Ni hao!.- publico querido, jajajajaj XD, aquí traigo la continuación . aclaro solo serán este y el próximo en donde aparecerá nuestro invitado Inuyasha. Jajajajja no saben lo que viene. Ajajjaj, discúlpenme la emosion. Agradesco todos sus comentarios y espero mas, XD…. En fin con amor para todos ustedes.

Los personajes no me pertenecen yo solo sueño con ellos.

CAPITULO 6.- PAREJAS DISPAREJAS.

La energía del kiuby era liberada.

Cuando Inuyasha sintió la energía demoniaca proveniente del ninja, no lo dudo se separo del beso de hinata y apareció enfrente de naruto, saco una espada vieja que no tardo en convertirse en un colmillo blanco, y ataco al chakra rojo de naruto, el cual por el impacto de la ruptura de energía fue lanzado a los arboles que están alrededor.

Hinata lo vio toco como si fuera un pesadilla, no pudo reaccionar por la impresión del beso, pero lo que la dejo petrificada, fue ver como atacaban a naruto. Recordó la batalla de pein cuando él estaba gravemente herido, recordó la batalla en la cuarta guerra cuando casi lo pierde a manos de madara, recordó la sangre, la destrucción y muerte. Ella peleo en esa guerra dando lo mejor que tenia para protegerlo, y ahora vio como el sujeto que se decía su prometido lo ataco, y como naruto salió disparado por el bosque. Ella no lo pensó más y se dispuso a luchar contra aquel el que oso atacarlo, se lanzo contra inuyasha.

Inuyasha no se percato de las intenciones de Hinata hasta que sintió el primer golpe en su cuerpo, el abrió los ojos asombrado. Sabía que ella era un ninja, pero las pocas veces que la había visto era con un perfecto kimono, también había escuchado que lucho en la cuarta guerra ninja, pero él nunca creyó eso, ¿Cómo una mujer tan delicada y que nunca alzaba la voz como Hinata, podría estar envuelta en los horrores que ocasionaba una guerra?, pero en estos momentos creyó, en todos esos rumores de que ella era digna de ser la heredera del clan Hyuuga, el cual sus dirigentes eran ninjas con asombrosos poderes. Ella se encontraba en posición de combate y lo volvió a golpear. Por más que trataba de esquivar los ataques ella lo golpeaba y su cuerpo empezaba a sentirse adolorido. ¡¿qué diablos hacia?.

-¡QUE DEMONIOS TE PASA MUJER!.- grito inuyasha.

Hinata se sentía furiosa, no pensaba claramente lo que hacía.

-¡LO ATACASTES!.- le replico, volviendo a utilizar la técnica para anular la energía de su cuerpo.

Inuyasha a penas y se salvo de ese golpe.

-TONTA, ¿NO TE DISTES CUENTA DE QUE SE ESTABA SALIENDO DE CONTROL?, ¡PUDO MATARNOS!-dicho esto esquivo el golpe y contra ataco, pero la barrera que hinata alzo lo sorprendió, era la misma danza que realizaba en el agua, él cayó al suelo completamente adolorido, diablos sentía que el cuerpo no le respondiera-TONTA, SOLO ESTA DESMAYADO, NUNCA LO HUBIERA MATADO HASTA QUE ME DIERA UNA BUENA RAZON.

Hinata abrió los ojos y proceso las palabras, sus brazos cayeron alrededor de su cuerpo, volteo a ver donde estaba naruto, a unos metros , corrió a donde se encontraba.

Inuyasha se levanto como pudo y aprecio a su alrededor el panorama. ¡Si que habían ocasionado destrozos!. El bosque que antes tenía muchos árboles alrededor de la cascada, ahora habían muchos árboles destrozados alrededor, los animales que antes cantaban en la oscuridad de la noche, no se escuchaban. Se dirigió a donde estaba su prometida. Y la imagen que encontró para nada fue de su agrado.

Hinata llego donde estaba naruto, lo levanto y lo abrazo fuerte mente, ¡él estaba vivo!, gracias kami, se dispuso a utilizar el ninjusu medico, para cerciorarse que no estuviera dañado internamente, después de la revisión se dio cuenta que las palabras de su prometido fueron ciertas, él no lo mato, sino le quito el poder del kiuby, sus mejillas se sonrojaron.

