"Nadie nos separará"


"Si Darien estaba a su lado, nada podría sucederle"…eso era lo que pensaba una y otra vez Serena tratando de que su corazón recobrara la calma. Pero el sueño de la noche anterior había vuelto a preocuparla, La Voz no la dejaría, estaba obsesionada con ella, no se alejaría, es más, estaba más cerca que nunca. Las visiones habían regresado y ya ni siquiera sentir a Rini en sus entrañas lograba tranquilizarla: el mal presentimiento que sentía su corazón se intensificaba.

Estaba en su casa, su mamá le había preparado un arsenal de pie de limón, aquel pastel que a ella tanto le gusta. La casa estaba rebosante de alegría, Sammy se había quedado en casa, quería estar con su hermana, preguntarle lo que le había pasado. Para él, las simples explicaciones que dio Serena no eran suficientes, sabía que algo más peligroso estaba ocurriendo…por primera vez en su vida, sabía que su hermana estaba metida en problemas. Por otra parte, Darien también se encontraba en el lugar, no quería apartarse ni un instante de su Sere, ni tampoco de Rini… Mamá Ikuko estaba feliz, la familia de nuevo estaba reunida, y Kenji, por instantes se quedaba mirando por la ventana, por su mente pasaban mil y una ideas, su hija había regresado, pero estaba embarazada, pronto se casaría con su novio, se sentía viejo y un poco melancólico…en un abrir y cerrar de ojos debía asumir que su niña, su pequeña Serena se había transformado en una mujer.

Mas, quien más intranquila se encontraba en el hogar, era la pequeña Rini. Como ya se había mencionado, heredó la terquedad y belleza de su madre y la agudeza en la forma de pensar y la empatía de su padre, y sin siquiera hablar con Serena reconocía la desesperación que habitaba en su interior…ella también puede sentir que algo grave está por ocurrir…

-¡Serena, hija!-gritó mamá Ikuko a Serena, quien estaba en el baño. – Ya está listo el pastel, ven a comer

-Ya voy mamá…- contestó la rubia.- Otra vez deberé disimular, no quiero que Darien se preocupe…quizás, y todo es un mal sueño

Luego toda la familia se reunió para comer los deliciosos pasteles de mamá…

En un lugar muy lejano…

-Jajaja…por fin Selene regresará a mi lado, de donde nunca debió haber salido- gritó la voz.

-Mi señor, ya todo está preparado. En la próxima batalla capturaremos a la diosa Selene y la transportaremos de inmediato a este lugar.

-Sí… al fin… además, quiero que destruyan a quienes se opongan a mis deseos…pero no los mates, pues quiero que vean mi triunfo…y al decir esto me refiero al príncipe Endymion, quiero que vea cómo me quedo con su amada- siguió diciendo la voz

-¿Y qué haremos con el príncipe Diamante?- preguntó Freezer.

-A él le daremos la opción de elegir si quiere apoyarnos o…

-¿o qué, señor?

-O, ¡la muerte! jajaja

- mmm, yo pienso que el Príncipe Diamante podría servirnos para despistar a las Sailors Scouts

-Lo sé, pero mi objetivo principal es recuperar a Selene…en ella estoy concentrando todos mis deseos…

-Pero Señor… ¿me contará cual es el motivo de su obsesión?

-¡Obsesión! Maldito engendro ¡cómo te atreves a decir eso! Yo sólo estoy cobrando lo que me pertenece…ahora sal de aquí, ¡no quiero verte!

Freezer salió de la habitación en la que se encontraba muy confundido…su señor nuevamente se había negado a darle una explicación sobre el porqué de su obstinación con Sailor Moon.

Por otra parte, la Voz al quedarse sola continuó hablando…

-Es hora de cumplir nuestro destino…Princesa de la Luna…he esperado más de mil vidas por este momento. Tú serás mi esposa, como siempre debió haber sido… tal y como lo acordaron apenas llegamos a este mundo…

Casa de los Tsukino…

Mientras todos se encontraban comiendo en familia, Serena comenzó a sentirse mal…mil y una visiones venían a su mente. Ella trataba de disimular sus malestares, no quería alarmar ni a Darien ni a Rini, mas Sammy si notó algo extraño en su hermana…

-Oye, hermanita Boba- dijo tratando de pasar desapercibido. – ¿Puedes acompañarme un momento a la cocina?

