Disclaimer: South Park no me pertenece y no pretendo que lo sea. Pokémon Mistery Dungeon: Explorers of Sky pertenece a la empresa Game Freak y Nintendo, diseñado, dibujado y pensado por Satoshi Tajiri.

Kyuubi: Y aquí está el segundo capítulo! Estoy en temporada de exámenes y no podré subir el de Pokémon: The Final Round Agains the Creator porque no tengo el capítulo listo. Y como éste ya lo tengo hasta la mitad (tenía mucho tiempo libre antes xD) les pondré alguno que otro capítulo de éste! Espero que les guste :D!

Percepciones

Pocas nubes cubrían el cielo que esclarecía en el horizonte. Un nuevo día empezaba en Treasure Town, los negocios abrían sus puertas, el movimiento de Gijinka Pokémon empezaba, los Pokémon también empezaban su marcha hacia sus labores y tareas. En el PokéGremio también, ya habían despertado y desayunado abundante comida. Su jornada daba inicio.

- ¡Tres! ¡Sonrisas para Todos, encontrarán muchos Tesoros!- repitieron todos en el PokéGremio, formando cinco filas y parados frente a Wendy y Cartman.

- ¡Muy bien Pokémon, a trabajar!- anunció Eric.

- ¡Hurra!- corearon todos. Mientras cada equipo volvía a su trabajo, Stan y Tweek se quedaron allí.

- Oigan, engan conmigo.- dijo Cartman.- Tengo algo que mostrarles. Es un Tablón muy especial.

Lo siguieron y subieron a la misma planta del día anterior, pero ésta vez se dirigieron al tablón de la derecha en vez del de la izquierda. En ese Tablón había varios carteles de Pokémon comunes o Gijinka Pokémon, que al principio hicieron pensar a Tweek que esos eran Exploradores famosos, pero Cartman les dijo que esos eran malhechores y eran buscados por hacer delitos.

- Es por eso que tienen una recompensa si se los atrapa. Como han aparecido tantos Gijinka Pokémon agresivos, se necesita la mayor cantidad de ayuda posible, y por eso ustedes también deberán buscarlos.

- ¿¡Q-qué?- exclamó Tweek.- ¡E-eso es impo-sible! ¡N-no po-podemos hacerlo!- gritó, los cabellos de su melena se erizaron aún más. Cartman soltó una muy sonora carcajada y luego miró a ambos chicos.

- ¡Sólo estaba bromeando! Aún así, hay Gijinka Pokémon o Pokémon comunes que son más peligrosos que otros. Algunos son de verdad malvados pero otros son sólo ladronzuelos que no valen mucho. Pueden empezar por uno fácil, no hace falta que sea un malo maloso. Vean los carteles y elijan uno bastante débil para que puedan traerlo a la justicia, de esa forma podrán entrenar y ganar más experiencia en combate.- comentó con una media sonrisa.

- Pe-pero... Aunque n-no sean muy fuertes siguen siendo m-malvados... ¿no?- Tweek dejó caer sus orejas a ambos lados de su rostro, en un gesto bastante adorable para Stan, al que se le sumó el temor en sus ojos.- ¡L-los Gijinka Pokémon así d-de peligrosos m-me dan mucho miedo!

- Tranquilo.- calmó el moreno.- Todo es parte del entrenamiento, vamos a poder lograrlo. Prometo que no dejaré que nada te suceda. ¡Si estamos juntos lo haremos!- Tweek se sintió seguro ante esa afirmación y levantó sus orejas, sintiendo que sus mejillas se volvían un poco rojas. Eric observó todo esto con curiosidad y sonrió complacido.

- Ya veo...- murmuró.

- ¿Dijiste algo?- preguntó Stan.

- Nada, sólo que deben prepararse muy bien antes de enfrentarse a uno de ellos. Si quieren prepararse bien, le pediré a alguien que les muestre las inmediaciones.

- Pe-pero yo ya co-conozco la zona...

- Si, pero como miembros de PokéGremio tendrán algunos beneficios que les serán útiles.- volteó hacia la escalera que daba al piso de abajo.- ¡Butters!- llamó.- ¡Hey, Butters!

- ¡Si, ya voy!- el Gijinka Leafeon subió las escaleras y se quedó frente a Eric.- ¿Me llamaste, Cartman?

- Si. Supongo que ya conocerás a los nuevos reclutas.- miró a Tweek y Stan.

- Por supuesto que sí, jefe.

- Ellos son nuevos en Treasure Town, por eso quiero que tú les enseñes los alrededores para que puedan prepararse.

