Estas son mis torcidas palabras

I

La chica se encuentra de pie frente a la entrada de una escuela. Todo el camino se la pasó pensando en lo estúpida que había sido hasta ese momento. Nunca se le ocurrió buscarse en los archivos escolares. Durante días buscó y buscó escuelas, las pocas que encontró estaban totalmente destruidas y las más pocas que parecían haber sobrevivido a la misteriosa catástrofe estaban totalmente inaccesibles.

Finalmente encontró un lugar en el cual podría buscar y posiblemente encontrar alguna información sobre quién es. Una escuela que para su buena suerte permanecía casi intacta salvo por el gimnasio y el auditorio, donde solo se alcanzaban a ver unas sillas y partes de instrumentos musicales tirados en el suelo frente a un techo derrumbado.

Al internarse entre los oscuros y grises pasillos escolares siente un estremecimiento. La sensación de haber recorrido los pasillos escolares anteriormente le resulta familiar, casi normal. Se siente observada, como si oscuros fantasmas del pasado la observasen o vivieran en un plano de la existencia diferente al que se encuentra ella.

-esto es una pesadilla… parece una regresión eterna…- piensa con amargura mientras hojea archivos y carpetas.

Ningún rostro parece conocido, ningún nombre suena en su cabeza. Repentinamente tiene la sensación de que ella misma es una especie de fantasma, vagando por un mundo muerto y frio. Pero antes de caer presa de la desesperación nuevamente, se detiene en una hoja. Sus pupilas se dilatan y su rostro se tensa levemente. Un nombre y un rostro. Un nombre que suena en su cabeza como si hubiera estado escondido y de pronto hubiera caído desde un lugar muy alto provocando un intenso ruido, y un rostro que ella conoce bien.

-… no puede ser…- dice con incredulidad, con una extraña mezcla de felicidad y cansancio.

El rostro en la foto pegada en la hoja le sonríe. Analiza todos los detalles mientras acaricia el cabello en la foto y delinea el nombre letra por letra.

-…esta… soy yo.- El rostro ya le había devuelto la mirada anteriormente, una mirada seria y cansada, agotada y ausente de emociones. Sin embargo, la chica de la fotografía parece alegre y llena de vida. Una personalidad totalmente opuesta a la que ella siente es su forma de ser.

De pronto, sumida en las sombras, encerrada en lejanos recuerdos que no existen, la chica que despertó en un mundo donde ya no hay vida reconoce su rostro y su nombre. Permanece de pie observando la hoja. Su mente se pierde en ideas y pensamientos. A pesar de haber encontrado su identidad no logra asociarla con nada del pasado. Todo continúa siendo nebuloso y misterioso.

-Esta soy yo…- dice aun con incredulidad. Lentamente siente el impuso de llorar, la sensación de humedad en sus ojos se hace incomoda -¿lagrimas…?- piensa mientras la vista se vuelve borrosa – ¿Por qué siento que me es tan extraño llorar? Es algo que no quiero hacer. No en este momento.

Se seca las lágrimas. Guarda el papel con su información y deja la escuela rápidamente, como si hubiera robado algo importante. La desesperación y la impaciencia empiezan a hacer pesados y torpes sus pasos. Al salir de la escuela la luna ilumina la ciudad desierta. La chica avanza con cautela, perdiéndose en la sombras de oscuros callejones.

II

-Ikari…

-Ayanami…- la mano de Shinji intenta de forma inconsciente librarse de la mano de Rei.

-en este profundo océano… ¿Por qué deberíamos seguir aquí?

-¿a qué te refieres?

Rei observa el cielo, la luna ha sido reemplazada por un sol rojo-anaranjado. Sobre ellos observa como una infinidad de almas avanzan en forma desordenada, recorriendo el oscuro infinito en soledad.

-¿puedes verlas Ikari?- dice Rei mientras suelta la mano de Shinji y se pone de pie.

Shinji se levanta también y alza la mirada. -…- intenta decir algo, pero no encuentra las palabras adecuadas, por lo que considera que es mejor callar y dejar que Rei hable.

-todas las personas están aquí, compartiendo todo lo que representa su vida…

-¿eso es el tercer impacto?- interrumpe Shinji

Rei ignora el comentario. Shinji la observa con curiosidad.

