ATENCIÓN: Lee la nota de autor por favor, es URGENTE. SÚPER IMPORTANTE. Desde ya; gracias.
El fruto prohibido.
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Capítulo 3.
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—No, eso no va ser posible —Dijo ella, con voz temblorosa y desolada.
—¿Qué? ¿Por qué? —Pregunto Sasuke, confundido. Sabia que con solo decir los nombres de sus padres, mandaría a algunos de sus compañeros para que los busquen y los traigan para acá. Solo necesitaba eso.
—Porque mis padres están muertos.
Y todo quedo en silencio.
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Estaba muy aburrida.
Después de que Sasuke-malhumorado, les dijera poco y nada sobre la humana, se había quedado completamente sola. En realidad, intuía que todos escaparían con sus parejas para pasar tiempo juntos. Pero ella que todavía no tenia pareja, eso se le complicaba por lo que había tratado de convencer a las chicas de ir al centro comercial, todas se habían negado.
Recordaba las patéticas excusas de sus amigas…
Sasuke se desvaneció hacia su habitación, vio como cada uno de sus amigos Vampiros se preparaba para abandonar el lugar. Pero ella no se quería quedar sola, tenía una gran idea en mente para hacer y necesitaba la compañía de sus amigas.
Hinata, que estaba junto con Naruto le tendió la mano tímidamente y se voltearon para ir a quien sabe donde. Se acerco rápidamente a ellos, siendo observada por el portador de la mirada blanca.
—Espera Hinata, ¿No quieres que vallamos a comprar? —Pregunto animadamente, mientras una gran sonrisa brillaba en su rostro. La pelinegra se removió en su lugar, mirando fijamente a Naruto.
—Lo… lo siento, Tenten… pero, Naruto y yo —Dijo en tono bajo, que de no ser porque era vampiro y tenia los sentidos finamente agudizados, no la habría oído— Naruto y yo… vamos a… eh, caminar por el bosque… si eso, vamos al bosque.
Tenten la incrédula, ¿Y ella pensaba que se iba a tragar esa mentira? Esta bien que fuera algo —mucho— ingenua y bastante despistada, pero eso no quería decir que fuera tonta. Suspiro, debía darle su espacio también ¿No?
—De acuerdo, lo pasaremos para otro día —Dijo ella con la mirada gacha, ¡No quería quedarse sola! Hinata sonrió apenada y desapareció junto con Naruto, a algún lugar, que definitivamente no era el bosque.
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Bien, perdió la primera pero no se iba a rendir. Todavía le quedaba la que siempre la acompañaba, la que le encantaba las compras y siempre aceptaba sus planes por sobre todas las cosas, su amiga, cómplice, hermana… en fin, quedaba Ino.
—¡Ino! —Llamo la pelimarron, mientras movía la mano en una seña para que se acercara a ella, con la energía brillando en sus ojos.
La rubia, que estaba sentada encima de Shikamaru la miro unos segundos, le dio un beso en los labios a su pareja y se acerco a la pequeña compradora compulsiva.
—Que te parece, tú y yo en un viaje de compras por toda la tarde —Dijo contenta, mientras hacia señas con las manos y sus ojos brillaban de la emoción.
—Lo siento Ten —Dijo en tono de disculpa su amiga, la sonrisa decayó quedando en una simple ilusión—. Pero ya hice planes con Shika, ya sabes, vamos a ir a nuestro cuarto a pasar una súper noche haciendo-
—¡No digas más! —La interrumpió, antes de que se haga una idea visible de lo que podrían hacer esos dos—; Esta bien, lo pasaremos para otro día.
—¡Bien! —Dijo antes de desaparecer junto con un muy perezoso Shikamaru.
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Tenten volvió a suspirar. Perdió a la segunda también.
La próxima victima… es decir acompañante: Matsuri.
—¿Matsuri no quieres ir a-? —No pudo terminar de hablar porque se quedo petrificada. La chica de ojos negros la miraba apenada, a su lado estaba Gaara fulminándola con la mirada, advirtiéndole que ni siquiera le preguntara. Lentamente giro su mirada a otro lado.
