Ay qué me costó sacar este capítulo! Fue más pesado que un parto. Había perdido ya mi inspiración, pero jamás dejaré esto a medias…esta es mi primera historia, y ni siquiera he pensado en abandonarla…gracias por leerla y espero que les guste!

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La esperanza renace

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La energía que Selene arrojó sobre Darien fue muy violenta, la castaña estaba fuera de sí, debido a que el poder oscuro tenía su propia batalla en el cuerpo de Serena, y esta batalla era contra el Cristal dorado, cosa que los demás guerreros no sabían. La emperatriz de la oscuridad era incapaz de contrarrestar el gran poder que posee la bebé que lleva en las entrañas.

- Serena…¡Serena, basta ya!-gritaba Rini desde un rincón.

-Te he dicho que no me llames Serena, niña!

-Tú eres Serena, mi madre.

-jajaja, no me hagas reír, yo soy una diosa, no puedo ni quiero tener hijos aún.

-pero me llevas en tu vientre.

-patrañas.- mas nuevamente comenzaron los cortocircuito en su cabeza. Al parecer la bebé estaba ganando su batalla.

-Mi princesa… no te esfuerces más, regresa a nuestra guarida.

-Hades, deja de molestarme, yo jamás seré de tu propiedad. Me debes respeto si no quieres que hable con Zeus para que se ocupe de ti.

-Deja de ser tan altanera, Selene. Tú serás mi esposa, cueste lo que cueste.

-Ni lo sueñes, ahora déjame destruir a estos insectos.

- Selene, Selene. Deja de comportarte como una niña ¿no eres una diosa acaso?

- Cállate, por favor. Nada ni nadie podrá detenerme ahora!

-Tú me debes respeto.

-¡Respeto a ti! Por favor, no seas iluso, yo gobernaré el universo sola, no necesito de nadie, ningún hombre tomará decisiones por mí, y menos tú, un Dios de segunda categoría.

-¡No te permitiré esa altanería! ¡Rayo Infernal!- Hades desplegó una gran cantidad de energía sobre Serena, ésta se vio sobrepasada por Hades y cayó desmayada en brazos de él. Inmediatamente desaparecieron en el aire dejando sólo devastación.

-Nooooooo, Serena!- gritaba Rini desgarradoramente.

De pronto un rayo de luz salió desde el corazón de la pequeña…el Cristal de Plata. El cuerpo de Rini comenzó a parpadear; una brillante luz emanaba desde el interior de su corazón. Toda su esperanza estaba puesta en el legendario Cristal de Plata. Fue gracias a éste que poco a poco las Sailors Scouts y Tuxedo Mask fueron recobrando su energía.

-Darien! Darien, reacciona…por favor!

-Princesita mía, ¿qué es lo que ha pasado?-dijo apenas el pelinegro.

-Hades atacó a Serena y nuevamente se la ha llevado-

-Debemos averiguar qué es lo que le está pasando a Serena, saber por qué actúa de esta manera.- dijo Luna quien venía recién reincorporándose.

-Eso es muy fácil-

-¿qué sabes tú, Helios?

-La pequeña dama está ayudándonos desde el interior del vientre de la Princesa Serena.

-¿Cómo es eso?- Inquirió Mina

-La pequeña Dama posee en su interior parte del Cristal Dorado que le fue heredado por su padre, el Príncipe Endimión, mas, ese poder le hace sentir el peligro y está tratando de expulsarlo del cuerpo de su madre.

-¿Eso quiere decir que estoy luchando por mi vida?- preguntó Rini asombrada.

-Así es.

-Chicos, ¡estamos en problemas!-dijo Michiru en un tono alarmista.

-Debemos derrotar a los 108 demonios que Serena liberó del infierno.

-No puedo creer que Serena sea capaz de destruir tanto…-pensó en voz alta Darien.

-Príncipe, ese es el costo del gran poder que ella encierra en su cuerpo, ahora fue Hades quien logró capturarla por medio de esas alucinaciones que hicieron que se separara de usted. Pero tenga fe de que ella regresará. Acá está la Pequeña Dama, que es quien es la viva imagen de su feliz futuro…- Sentenció Setsuna.

-Vamos al templo a reorganizarnos, los demonios no se han hecho ver por el momento- mencionó Sailor Mars.

