Soundtrack del capítulo:
**This is War - 30 Seconds To Mars
Letra: .com/this_is_war_lyrics_30_seconds_to_
Audio: .com/watch?v=9KbMjkvGmd0
(es necesario oírla -o por lo menos leer la letra- para entender mejor el capítulo)
"I believe in nothing,Not the end and not the start
I believe in nothing,Not the earth and not the stars
I believe in nothing,Not the day and not the dark
I believe in nothing,Not in satan, not in god
I believe in nothing,Not in peace and not in war
I believe in nothing, But the beating of our hearts"
Yo creía que vivir sin miedo era lo mejor que podía pasarme...pero ¿han escuchado esa frase de "ten cuidado con lo que deseas"?...
Aún sigo pensando (con un dejo de esperanza que me da escalofríos) que quizás esto fue un sueño...Que la guerra no ha acabado...que aún soy útil para este aún tengo algo para seguir viviendo. En ese tiempo, sentía que nada podía detenerme, que derramaría hasta mi última gota de sangre luchando.
Si caía me levantaría de un salto, si sangraba, seguría peleando.
Si moría, moriría satisfecho por que sabía que había dado lo mejor de mí.
Estaba vivo en ese tiempo.
Pero cada vez que despierto, despierto en una vida que vivo sin miedo...Una vez alguien me dijo que era sensato temer al miedo...Pero eso es mentira.
Lo más sensato es temer a ya no temer a nada.
Si yo supiera que mañana todo Londres será arrasado a fuego y agua...no me inmutaría.
Creo que ni siquiera mi ritmo cardíaco se alteraría (Quizás sea mi imaginación, pero siento que mis latidos cada día son más lentos)
Al principio, creía que esto sólo era pasajero, que después me sentiría mejor, que volvería a sentirme bien...que sería feliz para siempre...pero no creo que esto acabe hasta que yo acabe con...
Si... he pensado en acabar con todo esto.
Pero entonces, me acuerdo de ella. Como si desde el fondo del mar, viera un retazo de luz, apenas visible, turbio a través de las profundidades...sé que quizás nunca pueda alcanzar de nuevo ese pequeño haz de luz...pero está ahí...Me recuerda que aún no llego hasta el fondo.
Ginny probablemente sea lo único que me mantiene aquí...pero siendo sincero, tampoco es suficiente.
Quizás sea un malagradecido. Quizás debería dejarme de tonterías y agradecer que estoy vivo. Quizás debería levantarme de la cama, ducharme e ir a buscar a Ginny para salir a dar un paseo, Quizás debería empezar un pequeña y perfecta vida.
Quizás...debería casarme con Ginny
Cuando Emily Allen entró a la sala común de Gryffindor, estaba desierta a excepción de una chica pelirroja semi enterrada en una montaña de folletos para universidades de medimagos, mientras los leía en un sillón
-Quién lo diría Weasley, tú preocupándote por encontrar una universidad- dijo buscando hacer enojar a su, ya de por si, voluble amiga
-ha ha- rió sarcásticamente Ginny mientras hacía bola un folleto y se lo lanzaba a Emily y con la otra mano seguía sosteniendo otro folleto que estaba leyendo, pero la chica lo esquivó- No todas planeamos salir corriendo a tener hijos como un par de conejos con el primer tipo que se nos cruce, después de terminar este año.
Emily no le hizo caso y decidió soltar otra pequeña bomba, con la insistencia innata que tienen todas las chicas cuando intentan hacer enojar a su mejor amiga.
-Tienes razón Giny, a juzgar por tu vida amorosa, no creo que esa sea una opción para ti.
Ginny detuvo su lectura y empezó a buscar debajo de los montones de panfletos su varita para enseñarle a Emily que no debía bromear pesado con ese asunto. Pero esa (cada vez mas persistente y fastidiosa) voz que oía a ratos dentro de su cabeza, le dijo que a fin de cuentas lo que Emily había dicho era verdad.
"Pero no por eso va a salir impune de su bromita" refunfuñó mentalmente Ginny mientras tomaba otro folleto y se lo lanzó a Emily a la cara, dando en su blanco esta vez
-Screw you, Allen- le dijo Ginny mientras reanudaba su lectura de aquel folleto que promocionaba una universidad en California.
Emily hizo caso omiso al comentario de Ginny e hizo a un lado un pequeño montón de folletos para poder sentare al lado de ella.
-no adivinarás lo que encontré en el correo- canturreó divertida Emily mientras sacaba de su túnica un sobre.
-mh...¿Por fin te escribió el tipo de Wales del que me contaste?- respondió sin interés Ginny
-Algo mejor- dijo Emily emocionada mientras le entregaba a Ginny un sobre.
La pelirroja le dedicó una mirada distraída al sobre, pero su vista regresó rápidamente a el cuando se dio cuenta quién era el remitente.