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Y un ultimo suspiro escapo de sus labios, había perdido a sus tres amigas porque pasarían tiempo con sus parejas. Con amigas así, ¿Quién quiere enemigos? Su ánimo decayó aun más cuando vio que Kiba y Neji igual se habían ido.
Que malditos…
Con el seño fruncido, salio de su habitación y comenzó a caminar por los largos pasillos de la mansión. Sabía que estaban todos ocupados… haciendo sus cosas. Pero estaba muy aburrida, y para ser sincera practicar pelea no estaba dentro de sus planes, así que decidió ir en busca de su compañero sobre-protector.
Toco la puerta color ocre, unos golpecitos suaves. Nadie atendió. Agudizo sus oídos y pudo determinar que Neji no se encontraba en su habitación. Lo más seguro es que estaba entrenando o habría salido a quien sabe donde a hacer quien sabe que. Curiosamente prefirió pensar que era la primera, no le gustaba para nada que se fuera solo con todas las humanas que se mueren por estar con él.
El único que le quedaba era Kiba.
Se movió rápido y sigilosamente a la habitación del chico, quizás lo convencía de que la acompañe al centro comercial. A pesar de que el pelimarron parecía detestar a Tenten, so era así, bueno en parte. Se sorprendió al ver que estaba la puerta entreabierta, sin siquiera fijarse si el estaba dentro entro sigilosamente.
La luz de la habitación estaba encendida, por lo que pudo ver el desorden que tenia su amigo. Que aunque no se comparaba con el lió que era la habitación de Naruto —Antes de que se cambiara a una pieza compartida junto con Hinata— era un desorden bastante grande.
Sonrió, quizás si le limpiaba un poco la habitación antes de que él llegue, se decidía a acompañarla.
Con una rapidez y tranquilidad envidiable, comenzó a limpiar el desorden que tenia el chico con rasgos de perro. Estaba tan ocupada en su trabajo que no escucho pasos acercándose, ni la puerta abriéndose. La verdad, es que sus instintos eran muy buenos pero siendo tan despistada era bastante difícil hacerlos trabajar.
Un fuerte gruñido la petrifico.
Se giro lentamente hasta encontrarse con Kiba, en una posición de ataque los colmillos rebelados y un poco de sangre en la boca. Se había estado alimentando. Le costo tragar cuando contó con lo que eso lograba, lo dejaba completamente enloquecido y fuera de si… no era tonta, ese olor de sangre no era de un animal… era de humano.
—¿Qué hiciste Kiba? —Su pregunta se perdió en el aire.
Tenten sabia perfectamente que en esta guarida de Vampiros, estaba completamente prohibido tocar sangre humana, porque esto los descontrolaba completamente y no tenían conciencia de lo que hacían. Por lo que Tsunade había creado el lugar para alimentarse a base de sangre animal, que no te daba mucha energía pero al menos te podías controlar y saber cuando parar.
Kiba se irguió un poco más, dejando escapar otro gruñido. No quería atacarla, de eso estaba seguro, pero no podía contra sus instintos… su cuerpo actuaba prácticamente sin escuchar sus órdenes. Apretó los puños, tratando de controlarse… pero sus pies se querían acercar a ella y no para matarla precisamente… quería apagar ese deseo que tenia por ella hace tanto tiempo.
—Kiba, detente —Dijo ella, con la voz segura y el seño fruncido.
No desconfiaba de él, lo conocía desde hace mucho tiempo como para creer que la quería matar. Solo que no estaba segura de cómo se encontraría su cuerpo después de haberse alimentado de sangre humana. Kiba se acerco más a ella, por lo que se vio obligada a retroceder. Esto no estaba nada bien.
Un rugido feroz se escucho en la habitación.
De un momento a otro Tenten pudo ver como el cuerpo de Neji se materializaba enfrente de ella. Agazapado en forma de defensa pero asegurándola como un escudo, escuchaba los gruñidos que escapaban de su pecho, sus colmillos filosos y feroces estaban fuera y podría estar más que segura de que en sus ojos estaba el byakugan, listo para despedazar a Kiba.
