fic termino con el epilogo, pero no me pude resistir a hacer un bonus!!! o ojala que les guste!! La cancion es hermosa y tiene mucho que ver con lo que sienten Yugi y Yami por Kumiko jeje… Este pequeño Bonus se situa cuando Kumiko se va y Yugi comienza a recordar, escenas ineditas!!

Una reencarnacion inesperada

Capitulo Bonus

"Por el amor de esa mujer"

"Ella se fue"

Yugi caminaba regreso a casa, esa mañana Kumiko lo habia besado y se habia despedido de el con un "hasta luego"… creia firmemente que ella regresaria y finalmente ambos podrian estar juntos ¡era lo que mas anhelaba!!

Le habia contado lo sucedido a sus amigos. Quien trataron de animarlo, pero nada lograba hacerlo. Sin embargo, estaban muy tristes con la partida de su amiga. Inclusive, Joey y Tristan no habian hecho ninguna broma en todo el dia.

Yugi sentia que algo le faltaba… su corazon no estaba con èl.

Si no con aquella chica que se lo habia robado hacia poco tiempo atrás.

Saludo a su abuelo, cabizbajo. El señor Moto ya se imaginaba los motivos… sin duda. Kumiko se habia ido. Suspiro, solo esperaba que no le afectara mucho a su nieto. Yugi habia subido a su habitación sentandose en la cama.

Por primera vez se sentia completamente solo. Ya no tenia a Yami con quien conversar, y Kumiko no estaba.

Era un vacio imposible de llenar... la amaba

Cerro los ojos comenzando a recordar.

Yugi:

Ella tiene todo lo que siempre soñé

Es la chica que busque

Es la chispa de mi piel

Mi primer amor, mi primera vez

-"¡¡¡Yugiiii!!!!!!!"-grito Kumiko animosa. Era el segundo dia que se preparaban para su entrenamiento –"lo siento, se me hizo tarde o tu estas muy temprano"-rio. Yugi asintio sonrojadisimo ¡el estaba alli desde hacia media hora! Por ningun motivo queria llegar tarde, era su cita con Kumiko, o por lo menos a èl le gustaba llamarlo "cita"

Desde hacia tres días que se conocían y Yugi ya se sentía en las nubes cuando estaba con ella.

¿Se abría enamorado por primera vez?... algo era seguro, le gustaba y demasiado. Nunca se habia interesado en nadie, hasta que ella apareció.

-"mmm no"-dijo el –"yo recién acabo de llegar… tu si has sido muy puntual"

El reloj marcaba exactamente las 12 del día.

Kumiko sonrió. Lo que provoco que Yugi se sonrojase aun mas. Estaba muy atractiva. Estaba con unos shorts blancos y un strapless rojo que hacían juego con sus sandalias.

-"¿A dónde quieres ir hoy?"-le pregunto ella –"jugar en el colegio no es nada placentero"

El día de ayer, ambos había estado jugando en la azotea del colegio –siempre eran interrumpidos por Joey o por Tristan- cosa que arruinaba las tácticas de Kumiko.

-"pues…"-titubeo Yugi volteándose

Yami:

Ella es un regalo que tanto espere

Cuando no pensaba ya en volverme a enamorar

Ella es como el sol de otro amanecer

-"tienes razón… pero… el problema es que yo no sé quien soy… aunque no sé porque pero decidí revelarme ante ti, siento como si esta no fuera la primera vez que nos vemos"-dijo Yami mientras que la miraba -"siento como si… ya te hubiese visto antes, en mi vida, lo siento es una sensación algo rara… pero…"-dijo mientras que se acercaba más a ella -"no se quien eres o quien fuiste…"-dijo cada vez más cerca, casi a punto de... besarla -"disculpa… no se que me pasó"

-"entiendo… no tienes porque disculparte"-dijo Kumiko sacudiendo la cabeza y apartándose también de él -"es raro… si dices que ya me has visto antes, porque es la primera vez que te veo yo… no como Yugi sino como otra persona"-le dijo mientras que lo miraba -"estoy segura que sabremos quien eres con el tiempo tampoco recuerdas como te llamas"

-"bueno, pues me dicen "Yami-Yugi"-dijo de repente -"tu persona, me hace recordar a alguien que quise mucho… pero te

dijo que no recuerdo quien es en verdad… no lo sé"

Yami también había recordado en su momento, lo que había pasado aquel dia. Quien iba a pensar en esos instantes que ella seria la que una vez fue la persona que tanto amo y deseo.