La mirada de Serena fue de agradecimiento…ella no aguantaría mucho tiempo más. Sentía que su cabeza iba a explotar, que aquellas visiones sobre el antiguo milenio de plata la volverían loca…

-Ahora mismo Serena, quiero que me digas qué es lo que está pasando- apeló Sammy

-¿A qué te refieres?- dijo Serena tratando de calmar a su hermano

- Serena, yo no soy tonto…dime ¿acaso crees que me compro aquel cuento de que te escapaste porque supiste que estabas embarazada? Jajajaja… Tú tienes una relación bastante sólida con Darien, así que mi sobrina no era pretexto para irte, y menos alejarte de tu familia o del mismo Darien ¡Vamos! ¡Dime la verdad!

Serena se encontraba entre la espada y la pared…por más que quisiera disimularlo, su rostro estaba desencajado, no sabia qué contestar…Sammy había dicho lo justo y lo necesario para dejarla en jaque.

-Sammy…yo…la verdad es…yo… es que yo…- tartamudeó la rubia

-¡Vamos! ¡dilo!

-¡Yo soy Sailor Moon!- exclamó Serena dejando a su hermano estupefacto

-¡¿Qué?!

-Así es…y si me fui es porque alguien muy poderoso está poniendo en peligro a todas las personas a quienes amo…

-No…no…puede…ser… mi hermana cabeza de chorlito…la gran heroína Sailor Moon…wow, es fenomenal!!!!!

-Sammy, es un secreto…por favor…no debes revelarlo…ahora debes ser consciente de que quienes saben mi secreto también corren peligro

-O sea que Darien lo sabe todo

-Así es…algún día podré contarte la historia completa…arg!!!!! me duele!!!- la rubia respiraba agitada, y dirigió sus manos hasta la cabeza…

-Hermana ¡qué es lo que te pasa!

-Sammy, necesito salir a tomar aire- y diciendo esto salió corriendo por la puerta trasera… el joven a lo único que atinó fue a gritar el nombre de Darien, quien raudo y veloz llegó corriendo hasta la cocina. Ahí su cuñado le explicó lo que había pasado y el hecho de que Serena saliera corriendo de la casa lo preocupó demasiado, y en su corazón una espina afilada se incrustó…él también salió corriendo, y tras él, Rini.

-¿Qué es lo que estará pasando ahora? ¡Llamaré a las chicas con urgencia!- se decía a si misma la niña de los cabellos rosados. Esto no me está gustando… ya que estamos viviendo unos cortos momentos de paz…Serena…¿qué es lo que te está pasando?

Por otra parte Darien…corría desesperado tras Serena…pero la había perdido de vista. Uno a uno iba preguntando a la gente que estaba en la calle por la rubia de las coletas, y todos a nombraban el mismo lugar: el parque nº 10

-¿Por qué mi Princesa correrá hasta allá? ¿Y qué serán esas visiones?

Parque Nº 10

-¿Qué es esto? ¿Qué son estos recuerdos de mi infancia? ¡Mamá! ¡Ayúdame! me duele tanto la cabeza…mi pequeña- decía tocándose su vientre- dame un poco de tu fuerza para soportar esto…siento que…que me desmayo…

Y Serena cayó desmayada, frente al lago del parque

Recuerdos de Serena (Milenio de Plata)

Primera infancia de Serena

-Mamá…¡mira, me clavé el dedito con una rosa! me duele…

-Ay Serena, pero por eso no debes llorar- contestó la Reina Serenity secando sus propias lágrimas

-Y tú, Mamá ¿Por qué lloras?