Definitivamente, esto no estaba nada bien.
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La habitación estaba cubierta por un silencio sepulcral, ninguno de los dos se atrevía a abrir la boca. Sakura tenia la vista fija en sus manos, mientras se mordía el labio inferior en claramente nota de nerviosismo. Sasuke simplemente no decía nada porque… bueno, es Sasuke y no suele hablar seguido. Pero sobre todo porque eso era algo que le correspondía completamente a Sakura, si le quería contar o no.
La chica tomo una bocanada de aire y subió la mirada.
—Sus nombres eran Yasuo y Hitomi Haruno —Comenzó, sabiendo que toda la concentración de Sasuke estaba fija en ella—; murieron cuando yo tenia nueve años de edad, en un accidente de autos. Fue cerca de esta fecha, los dos habían salido a comprar regalos para Navidad, me llevaron pero yo estaba en el asiento de atrás y creo que dormía —Dijo dubitativa, eso no recordaba muy bien— Solo recuerdo un fuerte bocinazo, las luces, una frenada rápida y después… los golpes y vueltas —Dijo con la mirada perdida en la pared como si lo estuviese viviéndolo otra vez—. Me desmaye, cuando desperté estaba en un hospital con muchas maquinas alrededor mió… después, me dijeron que ellos habían muerto.
Una vez más, quedaron en silencio.
Sasuke la mirada sorprendido, la verdad es que no estaba seguro de que hacer. Lo más normal seria aconsejarla y darle ánimos para que no entristezca… ¿pero como rayos haría eso? No era alguien conocido por andar ayudando a cualquier desconocida que se le cruce.
Pero ella era diferente.
Por alguna razón sentía ganas de consolara. De abrasarla fuerte y refugiarla de cualquier dolor que le puedan causar. ¿Pero que hacer? Él solo era un monstruo que la tenia enserada en una mansión llena de Vampiros, eso no era en realidad muy bueno y protector que digamos.
Sin siquiera pensarlo, llevo su mano hasta la de ella. Dándole un suave apretón.
Quizás no sea lo más romántico que podría hacer alguien en ese momento, pero era lo único que él podía ofrecerle. Porque aunque se viera perfecto por fuera, dentro estaba muerto… no había nada, ningún sentimiento. Lo único que lo hacia sentir como si algo dentro de el viviera, era ese sentimiento de calidez que Sakura le producía con su simple presencia.
Era algo único e indescriptible.
Sakura sonrió suavemente al sentir la mano suave y blanca de el sobre la suya, le trajo una hermosa y tranquila paz. Sasuke se bahía como alguien apartado, que no trataba todos los días con cosas así… eso ella lo sabia, lo notaba. Pero se sentía feliz, porque podía ser ella la que presenciara y recibiera ese simple gesto por su parte. Y era feliz por eso.
—Sasuke —Murmuro, su voz estaba débil y suave. Estaba seguro de que quería dormir, pero en religad ella quería quedarse toda la noche despierta para conocerlo mejor —¿Qué vos hacer? No tengo casa a donde ir… —Un suspiro escapo de sus labios, era verdad ¿Dónde se quedaría? No pensaba estar molestando para siempre a Sasuke.
Sasuke pensó unos segundos.
—Bueno, te puedes quedar acá —Dijo seguro, mientras Sakura habría los ojos como plato— Después, cuando tengamos una casa para ti… te llevaremos de regreso —Murmuro, no quería que se fuera. Sacudió la cabeza ¿Qué rayos pensaba?
—Bien… creo —Musito dubitativa, en realidad ella no quería incomodar pero si eso quería decir que podría estar con él más tiempo, mejor.
La mirada oscura de Sasuke se encontró con la de ella y entonces, todo se detuvo. Como si se tratara de un mundo mágico, fuera de lo normal, cada uno viendo el ser más perfecto que tenia enfrente.
Sin quererlo, de los labios de Sakura escapo un bostezo.
