¡Volví! Siento la tardanza, pero sigo enferma T_T Esto de la gripe es una ******…en fin, aquí traigo el nuevo capi, cortito pero lleno de emociones XD
Aclaro dos cosas:
1-Lo del principio es un flash back de Natsuki ;P
2-Se supone que la batalla del capi anterior ya ha pasado, obviamente con la victoria de las Uzumaki XD
Sin más, os lo dejo ^^
-Uno, dos, tres, cuatro…
La voz se extendía por el lugar como si se tratara de una broma macabra, una barata copia del juego que tanto le había gustado a ella, una barata copia del escondite. Recordaba que, con Kokoro y Kasumi, solían esconderse en el armario, esperando que aquel al que le tocara el turno no las encontrara, y entre risitas se abrazaban las unas a las otras, cuando finalmente la puerta se abría, mostrando a uno de sus amigos, las tres soltaban un chillidito asustado y echaban a correr como almas llevadas por el diablo, aunque la mayoría de las veces eran pilladas al instante.
-…y diez. Allá voy.
En esta ocasión, ella rezaba porque no la encontraran. El abrigo rozaba su piel mientras trataba de hacerse lo más pequeña posible, una bola en el fondo del armario. No había shuriken o kunais cerca…¿por qué no los escondería allí su padre? Se preguntó, colocando ambas manos sobre su boca para aguantar un sollozo.
-¿Dónde estás, pequeña Natsuki? Vamos, sal, no te haré daño.—Prometió, y la pequeña solo alcanzó a cerrar más fuerte sus ojos.
"Papá" Pensó para sí misma, suplicando en silencio que él apareciera, igual que cuando Daisuke le hacía cosquillas hasta que las lágrimas salían de sus ojos, quería que su progenitor la protegiera. "Papá, ¿dónde estás?"
Los pasos comenzaron a subir las escaleras.
"¡Por favor!" Suplicó internamente Natsuki abrazando algo más fuerte sus rodillas, sintiendo las lágrimas rodar por sus mejillas, apartó éstas de su rostro con las pequeñas manitas mientras aguantaba los sollozos. "¡Por favor!"
Escuchó como la puerta del cuarto se abría, y por un momento deseó estar soñando, deseó que fuera de nuevo su primo Daiki quien abriera la puerta, tal y como pasaba siempre al final del juego, y que ella tuviera que echar a correr de él entre risas y tropiezos para ir a refugiarse finalmente tras su tío Neji, gritando "¡Estoy en casa, Daiki-nii, no puedes hacerme nada ahora!" O quizá fuera Daisuke quien abriera la dichosa puertecita, con Shin a su lado ladrando felizmente, el perro se tiraría sobre ella para lamerle la cara mientras Natsuki reía a carcajadas. También podría ser Obito, en cuyo caso ella sería la que se lanzaría sobre él, abrazándole y gritando "¡Obi-teme, siempre me encuentras!" Tampoco le importaría el caso de Hikaru, en el cual él la ayudaría a levantarse galantemente mientras le preguntaba si sabía dónde estaba el resto. ¡Kasumi! Oh, qué bien estaría que Kasumi estuviera allí con ella, que la luz penetrara por la pequeña rendija que su hermana solía abrir al principio mientras ella decía "Natsu, es hora de comer, ¡hay Ramen!". Pero nada de eso ocurriría, y en el fondo la joven lo sabía.
Finalmente, y haciendo realidad todos sus miedos, los pasos se acercaron al armario, abriendo lentamente la puerta de éste, Natsuki se puso en tensión, esperando a tener suficiente espacio para lanzarse en su acción seguramente suicida y, como cuando jugaba al escondite con sus amigos, echó a correr entre las piernas de su captor, quien sorprendido por la acción no tuvo tiempo a reaccionar.
