Muchas veces con los amigos surgen teorías de lo más extrañas, ¿Y si esto, y si lo otro? bien, yo tengo una:
¿Y si todos los mundos inventados fueran en realidad dimensiones paralelas? ¿Y si un día aparecieran en tu casa personajes de esos otros mundos?

Advertencia: Este es un fanfic mayoritariamente Yaoi (relación chico-chico), de contenido explícito, si no gustas, no leas.
Parejas:
Dégel x Kardia; Minos x Albafica; Kágaho x Hades; Thánatos x OC; Aspros x Asmita.
Spoilers: Creo que ninguno.
Disclaimer: Ni Saint Seiya: The Lost Canvas Meio Shinwa ni ninguno de sus personajes me pertenece; son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi


La noche se presentaba interesante, el plan: Fiesta y vuelta a casa.
En España la noche de San Juan se celebraba con "veladas", fiestas en campo abierto con atracciones, música y diversión por doquier. Irían a la fiesta y a la medianoche se apartarían a un lugar boscoso un poco retirado para volver a casa. Ésto había sido posible, una vez más, gracias a María y sus abuelos; no es que fuera una niña rica, es que sus abuelos habían amasado una pequeña fortuna con mucho esfuerzo y su nieta era la única de la familia que les quería sinceramente, y no por el dinero; debido a ello no le negaban nada, ni siquiera cuando les pidió quedarse con unos amigos en la pequeña (y aún así grande) mansión de un pueblo adyacente a la ciudad.

En las puertas de la misma se estaba reuniendo todo el grupo, vestidos a la moda con pantalón y camisa, la mayoría divertidos y expectantes por la noche que iban a pasar, pero había algunas caras largas entre los presentes: La de Minos la primera...la de Albafica le seguiría de cerca de no ser porque llevaba actuando los tres últimos días...

Flashback: 3 días atrás

Salió corriendo de la casa...No sabía, no entendía nada; lo único que podía hacer era huir a cualquier parte. Sus pies le llevaron instintivamente al único lugar que conocía: El parque en el que estuvieron la noche anterior.
Buscó el lugar más recóndito, allí encontró un sauce, que no lo juzgaría, que descargaría toda su ira y frustración. Comenzó a golpearlo con todas sus fuerzas ¡Ése idiota se había estado riendo de él! Lo único que había buscado desde el principio era humillarlo, y él había caído como un idiota ante su silenciosa compañía, sus atenciones, sus dulces palabras, sus caricias...
Paró de maltratar al pobre árbol ante la obviedad de su revelación: Se había enamorado de él.

Dejó caer los puños y lánguidamente se desplomó junto al sauce, llorando desconsoladamente; justo cuando había comprendido sus sentimientos tenía que aprender a olvidarlo. Pero no podía dejar que él lo supiera, tenía que recomponerse como fuera y fingir que en realidad el engaño había sido a la inversa.
Se levantó con decisión y comenzó a pasear tranquilamente dejando que el sonido del viento en las hojas le reconfortara; no se hicieron de esperar, seguro que habían corrido buscándolo por todo el parque. Se armó de valor y puso su mejor cara.

-¿Albafica, estás bien?
-Estupendamente.- Se giró para mirar a la comitiva con la sonrisa más auténtica que pudo conseguir, dejándolos a todos descolocados.
-Pero, nosotros...pensamos que estabas huyendo.-Concluyó Kardia.
-¿Huyendo? ¿Por qué?- Se hizo el sorprendido-Sólo me apetecía pasear un poco.
-Albafica.-El momento que temía había llegado, volver a mirarle a los ojos. Construyó una muralla inexpugnable y se volvió hacia él; le sostuvo la mirada sin dejar translucir nada.- Yo...lo de anoche...yo...-Se estaba poniendo nervioso con todo el mundo mirándole y se le estaba atragantando lo que quería decirle: Que le perdonara, que era idiota, que significaba mucho para él...Sus pensamientos se vieron interrumpidos por la risa clara de Albafica.
-No estuvo mal, me sirvió de prácticas para mi próximo chico.- La cara que puso Minos fué indescriptible, y al verla un negro regocijo hizo presa del Piscis. "Detente" le decía la razón "ésa cara significa que te quiere". Pero no podía parar, necesitaba matar ése sentimiento ahí y ahora, delante de todos. Echó la cabeza atrás y se rió con ganas - ¿No me dirás que pensaste que había algo más? Por favor, soy el más hermoso de entre 88 Caballeros ¿Por qué habría de querer estar contigo cuando puedo elegir a cualquiera?
Con ésas palabras Minos se sintió morir, parecía que el corazón le sufría en cada sístole y diástole. Con la cabeza gacha y los ojos húmedos se marchó de allí, murmurando un "Claro que no".