-ya te lo había dicho antes… - dice Rei con cierta decisión en su voz. –por alguna razón, en este momento no quiero estar sola.

Shinji observa los ojos de Rei, mientras ella observa los suyos. Sus palabras hacen eco en el corazón de Shinji.

-Este sentimiento, cálido y temeroso… parece que proviene de Ayanami- piensa Shinji –nunca pensé que ella tuviera esta clase de sentimientos.

-¿Qué piensas, Shinji?- La voz de Rei suena extraña, melosa y de alguna manera suplicante. Shinji se sorprende al escuchar a Rei llamarlo por su nombre. –me esfuerzo por acercarme a ti, por poder expresar estas cosas, algo que nunca antes había sentido.

Cada vez que Rei trata de expresarse, o de mostrar sus sentimientos, Shinji no puede evitar pensar en su padre, y en como Rei solía tener una devoción casi suicida por él.

-Rei… Ayanami- dice Shinji mientras se acerca y toma la mano de Rei nuevamente. Contempla su cuerpo desnudo. Detrás de ellos la luna nuevamente ha vuelto a salir. El cielo permanece oscuro y el LCL se torna de un color azul verdoso. –Realmente… quiero decir… -Shinji observa como las almas de todas las personas se pasean sobre ellos, girando, chocando y fundiéndose unos con otros. Piensa en todas esas cosas de psicología, la perdida de la personalidad, el ego, el yo, los complejos emocionales, las barreras de las personas, las ideas que se forman como resultado de la interacción social. –Rei…- dice Shinji mientras se acerca y besa la mejilla de Rei en clara de señal de despedida –esto de alguna manera se siente tan falso…-

Rei acaricia el rostro de Shinji, sus ojos se muestran confundidos, Shinji detecta algo extraño en su mirada. De alguna forma, de pronto está de pie y alejándose caminando de espaldas, unos pocos metros más, gira y avanza con decisión. Detrás de él, Rei Ayanami se queda de pie observándolo.

III

-Esta es la agonía de estar con vida.- La chica observa por la ventana de su casa (una diferente cada noche) como las nubes de tormenta se acercan y como el cielo está totalmente oscuro.

Observa la hoja que encontró en la escuela donde está su rostro y su nombre y la credencial que recogió en el departamento, la que muestra a una chica llamada Rei Ayanami.

-¿te conozco?- se pregunta. -¿Por qué escribí tu nombre sin siquiera conocerte? De pronto siento un extraño dolor en el pecho con solo ver tu rostro.

La chica mira con cierto rencor y recelo el rostro en la credencial y con desconfianza el rostro en la hoja que rescato de la escuela.

-¿éramos amigas, enemigas, algo… más?- piensa mientras de imaginarse así misma enamorada de otra mujer. –es difícil saberlo… ¿tenía un novio, o me gustaba alguien acaso?

El cielo parece venirse abajo. La lluvia es ruidosa, y trae consigo un viento frio de desolación y muerte. Los relámpagos iluminan construcciones destruidas, casas abandonadas, vehículos volteados. Un juego luces para animar un cementerio. La solitaria y melancólica chica tiene la sensación de haber vivido una escena similar hace mucho tiempo. Un día lluvioso, encerrada en algún lugar, esperando. Como si el mundo dependiera de un evento que nadie debiera perderse.

De pronto un poderoso relámpago seguido un trueno estremece todo el lugar, la chica pierde el recuerdo que estaba formándose en un cabeza y en seguida tiene la extraña visión de una especie de luz proveniente del cielo, una especie de ángel bajando de las alturas. Por alguna razón, la imagen le causa un gran terror, una desesperación enorme.

Todo está oscuro nuevamente. El sonido del agua golpeando las ventanas y las paredes en hipnótico. La chica mira por la ventana. Luego se mete en su cama, se cubre con una gran cantidad de cobijas debido al intenso frio que impera en la habitación.

Antes de quedarse dormida, siente un leve calor entre sus piernas. Un líquido espeso que avanza y moja su cama. Sin embargo, a ella no le importa. Solo quiere dormir y esperar despertar en un mundo mejor.