La niña, que solo tenía siete años, corrió por las escaleras, casi cayéndose por éstas en el intento, para precipitarse hacia la puerta de salida, que trató de abrir sin éxito. ¡Maldición, estaba cerrada! Se giró lentamente, encontrándose al hombre frente a ella, Natsuki soltó un gemidito de desesperación cuando éste la tomó por el cuello de la camiseta y la alzó en el aire sin aparente esfuerzo, para ir a estamparla finalmente contra la pared, como una burda broma estaba la banda de Konoha en el cuello de él.
-Por favor…-Suplicó ella en un susurro apenas audible.—Por favor…-Repitió.
-Me has dado muchos problemas, pequeña Natsuki.—Comentó con falso cariño.—Me temo que eso se acaba ahora.
-No…-Pidió.
-Adiós.—Se despidió con una sonrisa sarcástica.
En un momento, pasaron tantas cosas por la mente de ella que casi no pudo contarlas. Un segundo, solo eso, le dio tiempo para recordar a Kokoro Nara, su hiperactiva mejor amiga, hija del genio de Konoha y la hermana del Kazekage, recordó a Daisuke Inuzuka, con su inseparable perro Shin, a todos los Uchiha, especialmente a Obito, su mejor amigo y confidente, recordó a su hermano pequeño Haruto, ¿quién le protegería de los que se metían con él si ella no estaba? Recordó a su madre, siempre tan compresiva y amable, a su padre, su modelo a seguir. Y, por último, recordó a Kasumi, su hermana melliza, aquella con la que todo le parecía más ameno y fácil de llevar…¿por qué tenía que irse ahora? ¿Por qué ahora, sin decirle a ninguno que les quería, que les echaría de menos? Cerró los ojos, un par de lágrimas escaparon de ellos.
"¡Por favor, no me dejéis morir!"
En ese momento, y como respondiendo a su llamado silencioso, el cristal de la ventana se rompió en mil pedacitos, el sonido del vidrio al romperse fue lo único que sintió Natsuki durante un momento, antes de fijarse en la figura que había entrado, sus lágrimas de temor se convirtieron en unas de alivio mientras una sola palabra se deslizaba entre sus labios en forma de susurro:
-Papá…
El hombre que la tenía cogida la dejó caer al suelo con un golpe seco, ella soltó otro gemidito de dolor al notar el extraño ángulo en el que se le había doblado la pierna.
-Ho-Hokage-sama…-Tartamudeó él, nervioso.—Le juro que esto no es lo que parece…Y-Yo…s-su hij-hija…
-Cabrón.—Soltó el aludido Kage de golpe.
Incluso Natsuki sentía algo de miedo por la expresión de su padre, aunque el pelo rubio dejaba en sombra sus ojos, ella sabía que él estaba enfadado. MUY enfadado.
-Natsuki, vete de aquí.—Ordenó entonces.
-Pe-Pero…papá…-Trató de decir ella.
-¡Que te vayas, Natsuki!—Bramó, y ella se levantó, notando un fuerte pinchazo en la pierna, avanzó al trote hacia las escaleras, subiéndolas cojeando.
En la planta de arriba, ella volvió a encerrarse en la seguridad y oscuridad del armario, llorando de nuevo, ella se hizo un ovillo convulso. Escuchó golpes desde abajo, gritos de dolor, ruidos de objetos al romperse. Y se tapó los oídos, no quería escuchar, no quería sentir dolor, no quería llorar, no quería…
Pasaron casi diez minutos hasta que la puerta volvió a abrirse, ella alzó una mirada espantada mientras sentía un escalofrío recorrerla, pensando por un instante que sería su enemigo quien estaría allí, mirándola con aire frió, dispuesto a matarla sin titubear.
-Natsu…-Su padre se agachó hasta quedar a su altura y abrió los brazos, invitándola a refugiarse en ellos.
Y lo hizo, Natsuki corrió hacia él, pasó sus pequeños bracitos por el cuello de su progenitor y se puso de puntillas para poder apoyar la cara en su hombro, aún sollozante, él no dijo nada, se limitó a alzarla entre sus brazos, dándose la vuelta para salir de la habitación
-Naruto-kun…-Susurró una voz desde la puerta.
