Muchas veces con los amigos surgen teorías de lo más extrañas, ¿Y si esto, y si lo otro? bien, yo tengo una:
¿Y si todos los mundos inventados fueran en realidad dimensiones paralelas? ¿Y si un día aparecieran en tu casa personajes de esos otros mundos?
Advertencia: Este es un fanfic mayoritariamente Yaoi (relación chico-chico), de contenido explícito, si no gustas, no leas.
Parejas: Dégel x Kardia; Minos x Albafica; Kágaho x Hades; Thánatos x OC; Aspros x Asmita.
Spoilers: De la primera temporada de Lost Canvas, hasta el capítulo 7 aproximadamente.
Disclaimer: Ni Saint Seiya: The Lost Canvas Meio Shinwa ni ninguno de sus personajes me pertenece; son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi
Albafica parecía estar un poco asustado, no quería sentarse cerca de Asmita, estaba sentado en el suelo, fuera del colchón.
-Albafica, por favor, tu veneno no va a matarme.
La reticencia en el cosmo de el piscis hizo que Asmita lo dejara por perdido.
Minos llevaba ya un rato observando la situación desde su propio colchón, que le había tocado compartir con Hypnos. Viendo su oportunidad en la exhasperación del Santo de Virgo se aproximó a Albafica, poniéndose en cuclillas justo frente a él.
-Si tanto miedo tienes de hacerle daño a tu amiguito entonces seré yo tu compañero.- Prosiguió en tono burlón.- Además ya me mataste una vez, no creo que te importe mucho mi dió un pequeño pellizco en su narizita, sabiendo que éso lo sacaría de sus casillas (comenzaba a conocer bien al Piscis). Tal como esperaba la cólera de Albafica comenzó a nublar de tormenta sus ojos azules, pero antes de que pudiera abrir la boca Asmita aprovechó la oportunidad que le brindaban huyendo en busca de algo más divertido.
-Está bien, nos intercambiaremos, así al menos podré mantener una conversación interesante.
Asmita se marchó al otro colchón y Minos se sentó en el más cercano triunfalmente. Una sensación en el ambiente (o su propia inseguridad) le dijo a Kardia que los intercambios no habían terminado; hoy estaba muy suceptible, y como todo escorpio inseguro, atacó por si acaso.
-¡Yo no pienso intercambiarme!¡Dégel es mío!.-Se abalanzó al cuello del acuario, marcando su territorio. Sus ojos brillaban de furia y emoción al mismo tiempo, con una expresión casi obsesiva que hizo que todos soltaran una carcajada; Dégel simplemente estaba mudo, y como nadie dijo nada más pronto se renovó la conversación general.
Todos charlaban animadamente, excepto Albafica, que seguía con la mirada baja y sentado en el suelo, lo más lejos de Minos como le era posible. Éste se giró para mirarle, y antes de que su mente cambiara de opinión tomó a Albafica por la cintura y lo sentó entre sus piernas, con expresión divertida ante el súbito enrojecimiento del otro, que intentaba zafarse por todos los medios, hasta tal punto que Minos tuvo que poner sus propias piernas encima de las suyas para que no se moviera.
-¿Lo ves? No es tan terrible.-Le dijo sonriente.
-Minos suéltame.- Se debatía entre la vergüenza y la furia, sin saber qué hacer luchaba intentando liberarse una y otra vez.
-Ya verás, si te va a gustar...-Minos no perdía su eterna sonrisa; chascó los dedos para atraér la atención del acuario.- Dégel, ¿Me pasas ése cepillo?
Dégel alargó el brazo y le lanzó el cepillo a Minos (dárselo en mano le era imposible, Kardia se le había pegado como una lapita amorosa) lo que Minos agradeció con una inclinación de cabeza.
-¿Qué pretendes hacer?.- Susurró Albafica con los ojos como platos, cediendo finalmente a la vergüenza y el sonrojo en lugar de al enfado.
-Verás.-Comenzó Minos con una expresión melancólica.- Mi madre, la Titánide Europa, siempre decía que para que el cabello estuviese brillante y sedoso había que cepillarlo al menos 200 veces antes de dormir, así que: Una, dos, tres...- Conforme enumeraba Minos cepillaba la melena de Albafica, quien poco a poco fué relajándose por completo, hasta cerrar los ojos.
Mientras, la conversación general se iba apagando, los presentes comenzaban a bostezar (excepto Hypnos y Asmita, que tenían teorías de dimensiones paralelas para un buen rato); Kardia se levantó a apagar la luz, al pasar junto al colchón donde estaba Minos lo pilló mirando con expresión tierna a Albafica, que se había quedado dormido en sus brazos, con su precioso cabello celeste envolviéndolo como un aura divina. Se acercó al espectro para susurrarle un "Buena suerte" que Minos le devolvió mirando en dirección a Dégel.