Neteb… Kumiko, eran la misma persona, pero eran diferentes al mismo tiempo.

Yami… Atem… Esa mañana Yugi y Kumiko habían tenido una cita… inclusive Kumiko se abria preocupado mucho por Yugi… ¿A quien en verdad quería?

Ambos:

Por el amor de esa mujer

Somos dos hombres con un mismo destino

-"la amo"

-"lo se, faraón. Yo también"

-"…creo que les fue bien en su cita"

-"la pasamos bien. Gracias por preguntar"-dijo Yugi, pero sabia que Yami también deseaba tener una cita con Kumiko. Miro su calendario. Era viernes ¡si, el domingo seria perfecto! Sonrió –"después de todo… no sabemos quien ganara ese duelo"

-"¿dijiste algo?"

-"nada, olvídalo. Cuéntame, ¿era difícil ser un faraón?"

-"no. Ella siempre estaba a mi lado dándome su amor y su apoyo"-sonrió Atem –"yo era… o soy algo distraído, las decisiones que tomaba siempre ella estaba a mi lado"

-"si, yo siento que Kumiko hace ese efecto en mí. Bueno, dejare que armes tu baraja. Faraón.. yo armare la mía después"

-"gracias, Yugi"-dijo Atem sintiendo que Yugi dormía dentro de su mismo cuerpo –"gracias por ayudarme siempre. Eres un amigo muy importante para mi, tan igual como lo fue Mahad en esos tiempos"-Atem escogía sus cartas sacando al Dark Magician a la luz –"me ayudaras como siempre, Mahad"

Yami:

Pero yo se que ella me quiere a mi

Y que juega contigo

-"sí... verás, faraón, Kumiko Tanaka, no sólo es Kumiko Tanaka, sino que es más que eso, ella es la reencarnación de la doncella Neteb, su esposa"-había dicho Isshisu en esos instantes

-"¡¡¿¿¿esposa????!!!!"-grito Yami… no se imaginaba eso, sabia que sentia algo fuerte por Kumiko, pero descubrir que había sido su esposa y amante… no estaba dentro de sus planes

-"Atem... al fin puedo verte, reconocerte..."-había dicho Kumiko extendiendo sus manos hasta tocar su mejilla –"mis recuerdos están aflorando cada vez más... te he estado buscando desde hace tanto, te he necesitado tanto... "-dijo ella sintiendo su respiración muy cerca de él, que estaba mas que sorprendido.

-"Kumiko... Neteb... yo también te..."-fue lo que atino a contestarle, antes de que ella sellara sus labios con un beso. Atem cerro los ojos, abrazándola con todas sus fuerzas… sentía que la amaba…

Súbitamente, sintió que Kumiko daba un respiro y….

Caía desmayada entre sus brazos.

Había dejado a Isshisu atenderla, mientras que él despejaba su mente. Cerro los ojos, como si sus recuerdos viniesen por arte de magia… ¡¡¿Cómo la había olvidado?!! ¡Si la había amado tanto!!

-"eres mi vida, mi luz… eres lo mas precioso que tengo"-había dicho Atem acariciando su suave piel en su tálamo matrimonial. La aludida dio un suspiro, abriendo sus hermosos ojos verdes –"Neteb…"-susurro su esposo dándole un calido beso.

-"Atem…."-dijo ella inclinándose abrazándolo con mucha fuerza –"te amo. No quiero separarme de ti, nunca"

-"Nunca lo haremos… ni la muerte nos separara"

-"¿A que te refieres?"

Ambos:

Por el amor de esa mujer

Somos dos hombres con un mismo destino

-"¿Mañana a las 10?"-decía Kumiko sorprendida… -"¿Junto al gran reloj?... ¡Hey, Yugi!! ¡¡Espera!! ¡¿Qué me dirás?!!"