-No pasa nada, Hinata-chan.—Le contestó éste en tono cariñoso mientras acariciaba el pelo de la convulsa Natsuki.—Ahora todo está bien, cariño, no llores. Las niñas grandes no lloran.
Y, pese a haber dicho esto, su agarre en torno a la niña se volvió más firme, y depositó un beso en la coronilla de ella, dejando que se desahogara.
La Natsuki actual saliendo de su trance al notar que Haruto tiraba de su camiseta, la chica bajó la cabeza sonriendo y se agachó para mirar a los ojos a su hermano.
-¿Si?
Él sonrió ampliamente y señaló hacia Naruto y Hinata, quienes reían de algo dicho por Obito.
-¿Mamá y papá se van a volver a querer?
Natsuki suspiró. Su hermano tenía once años pero seguía pareciendo uno de siete si a ser esperanzado se refería la cosa. Acarició el pelo rubio de él y le susurró:
-Al papá del pasado le gustaba tía Sakura, nii-chan, nada más podemos hacer que esperar.—Suspiró.
-Pero yo quiero que papá y mamá vuelvan a estar juntos.—Haruto infló los mofletes (cachetes)
-Nee, ¿qué te parece si ahora vamos a beber algo?—Inquirió ella cambiando de tema a uno más cómodo.
-¡SÍ! ¡PAPÁ, HINATA-CHAN, VAMOS!—Pidió.
Los aludidos miraron en su dirección, y Natsuki sonrió levemente, cohibida. Cada vez que sus ojos se encontraban con los de Naruto, sentía unas acuciantes y abruptas ganas de correr hacia él para abrazarle, tal y como había hecho ese día años atrás, cuando un Shinobi al que creían de confianza se había colado en su casa cuando se suponía que todos estaban fuera y, al ver allí a la joven Uzumaki, había intentado matarla. Aquel día, ella debería haber estado en casa de su tío Neji junto con Kasumi y Haruto, pero se había escapado al enfadarse con su primo Daiki. Sin embargo, Naruto no la había regañado aquel día, se había limitado a abrazarla, dejándola quedarse dormida entre sus brazos. Aquella mañana, cuando despertó, estaba en la cama de sus padres, con uno de ellos a cada lado y Kasumi dormida con la cabeza sobre su estómago, dándole la mano.
Nunca se esperó lo que ocurriría más tarde.
-¿Dónde vamos, dattebayo?—Inquirió felizmente Naruto.
-Por aquí hay una posada donde me gusta ir, tienen buena comida.—Informó ella.
-No es Ramen, pero algo es algo.—Agregó Haruto.
-¡Mamá!—Kasumi, quien hasta el momento hablaba de forma animada con Hikaru, se puso a la altura de la Hyuuga, sonriente.-¿Cantarás con nosotras?
-¿Cantar?—Hinata se sonrojó solo de pensarlo.
-¡Claro! Han cogido gusto a nuestras voces, a la de Natsu y a la mía, porque Haruto parece un gato siendo torturado, y nos dan la comida gratis si cantamos algo.
-Y-Yo…cre-creo que n-no.—Tartamudeó ella.
Cuando abrieron la puerta, Naruto no pudo evitar sorprenderse levemente por el cálido ambiente que había, como si todos fueran amigos de la infancia. Al ver entrar a los tres hermanos, el mesero saludó con la mano, saludo que ellos tres devolvieron. Un hombre anciano les dedicó una sonrisa destentada mientras se acercaba con pasos vacilantes, Natsuki se adelantó para tomarle las manos arrugadas entre las suyas.
-¡Kotaro-san, no debería hacer esfuerzos!—Se quejó ella.-¡Sabe que sus piernas aún no están recuperadas!