-¿ya te distes cuenta que no lo lastime a propósito?, -dijo inuyasha cerca de ella viendo como la chica le acariciaba los cabellos de estropajo, al zorrito ese,-él solo esta desmayado, pero supongo que ya lo notaste.

Naruto estaba acostado en la tierra, hinata hincada se encontraba rozando con sus manos los cabellos rubios y completamente sonrojada por lo que estaba sucediendo. La luna llena iluminaba el lugar cubierto de arboles destrozados.

-disculpa mi reacción-dijo con el sonido suave de su voz-es que no soporte que lo atacaras.

Inuyasha alzo una ceja, había pensado que ella replicaría con alguna mentira por haber actuado como lo hiso, sin embargo las palabras que utilizo eran verdaderas.

-¿tanto te importa ese zorro?.- él le dijo así, por que la transformación que estaba sufriendo el mocoso ese tenia la forma de un zorro pero con cuatro colas.

Hinata lo miro furiosa, y a él le encanto el color perlado brillando por la molestia de sus palabras. ¡Tanto defendía a ese zorro!

-"SU NOMBRE ES NARUTO NAMIKASE UZUMAKI, SEXTO HOKAGE DE LA ALDEA KONOHA, HEROE DE LA CUARTA GUERRA NINJA, REPRESENTANTE DE LA PAZ DEL MUNDO NINJA, NINJA ELITE DE KONOHA."- ella vio la sonrisa burlona de inuyasha y se dio cuenta que una vez mas lo había hecho, Había defendido a naruto cuando el solo se refirió así porque no sabía su nombre. Respiro profundamente tratando de calmarse.

-valla todo eso es ese mocoso, me sorprende, dime por que el hokage, héroe, representante y ninja elite, acompaña a mi prometida.-replico burlonamente

Hinata dirigió su vista a naruto y no pudo evitar a acariciar nuevamente su cabello.

-él quería conocerte, quería platicar contigo sobre las alianzas con la aldea.

Inuyasha quien se había mantenido parado observando la escena, frunció el ceño. El zorrito también esta espiando a Hinata y por como ella lo tocaba, se dio cuenta de que ahí había algo. Y ese algo no le gustaba para nada. No quería más complicaciones en su futuro matrimonio.

-tienes algún campamento montado cerca.

Ella asintió con la cabeza

-no está muy lejos.- ella se paro, e iba a cargar a naruto, pero inuyasha lo cogió y no de muy buena forma.

-yo puedo, llevarlo.- se ofreció ella

-no déjalo, yo lo llevo indícame por donde.

Los dos empezaron a caminar en completo silencio, llegaron al campamento y el futon de naruto estaba afuera, lo recostaron y ella lo acomodo. Inuyasha se sentó cerca de La fogata que ya estaba encendida, su mirada dorada no perdía detalle de los movimientos de su novia. Ella era demasiado atenta con el zorrito, ¡y él odiaba a los zorros!, ya tenía mucho con soportar a shipo, ahora otro llegaba y también acaparaba la atención de la mujer. Suspiro internamente.

Hinata se cercioro que naruto estuviera cómodo, al parecer solo estaba desmayado por la falta de energía. Miro donde estaba su prometido, él cual nunca dejo de observarla. Dorado y plateado. Miradas que trataban de reconocerse y acostumbrarse.

-¿tienes hambre?.- pregunto amablemente hinata

El asintió simplemente, y ella se dispuso a recalentar lo que había sobrado de la cena. Se lo sirvió y él comió en absoluto silencio.

Ellos aun que no se conocían mucho, nunca el silencio era incomodo, pero en estos momentos ninguno tenía ganas de hablar.

-descansa Hinata mañana partiremos temprano a sikon, el ambiente aquí es demasiado tenso-él se recargo en un árbol mirándola y ella miraba el fuego-tenemos que ir muy rápido para mañana mismo llegar. Naraku nos esta ocasionando mas problemas y quiero evitar altercados con él.