- ¡Si, Señor, lo haré!- Butters asintió y Cartman se marchó.- ¡Muuuuy bien, ahora vamos!- dijo alegremente.

Por recomendación de Butters, primero empezaron por aprender más del PokéGremio. En el piso de arriba estaba Timmy, el Croagunk. Era un chico de cabello castaño con un mechón azul oscuro, ojos canela rodeados por una gruesa línea negra, las típicas bolsas naranjas de un Croagunk en sus mejillas, camiseta era roja y azul, largos guantes negros con el dedo medio color anaranjado, pantalones de jeans azul oscuro, tres franjas blancas envolvían su torso junto a dos franjas más finas color negro y tenía unos borsegos negros.

- No habla mucho y dice sólo su nombre, camina poco por tierra firme, no sé muy bien lo que hace pero...- Butters se volteó a sus dos amigos y los miró seriamente.- No se les ocurra enojarlo.- advirtió.

- Pues no parece gran amenaza...- musitó Stan alzando una ceja.

- Créeme cuando te digo que no lo enojes. Es el único que le dio a Damien la paliza de su vida, no sólo porque el Tipo Lucha de Timmy es fuerte contra el Tipo Siniestro. Además es doblemente peligroso si está en el lodo. Parece muy indefenso, pero no te dejes engañar.- el tono de voz empleado por el rubio parecía decir que hablaba muy enserio.

Siguiendo con la expedición, se veía que pasando de largo por la zona de Timmy estaba el camino a la cocina donde Clyde trabajaba tarareando una canción, el comedor y luego otro camino a los dormitorios. También estaba la habitación de la Gran Wendy.

Fuera del Pokégremio, fueron hacia el Sur hasta una intersección que daba a tres caminos. Fueron por el Oeste hasta llegar a la plaza central del Treasure Town. Tweek sabía algunas cosas del lugar pero no mucho. Butters empezó el recorrido con el Banco Duskull, que como su nombre lo indica, es donde se podía almacenar el dinero para no perderlo.

Más al Oeste, estaba el Bazar Kecleon, un lugar enorme donde se podría comprar y vender todo tipo de objetos, y junto al Bazar estaba la Consigna Kangaskhan, un perfecto lugar para guardar tus objetos valiosos sin que se pierdan. Había un sendero al Sur que daba a un edificio enorme con forma de Pelipper, un ave regordeta color blanco, franjas celestes y pico amarillo con un gran saco en la parte inferior del mismo (como un pelícano).

- Eso es Mensajeros Pelipper.- dijo Butters.- Allí hay muchos Gijinka y muchos Pokémon Pelipper que se encargan de llevar y traer correspondencia.

- ¿Y eso para qué?

- Pues para recibir misiones de lugares distantes.- rió el rubio Leafeon.- Hay muy pocos PokéGremios de Rescatadores y Exploradores, por eso a veces nos llegan misiones de lugares lejanos. Esas son, dentro de todo, las mejores misiones para hacer.

- Ya veo...- Stan miró con cierto interés esa oficina de correo.

- Bueno. Esos son los lugares básicos que deben tener en cuenta.- terminó Butters.- Yo estaré con Kenny en el PokéGremio esperándolos, así que vayan cuando estén listos. Los ayudaremos a buscar un buen malhechor de acuerdo a su nivel.

- ¡Gracias Butters!

- ¡N-no fue nada!- dijo el rubio avergonzado, jugando un poco con su larga oreja derecha. Los estaré esperando en el Piso -1 del PokéGremio, donde están los tablones de anuncios.- y se fue alegremente dando saltitos.

- Oye.- llamó Stan.- ¿Qué tal si vamos a ver qué objetos venden en el Bazar Kecleon?

- ¡Bu-buena idea, vamos!

Avanzaron por el Oeste hasta llegar con dos jóvenes exactamente iguales, excepto que uno tenía su cabello verde y otro cabello violeta, con aspectos de camaleones, el que tenía cabello verde tenía una chaqueta verde con pantalones de mezclilla del mismo color y estaba descalzo. El otro vestía exactamente igual sólo que de color violeta como su cabello. Stan tomó una manzanita y la miró curioso.

- A ustedes no los había visto por aquí, ¿son nuevos?- preguntó el de pelo verde.

- Si, somos u-un nuevo Equipo Rescatador.- contestó Tweek.

- ¡Ah! Bueno, como son nuevos, les regalaremos una manzanita a cada uno.- el de pelo azul tomó otra manzanita y se la entregó a Tweek.

