Descargo de responsabilidad: No soy dueño de Rosario+Vampire ni de ninguno de sus personajes, hago esto sólo con el fin recreativo y didáctico sin ánimos de lucro.
Te miré desde mi pupitre. Fingía que leía una revista, pero en realidad estaba preocupaba por la desesperación que sentías. Sabía que la amabas tan profundamente que no me veías sino como a una intrusa que ocupaba su lugar ¿Es que no te percatabas que yo también tenía sentimientos por ti?
Ella había tenido su oportunidad y la desperdició. Era mi turno y quería hacerlo mejor. Intenté darte lo que las otras chicas siempre te ofrecían y evitar quedarme atrás, mas no encajaba como una estudiante normal. Tantos años encerrada me aislaron de las personas. Sufría por no ser capaz de encajar en un mundo que sólo había visto a través de un cristal rojo. Mientras, tú te deprimías más con cada día que pasabas sin ella.
Entonces quise imitarla. Haría todo lo que ella normalmente hacía. Si no me amabas por lo que era por lo menos te mentirías. Pensarías que era ella. No importó que tanto tratara, nunca te acostumbraste a mi presencia.
Y encontraste la forma de recuperarla. Odié a quien te contó sobre los misterios del rosario. Ahora sabías dónde podrías conseguir otro. Hiciste lo imposible para recuperarla sin importarte poner en peligro tu vida. Traté de detenerte porque sabía la malicia de tu auto impuesto enemigo, pero no lo logré. Nada lo hubiera logrado.
Atravesaste el portal que te trajo a esta escuela. Te estaba siguiendo, quería protegerte sin importar qué; pero el mar rojo me hipnotizó. Recordé el primer día que te vi, nuestra primera batalla, aunque no lo creas mi amor por ti comenzó en ese lugar. La forma cómo trataste a Moka exterior me dejó cautivada. Y me impresionaste más aún cuando al verme transformar no corriste como lo hubiera hecho cualquiera. Incluso con el miedo que tuviste, me trataste con amabilidad.
Tuve que sacar fuerzas desde lo más profundo de mi ser para seguir. Necesitabas ayuda y no sólo la mía. Por eso llamé a las chicas que al igual estaban aceptando la derrota ante a ella. Superaste todo el arduo camino y llegaste al lugar donde él vivía. Mi padre, aquel que me confinó dentro de mi propio cuerpo sin otro medio para comunicarme que el estúpido rosario.
Te estaba esperando en la puerta que conducía a su habitación. Intente a persuadirte una vez más para que la olvidaras pero seguiste. Y, aunque me dolía la elección que hiciste, te animé, Puse mi confianza en ti y me alegre cuando ganaste.
Increíblemente ganaste, él te dio un nuevo rosario. Estabas tan emocionado por volver a verla que no notaste que mi sonrisa siempre enigmática era una máscara que ocultaba mi tristeza. Volvería a estar encerrada y eso me aterraba, sin embargo no podía decirte nada porque arruinaría tu felicidad.
Me despedí con un Kappuchu. Coloqué el rosario en su lugar y me resigné, le dejé el camino libre. Me escondí en el extraño espacio que había sido mi hogar desde hace tiempo.
Nota: Este es un relato que según yo trata de enmarcar los sentimientos de Moka interna mientras se le permitió vivir una vida normal en la academia ya que su rosario fue usado para mantener la barrera, son libres de criticar cuanto deseen y decir que no es de acuerdo a su personalidad, pero hace algunos días que vi los capítulos otra vez no pude sino pensar que esto era lo que sentía de hecho la idea no abandono mi mente hasta que la terminé.
Primera corrección 14.11.16