Ella se levanto, se sacudió la ropa, le hiso una reverencia, dirigió una mirada soñadora a naruto y se retiro a tratar de dormir.

Inuyasha no se sorprendió de la actitud pasiva de ella, así él la conocía, humilde en su persona, maleable en su carácter, sumisa en palabras. Pero eso solo era la fachada, estaba realmente incrédulo ante la imagen de ella en posición de combate, la mirada perlada brillosa por la furia, resuelta a matar por tocar a su Hokage.

dirigió su mirada donde se encontraba el zorro pelos de elote, naruko, nabruto, nasuko, narisco, asi ya, " naruto", ella le hubiera gritado. Su mirada era de celos. Qué relación tenían ambos.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Al día siguiente el sol apenas empezaba a salir, hinata tenia el desayuno listo, y ahora levantaría al rubio.

-naruto levántate-lo toco en l hombro- naruto.

El rubio abrió sus ojos, una confundida Hinata lo veía.

-buenos días-dijo alegremente incorporándose sobre el futon. Miro a su alrededor y se dio cuenta que ella ya había recogido el campamento, solo estaba el desayuno y la fogata.

Ella se dirigió a servirle el desayuno.

-¿te encuentras bien ?- le pregunto de nuevo la ojiperla. Dándole su desayuno.

-un poco mareado.- contesto con una sonrisa zorruna.- arigato hinata-antes de comer decidió contarle el sueño nuevo que tuvo.- sabes ayer soñé que nos encontramos con un pervertido, y que tu dijiste que era tu prometido, luego el te beso y hasta ahí llega el recuerdo, no te parece irreal.

Ella se quedo de piedra ante las palabras.

Inuyasha escucho lo dicho, por los pelos de estropajo y apareció en el campamento con una sonrisa burlona.

No fue un sueño Hokage-sama soy real.

Naruto automáticamente se paro, agarro y puso a hinata detrás de él y miro retadoramente al orejas de perro que lo veía. Era un poco mayor que él, tenía el cabello plateado, ojos dorados y orejas de perro. Por kami. ¿Qué tipo de hombre era ese?

-¿tú eres el prometido de Hinata?.- dijo incrédulamente

Inuyasha miro a su contrincante como si fuera un insecto, se cruzo de brazos y dijo.

-así es.- afirmo.- yo soy el prometido de hinata- acercándose a él- a lega tus manos de mi mujer.- exclamo.

Naruto no se cohibió por la actitud desafiante del orejas de perro.

-¡no permitiré que un pervertido como tú la toque!

La mirada dorada y azul echaban chispas.

Inuyasha curvo los labios en una sutil sonrisa

-¡yo solo vi lo que por derecho me pertenece!- encerró su mirada y lo señalo-en cambio tú eras el que estaba espiándola. ¡Eres tu el pervertido!.

Naruto se sonrojo pero no permitió que sus palabras lo afectara, el no podía permitir que una mujer como hinata se casara con alguien como él, su sexto sentido le decía que no le gustaba nada ese sujeto.

-ella nunca no te pertenecerá-sentencio- no permitiré que la toques. Yo la protegeré de ti.

Hinata que había permanecido detrás de la espalda de naruto, se enfureció, como era posible que esos dos hablaran de ella como si ella fuera algo, no esos hombres machistas se estaban pasando. Y antes que esto acabaran en una batalla campal. Ella intervino se puso en medio de esas miradas las cuales inmediatamente voltearon a verla, no pudo evitar sonrojarse, pero hablo firme mente.

-ustedes dos déjense de comportar como niños, son hombres, y no tenemos tiempo que perder si queremos llegar hoy a la aldea sikon.-dicho esto se encamino a recoger lo ultimo del campamento.

Las miradas doradas y azul se cruzaron nuevamente, las chispas estallaron pero se tuvieron que tranquilizar. Se notaba que hinata estaba enojada y ninguno de ellos quería que ella estuviera así .

Cuanto todo estuvo listo para partir. Inuyasha dio las indicaciones del trayecto.

