-dialogo-

-''pensamiento''-

Capitulo II – Una cena diferente.

Logre llegar a casa, completamente empapado. Y Allí estaba ella. Cocinando, con la bata puesta color crema, y su cabello caía en cascadas por su espalda. Solté la maleta en el recibidor y camine hasta ella mientras me sacaba la sudadera y la camiseta, ambas mojadas y las tire al cesto que estaba en la entrada. Camine con sigilo. Al parecer estaba en su mundo. Cortando las verduras. Trence mis brazos a su cintura e inhale su aroma a cerezos y también el olor a la carne azada y las verduras llego a mis poros.

-Delicioso-Admití, la escuche soltar una leve risita.

-¿Qué cosa? ¿La comida o yo? –Me consulto mientras se volteaba entre mis brazos y me sonreía como solo ella sabia, deslumbrándome con sus blancos y hermosos dientes.

-Tú, Por supuesto-No lo resistí y atrape sus labios con los míos. Rodeo mi cuello con sus brazos. Se separo rápidamente y volvió a voltearse para acabar la cena. Aunque no me moví de mi lugar. Apoye mi cabeza en su cuello y le acaricie la cintura levemente y la escuche suspirar. Reprimí la risa.

-Terumi-kun-Me llamo en un gemido, yo estaba muy a gusto. Y sabía que ella algo quería.

-Hmmh-Conteste, le comencé a besar el cuello y ella lo ladeo para darme espacio, seguí acariciando su cintura. Y vi claramente, como apagaba la estufa. Sonreí con sactifaccion.

-¿Tienes hambre? –Me pregunto en un susurro sensual, me mordí el labio inferior, ella sabia como seducirme si se lo propina.

-Mucha-Tome su mano y la hice voltearse para volver a tomar sus labios entre los míos.-Hitomi-Le llame entre el beso, Ella alzo sus ojos color verdes, penetrando en mi mirada.

-Dime-Me susurro aun con sus manos en mi nuca, sonreí con suma diversión. Estaba excitado como nunca, ella lo sabía.

-Voy a Devorarte-Le susurre mirándola a los ojos, ella se relamió los labios y me sonrío nuevamente.

-Hazlo-Se desanudo el nudo de la bata, y la dejo caer. Estoy completamente seguro de que en estos momentos estoy babeando o cerca de eso. De donde había sacado ese tipo de ropa. Además… porque jamás se lo había visto puesto. –Hazme tuya-La escuche susurrar a un lado de mi oído, y no me hice rogar. Lleve mis manos a sus glúteos y la apegue a mi, su vagina rozó mi pene endurecido. Contuve el gemido que quería salir de mi garganta, pero ella no lo contuvo, lo libero mientras entrecerraba sus ojos y sus mejillas se coloreaban para mi. Sus manos estaban unidas en mi cuello y su cabeza en mi pecho desnudo, el cual mi pequeña había comenzado a besar desde su posición. Volví a sonreír y la alce en brazos sentándola en la mesa a un lado nuestro, abrió las piernas enredo mis caderas, su vagina volvió a rosar mi pene y la escuche exclamar mi nombre mientras le besaba el cuello con desesperación, baje el cierre del diminuto vestido rápidamente mientras le acariciaba la espalda en el proceso y … Oh …que sorpresa, No traía ropa interior, Gimoteo cuando le acaricie su ceno derecho. Esperen… ¿Cuándo me quito los pantalones y el boxer? Voltee a mirarla a los ojos buscando una explicación, y ella solo sonreía completamente divertida de la situación.

-No eres el único que le gusta llevar el mando-tenia mi boxer en su mano y vi claramente como una de sus manos bajo hasta mi pene masturbándolo con lentitud mierda me había descuidado y ella había aprovechado la oportunidad. Pero las cosas no se me saldrían de las manos no señor, Yo había empezado el juego. Y yo lo terminaría.

Pov Hitomi.

Sonreí complacida al ver como Mi Byron había caído ante mis caricias sorpresivas e inesperadas, Je, seguí masturbándolo con lentitud y me encanto su mirada carmesí llena de deseo y placer, sin mencionar que estaba levemente sonrojado. Hacia tanto que no le veía así, que me éxito de forma inmediata, sentí mis flojos en medio de mi vagina, estaba completamente empapada, tan sumida en mis pensamientos me encontraba, que no me percate de cuando me había tomado las muñecas y me había recostado en la mesa y se había montado en ella. Oh quizás el muy tramposo había usado suhora celestialpara ponerme en esta posición. Mis muñecas eran tan pequeñas que entraban en una de sus angelicales manos. Su otra mano no estaba en mi campo de visión, pero me estaba haciendo una idea de donde iría a parar

-¡Eres un tramposo!-Proteste, el me sonrío, y yo simplemente infle las mejillas berrinchudamente, su sonrisa se ensancho mas.

-No se de que hablas- Dijo distraídamente y entonces, justo cuando voy a replicar Oh sentí sus dedos dentro de mi, jugando con mi centro, apretando y moviendo. Curve mi espalda involuntariamente - Estas muy mojada Mi cielo-Gemí nuevamente su nombre, mientras entrecerraba mis ojos.

-Eres un bastardo- Gemí, el me sonrío y sin que me diera cuenta de cuando, saco su mano de mi vagina y me penetro con dureza.

-¡Byron!-gemí su nombre en español y por instinto, siempre que me enloquecía de placer o me enfurecía con el, abortaba desde mi pecho.

-¿Qué ocurre preciosa?-el muy desgraciado me toma el punto, pero no voy a ceder. Joder Porqué demonios es tan podidamente sexy. Una secuencia de gemidos salieron desde mi garganta al sentir su aliento en mis pezones desnudos y como de pronto comenzaba a succionar uno de ellos y al otro lo pellizcaba y acariciaba. Trence mis piernas a sus caderas y mis manos las lleve nuevamente a su cuello, trenzando sus cabellos de su nuca en mis dedos y tirando de ellos con fiereza, lo escuche ronronear mi nombre. Eso me nublo completamente la mente, pronto iba a explotar. Estaba convencida de eso. Por eso. Lleve mis manos a su pecho de momento a otro y lo hice cambiar de posiciones, sentandome en sus caderas, aun con mis manos en su pecho, el me sujeto instintivamente por la cintura, sus ojos color carmesí me devoraban, mire mi cuerpo de soslayo y me alarme ¿Cuándo me había marcado los brazos y el vientre? No me imagino como estarán mis muslos y mis piernas. Sentí como me alzaba y me dejaba caer con delicadeza sobre su pene, me volví a apoyar sobre su pecho y le ayude moviendo mis caderas. Al diablo Le escuche decir, sonreí, sabia lo que significaba eso.

-estoy de acuerdo- Nos corrimos al mismo tiempo, y agotada me deje caer sobre su pecho que subía y bajaba al igual que el mío, alce levemente la cabeza y le mire.

-¿te dije que te amo?-Le consulte, el me sonrío y cerro los ojos complacido.

-No me hace daño escucharlo otra vez-Le acaricie su angelical rostro con mi mano derecha y le beso los labios otra vez, sentí como su lengua apresaba la mía, cerré los ojos.

-Te amo, Terumi-kun-Le susurre al separarme, se mordió el labio, y sonrío

-Yo también te amo mi cielo-Me acaricio el rostro –Me encanto la cena- Me dijo, Reí con ganas

-¿Tienes ganas del postre?-Consulte sonriente.

-Lo prefiero en la cama-El soltó su melodiosa risa, me pare y el me siguió. Y entre tropezones. Nos dirigimos hasta nuestra habitación. Para su postre favorito.