-"¡Mañana a las 10 junto al gran reloj de Domino!!"-grito Yugi alzando una mano despidiéndose de la extrañada chica, quien estaba frente de su departamento –"¡¡Nos vemos!!"

-"ah… no entiendo…¿Por qué Atem quiere verme…?"-dijo Kumiko dándose la vuelta las puertas de cristal se abrian. Suspiro –"no puedo darme para atrás, tengo que aclararme… ¿es un reflejo lo que siento por Atem?"

-"¡¡¿¿¿Qué?????!!"-dijo Yami a la mañana siguiente –"¿Qué YO que?"

-"tendrás una cita con Kumiko. Yo tuve una cita con Kumiko, es hora que tu tengas una con ella"

-"¿eh? ¿pero que dices?"-dijo Yami completamente sorprendido

-"se que quieres tener una cita con ella. Lo pude sentir"-dijo divertido –"asi que hoy saldrás con ella"

-"¿Qué… Yugi…? ¡Espera!"

Yugi acababa de abandonar a Yami. Suspiro, Yugi se había vestido con su mejor ropa. Bueno, no podía ser tan malo… ¡Yami tenia que controlarse!! ¡¡Aunque sabia que la amaba con todo su corazón!!

Yugi:

Y aunque me digas que ella es para ti

Y aunque seas mi amigo

¡Luchare!

-"¡¡Te gane!!!"-había dicho Kumiko –"¡¡Gane al rey de las cartas!!"-sonrió celebrando. Yugi estaba con una gotita… realmente no le había dado batalla, había estado conversando con ella todo el rato

-"si, felicidades"-dijo Yugi sonriendo

-"aquí están sus refrescos"-decía el abuelo subiendo las escaleras. Yugi le abría la puerta –"buenas noches, señorita Kumiko… ¡¡que agradable es tenerla por aquí!! ¡¡Esta muy hermosa como siempre!!"-dijo emocionadísimo el señor Moto, saludando a la chica, quien le devolvía el saludo con una sonrisa. El abuelo se fue más que contento.

Kumiko había aceptado ir a pasar el día a la casa de Yugi, para alli practicar, pero la verdad era que habían pasado todo el día conversando sobre ella.

-"disculpa, que te pregunte esto. Kumiko, pero…"-dijo Yugi sonrojado –"¿Qué sucedió con tus padres?"

-"pues…"-comenzó ella –"ellos murieron en un accidente de auto cuando tenia 6 años. No lo recuerdo muy bien, pero en el auto íbamos, mis padres en los asientos principales. Mi padre conducía, mi abuela y yo íbamos en el asiento de atrás. Íbamos a visitar al abuelo cuando de repente un trailer apareció e impacto con nuestro auto"-Kumiko miraba muy triste –"mi abuela me protegió con su cuerpo, nos dijeron que mis padres habían muerto al instante, asi que no sintieron ningún dolor. Desde ahí he vivido con mis abuelos o bueno vivía. Mi abuelo falleció al año y bueno, ya sabes lo de mi abuela"

-"lo siento. No sabia que había sido tan trágico"

-"el pasado, es pasado ¿no, Yugi?"

Yami:

Cuando esta conmigo la hago mujer

Le doy todo lo que se

Mi futuro y mi ayer

La hace despertar, la hace comprender

Regresamos al pasado.

-"¿De verdad quieres hacer esto, Atem?"-dijo Neteb entrando al lago

-"¿lo quieres?"

-"si"

-"entonces, adelante"

Ambos juntaron sus manos, la luz de la luna brillaba intensamente. Estaban dentro de una pequeña laguna que el río Nilo había formado en esa época. El faraón había ordenado que nadie los interrumpiese. Habían acordado hacer un mágico hechizo que uniese sus almas por toda la eternidad. Se amaban demasiado como para estar separados.

Al momento de juntar su manos, las corrientes de las aguas se habían comenzando a acomodar, dando un espectáculo a sus ojos. Neteb sentía como el agua tibia comenzaba a recorrer su cuerpo y el de Atem. Ambos se besaron para después decir el conjuro que estaba escrito en el libro sagrado de Hathor… duraría durante toda la eternidad, hasta el fin de los milenios.