- Oh, s-son muy amables. ¡Gracias!- tomó la manzanita y le dio una mordida.- ¡Mmm! ¡Sa-sabe delicioso!

- ¡Señores Kecleon!- gritó una aguda vocecita. En eso aparecieron dos niños. El mayor era un Marill, un pequeño Gijinka Pokémon de grandes orejas azules, cola larga en zigzag y con una esfera en la punta que le servía a modo de flotador, cabello blanco y un conjuntito de ropa azul con dibujos de burbujas. El otro era un pequeño Azurill, orejas igual de grandes que las de su hermano, cola igual y vestimenta parecida, con cabello azul claro.

- ¡Ah! ¡Son los pequeños Marill y Azurill!- exclamó el Kecleon de pelo verde.

- ¡Bienvenidos chicos!- saludó el de pelo violeta.

- Hola. ¿Podemos comprar una manzanita?- dijo el pequeño Azurill.

- ¡Pero por supuesto!- el de pelo verde tomó una bolsita y se las dio a los dos niños. Tweek sonrió tiernamente.

- ¡Gracias Señores Kecleon!- agradeció Marill.

- Oh no, gracias a ustedes niños.- dijo el pelivioleta.- Son unos chicos geniales.

- Pobres niños...- murmuró el peliverde cuando se fueron.- Son hermanos, su madre está muy enferma y ellos vienen a hacer las compras para ayudarla y que se mejore.- dijo con una sonrisa.

- Tan jóvenes y son así de responsables... Es admirable.- agregó el de pelo violeta.

- ¡Señores Kecleon!- los hermanos volvieron corriendo.

- ¿Qué pasa?

- ¡Había una manzanita de más!- dijo Azurill.

- No pagamos ésta.- agregó Marill.

- Oh, eso. Es un regalo de nosotros para ustedes. Compártanla y disfrútenla mucho.

- ¿¡En serio?- preguntó Marill emocionado.

- ¡Wow! ¡Gracias, Señores Kecleon!- ésta vez fue Azurill el emocionado.

- ¡Tengan cuidado al volver a casa!- advirtió el pelivioleta. Los dos chicos se voltearon y siguieron su camino, pero Azurill tropezó y se le cayó la manzanita, que rodó hasta los pies de Stan.

- ¿Estas bien?- preguntó tomando la manzanita mientras Azurill se le acercaba.

- Si, estoy bien. Siento haberte molestado. Muchas gracias.

Stan se le acercó para darle la manzanita, al rozarle la mano, sintió un mareo muy fuerte. Todo se volvió negro, un haz de luz corrió por delante de sus ojos y luego se escuchó un grito de '¡So... socorro!', luego todo volvió a la normalidad. Stan dio un paso atrás y miró al Azurill algo perturbado, preguntándose qué había sido eso. Alguien había gritado por ayuda, alguien estaba en peligro, ¿acaso había sido Azurill?

- ¿Pasa algo?- preguntó algo confundido el menor. En eso, Marill llamó a su hermano menor para que se apurara.- ¡Si, hermano! ¡Ya voy!- dio una pequeña reverencia y se fue con su hermano.

- ¡So-son unos chicos a-adorables, gah!- sonrió el Gijinka Jolteon.- ¿Stan? ¿Qué su-sucede?- preguntó viendo a su compañero pálido como el papel.

- ¿Escuchaste que alguien gritaba?- preguntó él.

- ¿Eh? Pues... n-no, no he oído a nadie gritar...- Tweek se volteó hacia los hermanos Kecleon.- D-disculpen, ¿oyeron a alguien gri-gritar hace un momento?

- ¿Gritar?- preguntaron los dos.

- Pues yo no oí nada.- dijo el peliverde alzando los hombros.

- Yo tampoco he oído nada.- apoyó el de pelo violeta.

- Pues e-ellos no oyeron n-nada, Stan... Pue-puede que sea tu imaginación.- dijo Tweek con un tic en el ojo pero dándole poca importancia al asunto.

- "No. Yo estoy seguro de que lo escuché, no fue mi imaginación..."- pensó Stan, recordando el grito de socorro que escuchó.- "No hay duda. Ese grito... ¡Ese grito era de Azurill!"

- ¡O-oye Stan! ¡Tenemos que irnos!- Tweek le tomó la mano a Stanley y se lo llevó arrastrando camino al PokéGremio.

