Como enamorar a una dama en 365 días.
Capitulo tres,
¡Conquistando a la Dama! ¿Los deseos del Tanabata? ¡Parte Uno!
El timbre sonó anunciando el final de las clases, yo por mi parte agarre mis libros y los metí en mi portafolio mientras las chicas comenzaban a reunirse en grupo y comenzaban a platicar, incluyendo a mi hermana. Me levanté de mi asiento y me estire soltando un leve suspiro de cansancio, Ran seguía con la mirada perdida en algún punto fijo mientras que Rima se acercaba a mí sin mucho interés, ¡Zorra! Ejem, perdón, pero, ¡Es la novia de mi futuro marido! Oh, mi ¿Casi marido? Bah, estoy siendo muy grosera.
-¡Hey! Tierra llamando a Amu – me gritó mientras me jalaba las mejillas, controle mis intentos de fiera (N/A: ._. Sin comentarios xD!) de ahorcarla y solo sonreí. Maldita…
-Esto, R-ri-ri-ri-ri -¡Estúpida! –Rima-Chan – solté al fin con mi 'alegre voz'
-¿Si?
-¡Voy a reprobar el examen oral! – gritó Ran metiéndose a la plática mientras comenzaba a tomar bocanadas de aire y comenzaba a sudar como si hubiera hecho mucho ejercicio. La miramos con una gotita hasta que le replique.
-¡Pero si serás imbécil! Te hicieron la pregunta más fácil, ¿Quién creó la luz? ¡Obviamente Thomas Edison!
- Oh ~ - Ran entrecerró los ojos y frunció la boca al estilo Konata de Lucky Star y coloco su dedo índice en su mentón - ¿No era William Shakespeare?
-¡No imbécil! – gritamos al unísono Rima y yo.
-¡Itai! - gritó asustada- bueno, no todos saben quién inventó la luz – se defendió ofendida.
-Todos lo saben – dijo un chico serio que pasaba por ahí, Ran se deprimió y solo comenzó a balbucear cosas.
-Hey Ran, ya deja de llorar como bebé – dijo Rima algo molesta mientras le daba unas palmaditas en la espalda.
Ran solo se limitó a suspirar y recoger sus cosas. Salimos del aula y comenzamos a caminar por los pasillos despreocupadas.
-¡Hey Rima! – gritaron un grupo de chicas mientras le hacían señas indicando que Rima se acercara a ellas, ella volteo y corrió mientras se despedía de nosotros con la mano. Sonreí levemente dejando a Ran atrás que seguía despidiéndose, tiempo después me alcanzo. Sinceramente me daba gracia al ver que llegaba un poco más alto que mi hombro, ¡Ran apenas media el metro cuarenta y nueve! Bueno, yo tampoco era muy alta, media el metro sesenta, ¡No como Utau! Ella mide el metro sesenta y cinco, sí, se oye poco pero, ¡Somos japoneses! Mides el metro sesenta y cinco, ¡Y ya eres alta! (N/A: Recuerden(: los japoneses son de baja estatura) A cambio Ikuto, diablos, mide como veinte centímetros más que yo, es tan vergonzoso. Salí de mis pensamientos cuando sentí un leve codazo en mis costillas, mire un poco hacia abajo para encontrarme con la mirada de Ran.
-Te veo algo extraña Amu-Chan, ¿Qué pasa? ¿T-te hago sentir mal? – preguntó algo triste, sonreí ante su tonto comentario y negué con la cabeza varias veces.
-Ran, necesito hablar seriamente contigo – ella me miro asustada.
-¡¿Estas embarazada? ¡¿Qué te dije sobre usar condón? – me gritó enojada, la mire avergonzada y la cogí del brazo y la lleve a un lugar más lejano y vacio…
…Nos encontrábamos en las escaleras de la academia, las mejillas de Ran se encendieron y me miro con ternura, algo extraño, pero después soltó un chillido algo extraño.
-¡Aww! ¡Aww! ~ Mi pequeña Amu-Chan se va a casar – dijo mientras estrellitas salían de sus ojos, mire hacia otro apenada y me rasque levemente la mejilla.