Sintió su cara arder y sentía una fuertes ganas de comenzarse a pegar por cada estupidez que hacia, y es que teniendo a esa persona tan perfecta frente a ella ¿Cómo rayos se te ocurre bostezar y dejarte llevar por el cansancio? Además, ¿No había dormido ya lo suficiente? Ahora lo que le faltaba, recibirse de oso invernadero.
Sasuke sonrió —algo muy anormal en él, pero estando con Sakura ocurría de manera suelta e imprevista.
—Deberías descansar —Dijo el con voz baja y aterciopelada, Sakura la sintió como si fuera una canción de cuna. —Después te traeré algo para que comas, Sakura —Termino, con la mirada fija en sus ojos verdes brillantes.
—No… no te preocupes —Dijo ella, tratando de no causar más problemas. Otro bostezo escapo de sus labios haciendo que otra sonrisa escapara de los labios del pelinegro.
Sasuke se acerco y soltando su mano, la ayudo a que se recostara en la cama cómoda y suave, como una niñita pequeña. Sakura se sintió desfallecer cuando cinto su aroma aun más cerca de sus fosas nasales… eso no podía ser real ¿Verdad?
Sasuke no podía ser real.
Él era demasiado perfecto.
Se dejo acostar en la cama suave que parecía nunca haber sido utilizada, dejando que su mente divulgara. Había asumido que esto no era más que un hermoso y perfecto sueño… en el cual Sasuke era el protagonista más tentador y atrayente que había conocido en su corta vida. Cuando se le pasara el cansancio, pasaría más tiempo con ese hombre de sus sueños, pero esta vez no solo hablando.
—Duerme —Murmuro el pelinegro.
Y lo último que sintió fue un beso en la frente, sintiendo la suave piel de sus labios en su frente. Su aroma la embriago y su corazón latió con fuerza, luchando por que no parara de todas las sensaciones que la acunaban. Se dejo caer en los brazos de Morfeo con ese olor a bosque que la llenaba por completo.
Se había dormido.
Sasuke se quedo observando como ella dormía en su cama, jamás utilizada. Tenía una expresión de tranquilidad, su cuerpo comenzaba a curvarse un poco, acercando sus brazos a sus pies como si intentara igualar a un gatito hecho un bollito. Su cabello risa se esparcía por las sabanas negras dando un hermoso contraste.
Por alguna razón, no pudo apartar su mirada de ella en todo el rato que llevo allí.
Ella era… mágica y hermosa.
Única.
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En la parte central de aquella gran Mansión, dentro de una oficina casi sin decoraciones y oscura dándole un aspecto tétrico. Se encontraba sentada en una sella frente a su escritorio con los brazos apoyados en el, Tsunade. Frente a ella, se encontraba parado un hombre de cabello gris con una mascara que le tapaba la mitad de su cara, dejando solo su ojo izquierdo a la vista, parado con una pose relajada con un extraño libro naranja en sus manos.
—Tsunade, ¿Estas segura de que fue una buena dejar a esa humana aquí? —Pregunto el peli-gris, mirando fijamente a la rubia con su único ojo visible.
Tsunade suspiro.
—No lo se, Kakashi —Admitió, bajando sus brazos y mirando para la ventana cerrada del lugar—. Pero ver la determinación de Sasuke porque se quedara, me dio esperanza de que… talvez… —No dijo nada más, volviendo su vista a Kakashi.
Él afirmo con la cabeza, comprensivo.
—Lo entiendo, que Sasuke preste atención a una humana es muy poco común, por no decir prácticamente imposible —Aseguro, eso no era algo que se veía todos los días— Pero, si algo llega salir mal… si ellos se enteraran —Murmuro, con la cabeza gacha.
—Si, eso es cierto —Coincidió Tsunade— Es un riesgo que deberemos correr, todo esta en manos de Sasuke. Si algo llega a fallar nos veremos internos en una terrible guerra —Susurro, rogando que eso no sucediera ni por broma.
—A partir de ahora debemos ser precavidos, no tienen que enterarse —Murmuro nuevamente, ese tema no les agradaba en lo más mínimo— No podrán salir de acá, y nos aseguraremos de que ninguno salgo escondiendo información. —Su tono de voz seguro y completamente profesional.
Tsunade sonrió.
