Muchas veces con los amigos surgen teorías de lo más extrañas, ¿Y si esto, y si lo otro? bien, yo tengo una:
¿Y si todos los mundos inventados fueran en realidad dimensiones paralelas? ¿Y si un día aparecieran en tu casa personajes de esos otros mundos?

Advertencia: Este es un fanfic mayoritariamente Yaoi (relación chico-chico), de contenido explícito, si no gustas, no leas.
Parejas:
Dégel x Kardia; Minos x Albafica; Kágaho x Hades; Thánatos x OC; Aspros x Asmita.
Spoilers: De la primera temporada de Lost Canvas, hasta el capítulo 7 aproximadamente.
Disclaimer: Ni Saint Seiya: The Lost Canvas Meio Shinwa ni ninguno de sus personajes me pertenece; son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi


Shion estaba tumbado de espaldas a Manigoldo, admirando la luz lunar que se filtraba por la ventana. Su paz duró sólo hasta que el canceriano se acercó a él besándole el cuello y acariciándole el torso bajo la camiseta, dejando muy claras sus intenciones; Shion ya comenzaba a notar los efectos nocivos de las caricias sobre su piel, antes de perderse por completo una vez más en los brazos de Manigoldo recurrió a toda su fuerza de voluntad para apartarse de él.

-Déjame en paz Manigoldo.- Se levantó como un resorte.
Manigoldo exhibió su sonrisa socarrona, se apoyó en el brazo.
-Venga no te pongas difícil, si lo estás deseando.- Estiró el otro brazo para tocar la erección de Shion que era ahora evidente. Ante el contacto el lemuriano retrocedió aún más y tuvo que apelar a toda la furia que sentía para no dejarse hacer; dejó que la ira lo embargara.

-¡Estoy harto de tí!¿Después de todo lo que has dicho ésta tarde te crees que puedes venir a sobarme como si nada?

El comentario le tocó la fibra sensible a Manigoldo, ya que el enfado de ésa tarde había sido por un comentario de Dohko hacia su comportamiento que su pareja había apoyado.

-¡Pues mira, nada de éso pasaría si tu amigo el chino no metiera las narices donde no le llaman y...! -No le dió tiempo a terminar cuando ya Shion le interrumpió.
-Mi amigo el chino, mi amigo el chino ¡Siempre la misma cantinela! ¿No has pensado que el problema no es Dohko sino tú? Ésto ya es el colmo, Manigoldo. No me prestas la más mínima atención, ¡Y parece que sólo soy tu novio cuando me quieres en tu cama o estoy con Dohko! Eres como el perro del hortelano ¡Ni comes ni dejas comer!
-¿¡Y ahora la culpa es mía!- Mani ya había perdido los estribos, se encontraba gesticulando ampliamente y se le veía la vena del cuello exaltada -¿¡Que no te das cuenta lo que busca contigo el tipo ése! Maldita sea, Shion ¡Tú eres mío!

Ésa última frase terminó completamente con la compostura del Aries, pero más allá del enfado le dolían profundamente las palabras de la persona que amaba; quiso llorar, pero no le daría ésa satisfacción.
Se controló como mejor pudo, evocando la frialdad del imperturbable Dégel como modelo. Alzó la barbilla con altivez, sin mirar a su amado.

-Viendo que no soy más que una posesión para tí, y que ya no te conozco creo que lo mejor será que demos por terminada ésta relación.

Las palabras le supieron amargas en cuanto abandonaron sus labios, pero ya no podía retractarse.
Manigoldo sintió el peso de aquellas frases como una losa gigantesca, pero su enfado había superado los límites de la lógica; no debía ceder a ése ultimátum sabiendo que llevaba razón porque así le daría la victoria al otro.

-Bien, en vista de que ya no te intereso corre y vete con tu amigo del alma.
-Bien.
-Bien.
Sin mirarlo Shion se fué a dormir al sofá. No, aquello no estaba bien en absoluto.

Mientras apretaba fuerte un cojín se preguntó entre lágrimas cómo habían llegado a éste punto; ése ya no era el Manigoldo que conoció de adolescente en las raras ocasiones en que los maestros de ambos se juntaban, no era aquél chico descuidado que le hacía reír a cada tanto y que le inundaba de alegría con su presencia dicharachera; no era más el jóven que sonrojado le tomó de la mano porque no sabía cómo confesar sus sentimientos. Su caracter se había ido agriando cada vez más y de todo culpaba a Dohko, que el pobre no tenía culpa de nada más que de ser su amigo.
La decisión estaba tomada, y la reflexión les vendría bien a ambos...

El día llegó y con él, la cordura; ahora tocaba aceptar los hechos y las decisiones tomadas en la locura de la oscuridad.

Kardia se despertó lentamente de su sueño y se estiró cuidadosamente para no despertar a Dégel que dormía junto a él. Se le quedó mirando embelesado, cuando dormía podía ver al hombre que era debajo de ésa placa de hielo, el hombre al que había aprendido a apreciar y de quien finalmente con el devenir de los años se había enamorado; aquél con quien hacía unas horas había vivido una experiencia mágica e inolvidable. La certeza de que el acuario le correspondía hizo que se le llenara de amor aún más la mirada; le acarició el rostro delicadamente para no despertarlo, misión en la que fracasó, pero al fin y al cabo fué un precio a pagar por ver al ultrasolemne y perfecto Santo de Acuario por una vez con la mirada confundida durante unos segundos.

Dégel recuperó la compostura rápidamente, la noche ya había pasado y con ella el calor del momento, pero sus sentimientos seguían allí inmutables, algo que le asustaba en cierta manera.
-Tenemos que hablar.- Le dijo a Kardia con semblante serio para luego levantarse arrastrando al escorpio con él hacia el baño, dentro del cuál echó el pestillo para que no los molestasen.
-Kardia...-comenzó, sin saber muy bien cómo abordar el tema-Yo...esto...no creo que esté...bien.