-Bueno, no es tan lindo cuando te vas a casar casi a los diecisiete.
Y que tu 'futuro' esposo ande con tu mejor amiga y además este ni sepa de tu existencia y que lo más probable es que tengas que casarte con el otro que ni si quiera amas.
Me di la media vuelta y me sobresalte al sentir un brazo de Ran abrazarme por el cuello.
-¡Ñam! ¿Qué vemos aquí? – cuestiono con algo de ¿Picardía? Mientras comenzaba hacer sonidos raros, iba a responder pero de nuevo hablo- ¡Se te resbala el pie!
-¿Qué? Pero si yo no… ¡Kya! –grité mientras sentía como ¡Se me resbalaba el pie! Ya que mi querida Ran me había empujado de las escaleras, ¡¿Pero qué diablos se creía esa mini rata rosada para tirarme así? Al menos me hubiera tirado a un lugar con menos gente (?)…Y como arte de magia sentí que alguien me rodeaba con sus brazos y aquella persona metía su cara en mi cuello así sintiendo su respiración. Sentía como mi pecho se aplastaba contra el suyo y mi corazón palpitaba rápidamente, y por mucho que estuviera en esa pose algo pervertida no me sentía avergonzada, apuesto que estoy pálida del susto que me hizo pasar Ran.
Sentí como su aliento chocaba contra mi cuello así suspirando y recargo sus labios en mi cuello pero sin besarlo o lamerlo. ¡Pervertido! Pensé ahora si sonrojada.
-Hueles bien Amu-Chan. – oí que me dijo sin despegar sus labios de mi cuello y en este momento reconocí que era Ikuto por su sensual y grave voz.
-¿Ikuto? – escuché la voz de Rima llamándolo, el suspiró y me coloco de forma erguida.
-Debes tener más cuidado al bajar las escaleras.- me dijo en tono burlón, lo mire con el ceño fruncido e iba a replicarle cuando Rima me vio sorprendida apareciendo detrás de Ikuto.
-¿Te caíste Amu-Chan? ¿Estás bien? – me preguntó preocupada mientras veía mi cuerpo de arriba hacia abajo.
-S-si estoy bien. La tonta de Ran me tiró de las escaleras. – la acusé.
-¿Eh? ¿Por qué? Tremenda estupidez de Ran. – dijo Rima, Ikuto volteo a verla y sonrió.
-¿A qué hora llegaste? – le cuestiono, Rima le miro y sonrió nerviosa.
-Acabo de bajar las escaleras.
-Vaya eres rápida, nena. – dijo burlón Ikuto mientras la abrazaba de los hombros y le daba un beso en la nuca. Ella rió bajito y se sonrojo. Ikuto se separó y me vio sorprendido- E-esto, Amu…
-Ya sé. – Dije mientras suspiraba- Ustedes dos son novios.
Rima e Ikuto suspiraron con tristeza.
-B-bueno, yo me voy. – dije al ver que Ikuto y Rima se encontraban en una atmosfera triste.
-¿Ah? Espera Amu-Chan, ¿Vas a ir al Tanabata (1)? – Me preguntó Rima. Me encogí de hombros.
-No sé, no creo mucho en eso pero de seguro mi madre me obligara a ir.
Ikuto sonrió.
-Vaya, igualita que yo. – dijo en tono burlón, sonreí nerviosa y rasque mi nuca de la misma manera.
-Pues yo sí creo. – dijo Rima algo enojada. Ikuto se coloco a mi lado nos miramos mutuamente y tras unos segundos empezamos a reir. Rima infló las mejillas molesta- Yo no le veo nada divertido. – dijo claramente molesta, Ikuto y yo nos secamos las lágrimas producto de la risa.
-¡Es que es tan…! ¡Tan infantil Rima! – le dije tratando de no explotar de la risa de nuevo.
-¡Es tan estúpido! – lo aclaro él totalmente. Por la cara que puso Rima pude entender que estaba algo ofendida y totalmente molesta.
-¡Que no! Es muy romántico, además, yo creo que los deseos se cumplen – se defendió mientras daba un paso hacia atrás.