-"daria todo lo que tengo por ti"-había dicho Atem besándola otra vez, ella sonrio rodeando con sus brazos el cuello de su amado. Ambos se sumergian dentro de las aguas del Nilo. Tan solo como espectadores a la hermosa luna y las aguas que los rodeaban.

Yugi:

Cuando esta conmigo es niña otra vez

Cada beso sabe a miel

Esa amiga de los dos

Pero en el amor jugamos los tres

-"¿te acompaño a casa?"-había dicho a Kumiko esa noche –"ya es muy tarde, asi que…"

-"no te preocupes"-dijo ella –"todavía tengo que ir a comprar algunas cosas y después ire a casa. Esta bien, estaré bien"

Yugi no acepto de muy buena manera… tenia un mal presentimiento de todo. Decidió seguir a Kumiko. Como ella habia dicho, habia ido a comprar unas cosas. Estaba regresando a casa. Suspiro, tal vez habia sido demasiado aprehensivo con ella. La queria y mucho, no queria que nada le pasara. Estaba dispuesto a regresar a casa, cuando…

-"se ve que eres muy hermosa, no entiendo porque estas a estas horas caminando tan sola por el parque, pero no temas yo te… o mejor dicho te haremos compañía

-"no necesito la compañía de alguien, así que si me disculpan tengo que regresar a mi casa"-dijo avanzando firmemente mientras que los sujetos comenzaban a rodearla

-"no te preocupes no te haremos nada si colaboras, así que…."-continuó el sujeto acercándose

-"no se atrevan a lastimarla"-habia dicho Yugi, mas bien, se trataba de Yami Yugi -"ya oyeron apártense de ella"-dijo avanzando

Ambos:

Por el amor de esa mujer

Somos dos hombres con un mismo destino

Yami comenzó a pelear contra los cinco sujetos que estaban amenazando a Kumiko. Se defendía como podía, aunque Yami era muy fuerte, cinco eran muchos para una sola persona. Fue de pronto cuando comenzaron a llover… ¿naranjas? Kumiko las estaba arrojando golpeando a los maleantes. Yami no vio una que se aproximaba hacia él y….¡¡zas!! Le dio en la cabeza. Mientras que los abusivos huían del lugar.

-"¿estas bien?"-preguntó ella acercándose a Yami mientras que veía el golpe que accidentalmente le había ocasionado -"lo siento… pero yo no necesitaba ayuda, pero de todas formas te lo agradezco, Yugi"-dijo mientras que prestaba atención hacia su mano derecha

-"no te preocupes, no es nada"-dijo el con su típica sonrisa, regresaba a ser Yugi- "pero… ¿tú estas bien verdad?"-dijo mientras que se mostraba algo sorprendido, Kumiko acababa de sacar un pañuelo de su bolsillo y estaba curándolo por así decirlo

-"gracias… pero te lastimaron por mi culpa, no debiste…"-dijo mientras que Yugi sonreía y se paraba

-"ya te dije que no es nada, te acompañaré a tu casa es algo tarde y te puede suceder muchas cosas"-dijo Yugi avanzando -"también te agradezco por haberme ayudado en el momento más oportuno"

-"sí, pero mi puntería algunas veces no es nada buena"

-"eso no te preocupes, solo fue un golpe y nada más"-rió mientras que ambos avanzaban saliendo del parque –"espero que la proxima vez aceptes que te acompañe a tu casa"

-"¡claro!"-sonrio ella… -"gracias por preocuparte y por quererme de esa manera, Yugi"

Yami:

Pero yo se que ella me quiere a mi

Y que juega contigo

-"Yugi me convenció para que tuviéramos esta cita"-dijo Yami a Kumiko

-"¿si?"

-"si… ya sabes que él es muy equitativo, asi que…"

-"si, asi es el"-Kumiko sonrió –"¡que lindo delfín!"