-Pero ya casi, y todo gracias a ti, Natsu-chan.—El anciano que respondía al nombre de Kotaro tomó la mejilla de ella y tiró, estirándole la piel.—Eres muy buena en jut…¿Cómo decías que se llamaban?
-Jutsus médicos, Kotaro-san.—Sonrió.
-En este lugar no entienden mucho del mundo Ninja.—Explicó en un susurro Kasumi.—Ni siquiera conocen al Hokage de Konoha, por eso aquí estás a salvo, Naruto.
Éste asintió con la cabeza.
-¡Kotaro-san!—Gritó Haruto felizmente.-¿Qué tal están sus piernas?
-¿Por qué todos preguntáis lo mismo?—Masculló el viejo.-¡Mis piernas están perfectamente! ¡Solo fue un accidente y…!
-Kotaro-san.—Cortó riendo Natsuki.—Te las partiste, a la vez. ¿Cómo coño lo hiciste?
-¡No lo sé!—Se quejó el anciano.
-¡Oye, Natsuki, Kasumi!—Llamó con su voz ronca el mesero.-¡A parte de los ya conocidos y plastas hermanos, ¿quién viene con vosotros?—Se rió.
-A parte de los Teme, quiero presentaros a Hinata-chan y a mi padre, Naruto.—Gritó felizmente Haruto, subiéndose a una mesa.
-¡No nos llames Teme, Dobe!—Gritó Hanami. ¿Cómo coño le sacaba siempre de sus casillas?
-¿El padre de Haruto? ¡Vaya!—Se sorprendió el mesero acercándose.-¡Vamos, sentaos, pedid algo! ¡Estoy seguro de que Natsuki y Kasumi os invitarán, a ellas les sale gratis si cantan!—Se rió de nuevo.
-¡BIEN, DATTEBAYO!—Celebró Naruto.
Natsuki agradeció internamente el no haberse dado a conocer como hermanos en el pueblo mientras se subía a una mesa, tendiéndole la mano a Kasumi para invitarla a hacer lo mismo, pronto, la voz de las mellizas comenzó a sonar, de forma dulce, todos callaron para escucharlas, incluso Kotaro dejó de quejarse de sus piernas para mirarlas atentamente con ojos brillantes. Las voces de ellas se alzaban, volvían a bajar, juntándose a veces y repartiendo estrofas otras.
Yume no tsuzuki oikaketeita hazu nano ni
Magarikunetta hosoimichi hito ni tsumazuku
Ano koro ni mitai ni tte modoritai wake janai no nakushitekita sora wo sagashiteru
Wakattekuremasu you ni gisei ni natta you na kanashii kao wa yamete yo
Tsumi no saigo wa namida janai yo zutto kurushiku seotte kun da
Deguchi mienai kanjou meiru ni
Dare wo matteru no
Shiroi NOOTO ni tsuzutta you ni motto sunao ni hakidashitai yo
Nani kara nogaretainda
Genjitsu tte yatsu
Kanaeru tame ni ikiterun datte
Wasurechaisou na yoru no mannaka
Bunan ni nante yatterarenai kara
Kaeru basho mo nai no
Kono omoi wo keshite shimau ni wa
Mada jinsei nagai deshou (I'm on the way)
Natsukashikunaru
Konna itami mo kangei jan
Ayamaranakucha ikenai yo ne aa gomen ne
Umaku ienakute shinpai kaketa mama datta ne
Ano hi kakaeta zenbu ashita kakaeru zenbu
Junban tsuketari wa shinai kara
Wakattekuremasu you ni sotto me wo tojitanda
Mitakunai mono made miendamon
Iranai uwasa ni chotto hajimete kiku hatsugen docchi
Mukaiattara tomodachi datte
Uso wa yamete ne
Fukai HAATO ga iradatsu you ni karadan naka moeteirun da
Hontou wa kitai shiten no
Genjitsu tte yatsu
Kanaeru tame ni ikiterun datte
Sakebitaku naru yo kikoete imasu ka
Bunan ni nante yatterarenai kara
Kaeru basho mo nai no
Yasashisa ni wa itsumo kansha shiteru
