Segundo capítulo de la historia. Sigue siendo bastante sencilla, pero más adelante mejora x3
La historia está basada en los hechos del juego. La mayoría de los personajes aparecen allí, excepto los que se darán cuenta por obvias razones. Los nombres ficticios fuera de la serie, pertenecen a mi x3 Los nicks de los pokemon, también (sí, son los que les puse a los míos -w-)
Este fic fue esrito hace ya más de 5 años.
Capítulo 2
Después de haber salido de pueblo paleta, Minaki y charmasuki se encaminaron hacia ciudad verde. Iban atravesando un claro del bosque, observándolo todo, mirando a ver si aparecía algún pokemon para capturar, aunque ya se sabían el lugar de memoria, ya que solían ir por allí todo el tiempo. Lo más común era ver spearows y pidgeys volando por el lugar. A veces se podían ver algunos pokemons insectos por ahí, y en los ríos se podían atrapar magikarps y a veces horseas.
-¿Qué pokemon podemos capturar?
-¿Char?-se preguntaba él también.
Ambos se hacían la misma pregunta, cuando algo se movió entre los pastos altos que había allí. Minaki y Charmasuki se detuvieron en seco, aguardaron un segundo pero no pasó nada, por lo que continuaron caminando. Después de haber dejado muy atrás pueblo paleta, y caminado un par de horas, no habían visto nada que les ayudara, solo pokemons pequeñitos.
-Chaar…charmander…
El pequeño Charmasuki comenzó a quejarse de hambre, por lo que Minaki abrió su bolso y sacó unas galletas que su madre le había guardado.
-Ten Charmasuki, son de las que te gustan.
-¡Char char!-exclamó cogiendo las galletas y comiéndolas de prisa.
Mientras iban caminando, Charmasuki comía hasta llenarse la boca con galletas, sin darse cuenta de que iba dejando rastros de migajas por el camino, haciendo que varios pokemons salieran de sus escondites a comerlas. Sin embargo, ni Minaki ni él se habían percatado de que dos grandes ojos rojos los venían siguiendo hacía mucho rato. De pronto, Minaki divisó un Caterpie bastante grande, y decidió atraparlo.
-Mira charmasuki, ese se ve grande y fuerte, ¿por qué no me hechas una mano?
-¡Charmander!
Charmasuki dejó sus galletas en el suelo, se tragó lo que tenía en la boca y se dispuso a pelear, pero no se esperaban que el caterpie se subiera al árbol y se quedara durmiendo muy tranquilamente.
-Cielos...creo que no le asustas mucho. Intenta tu gruñido.
Charmasuki comenzó a gruñirle de una manera bastante extraña al pokemon, pero el caterpie ni siquiera abrió los ojos.
-Ay no funciona-dijo ella desanimada-Súbete al árbol y bájalo para que luche con nosotros.
-¡Char, charmander!
El pokemon se acercó al árbol, pero cuando estaba por subir se percató de algo; había un pokemon escondido entre el pasto y los estaba mirando. Charmasuki miró sobre la hierba y notó algo curioso, parecían dos antenas negras surgiendo de entre los pastos así que le avisó a Minaki.
-Charmander char char.
-¿Qué pasa Charmasuki? ¿Viste algo?
Minaki miró hacia donde le indicaba su pokemon, cuando vio los ojos grandes y rojos de un enorme beedrill que no les quitaba la vista de encima. Minaki sacó su pokedex.
"Beedrill, el pokemon abeja, la forma evolucionada de kakuna. Beedrill suele ser territorial y a veces muy agresivo con su oponente; utiliza sus grandes aguijones para atacar y sus alas producen un zumbido que puede escucharse a lo lejos."
-No me gusta como nos está viendo ese pokemon. Vámonos de aquí Charmasuki-dijo Minaki con algo de recelo al pokemon.
El charmander estaba igual de asustado, por lo que se acercó a su entrenadora y dieron media vuelta, alejándose del lugar. Dieron un par de pasos, pero el beedrill también dio dos pasos en la misma dirección en que ellos se movían.