Cueva de Hades

-Maldita Selene, ¡cómo se le ocurre desafiarme de esa manera!-Gritaba iracundo Hades- ¡Diamante! ¡Diamante ven acá!

-Dígame, Señor.

-Quiero que vayas a la ciudad y dirijas a los demonios, no quiero que Selene vuelva a salir de esta cueva.

-A la orden- contestó Diamante- Algo debo hacer, me vengaré de Hades por subestimarme, siento que la Princesa de la Luna no se merece esto que le está pasando.

-Mi amo, ¿cuáles son los pasos a seguir?-dijo entrando al lugar Freezer.

-Mi fiel esbirro, debemos usar todo el poder que podamos arrancar de Selene. De nada me sirve que ella esté peleando contra las sailor scouts…

Mente de Serena

Mientras tanto, Serena se encontraba inconsciente debido al golpe propinado por Hades, y su mente divagaba en un sinfín de visiones…

-¡Qué es esto! ¿en dónde estoy?

-Serena…Serena-

-¿quién está hablando? Salga de ahí…yo no soy Serena!

-Serena, Serena…-

-Juro que si no me das la cara te mataré como a una rata!

-Tú eres Serena Tsukino, debes despertar…

-¡No! Mi nombre es Selene, diosa de la Luna…

-Debes escuchar la voz de tu corazón pequeña mía, no debes dejarte ganar por el mal que quieren ingresar en ti y en tus entrañas…debes recordar los momentos felices de tu vida, esa vida que está llena de promesa y de un final utópico…

Dentro del mismo sueño, Serena fue cayendo en varios recuerdos…

Recuerdo…

-Ay Molly, no puedo creer que haya obtenido 30 puntos- decía mientras lloraba.- Aaahh! ¡qué se lo lleve el viento!

-Oye! Debes tener más cuidado- dijo un pelinegro- ¡30 PUNTOS! Eres una cabeza de chorlito!

-Uuuuuyyyy! Engreído…¿qué se ha creído?

Recuerdo…

-No sé qué me pasa cuando estoy junto a él…sé que mi gran amor es Tuxedo Mask, pero Darien me pone nerviosa ¡Y no debería hacerlo! Porque él sale con mi amiga Rei, pero es inevitable!

Recuerdo…

-Aceptas esta pieza de baile-

-Sí, pero podré ver el rostro de mi caballero?

-Prefieras que no veas a quien, en un futuro podría transformarse en tu enemigo…

-Tengo miedo…

-Si estamos juntos, nuestro amor prevalecerá ante todo…

Recuerdo…

-Hazte a un lado Sailor Moon-gritaba Alan

-No, si tengo que dar mi vida por defender a la persona que amo.

-¿Qué, qué es lo que dices?-contesta el extraterrestre, mientras Darien recobra el sentido y observa fijamente a la que, hasta ahora, era tan solo cabeza de chorlito…

Recuerdo…

-Estaremos para siempre juntos…

-¿me lo prometes, Darien?

-Lo prometo mi princesa…estaremos juntos hasta el final… y no sólo porque tenemos una historia que viene desde el pasado, sino porque tú eres la mujer que llena mi corazón…

Recuerdo

-Acá está la Pequeña Dama.

-¡Rini! Pequeña, pensé que estabas en peligro!

-Serena, Darien, ésta es la pequeña Dama, Rini, su futura hija…espero que la disculpen si se comportó de manera inapropiada durante su estadía en el pasado, pero ella lo único que quería era buscar la manera de rescatar a su madre…

-No puede ser, ¡siento que mi cabeza va a estallar!- gritaba Serena

-Debes recordar el amor que sientes por ese hombre que en estos minutos está luchando por sacarte de aquí…recupera tus recuerdos…Serena…hija mía…recuerda a Endimión…

-¿Endimión? Conozco ese nombre, al recordarlo, siento una calidez en mi pecho ¿es él importante para mí?

-Él es el amor de tu vida, desde el inicio de los tiempos…

-No…eso no es cierto…¡Noooooooooooooooo! Mi cabeza no me deja en paz!

Selene despertó de golpe, se vio amarrada y amordazada en el lugar donde antes obtuvo el máximo de sus poderes. Por más que trató de liberarse, no lo logró.

