Disclaimer: Tsubasa Reservoir Chronicles no me pertenece.

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Nos volvemos a ver

Liria y su madre desayunaban en comedor, disfrutando de las delicias del reino de Clow.

Señorita Sakura, la buscan en la entrada—dijo un guardia.

¿Quiénes son?—pregunto Sakura, sin notar la mirada que le dirigía el guardia, y es que Sakura había cambiado desde que era una adolescente de 16 años, ahora traía el cabello largo, desparramado por su espalda, y a pesar de sus circunstancias, tenía una figura esplendida, no parecía que fuera madre.

No me dijeron sus nombres, pero uno tenía ropas negras, cabello negro, ojos color carmesí con pinta de guerrero, otro era un flacucho rubio de ojos azules, que extrañamente usaba un abrigo, el otro parecía de por aquí, tenia pelo castaño y…—decía el guardia hasta que Sakura lo interrumpió.

¿Ojos ámbares y piel bronceada?—dijo Sakura en un mero susurro que apenas se escucho, desde un principio se dio cuenta de quienes eran, y justo en ese momento fue cuando al fin pudo articular palabra.

Si, ¿Cómo supo?—le pregunto el guardia, ya que él no sabía lo que la había ocurrido a la princesa hace años.

Syaoran—volvió a susurrar la heredera de Clow, mientras se levantaba de la mesa y corría hasta la entrada.

Liria-que había estado muy pendiente de la conversación—salió de su asiento tratando de seguir a su madre y averiguar la situación que tenía con esos misteriosos extraños, ya que Sakura no le había contado nada en relación con las plumas.

En otra parte del castillo…

¡Sakura!—dijo Mokona lanzándose en brazos de la princesa de Clow.

¡Mokona, cuánto tiempo!—exclamo feliz Sakura de ver a la criaturita.

Hace tiempo que no nos vemos, pequeñaja—decía el ninja despeinando a Sakura.

Me alegra verte de nuevo, Sakura-chan—dijo Fay con su usual tono risueño.

¡Kurogane-san, Fay-san me alegro mucho de verlos de nuevo!—dijo Sakura abrazándolos a ambos.

Disculpa, no nos hemos presentado, Soy Tomoyo Igurashi, un gusto—se presento Tomoyo—soy la esposa de Kurogane.

Un gusto, supongo que ellos ya te abran contado quien soy—dijo amablemente Sakura.

Por supuesto, Kurogane aun se queja de los dolores de espalda que le causaron de tantas veces caerse es su espalda—rió Tomoyo.

Por cierto Sakura-chan, hay alguien a quien te quiero presentar—dijo Fay guiándola con Kumiko.

Un gusto, soy Kumiko Takeda—se presento haciendo una reverencia—soy la prometida de Fay.

Un gusto—dijo Sakura muy sorprendida ¡No esperaba que Fay encontrara pareja! Ya que la última vez que se vieron él era muy cerrado.

Sip, todos tienen pareja, pero ellos no fueron los únicos, mokona también tuvo sus amores, Spinel era muy amable, y Kerberos y yo compartíamos un amor especial por la comida, ¡Pero sin duda mi verdadero amor es…!—mokona estuvo a punto de decir su nombre, pero Sakura interrumpió.

Estas…estas embarazada—dijo Sakura con voz trémula, recordando que había dejado a su hija en el comedor.

Oh sí, estoy de 6 meses, nacerá pronto—dijo acariciando su abultado vientre sin notar la preocupación de la princesa.

Sakura, ¿Podríamos hablar a solas un segundo?—dijo Syaoran por fin hablando con Sakura.

Syaoran agarro la mano de Sakura y se la llevo a otra ala del castillo.

Syaoran lo que paso la última noche juntos—trataba de decirle la verdad, estaba nerviosa, muchas veces había soñado con contarle que había tenido una niña.

Sin embargo, sin esperárselo Syaoran la abrazo.

Sí, yo también te he extrañado, pero prometo que ahora no volveremos a separarnos—le dijo Syaoran sin sospechar las verdaderas intenciones de su amada.

Sakura se dejo abrazar, olvidando el decirle la verdad, y sin escuchar los pasos…

¿Mamá?—se sorprendió Liria de ver a su madre abrazado a un extraño que parecía de la misma edad, mientras las preguntas surgían en su mente ¿Quién era ese hombre? ¿Qué relación tenia con mamá? ¿Por qué la abrazaba?

Sakura se había puesto más nerviosa, ya no estaba abrazando a Syaoran, sino que ambos miraban a la niña, ella nunca pensó en que Syaoran supiera de su hija de esa forma, y mucho menos su hija.

Syaoran—al igual que Liria—estaba muy confundido, ¿Quién era esa niña? ¿Por qué había llamado mamá a Sakura? A no ser…

Su rostro se ensombreció al imaginarse esa realidad, decidido se dio media vuelta y caminaba hacia otra sala.

Syaoran déjame explicarte—dijo Sakura alzando la mano hacia donde estaba Syaoran.

No hay nada de qué hablar, Sakura—dijo Syaoran volteándose a ver a Sakura con una voz helada al igual que su mirada—adios—se volteo y se fue corriendo alejándose.

Sakura se tiro al suelo llorando arrodillada, mientras Liria trataba inútilmente de hacer sentir mejor a su mamá.

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En mi casa

Una zorrita blanca con estampado de sakuras en el pelaje, alas rosadas y ojos igualmente rosados, volaba por el apartamento buscando a su dueña.

¿Ama? ¿Qué hace?—le pregunto a ver que su dueña empacaba.

¿Qué no es obvio? Mira el final de capitulo—dije sin dejar de empacar y de tirar ropa a la maleta.

La zorrita se dirigió hacia la pantalla, mostrando una cara de dolor al leer el final.

¿Sabes que las lectoras te mataran al leer ese final no?—le dijo la zorrita a su ama.

Ya lo sé Zamira, pero no es lo que parece, te juro que mejorara la situación en el próximo capítulo—dije cerrando mi maleta.

Eso espero, no quisiera tener una dueña descuartizada—dijo Zamira.

Bien eso es todo por ahora, les juro que al final todo saldrá, solo espero que tengan internet en machu pichu, ¡Digo el gran cañon! Digo, hay mejor ya me voy antes de que sepan en donde me voy a esconder—dije saliendo de mi apartamento.

Lira