El escorpio apagó la luz y se recostó en el colchón en el que su amigo ya estaba acostado, aunque le daba la espalda. Kardia siempre había apreciado mucho a Dégel, hacía tiempo que sabía que sentía algo por él, pero desde que había llegado a casa de "la loca del yaoi" se planteaba ése sentimiento desde otro punto de vista, considerando una posibilidad que nunca antes había contemplado, la de iniciar una relación con él. Bueno, estas "vacaciones" eran un regalo divino, y él no pensaba desaprovecharlo.
Abrazó a su compañero desde detrás, haciendo que éste se diera la vuelta, sorprendido, aunque en cierta medida lo esperaba. Él también había estado reconsiderando sus sentimientos después de el día en el parque, y de que su corazón se le desbocara al escuchar a Kardia decir que era "suyo"; se tumbó bocaarriba y atrajo al escorpio hacia sí para abrazarle fuertemente.
Kardia siempre decía que complicaba las cosas demasiado con su palabrería, pero no hoy. Hoy sólo sería fiel a su corazón. Sin palabras, besó a Kardia suavemente, sin prisa, probándolo por primera vez, sintiendo todo el calor de su corazón...El inicio del tanteo...
Albafica despertó lentamente, desorientado, para encontrar la cara de Minos a escasos centimetros de la suya.
-Uh...-Fué todo lo que consiguió articular.
Minos disfrutaba del espectáculo abiertamente, una sonrisa seductora curvaba sus labios al contemplar los ojos nublados de Albafica. "Ahora es por el sueño"-Pensaba-"Pero pronto será de éxtasis"
-Buenos días.- Le susurró muy bajito
-Me dormí...
-Tal vez sea mejor que nos tumbemos y durmamos.
-Sí...
Aparentemente ninguno de los dos hizo ningún movimiento, pero al cabo de unos segundos, Minos habló.
-Mierda...Se me durmieron las piernas.
-Uh-uh, a mí también.- albafica levantó la vista para mirar a Minos a los ojos, ambos sonrieron, pero se quedaron prendados en los ojos del otro.
-Sabes Albafica, hay muchas cosas que me intrigaron de tí el día en que te conocí...
-¿Por ejemplo?
-¿Por qué luchas?¿Qué te impulsa a seguir adelante? Pero sobre todo- Le sostuvo la barbilla para que pudiera ver en sus ojos que no mentía al decir-¿Por qué te molesta que te diga lo hermoso que eres cuando realmente tu belleza rivaliza con la de los Dioses?
La expresión de Minos era tan cálida y abierta que el piscis se quedó sin palabras, buceando en los amatistas que tenía por ojos.
O era el mejor actor que había conocido nunca o su mirada le decía que lo deseaba tan claro como si lo estuviera gritando.
Y quería creer que así fuera.
Minos le abrasaba la piel con su mirada, Albafica era bien consciente de ello, si ésto seguía así, caería sin remedio; buscando una manera de saber que hacer, pero sin atreverse a preguntar lo que realmente quería se puso a juguetear con uno de sus mechones.
-Dime, ¿Alguna vez has...amado?
-Sinceramente, no. Nunca he amado. He mantenido alguna relación física, pero nada más allá del puro desahogo sexual, aunque, eso fué antes de conocerte, y tener la imperiosa necesidad de defenderte de todo y de todos; pero sin duda...-Acercó los labios al oído del otro para darle una suave caricia al decirle:- Nunca he deseado a nadie como te deseo a tí.
Suavemente le lamió el lóbulo, para luego mordisquearlo lentamente, haciendo que Albafica se derritiera. Continuó descendiendo hacia el cuello con pequeños besos que hacían arder la piel del Saint. Recorrió todo el camino hasta su hombro izquierdo cuando súbitamente, Kagaho encendió la luz.
-Joder, con éstos dos hablando el Orden y el Caos no hay quien duerma.
La frase iba por Hypnos y Asmita, pero la atención de todos estaba en otro lugar, el lugar en el que Minos había hecho que un gemido escapase de los labios de Albafica. Se quedaron helados, igual que la pareja, sonrojados por el descuido.
Thánatos se levantó de la cama en ése momento, sin hacer preguntas, y usó su cosmos para envolverlo alrededor de Minos y Albafica.
-Burbujas de oscuridad. El sonido no las traspasará siempre que estéis dentro.
Mientras la cúpula se cerraba alrededor de la pareja Kardia guiñó un ojo a minos, complacido de que al final su compañero pisciano hubiera aceptado lo que guardaba su corazón.
-eh, aquí también, por favor.
Thánatos se dió la vuelta para cubrir con otra de sus burbujas el colchón de Kardia y Dégel. Acto seguido se fué al colchón de Hypnos y lo cubrió con otra burbuja.
-Ya puedes dormir Kagaho.-y se tumbó nuevamente en la cama.