-¡Claro que no amor! ¡No seas estúpida! – dijo Ikuto mientras comenzaba a reir de nuevo, lo mire sorprendida y de nuevo a Rima.
Sus ojos se encontraban escondidos entre su fleco y ahora sí que realmente estaba ofendida.
-¡BIEN! ¡Si eso piensas pues solamente no vayas y YA! No tienes porque insultar las creencias de los demás. – gritó realmente molesta mientras que sus ojos se ponían algo llorosos pero Ikuto no dejo de sonreír.
-Vamos amor, no te enojes por una estupidez, ¡No seas tonta!
-¡Basta ya! – gritó Rima mientras se tapaba los oídos e ignoraba a Ikuto, corrió alado de mí y se acerco a la entrada, en este caso la salida de la escuela.
Miré a Ikuto de una forma seria y sorprendida, el me devolvió la mirada y encarnó una ceja.
-¿Qué? – me preguntó sin entender.
-¿No vas a seguirla? – pregunté incrédula.
-Nop – respondió así de fácil.
-¿Ni le vas a pedir perdón?
-¿Debería?
Si no fuera porque sigo consiente no abrí la boca, solamente los ojos.
-¿Quieres que te acompañe a casa? – me preguntó como si nada.
Suspiré y comencé a caminar hacia la salida.
-Lo tomare como un sí. – dijo en tono burlón mientras me seguía...
Ikuto Pov:
Comencé a caminar detrás de Amu sin perder la sonrisa, según la Internet, un tip de cómo ligar a una Chica es siempre ser simpático y divertido. Ya habíamos dejado la escuela atrás cuando Amu volteo a verme y puso cara de asustada para después convertirse en una de burla.
-¿Acaso se te entumió la cara? – preguntó mientras reía, me acerque a ella y le mire sin entender.
-No, ¿Por qué?
-Sonríes desde que salimos de la Academia.
Solté una risa divertida.
-Nah, solo estaba siguiendo un consejo. – le dije mientras la dejaba atrás. Ella me miro sin entender y se acercó a mí a paso lento. Sonreí satisfactorio, otro tip para ligar a una Chica era dejarla con la duda cuando dices algo.
-¿Un consejo? – me preguntó sin entender.
-See, pero no importa.- deje que avanzara hasta donde me encontraba yo para luego proseguir, me acerque a su oido y dije con voz sensual- ¿Verdad?
Sentí como se estremecía y se apartaba de mí rápidamente con las mejillas ligeramente sonrojadas.
-¿Me estas coqueteando? – me preguntó sorprendida. La mire de forma seria.
Otra cosa o mejor dicho tip, era la sinceridad.
-¿Y si lo hiciera qué? – dije como si nada y sinceramente, este no era un tip, bueno, según yo.
Pero era verdad, ¿Y si lo hiciera qué? Total, al final terminaremos siendo una pareja, ¿No? Porque yo no me pienso casar con la loca acosadora sexual de Utau.
-P-pero…-comenzó a decir mientras jugaba con sus dedos nerviosa- Tú andas con Rima.
-¿Al menos dije que te estaba coqueteando? – pregunté burlón y así su sonrojo se hizo más fuerte pero esta vez no sabía si era de la vergüenza o el enojo, suspire y la miré fijamente pero antes de hablar fui interrumpido por ella misma.
-¡Eres un tonto pervertido! Me estás coqueteando cuando aun sales con Rima.
-¿Y?
Amu se quedo incrédula e inflo las mejillas demasiado molesta. Suspiré y la tome de las manos antes de que ella hablara.
-Ya, ya. No quería contestar de esa manera tan, ¿Grosera? Pero, a lo que me refiero es que, quiero terminar con Rima, Amu.
Ella abrió sus ojos sorprendida y me miró fijamente, solamente me encogí de hombros.
-¿P-porque? – me preguntó sin entender.
-Porque…,-suspire pero ella me interrumpió antes de hablar.