-"¿lo quieres?"-pregunto Yami dejando de mirar a dos chicos que habían estado mirando a Kumiko por largo rato –"pues será tuyo"

Yami acepto el reto y el encargado de los juegos le dio una pelota –es el tradicional juego de darle a las botellas de leche- Kumiko también había levantado la guardia. La dependera de la tienda siguiente, se había advertido de la presencia de Yami y comenzaba a hablar de él muy animadamente con otra chica. ¡Le molesto!! ¡¡era… bueno… era SU Yami!!

-"toma"-dijo Yami después de ganar el delfín para ella. Kumiko escuchaba comentarios como ¡que lindo! ¡como me gustaría que estuviera conmigo!... no estaba muy contenta –"¿Qué no te gusta?"

-"¡¡al contrario!!"-casi grita Kumiko, provocando que la chica advierta su presencia. Saltando encima de Yami –"me encanta, muchas gracias por ganarlo para mi". Yami sonrió… era muy atractiva y dulce a la vez

Ambos:

Por el amor de esa mujer

Somos dos hombres con un mismo destino

Yugi ya en el presente cogio el pañuelo que ella le había obsequiado esa vez. Sonrió, podía recordar esa noche. Si, desde ahí ya sabía que la amaba con todas sus fuerzas… pero también lo amaba el faraón. Lo podía sentir en su interior.

-"Yugi... bueno, yo... no sé que decir, lo quiero también pero de una manera muy diferente a lo que siento ahora por ti..."-dijo Kumiko derramando lágrimas sin mirar a los ojos de Yami –"¡por eso es lo que me siento culpable en este momento, quiero respuestas ¡te quiero a ti!!"

-"¿por qué me haces esto? ¿Me estas torturando acaso? Respóndeme, Yami... no puedo hablar" –pensó Kumiko en esos instantes, Yami acababa de abrazarla estrechando su cuerpo contra ella. Ella sólo lloraba, aún sin mirarlo a los ojos –"Sólo puedo pensar en lo mucho que te amo"

Yami sentia como su livido se incrementaba cada vez que sentia rozar el cuerpo de Kumiko contra el suyo. No podia pensar en otra cosa que no fuese estar con ella, abrazado de la manera en que se encontraban en ese momento.

-"¿me amas?"

-"¡si!! ¡Te amo!"-le había dicho ella, otra vez acercándose a él. Rozando sus labios con los de él… se besaron nuevamente, esta vez sin desmayos ni nada.

Yugi:

Y aunque me digas que ella es para ti

Y aunque seas mi amigo

¡Luchare!

-"¿estas molesto por lo que sucedió con ese sujeto?"-interrogó, Yugi negó con la cabeza –"¿es algo más importante? ¿Respecto al pasado de Yami quizás... yo...?"

-"podemos dejar de hablar del espíritu del rompecabezas por un momento"-dijo alzando la voz un poco más, Kumiko se extrañó un poco ¿tan serio era? –"yo sé que no debo ser el primero que te dice esto, pero Kumiko la verdad es que.. a mí..."

-"..."

-"me gustas, y mucho... "-dijo moduladamente y casi inaudible, Kumiko se sonrojó un poco –"te quiero, no sabes lo que se siente cuando te veo al lado de otro hombre, cuando hablas con él... cuando sonríes... es duro sabes"

-"oh, Yugi... la verdad es que..."-dijo también sorprendida –"oh Yugi, no sé que decir... no quiero lastimarte o herirte, no soy quien para hacerlo, lo que siento es que..."

-"¿qué es lo que sientes, Kumiko?"

-"te voy a decir toda la verdad... yo vine aquí, conseguí el dragón blanco ojiazul el quinto únicamente para vencerte a ti y a Seto Kaiba, sé que hice mal, sé que en una forma de utilicé, pero cuando te llegué a conocer me di cuenta que no puedo lastimarte, además yo.."

-"¿me usaste? ¿No te importo que cayera rendido a tus pies?"

-"sé que hice mal y lo reconozco, pero ahora es de otra cosas muy diferente de la que te estoy hablando, yo te quiero mucho, pero no de la forma que tú quieres... lo que quiero decir es que no puedo amar a otra persona que no sea..."

-"¿ese sujeto?"