—Tranquilo Kakashi, Akatsuki se encuentra reclutando gente. Por lo que tendremos unas semanas sin problemas —Aseguro, una gotita apareció en la nuca de Kakashi.
—Podría haberlo dicho antes —Musito, se había preocupado tanto que había dejado su preciado libro de lado. La rubia podía ser bastante mala cuando se lo proponía.
—Sin embargo, cuidaremos de la chica de Sasuke —Afirmo, sonriendo ante lo lindo que sonaba 'la chica de Sasuke' aunque no por eso menos extraño— Aunque estoy segura de que él, se encargara bastante bien de eso.
Esta vez, Kakashi sonrió.
—Por supuesto, Sasuke siempre protege lo suyo con su propia vida.
Y eso era cierto.
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Tenten se encontraba notablemente nerviosa, esto estaba yendo de las manos. Kiba y Neji no podían pelear, eran compañeros.
Neji gruño una vez más. Tan solo había salido a entrenar, nunca espero que al regresar y oler el arome de Tenten en la entrada de su puerta, comenzó a buscarla porque no la encontró en su habitación. Sintió que todos sus sentidos se dejaban dominar por la furia cuando vio a Kiba agazapado para, al parecer atacar a Tenten; simplemente no lo podía permitir… primero muerto.
En un movimiento ágil, Kiba se lanzo contra Neji. No era muy bueno con planes y todo eso, pero cuando se trataba de fuerza bruta él era el indicado. Con el byakugan le fue sencillo evadir el golpe, a demás de cortarle una de la más grande fuente de flujo del chakra en su cuerpo. El brazo derecho.
De la boca de Kiba salió un alarido completamente fuera de si.
Tenten se paralizo en su lugar.
El chico perro se volvió a lanzar contra Neji, pero esta vez se giro rápidamente para que no prevea sus movimientos, estampándole una patada en la columna. De no ser porque ambos eran vampiros, estarían destruidos en el piso. El pelilargo perdió un poco el equilibrio y se tambaleo, dejando que Kiba le diera otro puñetazo en la cara. Cayó al piso.
—¡Ya basta! ¡No peleen más! —Grito Tenten, al borde de la histeria. Su vocecita sonaba dolida y rayando la locura.
La ignoraron. Ahora sus instintos eran los que mandaban en ellos, no había nada más… solo esperaba que Tenten no cometiera ninguna locura. Neji en un rápido movimiento corto los flujos de chakra en los pies y brazos, dejándolo prácticamente a sus pies, comenzó a pegarle en la cabeza y el estomago. Estaba descontrolado.
Tenten estaba piedra, seguramente si pudiera llorar en este momento tendría un río de lagrimas a su alrededor. Sabia que en cualquier momento aparecería Sasuke, ya que él percibía todo y esto no era nada normal en las actividades cotidianas del día. Por lo tanto debía frenarlos antes de que quemen sus restos todos destruidos, su cuerpo actuó por si solo y ni siquiera se dio cuenta.
Se interpuso entre ambos.
Como Neji era el que le estaba pegando, parecía ver todo rojo y solo poder descargarse pegándole al sujeto que tenia enfrente. Pero de repente, una cara angelical se interpuso antes de que su puño golpeara una vez más. Se detuvo como si fuera un robot, controlando su cuerpo como si nunca hubiera pasado nada.
A ella no podía pegarle. Nunca podría.
—¿Qué sucede aquí? —Siseo una voz, que Tenten nunca creyó que estaría tan feliz de oír como ahora. Sasuke.
El pelinegro había estado en su habitación contemplando a Sakura por casi dos horas, pero cuando sintió el descontrol de chakra que había abajo estaba seguro de que estaba peleando y también sabía que eran los de su grupo. Molesto, decidió dejar a Sakura descansar mientras se aseguraba que era lo que sucedía.
Grande fue su sorpresa cuando vio a Tenten, entre Neji y Kiba al parecer frenando la pelea. Siempre supo que ella era muy chiquilina, pero que tenía muchas agallas… mira que interponerse entre dos vampiros dejándose llevar por sus impulsos no era nada fácil.