Miró a Emily con los ojos muy abiertos, como preguntándole si era verdad.
Su amiga se limitó a asentir en silencio, tan emocionada como antes.
Ginny se apresuró a rasgar el sobre para acceder a la carta y la leyó en silencio, ansiosamente. Emily, por su parte, también la leía por encima del hombro de Ginny.
Cuando ambas acabaron de leerla, Ginny se puso de pie, sujetando aún la carta con una mano temblorosa.
-¿Qué le vas a decir?- preguntó Emily más emocionada que antes
-N-no lo sé- alcanzó a balbucear Ginny antes de salir disparada por el retrato de la señora gorda.
Ginny bajaba corriendo las escaleras a una velocidad increíble si consideramos que iba cuesta abajo.
La emoción hacía que su corazón palpitara tan violentamente que parecía que quería salírsele del pecho.
Era obvio que no esperaba esa carta, y necesitaba procesar todo lo que había leído, necesitaba bajar al lago para pensar, penar y pensar
-OUUW!-gritó una chica rubia
Ginny se paró en seco. No había visto que una chica venía del mismo lado de las escaleras que ella, y al ir tan rápido, chocó con ella y la tiró al piso. Se apresuró a ayudarla a levantarse mientras le pedía disculpas. Cuando vió quien era, se sintió menos tensa.
-¡Luna! ¿Por que no me dijiste que iba muy rápido?- rió nerviosamente Ginny mientras la saludaba con un beso en la mejilla
-Bueno Ginny, pensé que venías huyendo de una octoquimera hindú invisible- dijo Luna en aquel suave murmullo característico de ella.
Ginny sonrió.No se molestó en preguntarle que era una octoquimera hindú invisible, ella más que nadie sabía que Luna sacaba criaturas imaginarias de cualquier situación. Y también sonrió por que quería escuchar la opinión de Luna.
-Mira- le dijo tendiéndole el arrugado sobre que apretaba en su mano hace apenas unos instantes.
Luna miró el nombre del remitente en el papel y miró a Ginny con ojos muy abiertos.
Su amiga se limitó a asentir en silencio
-Estaba revisando de nuevo los folletos de las universidades para medimagos, en mi hora libre...y Emlily llegó y me dijo que me había llegado esto...Luna léela por favor...necesito saber que piensas.
Luna se sentó en el piso y empezó a leer la carta.
-¿Vas a ir?- le preguntó Luna cuando acabó de leer aquel arrugado trozo de papel, mirándola con esos enormes ojos de cervatillo asustado.
Ginny suspiró
-¿Sabes cuanto tiempo he esperado esto Luna? Bueno...no precisamente esto...Me refiero a una señal...de cualquier tipo...hace tanto tiempo que...
-¿No te había escrito nada antes de esto?- exclamó Luna escandalizada
Ginny negó con la cabeza mientras se sentaba al lado de Luna.
-A veces hasta había llegado a pensar que simplemente se acabó y yo no me he enterado... Es que...cuando todo acabó, ni siquiera me dijo nada...no hicimos oficial nada...y había estado pensando que quizás...
-Aún...¿Aún sientes algo Ginny?
Ginny se quedó en silencio. Antes esa pregunta resultaba estúpida y de obvia respuesta.
Pero hacía tanto tiempo que había perdido las esperanzas...tanto tiempo que se había cansado de llorar a escondidas después de revisar su correspondencia y ver le escribían todos menos él...
Hasta que un día decidió que si iba a pasar, ella no haría nada para impedirlo, continuaría con su vida...pero esta carta llegó a remover todo aquello que ella ya había arrumbado en el fondo de su corazón.
-No lo sé Luna...creo que sí...
Luna ladeó su cabeza mientras cavilaba acerca de la situación de Ginny
-Pero...la última vez que lo vi...era como si algo se hubiera hecho trizas...¿Has visto un vidrio roto, pero que sigue entero?
Luna asintió
-Verlo a los ojos era como ver un vidrio así...Siento que..ya no va a ser lo mismo...Ha cambiado demasiado.
Ambas se quedaron en rato un silencio, hasta que Luna preguntó:
-¿Y cuando viste de quién era la carta...que sentiste?
Ginny sonrió...Hacía tanto tiempo que no sentía esa agradable sensación cálida que la cubría de pies a cabeza, que creyó haber olvidado como se sentía.
Luna supo interpretar la sonrisa de su amiga.
-¿Entonces que esperas,eh? Deberías escribirle a tu madre para pedirle permiso e ir empacando...
Ginny se puso en pie y abrazó a Luna
-Tu siempre sabes que hacer dummie - susurró Ginny
Luna se limitó a sonreír y le dijo: -¡Apresúrate!...Y saluda a Harry de mi parte