-terminando este bosque al sur existen dos caminos, tomaremos el queda al desierto , es el camino más rápido para llegar y el más difícil, es demasiado caloroso, no tendremos descanso hasta el atardecer, correremos lo mas que se pueda, la ventaja aquí es que terminando el desierto a media hora más llegamos a mis dominios. Si tomáramos el otro camino llegaríamos al amanecer y no estamos muy seguros , naraku podría mandar a sus secuaces para impedirnos llegar.

-¿quien es naraku?.- pregunto naruto.

-naraku es con quien tenemos conflictos por el territorio-explico paciente mente inuyasha-el monopoliza todo tipo de ventas y nosotros que no hace mucho que nos establecimos aquí, llegamos a quitarle varios negocios. Es por eso de nuestra enemistad, el sacándonos del mercado volvería a ser el todo poderoso por estos lugares.

-por mí no hay problema de utilizar la ruta más corta.- aseguro hinata, ella estaba completamente lista.

Naruto asintió con la cabeza.

-por mi mejor llegar rápido.

Inuyasha miro a ambos asintió y empezaron a correr por el bosque después de 3 horas salieron al desierto, el calor por ser casi medio día era insoportable, pero ellos lo resistieron muy bien, ninguno hablaba solo se limitaban a travesar la caliente arena, cada quien al pendiente de cualquier cosa podría pasar. Las horas pasaron y llego por fin el atardecer, cuando se detuvieron al principio del bosque, los tres cayeron rendidos y agitados al suelo . Cada uno tratando de recuperar aliento por la larga carrera que realizaron.

Inuyasha estaba sorprendido de la capacidad hinata al seguirle el paso, nadie mas que miroku había podido realizar eso, y de cierta forma lo enorgullecía. Su mujer para nada sería lo que pensó que era. Alguien demasiado tímida para poder enfrentar una vida llena de batallas. Pero frunció el seño, cuando se percato que la mujer de sus pensamientos se dirigía asía el pelo de estropajo y le otorgaba una cantimplora con agua. Las miradas de esos dos no le agradaban para nada. Cuando hinata se dio la vuelta para otorgarle a él una cantimplora la acepto. Pero le tomo la mano, y con la otra mano le acomodo un mechón de su hermoso cabello azulado detrás de la oreja y según para él le regalo una de esas sonrisas que derretían a sus admiradoras.

Naruto observo la escena, y el corazón le dolió.

-ese es su futuro mocoso.- le dijo el kiuby que para nada estaba conforme con lo que sucedía.- ¡imagínate el hará realidad nuestros sueños, el será el que la posea.!

Naruto apretó los puños. Y le respondió en sus pensamientos.

-el podrá tener su cuerpo, pero nunca su corazón eso nos pertenece.- sentencio.

-es la primera vez que te escucho ser egoísta.- sonrió el kiuby.- es cierto su amor nos pertenece. ¿Pero eso de que nos sirve?, ella no será feliz, el no será feliz y nosotros no seremos felices.

-ya cállate no quiero pensar en eso.

-pero eso no significa que por no pensar desaparecerá el problema mocoso.- le reclamo el kiuby.- por lo contrario un mes ellos dos estarán juntos.

Naruto no quería escuchar más del kiuby pero tenía razón, ellos pronto estarían juntos.

Hinata se sentía incomoda por la sutil caricia de su futuro esposo. Ella tenía que acostumbrarse porque ellos harían mas cosas, pero solo pensarlo le provocaba escalofríos. Pero ella con esfuerzo, le regalo una sutil sonrisa.

Inuyasha no quedo complacido con esa sonrisa, el no era de esos que se fijaban en cada detalle a su alrededor, pero si se había dado cuenta que la sonrisas de hinata asía el zorrito eran distintas. Suspiro de frustración, esto estaba más complicado de lo que pensó. Al mirar asía el susodicho rival, se dio cuenta de que si las miras mataran el ya estuviera muerto. Lo miro desafiante. El conocía perfectamente esa mirada. Era la misma que el tenia cuando alguien osaba tocar a su sacerdotisa. ¡Demonios! Esto era un cuadrado amoroso. Sonrió internamente, al parecer su vida no era la única complicada por el destino.

-bueno a media hora de aquí llegamos.-informo inuyasha.- seguirme, no correremos, caminaremos.