Fin Flashback

Y así habían estado los últimos tres días; Albafica pegado a Aspros y casi flirteando con él (lo que al mayor no le desagradaba en absoluto pues consideraba al sueco toda una belleza por investigar) y Minos rehuyendo su presencia y ausente todo el día.
Ahora y como venía siendo habitual Albafica charlaba con Aspros si debía llevar los dos primeros botones de su camisa aguamarina (combinando con su cabello) desabrochados, y el otro aprovechaba para toquetearlo un poco. El contacto de Aspros no le gustaba, pero "un clavo saca otro" pensaba.
Shion bajó las escaleras con la cara de pena que tenía desde que rompió con Manigoldo, junto a él venía Dohko que se había convertido en su confidente; ésto no pasó inadvertido al cangrejo, cuyo enfado iba en aumento cuando veía cómo lo miraba el castaño. No podía creer que Shion estuviera tan ciego, pero nunca cedería, nunca...

Ahora que todos estaban abajo se dispusieron a salir...hasta que se dieron cuenta de que faltaban las chicas. Justo en ése momento oyeron abrirse la puerta de su habitación y comenzaron a bajar...Se quedaron todos con la boca abierta, estaban a cada cuál más guapa con sus vestidos entre formales y casuales. Los pocos heteros que había en la sala pensaron en cosas poco pudorosas, incluso Thánatos cuando vió aparecer a Ana toda vestida de negro y con un cincho rojo en la cintura (dándose cuenta de paso de que "misteriosamente" combinaba a la perfección con su pantalón negro y su camisa roja) pero desechó la idea apenas cruzó por su mente.

-Bueno ¿Nos vamos?.- Preguntó la mencionada cuando acabó de bajar.

Los presentes tomaron rumbo a la puerta, Ana sonrió dándose cuenta de que combinaba a la perfección con Thánatos; otra vez llevaba pantalón ajustado y se le perdió la vista en su trasero, chocándose con el marco de la puerta en el entreacto; ésta vez fué Thánatos quien sonrió al escuchar el golpe, había salido el primero a propósito. Su hermano se dió cuenta del gesto...lo que le extrañó fué que su sonrisa no era de crueldad sino de franca diversión; tal vez la chica tenía posibilidades.
Llegaron al lugar de la velada rápidamente. Ana se volvió entonces

-A las 23.30 aquí en la entrada, venga ¡Id a divertíos!

Dicho y hecho, todo el grupo se disolvió, tenían dos largas horas de entretenimiento por delante. Al final sólo quedaron Hypnos, Asmita y la jóven, que los agarró a ambos del brazo y les sonrió amablemente. Sin duda ellos serían sus acompañantes esa noche.
Se fueron a la caseta más cercana, donde Ana probó suerte para sacarse un peluche, pero la puntería no era lo suyo; riéndose de su cara de fastidio Hypnos le quitó el dardo que le quedaba y lo lanzó dando justo en el blanco.