-solo esto me faltaba…

IV

Rei observa como Shinji empieza a alejarse. Un murmullo débil empieza a formarse en su cabeza, y lentamente empieza a avanzar por todo su cuerpo. Shinji se detiene al escucharla voz de Rei, quien repite en forma de mantra una sola frase, primero en voz débil.

Shinji permanece distante observando a Rei. Su mirada fría es extraña en esta ocasión. A pesar de su ausencia de emociones puede sentirse un ligero dolor en su expresión.

-Ayanami…- dice Shinji con tristeza, como si tratara de sonar compasivo.

Rei continúa recitando su frase, casi sin despegar los labios. Pareciera que le produce un enorme esfuerzo expresar la idea en voz alta.

El sol se ha ocultado y la luna se ha alejado. El mar de LCL refleja 2 cuerpos separados por una distancia imposible de determinar. En un extremo Shinji Ikari se mantiene de pie, con la firme intención de abandonar el lugar en el que se encuentra. En el otro lado, una chica de mirada seria y de expresión vacía lucha contra la necesidad de decir algo. Rei Ayanami observa como Shinji parece cada vez más distante y pequeño.

-lo siento Ayanami…- dice Shinji al momento en que gira y empieza a alejarse nuevamente.

Entonces, es cuando lo escucha. Desde todos los rincones del universo, una voz que recorre millones de kilómetros, que había permanecido encerrada en el corazón de Rei.

-¡NADIE TE AMARÁ COMO YO LO HAGO! ENTIENDES… NADIE NUNCA TE AMARÁ COMO YO LO HAGO… NADIE TE AMARÁ COMO YO LO HAGO…

El grito de desesperación recorre todo el LCL, Shinji se detiene de golpe pero no voltea. Su mirada se pierde en el horizonte. Las almas de personas desconocidas bailan sobre él, girando de forma erratica. Shinji trata de imaginarse el rostro de Rei, descompuesto por el dolor, trata de imaginarlo con lágrimas, con la boca temblorosa y con la respiración agitada. Pero no puede. Quiere voltear y verla, ver a la persona que creía conocer, a la persona que ahora le grita que nadie podrá amarlo como ella lo hace, pero no puede. No quiere hacerlo, le produce un terror enorme enfrentarse a esa revelación. A esa Rei Ayanami que ha roto todas sus barreras emocionales y ahora se muestra como un ser humano más.

-espera…- dice Rei, a Shinji casi le suena a suplica, pensamiento que aleja rápidamente –nadie te amará como yo lo hago…

-Aya… Ayanami- Shinji se voltea y mira a los ojos a Rei.

-ni siquiera ella…- Shinji reacciona rápidamente. En su mente, en su corazón, la imagen de Asuka se forma. –No temas…- al decir esas palabras Rei empieza a caminar hacia Shinji, su cuerpo desnudo se refleja sobre el LCL. Rei está de pie frente a Shinji, trata de tomar su mano nuevamente y llevarlo de regreso.

Rei empieza a caminar llevando a Shinji de la mano, pero este se detiene, Rei se sorprende.

-¿Dónde estás Asuka…?


¿que puedo decir? me tarde mucho esta vez... trabajo trabajo,, es lo malo en estos dias pero bueno no solo es culpa del trabajo, escribí muchas veces este capitulo, la verdad no sabia como continuar ni como quería seguir la historia. hice varias pruebas, varios detalles pero nada me convencía, finalmente lo deje por unos días. y ahora lo retome una mañana y lo termine... espero que los próximos caps sean mas sencillos.

sobre los personajes... la chica misteriosa, pues ya no es misteriosa, ya sabe como se llama, aun asi no se siente como si fuera ella, sobre Asuka... la dejare sufrir un poco mas, porque me gusta cuando sale ella y se levanta de sus tragedias. Rei... pues... siempre se me dificulta escribir sobre ella, casi siempre es cosa de rei mira y nadie comprende, rei dice si o dice no y nadie sabe lo que piensa, pero bueno. su actual personalidad tiene una explicación, no se hizo asi de la noche a la mañana, ok?

bueno eso es todo... saludos, ahh y comenten y opinen.. que no se si me esta quedando bien... byebye

el próximo cap se llamará- y saldrá-