-Mi amor…algún día entenderás el significado de estas lágrimas…y cuando lo sepas, quiero que recuerdes que yo nunca quise manipular tu destino…pero los dioses hablaron y sólo debemos acatar. Tú eres la gran heredera del Milenio de Plata…eres la futura Reina Selene… y por mandato del gran dios Zeus, debes casarte con el dios Hades…

-Mamá no llores…no ves que a mi me da penita…quiero que sonrías… y yo soy muy pequeña para casarme jejejeje ¡siempre seré fiel a mi papito, seré su novia por siempre! - al decir eso, la Reina Serenity logró sonreír por unos momentos y la niña continuó diciendo - ¡vamos! ¡acompáñame a cortar rosas para adornar mi habitación! recuerda que son mis flores favoritas aunque sus espinas a veces me pinchan

-Mi Serena…eres una niña tan inocente…espero poder salvarte de este destino al que nos han obligado cumplir…

Adolescencia de Serena

-arg!!! estoy harta de que me repitan una y otra vez que debo casarme con "el dios Hades"…¡si ni siquiera lo conozco!- gritaba Serena desde su habitación

-Pero princesa Serena, debe tomarse las medidas para la confección de su vestido de novia- decían las sirvientas del palacio

-¡Largo de aquí! ¡Yo no quiero saber nada con bodas y demáses! ¡déjenme en paz! Por qué…no entiendo… ¿acaso mi destino es casarme con aquel tipo, sin conocer jamás el amor?- Mientras pensaba en eso, su mirada se dirigía hacia la tierra – la tierra, se ve tan hermosa desde mi ventana, creo que me escaparé por unas cuantas horas hacia allá…jajaja será el último lugar en donde me buscarán…necesito pensar, aclarar mi mente… quizás y lo que necesito es resignarme- y antes de romper a llorar nuevamente se dirigió al planeta tierra.

Al llegar allí quedó maravillada del lugar…muchas veces durante su infancia, le habían contado historias sobre el planeta tierra y sus famosos guerreros… Mientras se disponía a sentar junto a un arroyo, escuchó unos fuertes pasos que se dirigían hacia ella. Corrió a esconderse, para ver por primera vez a un terrícola…era el hombre más bello que hubiese visto desde que tenía uso de razón. Poseía una gran espalda, músculos marcados, un cabello negro como la noche y unos ojos azules profundos como el mar, pero tiernos como el cielo…el chico, quien debía tener sólo unos años más que ella, se dispuso a dormir. Desde su escondite, Serena observaba cada detalle de él, sin darse cuenta, estaba sonrojada… nunca antes se había puesto así con nadie…cuando quiso acercarse, el joven rápidamente tomó una espada y…

-¿Quién eres tú? ¿y qué pretendías hacer?

Serena quedó sin habla, la sorpresa y el susto que había sentido la paralizaron, haciendo que cayese desmayada al suelo…

-¡Oye! ¡Chica! despierta…- estas palabras la rubia las sentía a lo lejos… -chica, lo siento, no fue mi intención asustarte… vaya si eres linda…

Poco a poco, fue recuperando el conocimiento. Con horror, vio que ya era de noche. El joven estaba haciendo una fogata…él se había quedado a su lado… Serena se levantó y por fin pudo emitir palabra.

-uy! tengo hambre- al decir esto, el Joven no pudo evitar reírse

-Jajaja…has estado inconsciente por mucho tiempo, es una buena señal que tengas hambre

-Lo siento, no me presenté…mi nombre es Serena y soy la Princesa de la Luna…

-Con que princesa…mmm… Mi es Endymion, y para tu información soy el futuro rey de este lugar. Es un placer conocerte…

Y tan solo bastó esa presentación para que el corazón de ambos latiera de manera rápida, intensa…

La conversación fue grata, rieron sobre lo sucedido…Endymion no dejaba de burlarse de ella debido a su desmayo…y ella le hacía burla sobre su manera de dormir… la noche protegía aquel encuentro tan afortunado, ninguno de los dos quería que aquella noche acabara, en el fondo, ninguno sabia como explicar aquella sensación tan extraña que sentían en sus estómagos…cuando el sueño los abatió, se quedaron dormidos junto a la fogata. El amanecer los sorprendió juntos, abrazados. Sonrojados, se separaron uno del otro…

-Lo siento, no me di cuenta- dijo el joven de ojos azules muy nervioso tratando de disculparse…

-No…no te preocupes…así me sentí protegida…-contestó ella sonrojada. – Creo que es hora de volver a la luna…todos deben estar buscándome

-Jejeje…claro…y podemos ser los causantes de una guerra interplanetaria…

-Jajaja, así es…- dijo la rubia, y continuó - Endymion…

-¿Qué?