-"¡no! ¡claro que no!... la persona de la que estoy hablando es de... Yami"

A Yugi se le vino el mundo encima… ¿Yami? ¿Amaba a Yami?... No podia ser posible… ella… ella… ¡Amaba a Yami!! ¡No lo amaba!!. Solo atino a separarse de ella y caminar en sentimos contrario.

-"Yugi, perdóname"

-"no tienes que pedirme disculpas"

Yami:

¡Luchare!

-"¡¡Mahad!!!!!"-grito Neteb dentro del Palacio. No encontraba por ningun lado a Mahad

-"mi reina, mi Maestro se encuentra en sus aposentos… desde hace rato esta ahí, estoy preocupada. No ha dicho nada"-dijo Mana informándole a la faraona

-"gracias… Mana"-dijo la hermosa reina guiñándole un ojo. Mana se sonrojo.

-"¿Mahad?"-dijo Neteb abriendo la puerta de la habitación del sacerdote

-"¡Majestad!!"-giro Mahad nervioso –"no sabia que me buscaba…. En que puedo servirle"

-"¡Mahad!!!"-le grito Neteb furiosa –"¡te he dicho que me trates de tu…. ¡después de todo somos hermanos!!"-continuo –"¡Neteb!! ¡Antes no te costaba llamarme por mi nombre!"

-"antes no eras reina de Egipto, alteza…"-rió simpáticamente –"¿Qué querias decirme, Neteb?"-dijo acariciando su cabeza como una niña pequeña... como siempre acostumbraba a hacerlo

Neteb sonrió.

-"mi esposo necesita de tu ayuda para enfrentar a los Nubios. No por algo te confio la sortija del milenio."-dijo mirando el objeto sobre el pequeño de Mahad –"van a marchar las tropas de Shada y Seth al frente mañana a la mañana, necesitamos de tu fuerza, Mahad"

-"siempre tendrán mi apoyo tu y nuestro noble faraón. Y lo sabes"

-"¡te quiero mucho, Mahad!"-dijo Neteb abrazándolo con mucha ternura –"eres mi hermano… mi hermano mayor"

-"yo también te quiero mucho, Neteb"-dijo Mahad, olvidándose por unos momentos que hablaba con la esposa de su señor faraón. –"para mi, siempre serás la niña que salve alguna vez. Es como si el tiempo se hubiese detenido. Eres mi hermanita a la que siempre protegeré y ayudare"

-"gracias"

-"gracias, Mahad"-había dicho Atem al día siguiente observando a las tropas de Mahad llegar a palacio

-"siempre tendrá mi apoyo, faraón… reina será mejor que se quede aquí. No queremos exponerla a los peligros"

-"Mahad tiene razón"-dijo Atem –"no soportaría perderte en una batalla"-dijo besándola. Neteb asintió.

-"pero si la situación lo amerita ire tras de ustedes". Seth la miro reprobándola, pero no dijo nada. Mahad y Atem sonreían a la persona mas importante para ellos, de diferentes maneras claro esa. Shada partia ya junto a Kalim.

Yugi:

¡Luchare!

Yugi sintió que los labios de Kumiko se pegaban a los de él, dulce y tiernamente. Ahora si, se podía decir que la había besado; estuvieron así durante unos segundos, hasta que se separaron.

-"lo... lo siento"-se disculpó Kumiko –"no... no quise, de verdad..."-continuó poniéndose roja –"lo hice inconscientemente... Yugi, lo siento"

-"¿por qué te di... disculpas?"-preguntó él aún más sorprendido que ella –"¿acaso, no querías que esto pasara?"

-"lo siento"-dijo separándose de él... –"no sé que debería haber hecho... mi corazón quería que pasara esto..."-pensó alejándose del lugar

-"¡Kumiko espera!"

Kumiko habia partido a toda carrera. Yugi decidio perseguirla. En su mente comenzaban a pasar las imágenes de lo que habia pasado minutos antes… ¡Kumiko lo habia besado!! Eso queria decir que si lo queria ¿cierto?... cerro los ojos, ya no veia a la chica de sus sueños. Pero la seguiria buscando. Queria abrazarla y decirle que todo estaba bien… era lo que mas deseaba en esos instantes.