-Mi querida Selene, te has vuelto una rebelde- dijo Hades para luego darle una fuerte cachetada y sacarle las mordazas- Debes entender que ¡yo soy el que manda!

-Nunca podrás dominarme, soy más fuerte que tú y me temes…

-Eso está en veremos, gracias a ti he podido hacerme de los 108 demonios, éstos me hacen caso sólo a mí, el dios de los infiernos!
-Y yo soy la Emperatriz y no permitiré que me tengas acá…¡Juro que me vengaré!

- Jajaja, no me hagas reír… no eres más que una chiquilla malcriada a la que debo dominar.

-Jamás me tendrás engendro asqueroso, te destruiré con mis propias manos.

-¡Inténtalo Selene! Verás cómo soy capaz de acabar con todo lo que es importante para ti…

-¿de qué hablas? Soy una diosa, se te olvida, no tengo nada que puedas quitarme!

-Me marcho, quiero que te quedes acá… verás cómo el mundo que un día amaste cae rendido a mis pies.

-¡Espera! ¡debes desatarme!

-No, así aprenderás quien manda

-Maldita bestia!- pensó Selene

Ciudad n°10

-¡Demonios! Destruyan toda esta ciudad, el mundo nos pertenece…la oscuridad de los infiernos vendrá a poblar a todo el planeta tierra! Jajaja!

Los esbirros que Serena, o más bien Selene había despertado, estaban posicionándose de toda la vida que encontraban. La destrucción acaecida no había sido vista jamás en la ciudad.

-Mi Señor- dijo Freezer

-¿qué es lo que quieres?

-Aún no localizamos a las Sailor Scouts, ni al que llaman Tuxedo Mask

-mmm, las Scouts me dan lo mismo, pero a Endimión lo quiero vivo, quiero reirme en su cara de su fracaso, al fin de cuentas, fui yo quien se quedó con la hermosa Selene.

-Mi señor, haré lo imposible por traérselo lo antes posible.

-Así será ¡Todo resulta de acuerdo a mis planes!

Templo Hikawa.

Todo el grupo estaba reunido en el Templo. Rei servía el Té, mientras Haruka y Setsuna intentaban cranear un plan para recuperar a la Princesa. Y la clave la tenía Helios…

-¡Pegaso!- le llamó Haruka - ¿Cómo podemos localizar a los demonios?

-Desde la antigüedad, se dice que quien libera a los demonios es quien debe encerrarlos, lo que puedo deducir es que Hades se encuentra en un punto de desesperación, ya que la diosa Selene está en descontrol, no acata sus órdenes como él lo había planeado.

-¿Y la lucha de la bebé? Eso está de nuestro lado…- dijo con esperanza Mina.

-Pero el poder de la pequeña Dama aún no es suficiente para acabar con el mal que se posicionó de su cuerpo.- contestó con la mirada fija en el suelo Setsuna.

-¡Amigas! ¡ánimo! La fe en nuestra Princesa nunca debe acabar, recuerden que somos sus guardianas y debemos rescatarla. No nos echemos a morir…nuestro futuro y el de Tokio de Cristal está en nuestras manos, si decaemos, lo tiramos por la borda, si luchamos, demostraremos que somos merecedoras del encargo que nuestra Reina Serenity nos entregó antes, incluso, de que naciéramos- dijo Hotaru, logrando que las demás se la quedaran mirando animadas y con esperanza.

-Eres impresionante pequeña, fuiste capaz de subirle el ánimo a todos- dijo sonriéndole Seiya.

- No nos demos por vencidas chicas- dijo Amy.

-Debemos luchar por nuestra ciudad- dijo Lita

-Por el amor que reina en los corazones de las personas- agregó Mina

-Luchar por la tranquilidad de nuestro planeta- dijo Rei

-Por nuestro futuro- dijo Michiru

-Y por los sueños de Darien y de Cabeza de Bom Bom- agregó Haruka

-Está en nuestro poder de lucha la fe en el mañana…-finalizó Setsuna.

-Vaya que están animadas, chicas- dijo con la sonrisa en el rostro Taiki.

-Nosotros estamos con ustedes- se sumó Yaten

-Por mi Bom Bom y su familia!- dijo Seiya…

Todos en la sala nuevamente recobraban las esperanzas para luchar contra el enemigo. Mientras que Darien se encontraba en otra habitación junto a Rini. Estaba tratando de que la pequeña durmiera.