-¿Crees que nos esté siguiendo?
-Charman...der…
Los dos estaban tan asustados ante el enorme beedrill que apenas daban un paso. Se alejaron unos pasos más, pero el pokemon los siguió. Entonces a Minaki le entró un ataque de miedo.
-¡¡¡VAMONOS DE AQUIII!!!-chilló mientras salía disparada.
El pokemon, además del susto, salió corriendo al lado de su entrenadora, mientras que el beedrill se alzaba al vuelo y los perseguía a gran velocidad. Ambos corrían muy rápido, pero el pokemon estaba casi encima de ellos; Minaki dio media vuelta la cabeza para ver si se alejaban un poco del gran beedrill, pero este acercó una de sus pinzas a la cara de Minaki, casi rasguñándola, cuando la joven sintió como se dio un enorme golpe en la cara, quedando atontada y cayendo al suelo de espaldas. Por suerte su pokemon alcanzó a detenerse antes del impacto contra el árbol y vio como su entrenadora cayó al suelo sin moverse, mientras que el beedrill descendió y comenzó a acercarse paso a paso.
El pokemon insecto le ganaba por dos cabezas al pobre charmander, y este ya estaba tiritando del miedo. Quiso despertar a su entrenadora, pero esta ni se movió; entonces no supo que hacer. Cuando el beedrill estuvo cara a cara con charmasuki, este solo se tapó la cabeza con las manos, y Minaki entreabrió los ojos, viendo como el insecto levantaba una de sus pinzas para atacar a su asustado pokemon; apenas si reaccionó.
-¡¡Charmasuki usa ascuas ahora!!
Asustado, el pokemon abrió su boca y enormes bolas de fuego cubrieron al pokemon abeja dejándolo noqueado y tirado en el suelo. Charmasuki abrió sus ojos viendo al beedrill tirado y vencido, sin entender como él le había ganado de un solo ataque. Aparentemente el miedo le había hecho reaccionar de aquel modo. Minaki se levantó rápido, abrió su bolso y sacó una pokebola. Se puso un poco nerviosa, era la primera vez que iba a atrapar un pokemon, y si fallaba tal vez se le escaparía.
-¡Ve pokebola!
La pokebola giró a gran velocidad, cayendo en la espalda del Beedrill y atrapándolo. Una, dos, tres, cuatro veces intentó escaparse el pokemon, hasta que finalmente cedió y la pokebola dejó de moverse.
Ni Minaki ni su pokemon salían del asombro. La chica se acercó, recogió la pokebola y la miró durante un rato. Charmasuki se paró a su lado, mirando la pokebola también. Minaki lo alzó en uno de sus brazos y le dijo:
-Mira Charmasuki...nuestra primera captura…¿No es genial?
-Char…
Minaki estalló de la emoción.
-¡¡Siii!! ¡¡Tenemos a nuestro primer pokemon capturado!! ¡Bien hecho Charmasuki!-le felicitó la niña saltando en un pie.
-¡¡Charmander charmander!!
Los dos daban pequeños saltos, felices ante su primer pokemon capturado, cuando escucharon el zumbido de unas alas de beedrill. Ambos se quedaron en silencio. El zumbido sonaba más fuerte, como si fuera un beedrill gigantesco, pero no era eso. Minaki miró sobre su hombro, y vio como había más de treinta beedrill detrás de ellos, furiosos y con sus pinzas en posición de ataque. Al comparar el tamaño de esos beedrill con el que había capturado ella, se dio cuenta; Había capturado al líder de un enjambre de beedrills, y estaban más que molestos. A la chica solo se le ocurrió una idea.
-¡¡Charmasuki, usa un ascuas a toda potencia!!
El pequeño pokemon respiró profundamente y lanzó un ataque que cayó sobre muchos de los beedrills, sin embargo aparecieron muchos más.
-¡Sigue atacando Charmasuki!
Charmasuki rugía y seguía lanzando su fuego.