-¿Ya no la amas? – me preguntó mientras un extraño brillo se formaba en sus ojos, suspiré por quien sabe cuánta vez en la tarde y solté sus manos mientras comenzaba a caminar guardando mis manos en mis bolsillos.
-Vamos Amu, el crepúsculo comienza, significa que ya son como las seis de la tarde. –le avisé, ella comenzó a caminar acelerando el paso hasta que llego alado de mí.
La miré fijamente y conteste la pregunta que me había hecho.
-La sigo amando.
-¿Entonces…?
-El corazón se manda. – respondí, ella me miró sin entender y mientras ella pensaba en que decirme, me alegré al ver que ya casi llegábamos a la mansión Hinamori.
-Que no.- dijo después de unos minutos Amu. Suspiré y subí un escalón que se encontraba frente la puerta de la mansión, Amu se sorprendió al ver que llegamos y subió todos los escalones, o sea tres, suspiró y se acomodo un mechon que se había ido a su frente gracias a las ráfagas de viento que había-Bueno, adiós. Gracias por acompañarme regreso a casa Ikuto.
Sonreí y agarre su mano mientras depositaba un beso, le miré de una forma sensual y ella no pudo evitar sonrojarse.
-De nada, my lady.
-¿Eh? – fue lo único que dijo. Me di la media vuelta pero no baje el escalón.
-Por cierto Amu. El corazón se manda, ¿Sabes por qué? – le pregunté mientras volteaba mi cabeza y subía lentamente el segundo escalón.
-¿Por qué? – preguntó de una manera inocente, algo que me gustaba de ella.
-Porque…, - acerque mis labios a su oído y deposite un beso en su lóbulo antes de hablar- Solo Ámame – rodee mis brazos por sus hombros y estreche su cuerpo contra él mío- Y yo te amare más de lo que imaginas.
Separé su cuerpo contra el mío de una manera brusca y me giré mientras bajaba las escaleras como si nada dejando atrás a una sorprendida Hinamori Amu, me despedí con la mano pero sin voltear la cabeza o cuerpo.
-Nos vemos en el Tanabata.
-¿Eh? ¿No que no ibas a ir? – me preguntó mientras escuchaba que esculcaba su bulto de seguro buscando las llaves de su casa.
-Me obligaran y a ti también, yo lo sé. – dije antes de irme y dejarla sola en la puerta de su casa…
Amu Pov:
-He llegado. – hable cuando había entrado a mi casa, cerré la puerta detrás de mí y me recargue en esta mientras soltaba un suspiró de cansancio y miraba el suelo, tire las llaves de la casa en el buro más cercano y camine menos de cinco pasos cuando mi mamá me sorprendió.
-Vamos Amu-Chan ¡A arreglarse! – me ordenó mamá que pasaba por ahí arreglándose el cabello, la seguí hasta el baño del primer piso y la miré por el espejo a los ojos.
-¿Vamos Tanabata?
-Hija, no quiero berrinches, esta vez quiero que lo tomes enserio y pidas por tu futuro matrimonio, ¿Entendido? – me dijo en un tono molesto, suspiré y salí del baño. Subí las escaleras y me dirigí a mi cuarto ignorando a Utau que pasó alado de mí con su kimono Morado con estampado de flores lilas y con la cinta que rodeaba la cintura de un color blanco con una línea rosada en el centro de color rosa y sus típicos zapatos. (N/A: Perdón por la descripción o-o es que no tengo la menor idea de cómo describirlo ewé y sobre los zapatos o-o no tengo la menor idea de cómo se llaman, pero ustedes saben, son las sandalias raritas esas ewé xD!) Su cabello estaba recogido como en un chongo con una flor morada al costado y su fleco estaba normal, como siempre y sinceramente se veía hermosa y más que se había puesto un labial rojo que destacaba su hermoso rostro.
-Te ves bien. – le dije con una sonrisa cuando iba a entrar a mi cuarto, se giró y me vio con una sonrisa.
-Gracias. Vamos, apúrate Amu – me dijo mientras sacaba unos peines y dos flores, una roja y la otra rosa.- Después de mamá vas tú.