Llegando a la Plaza Tesoro, vieron que Azurill y Marill estaban hablando con un hombre alto y regordete, un abrigo amarillo, pantalón marrón, trompa y orejas. Era un Drowzee. Azurill y Marill parecían muy felices y era porque, según decían, Drowzee había encontrado un objeto muy importante para ambos niños y se ofrecía a llevarlos a donde el objeto estaba. Tweek se emocionó y asintió efusivamente con la cabeza. Cuando ya se iban, Drowzee chocó con Stan.

- ¡Oh, lo siento!- se disculpó con una sonrisa.

El ojiazul volvió a sentir el mareo de antes, Tweek no lo nota, pero parece ser peor que antes. Todo volvió a ponerse negro, pero ésta vez pudo ver algo. ¡Eran Drowzee y Azurill!

- Si no haces lo que te pido... Tendrás muchos problemas.- amenazó Drowzee con una sonrisa maligna.

- ¡So... socorro!- gritó Azurill, llorando.

Todo volvió a la normalidad, pero a Stan le había impresionado aún más que antes el hecho de haber visto esa ilusión. Tweek siguió hablando y deseando que esos niños encontraran el objeto. Volteó hacia su amigo, preocupado, y le preguntó si se encontraba bien puesto que estaba algo pálido. Stan no quería verlo preocupado, pero temía que algo terrible le pasara a esos niños.

- S-si, estoy bien, es sólo que...

- ¿Qué?

- Tuve un mareo y pude ver en una especie de ilusión donde Drowzee amenazaba a Azurill.- dijo seriamente.- Quiero ir a investigar, es una emergencia.

- ¿E-emergencia...?- el rubio no sabía bien qué decir o cómo reaccionar. Era una situación delicada, y Tweek no estaba seguro en la credibilidad de las palabras de Stan, así que decidió expresar lo que pensaba.- Bu-bueno, si parece u-una emergencia... e-es sólo que... bueno... N-no estoy diciendo que no confíe en ti, e-es que es algo difícil d-de creer... Drowzee parecía ser muy honesto... Probablemente sólo estas cansado.- dijo volviendo a restándole importancia al asunto.

- ¿Será eso...? Porque es verdad, Drowzee no parecía malvado...- Stan quería creer que no era importante, pero algo en sus instintos de Gijinka Umbreon le decían que algo iba muy mal.

- A-además somos sólo Aprendices de E-exploradores, no podemos ir d-de aquí para allá con sólo quererlo. Es preo-preocupante, sí, pe-pero ahora tenemos otras cosas que hacer. De-debemos ir a encontrarnos con Butters y Kenny. ¡Vamos ya!

Como ya no tenían nada más que hacer en Treasure Town, volvieron al PokéGremio y bajaron las escaleras. Junto al Tablón de 'Se Busca' estaban Kenny y Butters. El mayor tenía a Butters arrinconado contra la pared y le besaba el cuello lentamente, introduciendo una de sus manos por debajo de la ropa del rubio que lo abrazaba por el cuello. Notaron la presencia de los otros dos y se separaron un poco.

- Hola.- saludó Kenny con una sonrisa.- ¿Viene a escoger un Gijinka Pokémon para cazar o quieren usurpar nuestro lugar?- bromeó.

- Primero que nada, sólo venimos a buscar un Pokémon malo. Segundo, si quisiera hacer lo que tú haces con Tweek, tengo cientos de distintos lugares para hacerlo, y además de mil formas mejores.

- ¡Stan...!- gritó Tweek, alarmado y sonrojándose fuertemente.

- Eh... D-dejemos ésta charla para más tarde.- interrumpió Butters, frotándose los nudillos.- Veamos...- el tablón estaba lleno de distintos malhechores, todos con diferentes habilidades, tipos y niveles.- ¡Ah! Creo que van a actualizarlo.- dijo Butters moviendo sus orejas.

- ¿Actualizarlo?

- ¡A un lado!- se escuchó gritar.- ¡Voy a cambiar las listas!- la pared empezó a temblar, obligando a todos a retroceder, excepto a Kenny que se quedó apoyado en la pared como si nada.

- ¿Q-qué es eso? ¿Qué sucede?- preguntó Tweek escondiéndose detrás de Stan.

- No se preocupen, sólo es Red.- dijo Butters.- Ella cambia las listas de Pokémon buscados.

El panel de la pared dio vuelta, sorprendiendo a los dos jóvenes. Butters explicó que los Tablones de Misiones y 'Se Busca' eran paneles giratorios, que continuamente eran actualizados por Red, la Lairon. Red era la responsable de mantener las listas de misiones y de Pokémon malhechores al día, desplazándose fácilmente por unos túneles que Token le había hecho y así moverse a libertad desde el PokéGremio hasta Treasure Town y más allá. Da vuelta el panel y saca o cuelga los avisos en el Tablón para volver a voltearlos y así dejar que los Pokémon se encarguen de las misiones, una tarea muy importante.