Minos agradecía mucho la bendita cúpula, tanto que fué a por todas. Se reclinó en el colchón arrastrando a Albafica hasta que quedó debajo de él. Buscó sus labios y el otro los puso a su alcance. Se besaron tiernamente, pero por muy inocente que resultara el beso desató la pasión en ambos; se desencadenaron las lenguas, saboreando las profundidades. Minos le desabrochó la camisa a Albafica, bajando su amorosa lengua por todo el torso del pisciano, quien también quería participar, así que envolvió sus piernas alrededor de los muslos de Minos y lo empujó hasta quedar encima. Le quitó la camiseta y se dispuso a prodigarle las mismas atenciones que él había recibido. Estaban muy excitados, el espectro lo comprobó cuando alargó la mano para tocar el bulto que había ido creciendo en los pantalones de Albafica.
Le desabrochó la cremallera, liberando su masculinidad, comenzó a mover su mano con el ritmo hipnótico ; que hizo que Albafica le apoyase las manos en los muslos, arqueándose hacia atrás, dejando que ésa deliciosa sensación lo envolviera por completo, no podía soportarlo, quería, necesitaba sentirlo, sentir su cuerpo, su alma, todo su ser. Lo estaba volviendo loco.
-Minos...Hazme el amor, márcame...¡Ahora!
Minos no se hizo de rogar; casi consumido por el deseo como estaba intercambió nuevamente las posiciones. Se deshizo completamente del pantalón de Albafica y del suyo propio, separó delicadamente las piernas del otro y con mucho cuidado le introdujo un dedo cubierto en saliva para prepararlo. Su pisciano era puro erotismo y lo estaba volviendo loco con cada gesto y cada sonido...
Añadió otro dedo más al asunto y retomó su tarea en el miembro de Albafica, si éste seguía gimiendo no iba a poder contenerse y le haría daño...
El Saint le miró directamente con unos ojos empañados de deseo y lujuria, y esa fué su señal. Retiró los dedos lentamente y los reemplazó por su propia virilidad palpitante. Poco a poco fué introduciéndose en él para causarle el mínimo dolor posible, con movimientos muy muy lentos: hasta que estuvo completamente dentro, entonces su autocontrol murió.
Cuando ya el dolor había sido sustituido totalmente por el placer Minos comenzó a embestir más rápidamente mientras masturbaba a Albafica hasta que éste literalmente gritó de placer al alcanzar el clímax; entonces lo soltó y se ocupó de su propio placer, penetrándolo con fuerza hasta su propio orgasmo, que lo invadió por completo, dejándolo sin fuerzas sobre su compañero. Entonces, sin respiración, contempló como Albafica se retorcía y gemía de nuevo, los espasmos musculares de ambos le habían llevado a un segundo orgasmo.
Lentamente Minos lamió toda la esencia que Albafica había derramado, con primor y delicadeza; hasta que se tumbó junto a él y le abrazó tiernamente. Sentía que podría entregar tuda su alma a ése hombre.
Mientras en otro colchón...
-Uhmm, déjame a mí.
Dicho ésto Kardia se colocó sobre Dégel, para ayudar a su amigo que era un poco más inexperto que él. Le tomó con una mano y lo guió hasta su entrada, después lentamente se fué dejando caer, ésta postura le permitiría llevar el ritmo y por una vez, dominar a Dégel, aunque sólo fuera en ése ámbito...
Me salió muy lemon xD, estaba escuchando Sade cuando lo escribí y con falta de sueño (no es que tenga insomnio, simplemente tengo el horario cambiado, de noche no puedo dormir xD) pues mi mente calenturienta se imagino muchas cosas...además que luego soñé con ésta escena (si, tengo ésta clase de sueños...antesdeayer soñé con DM y Afrodita)
Para el proximo capi nos veremos como minimo la semana que viene, que me voy de vacaciones! ^^
No se si debiera aclarar ésto o no, pero para quien no lo sepa pues la Titánide Europa y Zeus eran los padres de Minos, Aiacos y Rhadamanthis, que son hermanos y fueron reyes (Minos lo fué de Creta, su nieto fue un hijo de la grandisima y es que enfurecio a Zeus y éste como castigo envio un toro para que la mujer de Minos junior se enamorara de él y tuvieron al minotauro)y fueron tan leales que a su muerte se les concedio el honor de ser los Jueces del Inframundo (adoro la mitologia clásica)
No se si Thanatos podrá hacer esa clase de burbujas de oscuridad, pero estuve leyendo la lista de habilidades y pega con el tipo de poderes que el tiene asi que..me lo saco de la chistera xD
Gracias a To Midnight, beautiful-sadnes y amary22 por sus reviews (pasen a leer sus fics que son realmente buenos)
¿Y vosotros qué hariais si los personajes de Lost Canvas se presentaran en vuestra casa?