-¡Qué bueno!-Estaba sorprendida, aunque claro, el era un Dios. el encargado del sitio le tendió al mayor un peluche de Hello Kitty, él lo miró y se volvió a la chica.
-Un peluche bonito para una dama igualmente bonita.
-Gracias.- Aceptando el regalo le dedicó una radiante sonrisa. Tal vez si no tenía posibilidad con un hermano, con el otro sí (y era igualmente interesante y guapo). Hypnos detectó sus pensamientos y por un momento deseó dejarse llevar por el impulso egoísta de quedársela para él, pero sabía que era de su bobo gemelo. le puso las manos en los hombros, haciéndo que lo mirara.
-Pequeña, no busques en mí lo que hayas visto en mi hermano. Ésa sonrisa no debería ser para mí, sino para él. Si algo he aprendido de los humanos es que si quieres algo, debes luchar por ello. Así que ve a buscarle, seguro que está en el sitio más solitario, apartado y oscuro.
-¿Tú...crees que puedo, que tengo posibilidad?
-A por él.- Le dijo decidido; su decisión se contagió a la muchacha que asintió y se volvió, pero cambió de opinión y se giró para darle un gran abrazo a Hypnos.
-Gracias, eres un cielo- Le miró.- Espero que algún día tu también encuentres a alguien especial.- Y se marchó.
Asmita no podía verle, pero sabía que se había quedado de piedra, le dió una palmada en el brazo.
-Vamos, no pongas esa cara.
-En mi vida, que es larga, me habían llamado "cielo".
-¡Jajajaja! Siempre hay una primera vez para todo. Además ella es única.
-Sí...ella podría iluminar el Inframundo entero con su sola presencia.- Un deje de añoranza tiñó su voz.
-No es para tí.
-Lo sé.- con una sonrisa en los labios comenzó a caminar con Asmita.

No muy lejos de allí Shion y Dohko estaban sentados en un banco Hablando no muy animados; justo cuando Manigoldo pasó se tomaron de la mano. El cáncer, que ya estaba cabreado, estalló con ése gesto.

-¡Al menos no me lo restriegues por las narices!¡Tenme un poco de respeto!
Shion llevaba varios días con las emociones a flor de piel y el comentarió lo sacó de sus casillas.
-¡Manigoldo olvídame de una vez!
-¡Ya claro! ¿¡Olvidarme de que me dejaste y te largaste con éste - hizo un gesto despectivo hacia Dohko - a la primera de cambio!
-¿¡Es que no te cansas maldito cangrejo cabezota de ver lo que NO existe! - Ésa fué la gota que colmó su vaso, no iba a aguantar más, así que se largó de allí.

Dohko, que había presenciado todo en silencio finalmente abrió la boca.
-Manigoldo, eres idiota.- Lo dijó con una tranquilidad que enfureció aún más al italiano; se fué derecho a él y lo levantó por el cuello de la camisa, a punto de pegarle.- ¡Déjate de niñerías y escúchame! ¿No te das cuenta de cuánto te ama y del daño que le estás haciendo?
Las palabras del otro lentamente se abrieron paso hasta su cerebro, y lo soltó esperando lo que tuviera que decirle.
-No te imaginas lo que yo daría por estar en tu lugar...porque el no me quiere a mí, sino a tí. Llevo tres días escuchándole, y cuanto más le oigo hablar más me doy cuenta que incluso después de todo lo que has hecho te ama con toda su alma.- Manigoldo parecía ido, y Dohko se plantó delante de él para que no se perdiera una palabra- Y ahora óyeme bien porque sólo lo diré una vez: Si vuelves a hacerle daño me encargaré personalmente de que te olvide.- El tono en que lo dijo le dejó claro que el chino no dejaría pasar otra oportunidad.- Así que no la jodas.

Lo dejó allí plantado, inerte. Como pudo se sentó en el banco...al elevar el rostro vió a Kardia y a Dégel en una atracción, riéndo y besándose ¿Cuándo habían perdido ellos eso? Sí, cuando empezó a recibir misiones con Dohko...sus celos le habían cegado tanto que no había visto lo que Shion trataba de decirle cada día, lo que su rival había tenido que explicarle para entenderlo...Shion le amaba, y a nadie más. Si el escorpión y el hielitos lo habían conseguido él también lo haría, que no se dijera.