Ambos ninjas asintieron. El bosque que cruzaban no era muy diferente de los que habían pasado, algo que llamo la atención a los ninjas fue de un gran árbol que se podía apreciar era el más grande de todos.

De ahí en fuera el paisaje era el mismo, muchos árboles, flores de diferentes colores, animales que se escondían a su paso, iban admirando el paisaje , cuando de repente los atacaron con flechas, un tipo cubierto de ramas, pero antes de que pudieran actuar una flecha surco por el aire y dio en el atacante, el cual se derrumbo . Los tres miraron a la dirección de dónde provino la flecha, entre los arboles una sombra salió, y todos se sorprendieron de ver a una hermosa mujer vestida con un traje de sacerdotisa.

Kagome Higurashi la sacerdotisa de la aldea sikon, apareció enfrente de ellos, volteo a ver a inuyasha quien se había acercado a ella, después dirigió su mirada a la mujer y hombre que acompañaban al albino, se asombro al darse cuenta que era Hinata Hyuuga la prometida de inuyasha, el otro no sabía quién era, a lo mejor un ninja guardián.

Sus ropas que vestían le llamaron mucho la atención, ella siempre había visto perfectamente arreglada a la prometida de inuyasha y ahora estaba empolvada, se apreciaba agotada, y el traje que tenía era ninja. Nada que ver con la refinada hinata que ella conoció. El rubio tenía unos hermosos ojos azules el cual le sonrió abiertamente al percatarse de que lo miraba.¡ No pudo evitar sonrojarse era muy guapo!.

-¿qué haces aquí kagome?-discutió inuyasha.- no puedes a legarte mucho de la aldea.

La azabache dirigió su mirada achocolatada a inuyasha, el era el único que activaba en ella su mal genio.

-te salve.- dijo retóricamente.- además no había nadie que pudiera contra ellos como yo, miroku y sango aun no han llegado. No podía permitir que esa marioneta de naraku los intranquilizara.

-debiste esperarme.- dijo inuyasha completamente molesto por la posibilidad de que ella fuera herida de gravedad.

Ella lo miro enojada

-te fuiste desde hace tres días – ella se paro enfrente de el-no sabíamos nada de ti, y tu quieres que me quede con las manos cruzadas, pues no.-le toco el traje rojo con el dedo.- ¡tú nos preocupaste!.

El sonrió burlonamente.

-yo no soy una débil mujer como tu.- dijo señalándola a ella, no sabía porque pero le encantaba ver los ojos chocolates brillantes por furia.

Eso fue suficiente para ella.

-¡ABAJO!.- grito, se escucho un fuerte sonido, inuyasha taishido. Había caído estampado en la tierra, por el conjuro del collar. La sacerdotisa era la única que podía activar ese poder.

-jajajjajaja, ese orejas de perro trago tierra.- grito un emocionado rubio.

A hinata también le pareció graciosa la escena, se acerco a naruto para tratar de calmarlo, no debería de reírse así de inuyasha.

-vistes hinata, ella me cae muy bien-dijo agarrándose el estomago por la risa que sentía.

-naruto-kun compórtate.

Kagome dejo tirado ahí a inuyasha el cual estaba maldiciendo a todos los dioses. Se encamino donde estaban los ninjas. Les hiso una reverencia.

Hinata también le hiso la reverencia y naruto un poco más tranquilo también la hiso.

-muy buenas tardes kagome-sama,-dijo hinata siguiendo el protocolo de presentación.- el es Naruto Namikase Uzumaki, sexto Hokage de konoha.

Kagome se sorprendió de que ese hombre tan guapo y joven fuera el nuevo Hokage.

Naruto se acerco a ella con una gran sonrisa, sus ojos brillaban traviesos. Le tomo la mano y se la beso.

-es un placer conocerla, me enseñaría ese truco.- dijo apuntando a inuyasha que toda vía estaba aplastado.

La sacerdotisa lo miro sonrojada, si ella no estuviera ya enamorada caería perdidamente por él. Los ojos son el reflejo del alma, y los del joven hokage eran tan perfectos como el cielo azul. Lástima que a ella era una miko destinada a Kami. No podía casarse, y se supone que amar tampoco, pero en el corazón no se manda y el suyo ya tenía dueño.

