Capítulo 12: Revelación.

"El que quiera seriamente disponerse a la búsqueda de la verdad, deberá preparar, en primer lugar, su mente a amarla."

John Locke.

Kari

-Bonita, pasaré mañana por la noche a cenar.- dijo Yamato. Acabábamos de regresar del aeropuerto.

-Te extrañaré.- sonrió. Cuidando que nadie nos viera me besó.

-Adiós, preciosa.- de vuelta subió al taxi. Me quedé parada mirándolo alejarse, disfrutaba la brisa fresca de la noche.

-¡A vuelto!- escuché la voz de Dolores gritar y enseguida salió a recibirme con un efusivo abrazo.- ¡Mi niña! ¿Cómo está?- sonreí.

-Excelente, no existe otra palabra que pueda describir cómo me siento.

-Me alegro tanto.- tomó una de mis maletas.- Pase, que no quiero que se vaya a resfriar.

-¿Y papá?

-Él y el joven Tai no han regresado, hace un par de horas fueron a cenar a una cita de negocios. Pero hay alguien más esperándola.- fruncí el ceño, esperando a que continuara hablando.

-¿Quién...?

Un par de ojos azules y enseguida un fuerte abrazo fue la respuesta a mi no-formulada pregunta.

-Te extrañé tanto.- TK aún no me soltaba, por increíble que parezca me sentí incómoda. Dolores llevó el equipaje a mi recámara.

-Sí...- me mordí el labio fuertemente, ¿cómo le diría a TK que ya no quería seguir con él? Era demasiado bueno que no se merecía eso.

-¿Todo en orden?- su voz me sacó de mi mundo. Asentí.

-Hay... hay algo que quiero decirte.

-¡Hay muchas cosas que decir! ¿Tienes hambre? Podemos ir a cenar y luego...

-No, TK.- lo detuve, bajé la mirada, no quería ver su reacción, fuese la que fuese al decirle la verdad. Suspiré, era ahora o nunca.- Resulta que he conocido a alguien...- me miró tranquilo, esperando a que prosiguiera.- Es un hombre que me gusta mucho.

-Ajá.

-Y no creo que nuestra relación pueda seguir funcionando.- se cruzó de brazos, indignado.- Lo siento, TK.- voltee el rostro, todo lo que quería era que se fuera, sea que me siguiera hablando o no, ya no soportaba verlo más.

-Ya veo.

Hubo un largo silencio. Cometí el error de mirarlo, sus ojos no dejaban de escanearme con ternura.

-Sólo dime algo antes de que me vaya.- dijo.- ¿Pasó algo entre ustedes durante el viaje?- asentí. Él bajó el rostro y sin decir más, caminó hasta la puerta, tardé un poco en escucharla cerrarse y cuando finalmente la oí, suspiré aliviada.


Matt

-Ya llegué.- dejé las maletas en el pasillo y fui hasta la sala.- ¿TK... Sora?- me extrañó verla ahí.

-¡Mi amor!- de un brinco se levantó y corrió a abrazarme.

-¿Qué haces aquí?

-¿No te da gusto verme?- sonrió.- Te he extrañado tanto.- se apoyó en mi pecho y no me soltaba aún.

-¿En dónde está mi hermano?- pregunté fríamente. Ella suspiró, supongo fastidiada. Me tomó de la mano y me condujo hasta el sillón para que me sentara a su lado.

-Fue a ver a su novia.- finalmente rompió el silencio. Asentí.- Matt...- levanté la mirada encontrándome casi al instante con sus radiantes ojos.- Necesitamos hablar.

Lo sabía desde hace mucho. Ya estaba enterado de que esa conversación llegaría pero... honestamente la estaba evitando. De pronto dos palabras, normales e insignificantes, crearon un terremoto en mi mente.

-Estoy embarazada.

Me quedé mudo. Sin saber qué hacer o cómo reaccionar. ¿Había escuchado bien? ¿Embarazada? ¡Pero qué estupidez! Eso no podía estar pasándome, no en este momento.

-Matt, di algo.- la voz de Sora comenzó a ponerse ronca. ¡Lo que me faltaba! Que se echara a llorar.

Volví a bajar la mirada sintiéndome un completo imbécil.

-Sora yo...- ¿pero qué quería que dijera? No tenía palabras para describir lo que sentía en ese momento y mucho menos lo que quería.- ¿Cuándo te enteraste?- se me ocurrió preguntar.

-Poco más de dos semanas.- afirmó.

-¿Y estás segura...?

-¡Por Dios, Matt! No seas tonto, ¡claro que estoy segura!- estalló furiosa.- ¿Acaso crees que lo planee?- negué con la cabeza y empecé a sentir la necesidad de aire, respiré más rápido de lo normal. Yo también estaba a punto de estallar.

-¿Piensas tenerlo?- me fulminó con su sola mirada. Sus ojos cambiaron a rojo en un santiamén al igual que sus mejillas.

-¿Estás idiota, o qué? Claro que voy a tenerlo, VAMOS a tenerlo.- enfatizó.

-Yo no quiero.- pillé de miedo.- No estoy listo, no...

-Eso te lo hubieras pensado a la hora de hacerme el amor sin cuidarte.

-¿Qué? ¿Insinúas que es mi culpa?- me levanté del sillón, frotándome el rostro con las manos, ella también se levantó.

-Claro que es tu culpa.- afirmó.- Si no fueras un imbécil que...

-Oye a mí no me insultes.- le levanté la voz.- Esto es cosa de los dos, ¿ok?- en ese momento ella se quebró echándose a llorar. Me acerqué a abrazarla. Todo lo que anhelaba era que esa chica fuese Hikari.


Perdón por no actualizar, créanme que fue por fanfiction que no me dejaba pero gracias a romulana y Aussy_chan supe cómo! Yeiii! Dejen review por favor! :D