Shion por su parte llevaba un rato tratando de despejarse pescando globitos en una caseta, pero no cogía ni uno; estaba demasiado nervioso como para éso. Ya iba a dejarlo cuando alguien le tomó la mano y lo guió, pescando uno de los globos al fin.
No necesitaba darse la vuelta para saber quién era, conocía su olor y anatomía de memoria, lo que no entendía es qué hacía allí; al poco Manigoldo empezó a explicarse, como pudo, al oído del lemuriano.

-No espero que me perdones, me he pasado de idiota, testarudo y cabezahueca; sé que soy un hombre difícil Shion, y sé que no hago nada por mejorar la situación; pero también sé que te amo- Al carnero casi se le cae el globo cuando empezaron a temblarle las manos a causa del rápido bombeo de su corazón, pero Mani seguía hablando.- y sé que todos mis estúpidos celos sólo son porque tengo miedo de que me abandones, porque aún no entiendo como quieres estar conmigo sabiendo cómo soy.
Finalmente soltó su mano con una caricia, pero Shion lo retuvo con un beso.
-Porque yo también te amo. A tí, y sólo a tí. A la persona que eres cuando te quitas todas ésas máscaras de tipo duro.
-Ahora lo sé.- El italiano sonrió.- Y parece mentira que tuviera que venir el chinito a explicármelo. Pero en una cosa tenía razón: Tú le gustas.
Shion sonrió a su vez y le miró.
-Lo sé, pero yo sólo tengo ojos para tí. Por eso, confía en mi, aunque sólo sea un poco.
-Confío. Pero estaré pendiente por si acaso.- le dijo muy serio.
-¡Venga, ayúdame a pescar otro cangrejito celoso!.- Empezaron a reír mientras pescaban globos.

Thánatos estaba sentado en la fresca hierba, admirando las estrellas cuando la sintió venir. Allí estaba ella, acercándose decidida. Cuando lo tuvo enfrente la chica le tendió un vaso, que tras unos segundos él aceptó. Entonces se sentó a su lado en la hierba.

-Bonita noche.

Thánatos simplemente asintió. no tenía ganas de charla y menos con ella, que le hacía sentir incómodo (aunque jamás admitiría que tenía algún efecto en él). Bebió, absorto en su mente. Ana le preguntó algo que le molestó, pero no llegó a oirla bien.

-¿Qué?.- Se le escapó. Ahora le daría pie a una conversación.
-Tu madre es Nyx ¿Cierto?
-Sí.- respondió secamente. Un humano no era quien para hablar de ella.
-Es muy hermosa.- El tono entre melancólico y fascinado le hizo mirarla. Estaba totalmente embelesada mirando al cielo nocturno, con la luz de la luna sobre ella parecía resplandecer "¿Cómo puede un simple mortal mirar a mi madre con tal adoración?" Se preguntó. En el mismo instante se giró para mirarle directamente, el Dios también miró sus ojos. No les salieron las palabras a ninguno de los dos, pero su momento se vió interrumpido por la llegada de unos jóvenes con pocos modales (y poco cerebro, dicho sea de paso) que se increpaban para ver quién era el más "guay" según cuánto podían beber. ana hizo una mueca de asco.