-"Kumiko… te amo"

Yami:

¡Luchare!

-"ya te lo dije, mis recuerdos afloran más fácilmente si te miro fijamente… eres tan hermosa"-dijo acercándose más a Kumiko, a ella le comenzó a golpear fuertemente su pecho como si su corazón fuera a salírsele ¿qué le estaba pasando? No lo sabía era un sentimiento tan nuevo tan emocionante…

-"¿qué… que planeas hacer?"

-"algo que debía hacer hace tanto… y algo que he deseado durante tanto tiempo"-explicó Yami Yugi acercándose cada vez más, sus labios separados por unos cuantos milímetros de distancia, podía sentir su respiración casi rozándola

-"pues… yo… no sé si… yo……"

Yami recordó aquello, ahora entendía el porque. Kumiko había sido su amante. Sentir su respiración y sus labios ya eran costumbre para el.

-"tengo miedo… te amo, pero tengo miedo. Atem"-le había dicho Neteb en el pasado. Temblaba… tenia solo 14 años

-"no tengas miedo"-dijo Atem –"todo estará bien"-dijo besándola.

Era la primera noche como esposos, como faraones. En la mañana se había celebrado sus nupcias… ahora Atem debería sellar el pacto concedido departe de todos los dioses Egipcios.

-"¿me amas?"-le pregunto el.

Neteb sentía sus latidos de su corazón acelerar… no podía detenerse. Dio un suspiro, el faraón comenzaba a tocar suavemente su piel. Sus hermosos ojos verdes lo miraban con curiosidad… una curiosidad nueva. ¡Sí! ¡Lo amaba! ¡Lo amaba con locura! ¡Pero….!

Sus dedos comenzaron a tocar el hermoso rostro de su esposa, estaba temblando, era preciosa, finísimos rasgos. Hermosas facciones dignas de una reina. Quería pasar todo lo que le quedaba de vida y aun más de esa manera… los dos. Atem estaba recostado sobre ella… perderse en su mirada.

Ya no le importaba nada ni nadie, solo ella… se olvido de todo, hasta de su propio nombre, solo reconocía a la frágil figura que estaba debajo de él temblando, pero a la vez estaba hermosa. Como un deseo podía ser tan embriagante, tan… dulce.

Atem la beso una vez más, con mucha más pasión que antes. Era la primera vez, que Neteb lo besaba temblorosamente, no dijo nada. Solo sentía que se hundía entre sus besos. Sintiendo golpeadamente los latidos de su acompañante. Sus impulsos se estaban apoderando de el poco a poco.

El joven faraón de Egipto… pronto descubría hasta donde podría llegar a amar… y desear. Que solo podría brindarle el delicado roce de sus cuerpos. Acaricio su cabello besándola aun mas apasionadamente que antes, Neteb rodeo con sus brazos a Atem, todavía temblaba… pero lo amaba mas que a nadie en el mundo. Súbitamente la joven faraona gimió para luego suspirar por el.

Atem se sintió muy feliz… no podía saber como se puede amar tanto a alguien y de esa manera, tan vehemente, lo cual alimentaba su espíritu esa noche. Los dos podían sentirse el uno al otro por fin. El calor de sus cuerpos era tan mágico, tan nuevo...

Nuestro faraón comenzaba a tocar a la chica donde nunca antes lo había hecho… después de todo… ambos eran completamente felices esa noche, nada iba a nublar esa felicidad.

Yugi:

¡Luchare!

-"pero… no crees que estamos un poco atrasados"


-"no te preocupes"-dijo Yugi cogiendo los dos conos de helado -"toma, uno es tuyo"

Kumiko se sonrojó, aunque fuera solo por un pequeño segundo, tomo el cono de helado entre sus manos y ambos se fueron a sentar de nuevo en las bancas a terminarlo.

-"Yugi… ¿te podría pregunta, algo?"-dijo mientras que miraba hacia el suelo.. No sabía porque pero al lado de Yugi se sentía un poco inferior a él, no con respecto a las cartas ni al duelo de monstruos… sino más bien en tal vez la madurez

-"claro"-dijo -"digo… pregúntame lo que quieras"-se volvió a sonrojar y también comenzó a mirar hacia el suelo

Yugi recordó… había sido tan feliz en esos instantes…. Esa mañana

-"¡¡Kumiko!! ¡¡Quédate!! ¡¡Por favor…!!"-gritó acercándose –"¡¡Te amo!!"