- ¡Tablones listos! ¡Por favor, a un lado!- gritó Red desde el otro lado de la pared.

El tablón dio un giro rápido otra vez y varios carteles con otros Pokémon aparecieron, algunos eran diferentes y otros seguían estando ahí. De pronto Tweek empezó a temblar, Stan lo miró y pudo ver la furia reflejada en sus ojos violetas. Butters y Kenny lo miraron extrañado mientras que Stan recorría la dirección en la que miraba su compañero buscando la causa de su enojo.

- ¿Por qué tiemblas, Tweek?- preguntó Butters con preocupación.

- No hace tanto frío.- agregó Kenny.

- Stan... m-mira.- apuntó hacia un cartel arriba a la izquierda. Stan lo miró y abrió los ojos de la sorpresa.- ¡Es Drowzee!

- ¡Lo sabía! ¡Es un maleante!- gritó con ira el moreno.

- Chicos, ¿ustedes lo conocen?- preguntó Kenny.- Es un Gijinka Pokémon muy peligroso, lo buscan por crímenes como-

- ¡Te-tenemos que ir a res-rescatarlo, Stan!- exclamó Tweek con furia y preocupación, ignorando al rubio.

- ¡Vamos!- subieron las escaleras casi tirando al que bajaba, dejando a Butters y Kenny muy confundidos.

- ¿Qué les pasa?

- ¿Adónde van?

Una vez fuera del PokéGremio, para su horror, allí fuera estaba Marill... sólo.

- ¡Marill!- gritó Stan.- ¿Y tu hermano? ¿Y el Señor Drowzee?

- N-no lo sé.- murmuró el pequeño.- Estábamos buscando nuestro objeto y, de repente, cuando volteé... ya no estaban.- sollozó.

- N-no llores...- consoló el rubio. Se mordió el labio inferior al verlo llorar tan desesperadamente, maldiciéndose a sí mismo por no haber creído a Stan cuando le dijo que ese Gijinka Pokémon no era de fiar.

- Tenemos que ir a buscarlo.- afirmó Stan.

- ¿Sa-sabes por dónde se fu-fueron?- preguntó Tweek.

- Si... P-por aquí.- Marill los guió.

-* Mt. Bristle (Monte Árido) *-

- ¿E-es aquí donde los perdiste de v-vista?- preguntó Tweek algo asustado por los escarpados picos de montaña que se alzaban imponentes frente a él.

- Si...- murmuró tristemente.

- ¡Stan! Cu-cuando viste a Dro-Drowzee y Azurill en tu alucinación... ¿Era en un lu-lugar montañoso?

- Si, así es. Es posible que sea éste lugar.

- No-nosotros rescataremos a Azurill, n-no te preocupes Marill. Llama al O-Oficial M-Magnezone.- se volteó al moreno y lo miró con seriedad.- ¡Vamos, Stan!

Como era de esperarse, allí había muchos Pokémon que atacaron al Equipo y no fue fácil ganarles. El primer desafío duro fue luchar contra una Gijinka Machop y un Gijinka Doduo. El Machop era una chica musculosa, pelo y vestimenta celeste y unos apéndices en la cabeza color blanco. El Doduo era un niño con dos largos cuellos y dos cabezas, pelo naranja y ropa del mismo color. Estaban atacando a ambos sin piedad y el mayor problema era la Machop, que asestaba buenos golpes y casi les da a Stan y Tweek.

- ¡Stan, cui-cuidado!- Tweek corrió y lo apartó de un empujón, evitando el ataque de Machop y cayendo sobre él.- ¿E-estas bien?

- Eh... S-si, estoy bien.- Tweek vio lo nervioso que estaba el chico y se fijó en la posición en la que estaban. Cuando iba a levantarse, Stan le tomó por la nuca y lo acercó a él al tiempo que evitaba que Machop le sacara la cabeza al rubio de una patada.- ¡Cuidado!- dio un giro para quedar sobre Tweek y eludir los picotazos de Doduo.

- Stan...

- Ten cuidado porque te pueden matar.- por un segundo el mundo pareció detenerse. Sus cuerpos y sus rostros, tan juntos, tan cerca, sintiendo el calor del otro. Stan pudo sentir que el cuerpo de Tweek largaba pequeñas chispitas dándole una sensación bastante curiosa para Stan, pareció gustarle ese chisporroteo. Volvió a la realidad cuando sintió un fuerte golpe en su espalda, se volteó y era Machop.