-¿Podré venir a visitarte?

Cuando Serena le dijo esas palabras, él no pudo evitar acercarse a ella y abrazarla.

-Sé que pensarás que estoy loco, pero creo que tú eres mi destino- y besó suavemente sus labios…

Serena no cabía en sí de felicidad…por primera vez en su vida estaba sintiendo aquello que llaman amor…

-Cada vez que pueda, vendré a verte…este será nuestro punto de encuentro…- dijo la princesa soltando sus manos para emprender su viaje de retorno a la luna.

-¡Y aquí te estaré esperando, mi querida princesita!

Nadie pudo borrar la sonrisa del rostro de ambos jóvenes. Al retornar al palacio, Serena se encontró con un gran alboroto…

-¡Dónde estabas!- le gritó su guardiana más cercana apenas la vio acercarse al palacio

-Sailor Venus, no me regañes…

-¿Cómo que no te regañe? te he buscado por todas partes…y las demás guardianas han salido incluso a buscarte a otros planetas. Tu madre está al borde del colapso y el reto de Sailor Mars no te lo quitará nadie…

-No me importa- contestó la chica suspirando- ya nada me importa… - al decir esto dejó a la Sailor del amor un tanto intrigada.

Y luego de soportar el regaño de sus guardianas, de su madre y en especial el de Mars, Serena nunca más fue la misma…todas las noches se escapaba a la tierra para reunirse con Endymion…lo que había partido como un simple encuentro se había transformado en el más puro primer amor. Y quien se hizo cómplice de esos amores furtivos fue la misma Sailor Venus, quien intrigada siguió a la princesa un día y descubrió su relación con Endymion, desde ese momento se transformó en la "guardiana del amor". Por otro lado, Serena le contó a su amado príncipe que sus padres habían determinado que debía casarse con el dios de los infiernos, pero él le prometió que haría lo imposible por impedir aquel compromiso…Endymion también tenia sus problemas, debido a que era el príncipe guardián de la tierra, y también lo estaban obligando a casarse con una mujer que no amaba…ambos lucharían contra lo que fuera por estar juntos. Pero a Serena se le estaba acabando el tiempo, la fecha de su boda se acercaba a pasos agigantados…

En medio de la desesperación decidió hablar con su madre…ella, como una mujer enamorada, entendería la situación y la ayudaría a arreglar aquel entuerto…

-Madre, ¡yo no quiero casarme con aquel hombre que ni siquiera conozco! Yo estoy enamorada del príncipe de la tierra: Endymion…es a él…a él a quien yo amo- decía llorando Serena.

-¡Ay hija! ¡No sabes cuánto dolor me causa ver esas lágrimas en tus ojos!

-Haré lo que sea, pero con Hades no me caso… ¡no! ¡antes muerta que casarme con el mismo dios de los infiernos!

Después de oír estas palabras, el corazón de la Reina se estremeció: su hija estaba decidida a no casarse, por lo que decidió intermediar ante Zeus la libertad de su hija…

-Serenity, el precio que pagarán será alto…-dijo el dios supremo.

-Zeus, cualquier cosa antes de ver a mi única hija casada con un hombre que no ama y que la hará vivir en un mundo de oscuridad y tristeza…

-Está bien, libero a tu hija de el compromiso con mi hermano…pero él no estará contento…te lo aseguro

-Lo sé…-dijo preocupada la reina.

Endymion por su parte también había logrado zafarse de su compromiso con Beryl, una princesa de la tierra…por fin el par de enamorados podrían estar juntos, en total libertad. Mas…las consecuencias para el Milenio de Plata se estaban acercando…

Recuerdos de Hades…

-Hermano- dijo Zeus. – Debemos hablar.

-¿Qué es lo que ocurre?

- El compromiso con la princesa de la Luna ha quedado deshecho

-¿Qué? ¿Por qué?