-Darien, no insistas. No puedo dormir- decía la pequeña.

-Pero tienes que hacerlo…tienes que descansar.

-No puedo, estoy muy preocupada por Serena.

-Yo también estoy devastado por esta situación, pero mi fe no decaerá…la recuperaremos!

-¿Por qué estás tan seguro?

-Porque te tenga a ti a mi lado, sé que ella no ha renunciado a mí…

-¡ay, Darien! ¡Siempre que dices esas cosas me haces sentir tan feliz!

-¿Por qué pequeña?

-Porque sé que soy y seré lo más importante para mis padres, y porque el romanticismo me fascina…¿Recuerdas cuando estaba recién llegada a este tiempo y Serena fue atacada por un monstruo que se metió en sus sueños?

-Uf! Sí lo recuerdo, casi murió por mi culpa…

-No, no digas eso…ese día Serena antes de dormir, me estaba contando la historia de la Bella durmiente, yo me hice la dormida, pero escuché toda la historia… y gracias a ustedes, puede ver como se hacía realidad.

-Ahora ya sé que lo romanticona lo sacarás a tu madre- dijo Darien riendo.- A ver, princesita, duérmete un rato.

-Ok, Papá…

Mientras Rini se acomodaba para dormir, Darien creyó oír su nombre, pero nadie estaba en la puerta. Decidió salir al patio a tomar un poco de aire.

-¡Qué bueno que me escuchaste!-dijo una voz muy conocida por el pelinegro.

-¡¿Diamante? ¿qué haces acá?- le contestó transformándose inmediatamente en Tuxedo Mask.

-Sé dónde Hades tiene a tu esposa.

-¿De qué estás hablando?

-Sé que Sailor Moon se casó contigo, también sé que Hades la transformó en la diosa Selene. Mas, ella, en el fondo, no es lo que él quiso que fuera, la tiene encerrada en una cueva, amordazada y encadenada para que no escape. Eres tú el único que puede salvarla.

-¿Por qué estás haciendo esto?

-Es una venganza… la Neo Reina Serena es una mujer que llama demasiado mi atención, no te miento de que siempre la he querido para mí, resucité, y lo único que tenía en mi mente era capturarla para vengarme de lo que le sucedió a mi gente en Némesis…pero a su vez, estoy loco por ella… aunque sé que nunca pasará nada.

Darien lo miraba por sorpresa, sentía celos de que otro hombre le dijera esas cosas sobre su Serena con tanta naturalidad, ella era la razón de su vida, de su existir…

-Considero que esta guerra Santa debe acabar, y solo ustedes pueden lograrlo…Juntos, como siempre.

-¿me llevarás a dónde ella está?

-Dame tu mano…- y luego ambos hombres desaparecieron en el aire.

Al interior de la sala, mientras todos conversaban apareció Rini.

-Pequeña ¿acaso no estabas con Darien?- preguntó Michiru.

-Sí, pero es que no puedo dormir, él se vino para acá.

-Darien no ha regresado a la sala.- dijo Haruka

-¡Por Dios! ¿Dónde estará?- dijo Rei, mientras hacía su entrada una fuerte luz que los cegó a todos.

-Guerreras de la Luna- dijo Helios. –He sentido una energía negativa que salía de este lugar, y que se teletransportó con el Príncipe.

-¿Qué dices? ¿Qué Darien se fue?- gritó Haruka.

Mas, no alcanzaron a pensar mucho en lo que había pasado ya que una gran explosión a unos kilómetros de ahí, dejó a todos sin aliento.

-Debemos confiar en Darien, él sabe lo que hace- dijo Lita.

-Nuestro deber ahora es ir a pelear con los demonios- se sumó Amy.

-¡Poder Cósmico Lunar!

-¡Por el poder del planeta Mercurio!

-¡Por el poder del planeta Marte!

-¡Por el poder del planeta Venus!

-¡Por el poder del planeta Júpiter!

-¡Por el poder del planeta Saturno!

-¡Por el poder del planeta Urano!

-¡Por el poder del planeta Neptuno!

-¡Por el poder del planeta Plutón!

-¡Poder de lucha estelar!

-¡Poder de creación estelar!

-¡Poder de curación estelar!