- ¡Jejeje!- rió la Machop.- ¡Ahora vas a ver!

Levantó nuevamente el puño y se dispuso a golpear a Stan. Podía esquivarlo, claro está, pero... ¿y Tweek? No podía esquivarlo si el rubio no se movía rápido, puesto que recibiría todo el impacto del ataque. Sus ojos brillaron tornándose de color lila y de repente la Machop se paralizó, como si una extraña fuerza le impidiera mover un músculo, y terminó volando por el aire hasta estamparse contra la pared más alejada.

- Wow... Eso fue... raro...- comentó Stan llevándose una mano a la cabeza.- ¿Acaso usé un ataque Psíquico?

- Stan... ¿Po-podrías... quitarte?- preguntó el rubio. Stan interrumpió sus meditaciones para mirarlo unos segundos y luego notó que aún estaba sobre el rubio, con sus cuerpos muy cerca, pero aún así no se levantó y siguió contemplando el rostro del rubio.

- ¿Y si no quiero?- preguntó con picardía. Se levantó una vez el menor llevó ambas manos a su pecho y lo empujó suavemente. Lo ayudó a levantarse cuando estuvo de pie.

- U-usaste un ataque psíquico.- sonrió Tweek.

- Eso creo... ¿Pero cuál usé?

- Cre-creo que usaste Psychic, fue genial.

- Gracias.

Llegaron al último piso, donde se encontraron con la escena que Stan había visto, con Drowzee amenazando a Azurill para que se metiera en un agujero y le entregue un objeto que alguien escondió allí. Los dos se acercaron y le exigieron a Drowzee que dejara a Azurill irse, pero éste se negó y los atacó. Stan dijo que iría delante puesto que él tenía mucha ventaja contra el enemigo, pero Drowzee pasó junto a Stan y le golpeó la nuca para hacerlo caer, aunque sin llegar a dejarlo inconciente.

- Hijo de...- el moreno levantó la mirada y alcanzó a ver a Drowzee listo para atacar, pero Tweek se lanzó contra el enemigo y lo tiró al suelo.- ¡Tweek!

- ¡Malditos mocosos!- Drowzee tomó a Tweek por el cuello y apretó con fuerza, haciéndole muy difícil respirar. Se acercó a una grieta.- ¡Tú!- señaló a Stan.- ¡O me ayudan a sacar el objeto o tiro a tu amigo por la grieta!- amenazó.

- ¡Déjalo! ¡Si tienes algo de moral, déjalo ir!

- ¡Ja! Como si eso fuera algo necesario. Lo que quiero es el tesoro, así que ahora mismo te diré dónde buscarlo y lo encontraras porq-

- ¡To-toma esto! ¡Thunder!- Tweek logró juntar la energía eléctrica suficiente dentro de su cuerpo para expulsarla en una fuerte corriente para electrocutar a Drowzee, obligándolo a soltarlo. Tweek rápidamente se apartó y se puso a salvo, Stan se acercó inmediatamente al rubio y le preguntó si estaba bien.- S-si... Estoy bien.

- Ok, hay que derrotar a éste maldito bastardo de una vez.

- Te-tengo una idea. Yo m-me acercaré a él por delante y tú irás por de-detrás, cu-cuando se distraiga conmigo seguro no se volteará hacia ti y po-por eso debes m-moverte para que no te vea. ¿Entiendes?

- Si. Vamos a hacerlo.

Tweek avanzó fieramente hacia Drowzee mientras que Stan lo siguió unos segundos después, tomando un rumbo un poco distinto. Tal como había dicho Tweek, Drowzee al principio trató de esquivar un ataque del ojivioleta y no contó con que Stan se le acercó por detrás, por eso no alcanzó a esquivar el puñetazo que Stan le dio en la cara y, para completar, el terrible ataque eléctrico que Tweek usó contra él para dejarlo en el suelo. K.O.

- ¡Sí! ¡L-lo hicimos!- dijo Tweek dando un salto y abrazándose a Stan.

- Sí, lo... lo hicimos.- Stan correspondió el abrazo con mucho cariño pero recordó que Azurill estaba allí, muy asustado y necesitaba ser atendido inmediatamente.- Tweek, hay que atender a Azurill.

- ¡Gah! ¡Ti-tienes razón!

- Mamá...- sollozaba el pequeño.- Hermano...