- Ha venido a reunirse conmigo la Reina y me ha dado a cambio todo el control de la galaxia a cambio de liberar a su hija del compromiso…

-Pero… yo he estado esperando a esa mujer desde que nació…me pertenece por derecho

-Ya te he dicho que se ha roto cualquier compromiso…

-Jajaja…tú crees que me intimidas con esta orden…yo tendré a esa mujer aunque tenga que secuestrarla- terminó diciendo Hades saliendo de la habitación en donde estaba Zeus.

-Debo averiguar el motivo por el que la princesita ya no se quiere casar conmigo…

Mientras averiguaba, decidió partir de incognito al Reino de la Luna…allí se dio cuenta de que se estaba preparando la fiesta de compromiso de la Princesa de la Luna con el Príncipe de la Tierra…

-Nooooo!!!! así que fue el maldito Príncipe Endymion quien me quitó a mi mujer… me vengaré…destruiré todo…la tierra, la luna… aaaaahhhhh!!!!!!!!!!!!! venganza!!!!!!!!!!!!!

Y desde el infierno, Hades convenció a Pandora para que liberara al Caos…era él quien destruiría la felicidad de quienes lo habían burlado… y éste se apoderó de otro ser que deseaba venganza

-Beryl…toma este poder y destruye todo lo que esté a tu paso…jajaja

-Así lo haré…

Recuerdo de Serena

Y así fue como el día de la fiesta de compromiso de Endymion y la Princesa Serena, Beryl, junto al ejercito poseído de la tierra, atacó el Milenio de Plata.

-REINA SERENITY! Nos atacan- llegó gritando Artemis

-¿Qué?

-Así es Reina…las fuerzas terrestres están atacando el Palacio- dijo Sailor Venus

-Al parecer, están siendo poseídos por una gran fuerza maligna- complementó Sailor Mercury

-No…no puede ser…-dijo con horror Endymion. –Mi gente está haciendo atacando a las personas que quiero, ¿quién sería capaz de hacer tal daño? Debo ir a luchar…

-No…no te vayas…no te alejes de mi… si estoy a tu lado, nada malo podrá pasarme…

Pero ya era tarde, su amado iba corriendo rumbo al combate seguido de las Sailors Scouts inners…

-Madre…¿qué es lo que está pasando? ¡Nos están destruyendo!

-Mi amor…este es el precio que estamos pagando por romper el compromiso con Hades…

-¿Qué?!!! no…no permitiré que me separen de Endymion. ¡Iré a ayudarlo!

-No, ¡Serena!- gritó desesperada la Reina- mi hija, mi corazón…mi corazón se desangra…

La pelea fue dura, todos dieron su máximo esfuerzo, pero el Caos era más fuerte…cuando Beryl quiso atacar a Serena, Endymion se interpuso y recibió de manera directa un fuerte golpe, que hizo que su armadura se rompiera… al recuperarse se lanzó a la pelea nuevamente, pero esta vez Serena lo siguió… La malvada trató de separarlos…y lo logró…lo último que alcanzaron a hacer, fue tomarse de las manos y mirarse a los ojos…

Cuando la reina Serenity salió del palacio, vio con desolación los cuerpos inertes de Endymion y de su hija…lloró como nunca antes lo había hecho…y decidió:

-La única manera de terminar con esto, es usar el máximo poder del cristal de plata-

-No, ¡Reina!- dijo Luna

-Si lo hace, morirá- concluyó Artemis

-No me importa…adiós mis fieles vasallos- dijo dando una dulce mirada a ambos mininos. –Cristal Plateado…máximo poder!!!!!!! Cristal de Plata, destruye al caos que ataca nuestro Reino…y permite que mi hija logre ser feliz junto a su amado, en otro tiempo y en otro espacio, donde Hades no pueda encontrarla…

Y dicho esto…el caos desapareció del espacio…y la Reina cayó muerta en las ruinas del Milenio de Plata...