El pokemon hacía un gran esfuerzo por incrementar su ataque, pero aunque derribaba muchos beedrills, seguían apareciendo más, hasta que cayó agotado. Minaki lo tomó entre sus brazos y comenzó a correr. Los pokemons la seguían de cerca y casi podían tocarla con sus pinzas afiladas, hasta que cansada, Minaki cayó al suelo y la pokebola rodó pasos más allá. Charmasuki apenas se podía levantar y los beedrills se lanzaron a atacarlos. Minaki tomó a su pokemon entre sus brazos y dio un grito muy fuerte.
Todo pasó muy rápido, tanto así que cuando la niña abrió los ojos ya estaban todo los beedrills vencidos. Segundos antes de que los insectos alcanzaran a Minaki y a su pokemon, un squirtle apareció de entre los pastos, y utilizando un ataque de giro rápido, fue golpeando y chocando uno a uno con todos los beedrills, hasta que no quedó uno solo. La chica se sorprendió de que los beedrills no los atacaran, y cuando abrió sus ojos, vio a un pequeño squirtle dando mil vueltas, mareado y sin poder quedarse quieto.
-Buen trabajo Squirtle-escuchó decir.
Era Homaru. Estaba detrás de Minaki y se acercó.
-Torpe como siempre Minaki. ¿Cómo se te ocurre atrapar un beedrill si apenas estas empezando? Y además ¿Cómo se te ocurre atrapar al líder?
-Yo…yo no lo sabía...-dijo la chica, avergonzada.
-¿Sabes algo sobre pokemons acaso?
-Sí…algunas cosas.
-Exacto, solo algunas, por eso eres tan despistada, jamás llegaras a la liga pokemon así, ni siquiera podrás llegar al primer gimnasio.
Homaru hablaba en tono burlesco, lo que molestó a charmasuki, pero no dijo nada.
-Claro que podré ir...-dijo la niña tratando de esconder el pesar en su voz-y además atraparé muchos pokemons y llegaré a la liga...como hizo Ash…
-Tú solo te guías de Ash, ese tonto empezó igual de mal que tú sabes. Pero como eres un caso especial te recomendaría que regresaras a casa ahora, no sirves para esto, eres una niña despistada y torpe.
-No es cierto...-Minaki sentía deseos de llorar.
-¡Charmander char!
Charmasuki se había enojado mucho, pero Homaru ni siquiera lo escuchó.
-Dime entonces ¿Cuántos pokemons has capturado Minaki?
Minaki miró la pokebola que estaba más allá.
-Solo llevo uno…
-Exacto, ¿sabes cuantos llevo yo?
Ella guardó silencio.
-Ya he capturado mis primeros cinco, además de que son muy fuertes, y mi Squirtle ya aprendió giro rápido.
Minaki y Charmasuki se sorprendieron, pero siguieron en silencio.
-Si quieres probarlo, echemos una batalla ahora.
Homaru miraba desafiante a la joven. Charmasuki quería luchar, pero estaba muy agotado, además de que Minaki lo sujetaba fuerte.
-No gracias…
-Hum, vámonos Squirtle-llamó el chico a su pokemon.
-¡Squir Squirtle!-le respondió éste.
Homaru pasó por al lado de Minaki sin siquiera mirarla, serio y frío. Sin embargo dejó caer un papel bastante grande al lado de ella. La chica lo miró y él le dijo:
-Es un mapa de la región. Espero que te sirva al menos para que encuentres el camino a casa. ¡Rápido Squirtle!
El pokemon aceleró el paso, mareado y sonriente, se despidió de charmasuki y siguió a su entrenador, perdiéndose ambos entre la espesura de los árboles que rodeaban el bosque. Minaki se puso de pie con su charmasuki en brazos, tomó su pokebola y comenzó nuevamente la marcha, pero no de regreso a casa, si no retomando la ruta hacia ciudad verde.
Continuará…
Lady Beelze: Ojalá les haya gustado y me dejen sus reviews!