- ¿Azurill?- llamó Tweek con cuidado, sin llegar a acercarse al niño por completo.

- ¿Qué...?- el niño levantó la mirada y reconoció a ambos Pokémon.- U-ustedes son... los Gijinka Pokémon... del Bazar Kecleon...

- Si, l-lo somos. Vi-vinimos a sacarte de a-aquí, ngh, no te asustes.- le mostró la Placa de Rescatador y Azurill se abrazó a Tweek.

...

Luego de que el Oficial de Policía Magnezone, se llevara a Drowzee, el emotivo reencuentro entre los hermanos, recibir su recompensa, felicitaciones, una buena cena y un baño, el Equipo PokéAmigos se disponía a dormir luego de un largo día.

- Es-estoy tan cansado... Fu-fue un día tan largo...- dijo Tweek mientras se estiraba en su cama de paja cómoda y abrigadora. Stan lo miró un segundo y sonrió tontamente.- ¿N-no e-estás cansado?- le preguntó al moreno.

- Sí, estoy muy cansado. Me alegra que todo saliera bien. Por suerte Azurill se reunió con su hermano. Igual debemos acostumbrarnos, habrán días así en el futuro.- se recostó en la cama sobre su lado izquierdo, quedando en una posición en la que veía la espalda de Tweek.

- Sí...- hubieron unos instantes de silencio hasta que Tweek lo rompió.- Esto... ¿Stan?- se volteó sobre su lado derecho para quedar de frente al moreno.

- ¿Dime?- el ojiazul tenía mucho sueño y deseaba que el rubio hablara rápido.

- Pe-perdóname po-por no creer e-en ti...- murmuró tristemente.- D-debí ha-hacerte caso, de esa fo-forma podríamos haber e-evitado el inci-incidente... pe-pero...

- Ya, déjalo.- Stan sonrió y se sentó en su cama.- Fue natural que no me creyeras, no todos los días aparece un Gijinka Pokémon que te dice que puede ver el futuro.

- Sí, pe-pero... eres mi compañero.- Tweek imitó a Stan y se sentó.- Debí co-confiar en ti...

- Oye, ya relájate.- Stan estiró su mano y le acarició inconcientemente la mejilla.- Lo que importa es que todo salió bien.

- S-sí.- rió el rubio, ruborizándose ante el contacto cálido de esa mano.

- Ahora, si no te importa, quiero dormir.- en eso, un fuerte trueno resonó y Tweek dio un respingo.- Parece que otra vez habrá tormenta... Lástima, parecía tan lindo día hoy...

- S-sí... Eh...

En eso, Craig entró en la habitación vistiendo sólo su pantalón. Su dorso descubierto mostraba alguna que otra cicatriz que mostraban su experiencia en combate. Parecía muy preocupado y se acercó a Tweek. Ante eso, Stan se molestó bastante. Si bien le habían explicado que Craig era el mejor amigo, casi hermano, de Tweek, Stan no podía evitar sentirse celoso en éste momento.

- ¿Te encuentras bien?- preguntó seriamente.

- S-sí, pe-perfectamente.- dijo el rubio, disimulando sus sobresaltos con cada trueno.

- ¿Seguro?

- ¡Cla-claro! E-estoy con Stan, no hay pro-problema.

Aunque no estaba muy convencido, Craig abandonó la habitación dirigiéndole una mirada a Stan que decía claramente 'cuídalo'. Muy extrañado por eso, Stan volteó hacia Tweek, que parecía más nervioso de lo habitual mientras miraba por la ventana y se sobresaltaba o retenía pequeñas exclamaciones ante cada relámpago y trueno. El viento fuerte hacía que el cristal de la ventana vibrara, Tweek parecía temer que el vidrio se rompiera en mil pedazos.

- ¿Tweek?

- ¡Gah! ¿S-si?

- ¿Estás bien?

- Cla-claro.- rió el rubio.

- Ajá... Sí.- se puso de pie y se sentó junto al rubio.- ¿Pasa algo malo?

- ... Te vas a reír.- Tweek bajó la mirada y se jaló las manga de su camisa.

- ¡Claro que no! Prometo no reírme.

- Es que... L-le tengo m-miedo a los truenos.- dijo con timidez.

Hubo un silencio donde la lluvia, los truenos y el viento fueron lo único que se hacía escuchar. Stan tardó unos segundos en procesar su información.

- ¿Le tienes miedo a los truenos?- preguntó. Tweek asintió.- ¿Y eres un Gijinka Jolteon?