Neji se fue parando derecho, mientras traía a tente cerca de él y la aferraba contra su pecho. Bueno, al parecer si quería que ella fuera su pareja. Kiba se enderezo un poco, pero le costó bastante ya que tenia los puntos de chakra cortados, una habilidad de Neji que no le costó reconocer.
Un fuerte rugido salió del pecho de Sasuke, mientras que con una velocidad extraordinaria se ponía contra Kiba y con su brazo lo acogotaba contra la pared. Kiba se quedo estático, sintiendo como era elevado por la fuerza de Sasuke y cuando miro a sus ojos, sintió su cuerpo temblar… el sharingan estaba activado.
—Creí que sabias que acá no se puede beber sangre humana —Siseo, con la voz tan fría que parecía cortar cualquier cosa.
—Espera Sasuke, no le hagas nada… —Dijo Tenten, mientras se acercaba con Neji pisándole los talones y tomándola de la cintura. —No sabemos porque lo hizo… no creo que…
—¡Cállate! Que todo esto es culpa tuya —Acuso Kiba, con la voz fuerte y llena de rencor mirándola como si fuera el diablo.
Neji gruño fulminándolo con la mirada.
—Me importa una mierda lo que pasa entre ustedes —Contradijo Sasuke, con la vista puesta en la de Kiba, no le gustaba cuando la gente desobedecía sus ordenes—; Neji, Kiba. Vienen conmigo, no se quedaran de brazos después de lo que hicieron.
Tenten lo miro con terror.
—¿Q-que les vas hacer? —Pregunto con poca voz, mientras tomaba fuertemente la mano de Neji. Este se sorprendió pero correspondió el gesto, le encantaba estar cerca de ella.
—Recibirán su castigo —Fue lo único que dijo, soltó de golpe a Kiba que cayó al piso y camino para salir de la habitación. —Vamos no tengo toda la noche —Gruño.
Los otros dos asintieron y comenzaron a seguirlo, Tenten se quedo observando la puerta y a pesar de que ya se habían ido se quedo estática en su lugar. No quería ni imaginar lo que les harían, cuando Sasuke se enojaba era peor que el mismo infierno.
Solo esperaba que nadie saliera lastimado.
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Continuará.
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IMPORTANTE: N.a: Síp. Estoy esperando los golpes, patadas, escupidas & tomatazos por tremendo retraso. Sinceramente, ya no me creo capaz de seguir con la historia; no sé qué hacer, ¿venderla? Ajaja. Pero ya, enserio, no sé que hacer. Me siento muy avergonzada por traer tan tarde éste capítulo que ya tenía hace tiempo en mi computadora; no puedo siquiera recordar hace cuánto que no publico. Okey, no lo sé. Ni siquiera me atrevo a pedirles algún comentario :$ Pero si tienen alguna idea de qué hacer con el Fic -porque sinceramente a mí me gustaba mucho y es una trama linda, dentro de todo-, quieren publicarlo alguna de ustedes; poniendo sus ideas, corrigiendo los HORRORES ortográficos & eso; coméntenmelo en el review y yo me contactaré con ustedes por un PM, ¿okay? Yo veré qué tal escriben & les obsequio el Fic; pero sólo bajo mi permiso. Cuando tenga a la persona adecuada la colocaré en mi perfil. Espero no estar decepcionando a nadie -aunque es probable que así sea-. Pero me siento incapaz de continuar escribiéndolo; tan sólo leo el primer capítulo & siento ganas de borrarlo ¡cuántos errores de ortografía por Dios! Espero que entiendan que esto lo hago para que no se pierda la trama, y agradecerles de corazón que hayan apoyado tanto esta historia con patético dos capítulos, MUCHAS MUCHAS MUCHAS GRACIAS DE CORAZÓN. Espero que comprendan y me den su opinión al respecto, la que este interesada en continuar el Fic; ya sabe, me lo escribe en el review, gracias por todo. Abrazos & Cariños para todo el mundo que lee está historia.
Se despide Shie24~ Hasta tiempo indefinido; quizás un para siempre. Lo siento.