La aludida se volteo, camino algunos pasos y beso al chico. No importaba que todos los mirasen. Yugi le correspondió el beso. Ambos se miraron algo sonrojados. Ella sonrió.

-"gracias, yo también te amo"-le dijo –"espero que me sigas amando de la misma manera cuando regrese"-sonrió mirando hacia el cielo

-"sabes que tú eres la única persona a quien voy a amar"-dijo él muy seguro –"no importa cuanto tiempo pase… tú eres la persona para mi"

-"te amo"-dijo en el presente. Observo su reloj, habian pasado las horas desde que habia llegado del colegio. –"quiero estar por siempre a tu lado, Kumiko. Te esperare"

Bajo las escaleras hasta encontrarse con su abuelo abrir la puerta. Sus amigos habian venido a verle. Yugi sonrio. ¡No iba a dejar deprimir!! ¡Kumiko no lo iba a ver en ese estado cuando regresara! ¡Iba a vivir por ella!

-"¿A dónde vas, Yugi?"-pregunto su abuelo

-"me entere que hoy son las audiciones para La Academia"-dijo Yugi saliendo de su casa –"me llamo el director, quiere que vaya a supervisar… si podia… ya sabes… siempre quieren que asista a todas sus presentaciones"

-"es difícil ser el mejor del mundo ¿Eh?"

Yugi sonrio. Habian pasado ya 4 años desde que Kumiko habia dejado la ciudad, y èl nunca la habia podido apartar de su mente. Algo le decia que ese dia iban a ocurrir muchas cosas…

¿Cierto?

-"Kumiko"-dijo Yugi mirando a la mujer –"regresaste"

-"Yugi….."-dijo ella –"te prometí que un día regresaría… ¿sigues amándome como antes?"

Yugi asintió muy feliz, acercándose a ella hasta poder besar sus labios ¡¡lo había ansiado tanto!! Ambos se abrazaron, era como un sueño. Un hermoso sueño… del que no querían despertar. Se amaban demasiado.

Como ambos faraones que se reencontraron después de milenios…

Cancion: "Dos hombres y un destino"

Interpretes: David Bustamante y Alex

Las antipáticas notas de Lime: waaaaaaaaaaaaa!!!!!!! Me encanto este bonus!!!!!!!!! o Kumiko ama a Yugi y Neteb ama a Atem!!!!!!!!! Lindos!!! Me encantan!!!!!! Son los mejores!!!!!!

Jeje tambien cole a Mahad como siempre ¡me encanta la relacion que tiene con Neteb! Son tan bellos. Bueno la verdad es que no pude resistirme de hacer un bonus! Tributo a las parejitas jejeje… O.o si que me puse rara en algunas partes, sobre todo la parte final de Atem y Neteb (¬¬ sera mejor subir la clasificación xD) ¡son esposos!! ¡no deben extrañarse!! Jajaja Lime rie. Por cierto, todo esta combinado de varios capítulos, ya saben que cuando uno recuerda, los recuerdos no vienen en orden jeje, asi que hay escenas familiares y escenas ineditas!! Lo de Mahad y Neteb me encanto jejeje…

Y se sabe como fue lo del conjuro, lo del accidente de los padres de Kumiko (se han dado cuenta que Neteb y Kumiko no tienen padres vivos!!) uuuuuuhhhhh jajaja… Yo y mis ideas locas!!! Ojala que les haya gustado, la letra de la canción es preciosa, siempre que la escuchaba me pregunta ¿Por qué demonios no la pusiste en el fic?? Si bueno habla de Yami y de Yugi jajaja….. y Kumiko… seeeeee!!!!! Es cierto!!!! xD

Cualquier cosa a bueno como aclarare, este es UN BONUS. No es el final, el final fue el epilogo. Solo son recuerdos, nada mas.

Ya me voy jejeje…!! Adiosito!!