-¡TRANSFORMACIÓN!- gritaron todas al unísono.

Todas llegaron al lugar en donde la gran batalla se daría, sabían que, sin lugar a dudas sería una lucha feroz, pero debían dar la pelea el futuro que todas querían estaba en juego, la tranquilidad del mundo era algo muy preciado para ellas. Confiarían ciegamente en Darien y en Serena…la esperanza es lo último que se pierde.

-¡Esta será su última batalla, Sailor Scouts!- Les gritaba Hades. –Me ocuparé personalmente de destruirlas junto a mis demonios. ¡Freezer! ¡Atacaaaaaaaa!

Cueva del enemigo

-Es aquí donde está Serena- dijo seguro Diamante.

-¿Y qué pasará contigo cuando Hades se dé cuenta de tu traición?

-Zafiro y yo nos vamos lejos de acá. Esmeralda nos traicionó, así que ve con cuidado, yo iré a distraerla. Suerte futuro Rey Endimión.

- Gracias, Diamante, nunca pensé en que esto podría ocurrir. Me preocuparé de que, cuando llegue el momento, tu familia sea tratada con dignidad.

- Eso espero…lárgate, ve rápido.

Darien corría con el corazón en la mano. Por primera vez tuvo que confiar en el enemigo, dejó todo atrás y partió a recuperar a su Princesa, era lo único que le importaba. La buscó por todas los laberintos de la cueva, hasta que llegó al lugar de donde un gran poder maligno se desprendía. Entró y se encontró con Selene atada y corrió a liberarla. Ella lo miró con cara de pocos amigos, aunque se dejó ayudar, se sentía contrariada, confundida…

-¿Por qué estás acá terrícola?

-Porque tú eres la mujer que yo amo…

-Falacias, yo soy una diosa, y tú…tú eres…

-Endimión- dijo mientras se estaba transformando. – soy Endimión, Príncipe guardián de la Tierra.

-No te me acerques- gritó ella. – Yo soy superior a ti, y debo hacerle pagar a ese Hades por dejarme aquí.

-No te irás hasta que vuelvas a ser mi amada Serena.

-De qué hablas, de nuevo ese nombre… ¡Ya les dije que yo no soy ella!

-Sí, sí lo eres…debes recordar, nuestros días felices…nuestro pasado, presente y futuro están atados al amor que sentimos el uno por el otro. Toca tu vientre- instintivamente ella lo hizo – en él, está el fruto de nuestro amor, una hija que ambos adoramos.

-No, no puede ser, mi cabeza da vueltas… me confundes!

-Recuerda Serena, eres mi Cabeza de Chorlito, la dueña de mi corazón… recuerda Serena ¡Recuérdame!

La cabeza de Selene comenzó a funcionar a mil por hora, recuerdos iban y venían como si el mundo se fuera a acabar, los sueños en donde esa voz tan conocida la había hecho reflexionar antes de que Hades la despertara… Sus amigas…sí, tenía amigas que la querían…una mujer, un hombre y un pequeño que le decían que eran su familia…mamá Ikuko… una pelirrosa que la hacía pasar más de un mal momento con sus grandes celos…Rini, ¡Por Dios, Mi Rini!... Y a sus recuerdos no tardaron en llegar las imágenes de un pelinegro que le quitaba el sueño, aquel hombre que era su gran amor, el que la rescataba como los príncipes de los cuentos… Darien…Endimión…¡Darien!

De pronto el lugar comenzó a brillar, una gran energía comenzó a salir del cuerpo de Selene. Darien, transformado en Endimión, se quedó pasmado viendo como el cuerpo de su amada convulsionaba, pero sabía que había conseguido recuperar a Serena. Cuando dejó de brillar, ella estaba frente a él, transformada simplemente en la Princesa Serena.

-Serena…¿eres tú?

-Me liberaste, tu amor pudo contra la energía negativa de la diosa.

-Serena, pensé que te perdía…

-No, no pienses eso, jamás nadie podrá contra lo de nosotros… tu hija contribuyó en mis entrañas.

-Ella es el resultado de nuestra lucha contra la adversidad… Dime, ¿te sientes bien?

- Me siento mal, extraña, Darien…- Serena abrazó lo abrazó con fuerzas para luego desfallecer en los brazos de su príncipe…