Dakara tsuyoku naritai (I'm on the way)
Susumu tame ni
Teki mo mikata mo kangei jan
Douyatte tsugi no DOA akerun dakke kangaeteru
Mou hikikaesenai monogatari hajimatterun da
Me wo samase me wo samase
Kono omoi wo keshite shimau ni wa
Mada jinsei nagai deshou
Yarinokoshiteru koto yarinaoshite mitai kara
Mou ichido yukou
Kanaeru tame ni ikiterun datte
Sakebitaku naru yo kikoete imasu ka
Bunan ni nante yatterarenai kara
Kaeru basho mo nai no
Yasashisa ni wa itsumo kansha shiteru
Dakara tsuyoku naritai (I'm on the way)
Natsukashikunaru
Konna itami mo kangei jan
Cuando su voz se apagó, todos rompieron en aplausos que llenaron el ambiente, ellas se sentaron, una junto a la otra, sonriendo y dándose puñetazos en el hombro cariñosos. Naruto las miró desde el otro lado de la mesa, extrañamente orgulloso, sonrió. Aquellas chicas eran extrañas, sin duda alguna, y sin embargo tenía la sensación de conocerlas desde que iban en pañales. Aún sonriente, él tomó los palillos que el mesero les había llevado, esperando pacientemente la comida.
-¡Natsuki, gracias a Kami-sama, aquí estás!—Chilló una voz desde la entrada.-¡Tenéis que iros ahora, lejos! ¡A Sunagakure, a ser posible!
La aludida giró la cabeza y, al ver quién estaba allí, se quedó de piedra y las palabras murieron en sus labios. El estrés acumulado durante los últimos días se hizo más fuerte mientras se levantaba de golpe, tirando la silla al suelo.
-¿Qué quieres decir, por qué tenemos que irnos…?
-¡Os han catalogado como criminales rango S, debéis huir, por favor!
Todos continuaban mirando a la mujer, sin entender ni media palabra de lo que decían, a obvia excepción de los Uchiha y los Uzumaki. Naruto también miraba la figura, estaba más madura, pero la conocía lo suficiente como para saber que era ella. Además, quién si no ella tendría el pelo rosa …¿natural?
-Sakura-chan…-Saludó.
-¿N…Naruto?—La voz de ella era un hilillo, Natsuki vio como su tía Sakura comenzaba a temblar.
-¡Sakura-chan, no me puedo creer que estés aquí! ¡Natsuki no me dejaba volver a Konoha! ¿Te puedes creer que alguien como ella sea hija de Neji?—Se rió.
-¿De Neji…?—Sakura dudó.
Natsuki comenzó a respirar de forma agitada, se sentía mal, comenzaba a marearse, las formas se difuminaban, alcanzó a ver la mirada de advertencia que Obito le dirigía a su madre…
Y, entonces, todo fue oscuridad, y su cuerpo dio de forma sorda contra el suelo.
Mucho más cortito de lo normal, sí, la nena lo sabe XDD Pero es que TENÍA que dejarlo ahí, en serio, os dejé con la duda verdad? Jejej
La canción es "Again" de "Yui" y es el primer opening de "Full Metal Alchemist brotherhood" ^^ Se puede encontrar en mi perfil, si os interesa, y los que la busquéis traducida…bueno, a mí me parece que les pega a ellas en esta ocasión, ya descubriréis por qué más adelante. Como mucho en dos capis trataré de explicar lo que ha pasado ^^
¡Gracias a Namikaze Rock, Heero Kusanagi, Aneue (Emiita-chan ;P) Hinata-sama198, , luna hyuga y sango surime! No sé cómo agradeceros vuestros reviews, me hacen tan feliz *-*
Hablando de eso, ¿me dejáis otro? xD