Parque nº10

-Mi amor… ¡despierta!- Serena oía esto muy lejos… - Vamos mi princesa, abre esos ojos…no sigas asustándome de esta manera…

-En…dy…mion…En…dy…mion…

-Si mi amor…acá estoy, soy Endymion – Darien repetía esto una y otra vez tratando de hacerla volver en si.

-La cabeza…me duele…

Darien le revisó los ojos tratando de encontrar la causa del fuerte dolor de cabeza de Serena. Ella muy lentamente fue recobrando la consciencia…

-¡Darien! ¿qué es lo que estamos haciendo acá?

-Mi amor, ¿acaso no recuerdas que saliste de la casa corriendo?

-Darien…- y al decir esto, rompió a llorar en los brazos de su amado

-¿Qué te ocurre? ¡Serena! debes decirme…

-Darien, fue mi culpa… mi culpa

-Princesa… ¿de qué tienes la culpa?

-De… de que el Milenio de Plata fuese destruido!!!!

-¡Qué! ¿por qué dices eso?

-Darien… mis visiones…mis sueños…todo, todo tiene que ver con nuestra vida anterior…

-¿Nuestra vida como Endymion y Princesa?

-Así es…yo estaba destinada, por mandato de los dioses, a casarme con otra persona…cuando me enamoré de ti, le rogué a mi madre que intercediera por mi. El pago por aquel favor fue nuestra muerte y la destrucción del Milenio de Plata – al terminar de decir esto, nuevamente cayó en los brazos de Darien echa un mar de lágrimas.

-Serena…si eso es verdad…no sé qué decir… mi única verdad es que te amo más que a mi propia vida, y que si tengo que hacer sacrificios…los haré con tal de que ni a ti, ni a mi hija le ocurra nada… Tú eres mi vida Serena Tsukino…

-Darien… gracias a mi madre nosotros podemos estar juntos…ella se sacrificó por nuestra felicidad… ¡prométeme que no dejarás que nos separen!

-Mi amor…eso no te lo prometo…

-¡¿Cómo?! ¿acaso ya no me quieres?

-Mi Serena…no es eso…YO TE JURO QUE NO PERMITIRÉ QUE NADIE NOS SEPARE!!!!!!!!!!!

-Mi Darien…cuánto te amo… ahora debemos poner a las demás al día en los acontecimientos, porque ahora que ya recordé…puedo dar por firmado que quien está tras mis pasos es…HADES

Mientras estaban juntos conversando en una banca del parque, Rini y las Sailors Scouts venían llegando…se sorprendieron al ver a sus príncipes con lágrimas en los ojos…

-Serena…¿estás bien?-dijo Rini acercándose

-Si… fue sólo un ataque de pánico que me vino de repente. Cuando dijo esto, Darien la miró fijamente…leyó en sus ojos el hecho de no comprometer más a la pequeña dentro de la batalla, que debían convencerla de que regresara al futuro lo antes posible. Si Hades era quien estaba tras ellos, haría cualquier cosa con tal de hacerles daño…y qué mejor que atacar a su punto débil: su hija

En un lugar muy lejano…

-Freezer…¿cómo va el plan?

-Muy bien señor…

-¿Diamante ha hecho preguntas?

-Al Príncipe lo estoy convenciendo de que se una a nosotros, Señor…él junto con el joven Zafiro y Esmeralda, pueden sernos de gran ayuda.

-Muy bien…puedes marcharte!- dijo Hades a su esbirro… En este tiempo ya no se encuentra la Reina Serenity…por más que trató de mantenerme alejado de su hija, no pudo conmigo…llegó el momento de cobrar lo que es mío…la Princesa de la Luna me pertenece… y ahora me la llevaré con un agregado: su pequeña hija…esta será mi venganza en contra de aquel que se atrevió a interferir en mis proyectos: el maldito Endymion!!!!!!!!!!!!!!!


Disculpen la demora, pero la vorágine del fin de año me atrapó en sus garras…Muchas gracias por leer…

Espero ir contestando uno a uno sus comentarios…

El Hades de este fic, es como el que aparece en los Caballeros del Zodiaco…

Prometo no demorarme tanto nuevamente!!!!!!! Ni con este ni con "Palabras del corazón"

Mil besos, las quiero!!!!!!!!!!!!!