Capitulo 4
Sorpresas tras sorpresas
La cafetería de la preparatoria de Domino era una de las habitaciones más grande de todo el edificio después del gimnasio. Contaba con 49 mesas redondas en las cuales cabían hasta cinco chicos a la vez; era el lugar de reunión predilecto para la mayoría de los adolecentes durante los recesos.
Yugi, Tea, Joey y Tristán se habían ubicado en una de las mesas más cercanas a la puerta de entrada, esta ubicación fue elegida por el primero para poder ve el momento en que llegara Amia, no podía negar que le preocupaba el estado de la peli-castaño ya que hacía varios minutos que ella se había separado de ellos. Por un breve lapso de tan solo segundos se preocupo de que el regreso de su amiga haya sido solo un sueño.
Así estaba cuando por la puerta principal entro Amia con una caja verde claro en sus manos.
-¡Amia! ¡Por aquí!- llamó Tea, esto provoco que los tres varones ya sentados observaran detenidamente a la oji-azul. Les era extraño que su amiga haya cambiado tan repentinamente su comportamiento.
"¿Qué le pasa? Hace tan solo unos segundos actuaba como si la quisiera matar y ahora la llama como si fueran las mejores amigas desde siempre" pensó Joey, con una ceja levantada y una gotita estilo anime, su rostro lo decía todo; y Tristán no se quedaba atrás.
"¿Cómo puede cambiar de ánimo así como así? ¡Ya hasta parece bipolar!" y él no estaba completamente equivocado, la mayoría de los chicos del salón pensaban que si era bipolar.
En cuanto a Yugi, bueno, el solo la veía confundido y curioso por su cambio de actitud.
Amia aun estaba parada en la entrada, observando atónita la cantidad de chicos, cuando escuchó a sus amigos llamándola desde la esquina izquierda del lugar. Ella sabía que era muy pronto para llamarlos amigos pero no podía evitarlo, así es como era ella siempre confiando antes de desconfiar.
-Lamentó haberme tardado- se disculpó mientras tomaba asiento entre Yugi y Tea – Es que fui a buscar el almuerzo que me hizo mi madre… pero se me dificultó encontrar mi casillero- terminó diciendo mientras colocaba su mano detrás de su cabeza y reía nerviosamente.
-No importa te estábamos esperando- le sonrió el de ojos lilas con mucha alegría.
Comenzaron a comer. El rubio (inmaduro pero bueno) se vio asaltado por la curiosidad, aún no comprendía ciertas cosas acerca de la relación entre los dos chicos, aunque de una cosa estaba seguro: esos dos debían terminar juntos.
-Y… dinos Yugi ¿Por qué jamás nos hablaste de Amia?-pregunto con un tono inocente sin darse cuenta de las consecuencias que eso podría tener.
La dueña de los ojos de Jade miró sorprendida al peli-tricolor que se hallaba al lado de ella, pero no estaba enojada, como podría estarlo el primer día en que volvía a encontrarse con él. En cambio, el aludido joven Moto simplemente tartamudeaba buscando la respuesta, la pregunta le había tomado con la guardia baja tan rápido que no se dio cuenta de su sonrojo.
-Pues… verán… lo que… lo que pasó… fue-se le notaba totalmente nervioso.
-Tranquilo Yugi, entiendo que no les hallas hablado de mi- Amia le habló mientras colocaba su mano sobre el hombro de él con una gran sonrisa, para luego volver a su almuerzo- Al fin y al cabo siempre fuiste algo callado, además que seguramente estuviste muy concentrado en ayudar al faraón. ¿No es así?
Un inmenso silencio se formo entre todos, ni siquiera se escuchaban a los demás chicos presentes en la cafetería, ya que un mismo pensamiento cruzo la mente de los cuatro jóvenes: "¿Sabe acerca del faraón?"
Cuando al fin pudieron articular palabra fue el mismo poseedor del rompecabezas del milenio quien rompió el silencio.
-¿Cómo es que sabes sobre el faraón?- no podría haber abierto más sus ojos.
En el momento en que Amia le iba a contestar se escucho la campana que anunciaba el término del receso y la continuación de las clases de ese día. Esta se levantó y miró con una inocente sonrisa a los chicos, comprendía su sorpresa estaba más que dispuesta a despejar sus dudas pero le pareció divertido no contarles y alargar el suspenso.
-Si quieren saber la respuesta… deberán esperar hasta después de clases ¿sí?- dijo mientras se marchaba-Ahora apresúrense o llegaremos tarde a la siguiente clase.
Lamento el haber tardado y el hecho de que este capítulo sea tan corto.
Me he distraído viendo una serie en Youtube, y digamos que cuando me engancho con algo nuevo la inspiración que me llegue va dirigida e es algo específicamente.
En fin, muchas gracias por todos sus comentarios. Intentare recuperar la inspiración para esta historia.
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