Kardia, que esperaba intrigado lo que Dégel tuviera que decirle sintió cómo su burbuja de felicidad estallaba."Demasiado bueno para ser cierto"
-¿Como que no está bien? Está genial.- Le dijo con convicción, aunque ya la voz le temblaba un poco.
-¿Es que no lo entiendes? Somos los Guerreros de Athena, nos debemos a ella antes que a nosotros mismos.
-¿Y por eso no tenemos derecho a amar? Porque yo te amo, Dégel de Acuario.- Lo miró directamente a los ojos con toda la intensidad con que sentía ésas palabras. El otro se sonrojó violentamente, no se esperaba una declaración abierta y no estaba preparado, pero supo que si cedía ahora nunca más podría separarse de él; y no lo hacía por su Diosa, lo hacía simple y llanamente porque no quería que Kardia sufriese si algo le sucedía durante la Guerra.
-Yo no...-Se dió la vuelta para no verle cuando pronunciara ésa sentencia fatídica y totalmente falsa que les separaría para siempre.- Yo no puedo estar con una persona que ya tiene marcada la hora de su muerte.-Lo soltó de carrerilla lo más fríamente que pudo, ya esperaba que el otro le gritara o le diera un merecido puñetazo; lo que no se esperaba era oir los sollozos de un llanto incontenible, claro que Dégel no sabía que un escorpio siente con el cuádruple de intensidad el rechazo de las personas que ama.
-¿Acaso no me lo merezco?¿Debo vivir ésta existencia condenada a la muerte sin conocer la felicidad?

Dégel creía que estaba insensibilizado frente al mundo pero se equivocaba, pues en mil pedazos se le rompió el alma al oir ésas palabras y verle encojido en ése estado.
"A la mierda con todo".
tomó a Kardia en sus brazos, aunque éste se resistía temiendo volver a ser lastimado.
-No conozco a nadie que lo merezca tanto como tú.- la voz sonó en su oído, ronca por la emoción contenida.
Le alzó el rostro, recorrió con sus labios los surcos de las lágrimas y fijó su mirada en la de él tal y cómo el otro lo había hecho antes.
-Te amo, Kardia de Escorpio.
El beso fué inevitable, a diferencia de los de la anterior noche éste no fué hambriento sino lleno de ternura, de puro amor.

Kardia se rió sonoramente cuando Dégel expuso avergonzado la verdadera motivación tras sus palabras
-Más bien deberías preocuparte de lo contrario ¿No crees? Yo moriré antes que tú.
-Si puedo evitarlo no.-Le sonrió, para luego tornarse serio de nuevo.- Perdóname
-Está bien pero...-Se relamió y Dégel supo que tramaba algo.- Vas a tener que hacer algo por mí.- el escorpión metió las manos desvergonzadamente en la ropa interior del acuario, que sonrió al descubrir finalmente las intenciones de su ahora novio...

Mientras dos amantes compartían un lujurioso encuentro en el baño el mundo fué despertando perezosamente, tan perezoso como el beso que Albafica le dió a Minos cuando éste lo despertó al levantarse, y como el que Minos le había devuelto para que siguiera durmiendo, cosa que hizo.
El piscis despertó observando que ya todos se habían levantado. Se deshizo de la sábana que lo cubría y comenzó a vestirse, por primera vez felíz de estar en su pellejo, y todo por Minos. "El destino es ciertamente extraño" con éste pensamiento rondándole salió de la habitación exhibiendo una sonrisa genuina; se detuvo al oir voces en el cuarto contiguo.

-Espero por tu bien que no te encapriches de ése Santo, recuerda que es el enemigo.- la voz de Thánatos era grave y carente de emoción
-Pero mi Señor, ¿No has dormido tú mismo con la muchacha?.-Minos intentaba ganar puntos para su relación.
-Dormir, Minos. No me interesan los patéticos humanos. Te lo advierto: Llegado el momento te desharás de él si te lo ordeno.
-Descuida, mi Señor, es sólo un entretenimiento.

No podía creerlo ¡Después de todo ése hijo de puta había jugado con él! Y él había sido tan idiota como para creerle, le había dado su corazón en bandeja de plata sólo para que él lo pisoteara. Con lágrimas desconsoladas corrió hacia la puerta principal, Minos se giró al ver pasar su cabello celeste con el tiempo justo de contemplarle salir despavorido y cerrar con un portazo que retumbó en toda la casa.
"Maldita sea"


Ya estoy aquí! ^o^. Ultimamente me dio la vagancia, ya sabeis las cosas del verano que te deja como un idiota pegado al sofá con el aire acondicionado a toda potencia, en serio, en verano me siento unineuronal xD.

Como ya le conteste a beautiful-sadness en su review la convivencia trae muchas cosas, y no siempre son bonitas :P (en serio es que Manigoldo ya estaba tocapelotas con el tema de Dohko, hasta yo lo habria mandado a freir esparragos xD) aunque si su amor es sincero y autentico superará todas las pruebas de la vida.

Por lo demás solo puedo decir que hasta yo senti lástima cuando escribí a Albafica escondido oyendo la conversacion, pobrecillo ahora que parecía que había encontrado el amor...pero bueno! ya se verá que sucede!

Como siempre agradezco de antemano las reviews y mando un saludo especial a Beautiful-sadness y To Midnight (nos leemos! ^o^)

Y si...Thanatos durmio conmigo (privilegios de la autora, que elige compañero xDD) pero el muy cabron no sintio nada...ya, ya te pillaré maldito xD

¿Y vosotros qué hariais si los personajes de Lost Canvas se presentaran en vuestra casa?