- E-es que... evolucioné e-en Jolteon para dejar de temer... N-no funcionó. Yo... que-quería superar mi m-miedo... Pe-pero no pude, n-no funcionó co-como quería... Cra-Craig y Butters m-me ayudaron siempre, a-apoyándome. Pero n-no hay de qué preocuparse, e-estoy bien.

Tweek se recostó en la cama, dijo 'Buenas noches' y le dio la espalda a Stan, que se le quedó mirando unos segundos. Por los pequeños espasmos de Tweek supo que, o tenía mucho miedo, o estaba llorando. Stan sonrió, se le ocurrió una pequeña idea para ayudar a superar ese miedo, se recostó en la misma cama y abrazó a Tweek por la cintura, atrayéndolo a su cuerpo. Tweek tembló por esa acción y se volteó, quedando se cara a Stan.

- Buenas noches.- rió el moreno.- No te preocupes, tú sólo duerme. Prometo que estaré aquí y te cuidaré.- lo abrazó aún más, deleitándose con el bello rubor en las mejillas de Tweek.

Lentamente el rubio se fue quedando dormido ante la mirada atenta de Stan, sintiéndose protegido y a salvo. El moreno lo miró unos segundos y fue adormeciéndose lentamente. Antes de dormirse por completo sintió ligeras descargas eléctricas, le causaban cosquillas y eran también relajantes. Sonrió al entender que esas descargas eran producidas por el rubio y lo abrazó aún más, enterrando levemente su rostro en el cabello desordenado del menor, aspirando ese aroma proveniente de él.

Así fue cómo Stan se quedó profundamente dormido también.

...

En otro lugar, lejos de allí, un profundo bosque era iluminado intermitentemente por la tormenta. Una figura se apresuraba a correr por entre los árboles, buscando con insistencia algo entre los árboles. Llegó a su objetivo y sonrió ampliamente, tomando un gran engranaje de color verde en sus manos.

- Por fin lo encuentro...- dijo.

Los truenos mostraron completamente su figura. No era un Pokémon, ni un Gijinka... Era un humano.

...

- Gran Wendy.- dijo Cartman entrando en el despacho de la morena sin molestarse en llamar. Respiraba con agitación, su semblante era muy preocupado. Wendy se sobresaltó al escucharlo entrar tan abruptamente pero su sorpresa fue cambiada inmediatamente por su habitual alegría.

- Eric, ¿qué te pasa?- la chica sonrió ampliamente y se acomodó un poco los anteojos.- No te ves muy animado.

- Hay malas noticias.

- Eric, no hay buenas o malas noticias.- rió ella.- Sólo hay noticias. Toma una Berry.- se puso de pie y tomó una Berry, dándosela al Gijinka Chatot.

- Un Engranaje del Tiempo ha desaparecido hace un rato, me lo informó un Pokémon que vive cerca de allí. dijo que un extraño entró al bosque, tomó el Engranaje del Tiempo y desapareció entre la noche y la tormenta.- hubo un larguísimo silencio en el que Wendy parecía estar en estado de shock.

- Bueno.- se sacó los anteojos y dejó la Berry en el bol con gran lentitud.- Esas sí son malas noticias.- murmuró seriamente mientras se aceraba a la ventana de su despacho/habitación y miró a través de ella.- ¿Quién es el que ha estado robando los Engranajes? ¿Para qué? ¿Acaso planea destruir toda la dimensión?

- Wendy, esto es malo.- Cartman la tuteó por primera vez en toda la semana y eso no era buena señal. Wendy cerró los ojos unos segundos en meditación profunda, pensando, pensando todo lo que pudo. Debía tomar medidas drásticas.

- Llámalos a ellos.- dijo pasados unos segundos.

- ¿Estás segura? Recuerda que la última vez que los llamamos, las cosas con los demás miembros del PokéGremio no resultaron muy bien.

- Sí, estoy completamente conciente de ello, pero estoy segura de que debes llamarlos. Quizá no sean los mejores pero estoy segura de que con ellos será suficiente.- un rayo cayó bastante cerca pero Wendy, a pesar de estar junto a la ventana, ni siquiera se inmutó del impacto y el temblor de su ventana.

- Como quiera, Gran Wendy.- Cartman hizo una pequeña inclinación y salió de la habitación sin decir más.

Kyuubi: Quién creen ustedes que es el ser humano que roba los Engranajes del Tiempo? Y quiénes serán aquellos que Wendy decide llamar al PokéGremio? Yo ya los sé, sólo falta que ustedes lo sepan xD