-es un placer Hokage-sama, conocerlo. Acompáñenme el tardara un rato en recuperarse yo los llevare a la aldea.- Dicho esto se encamino por un sendero.

Hinata se iba acercase a ayudar a inuyasha cuando el rubio negó con la cabeza.

-déjalo, debe de estar de un humor horrible, sigamos, no responderé si él te hace alguna grosería.- dicho esto la tomo de la mano y caminaron detrás de la sacerdotisa.

Llegaron a la entrada de la aldea la cual era como Konoha , pero ahí estaban algunos miembros del consejo los cuales se sorprendieron de los recién llegados.

Uno de ellos llamado mioga se acerco.

Hinata y Naruto no se encontraban para nada presentables. El anciano frunció el ceño cuando se percato de que era la heredera Hyuuga la que estaba enfrente de él.

-buenas tardes mioga-sama.- se inclino en forma de reverencia y aplico el mismo protocolo para presentar al rubio el cual se acerco a ella.- le presento al Sexto Hokage de Konoha, Naruto Namikaze Uzumaki.

Ambos se presentaron como correspondía y así se fue presentando a los que del consejo, que ahí se encontraban. Les contaron el recorrido que iniciaron y el por qué de su llegada así de improviso. Fueron llevados a la casa principal para que descansaran y se cambiaran de ropas en la cena se les daría la bienvenida.

Hinata y Naruto no se vieron hasta la hora para cenar, cada uno fue atendido con lo mejor que tenía el clan sikon, eran tratados con demasiada cortesía, les ofrecieron atuendos digno de reyes, claro a ninguno les gusto, pero debían de ser amables por las molestias.

Naruto llego a la cena lo sentaron en una gran mesa muy hermosamente decorado, todo era demasiado frívolo para él, tenía miedo de tocar cualquier cosa, con lo propenso a accidentes que era, capaz destruía todo. Diviso a la sacerdotisa que le izo una seña para que se acercara ella, le caía muy bien.

-buenas noches kagome-sama.- dijo naruto sonriendo

- buenas noches Hokage, si me permite le enseñare donde nos sentaremos.- dijo ella llevándolo cerca de donde estaba la cabecera principal del líder de la aldea.

-¿por qué tanta gente?.- pregunto naruto

Ella le regalo una pequeña sonrisa

-Es una cena en Honor a Usted y a la Prometida de Inuyasha, ellos dos entraran en cualquier momento por la puerta principal.- dicho esto los dos se sentaron juntos, platicaron de las diferencias de las aldeas. Cuando se dieron cuenta que todos los presentes se callaron, la sala estaba llena como de 50 personas que cabían perfectamente en la gran mesa, voltearon a ver la entrada de la puerta,

Hinata vestía un kimono dorado con blanco, iba realmente Hermosa, parecía toda una princesa.

Inuyasha se había puesto un traje azul marino, que contrastaba con el color de sus ojos y su cabello plateado, le resaltaba muy bien su físico.

Era una imagen estremecedora. Ellos se veían demasiado bien para el justo de cierta sacerdotisa y Hokage.

-te das cuenta mocoso, ¡ese sí que es afortunado!.- le dijo el kiuby a naruto.- es de él, hagámonos a la idea..- con voz triste.- nos volvieron a ganar, y sabes esto se siente peor que lo de la pelo de chicle.

Naruto apretó firme mente sus manos, cuando la mirada a perlada de Hinata lo Vio. El supo que debía de hacer algo para evitar todo esto.¡ Era un grave error!.¡ Ella le pertenecía!

La sacerdotisa se encontró con la mirada dorada de inuyasha. Sabía que ellos deseaban que esto fuera diferente, pero el destino no estaba en sus manos.

Cuatro corazones latían descontroladamente por personas a las cuales no pueden amar.

Hasta aquí. Díganme que les pareció, espero no haberlas decepcionado. Ya saben comente ya que es la inspiración para mi musa. Preguntas y sugerencias. Con gusto son consideradas. Sayonara. Cuídense suerte. Nos leemos.