Sonreí de manera nerviosa y entre al cuarto cerrando la puerta detrás de mí y poniendo seguro a la puerta. Suspiré aliviada al darme cuenta que en la cama se encontraba mi Kimono rosado tendido. No era la gran cosa, pero era lindo. Era de un rosa pastel con un estampado en la parte de abajo de hiervas con flores rosadas y el lazo de la cintura era de un rojo cereza, sonreí y agarre el Kimono mientras comenzaba a ponérmelo…
-¿Todos listos? – preguntó mamá, todos asentimos menos papá que lloraba en un rincón diciendo que las tres, mi hermana, mi madre y yo, nos veíamos realmente hermosas- ¡A celebrar! – dijo mientras abría la puerta de la mansión. Comencé a caminar y estuve a punto de salir por la puerta cuando Utau me detuvo.
-¿Qué? – le pregunté confundida, ella sacó la flor y me la colocó a un costado de mi chongo.
-Se te olvidaba la flor. – me dijo con una sonrisa, reí levemente y asentí con la cabeza mientras la dejaba pasar a ella primero, luego a mi madre y después yo, cerrando mi padre la puerta de la mansión…
…Suspiré y entre junto a mi familia al dichoso festival Tanabata, era como un pequeño bosque lleno de matas de bambú con papelitos llenos de deseos de amantes o personas simples y comunes como yo. Mientras me adentraba más pude observar personas colgando en las matas de bambú sus deseos o algunos escribiéndolos hasta que sentí como chocaba contra mi madre que había frenado de la nada.
-¿Mamá?- susurré.
-¡Qué bien! ¡Ahora todos estamos reunidos! – gritó mi mamá al unísono con una voz muy peculiar, la madre de Ikuto. Suspiré y me hice a un lado encontrándome con la familia Tsukiyomi y juro que casi, si no fuera porque tengo algo de modales o cordura, me muero de la risa al ver a los gemelos con Kimono.
Su Kimono de los dos era tan simple, el de Kukai era negro con un estampado extraño de un comerciante en la parte de abajo y tenía el lazo de color gris mientras el de Ikuto era igual pero sin el estampado y el lazo de un color beige.
Solté una pequeña risa cuando mis padres y los de la familia Tsukiyomi se fueron, Utau inmediatamente se lanzó contra Ikuto pero este le esquivo ágilmente así está cayendo sobre Kukai es una pose pues, no muy linda. ¿Detalles? ¡No sean pervertidos!
…
¡El pecho de Utau había caído en la cara de Kukai mientras sus piernas entre sus caderas! ¡Perdón! ¡No pude contenerme! Me di la media vuelta y comencé a reir hasta que sentí como alguien me tomaba de la mano, ladee la cabeza sorprendida y miré a Ikuto sin entender porque su reacción.
-Vamos de aquí. – me dijo mientras me jaloneaba levemente para comenzar a caminar.
-¡Utau! – escuche los gritos de Kukai- Q-quítate d-de encima.
-¡Espérame! Mi kimono se atoro con algo, ¡Pervertido! – le gritó mi hermana.
Los ignore mientras una gotita resbalaba por mi nuca y comencé a caminar junto con Ikuto...
Rima Pov:
Inflé las mejillas molesta y me abracé a mi misma dándome calor ya que había algo de frio. Estúpido Ikuto, estúpido festival, estúpida vida, estúpida relación, estúpida…,
-¡Hey fíjate! – le grité aquella persona con la que había chocado, le miré de manera molesta y me sorprendí al ver a aquella persona frente de mí con otra chica…
¿Review?
¡Por Kami-Sama! ¿Hace cuanto que no actualizaba este fic?D: ni idea! pero al fin he vuelto y he continuando ese Fic que falta la segunda parte de este capítulo, iba a ser una misma pero eL FF se pone de gay & modifica todo ¬¬ así que decidi hacer dos para no estar modificando todo ya que me da una GRAN flojera.
Pues ahora sí, me voy xD y no tengo la menor idea de cuando regresare, pero antes:
(1) Tanabata: Se celebra el 7 de Julio y la tradición conciste en que se escriba un deseo y se colgara en un bambú.