-Patéticas criaturas
-¿Perdón?- Thánatos dijo en tono de burla, ella era uno de "esos".
-El ser humano puede llegar a ser tan ridículo - hablaba más para sí misma- coches, popularidad, dinero...banalidades, son unos egoístas que nunca valorarán lo que tienen y siempre querrán más. A veces me doy asco a mí misma de pertenecer a ésta raza que toma lo que quiere de la Tierra y la destruye como una plaga.-El hombre estaba literalmente alucinando, no sólo con sus palabras sino también él odio puro que destilaba. En ése momento ella se volvió con una sonrisa.-Pero aún hay personas buenas, aunque sean pocas, que me hacen tener un poco de esperanza.- Se puso seria.- Personas como Albafica.
-Eso es lo que ocurre al enamorarse.- Ambos sabían a qué se refería Thánatos, pero Ana negó con la cabeza.
-No. Eso es lo que pasa con las mentiras, por eso yo simepre digo la verdad, aunque duela.-Una perversa idea cruzó la mente del Dios, y con una malévola sonrisa la miró fijamente.
-¿Ah, si?¿Entonces si te pregunto, por ejemplo, si yo te gusto me dirías la verdad?.- Ana lo miró sin inmutarse y sonrió aceptando el reto
-Sí.
-¿Sí a qué?- Dijo con el ceño fruncido- La chica se giró de nuevo al frente sonriendo.
-Sí a ambas.
-¿Y piensas que sólo porque has venido y me has dicho eso voy a caer rendido a tus encantos?.- Le dijo burlándose abiertamente.
-No.-Dijo sin darle importancia.- Estoy donde me gusta estar, no vengo con ninguna intención; al menos no para mí.- "Así que algo sí quería" pensó. Ana lo miró muy seria.- tú sabes que Minos mintió, y que por eso están como están. Si hay algo que no tolero es ver sufrir a personas buenas, y tú eres el único que puede arreglarlo.
-¿Y por qué habría de hacerlo?
La muchacha se limitó a sonreír, pero Thánatos pudo oír lo que pensó, y eso lo trastornó aún más.

Comenzó a nacer en él un impulso al que no estaba acostumbrado, el deseo de complacer a alguien y además sin recibir nada a cambio. Finalmente se levantó evitando mirarla, y comenzó a caminar hacia las casetas. Ni siquiera entendía porqué lo hacía, porqué no quería decepcionarla.
Encontró a Albafica sentado en un banco con la mirada perdida...momentos antes había salido huyendo cuando Aspros intentó besarle, dejándo al géminis mayor con dos palmos de narices.
El Dios se puso frente a él

-Tú.- Albafica levantó la vista.- Lo que minos me dijo en ésa conversación que escuchaste era mentira, no eres sólo sexo para él.- Albafica sonrió tristemente.
-Mientes, sólo lo haces para humillarme más.
-¿Y qué gano yo con eso? Ganaría más dejándote como estás, totalmente apartado de él. Ademas puedo saber lo que piensan o sienten las personas. Él te ama más de lo que tú lo amas a él.

El semblante de Albafica cambiaba conforme Thánatos hablaba...el Dios pudo ahora entender a lo que se refirió la chica cuando hablaba de la esperanza al ver cómo el alma del Piscis se iluminaba lentamente, sin duda ver éso podía llenarla de fé. Sin pararse a pensar Albafica salió corriendo en busca de Minos, dejando al otro sólo con sus cabilaciones; pero no tuvo mucho tiempo para reflexionar ya que su hermano se había acercado y le pasó una mano por los hombros.

-¿Y ése cambio?.- Le preguntó divertido, en cambio Thánatos le miró serio y bastante confuso. Por primera vez le costaba encontrar palabras para expresarse.
-Yo...ella no lo dijo, pero lo pensó...para que yo lo supiera. Le pregunté porqué pensaba que lo haría y pensó: "Porque confío y creo en tí".- Hypnos bufó, poco impresionado.
-A mi me llamo "cielo".- Thánatos sonrió, y meneó la cabeza.
-No tiene remedio, de verdad que es única.
-Lo sé, y tú mi bobo hermano gemelo tienes la suerte de que es para tí.- Apoyó su frente en la de su gemelo como solían hacer cuando eran niños, muchos milenios atrás.
-No digas tonterías Hypnos.- Aún a pesar del fastidio palpable en él no se apartó.
-El que dice tonterías eres tú. Vuestras almas se llaman.-Ninguno de los dos quería discutir; llevaban siglos discutiendo.
-Dime, adelphos*, ¿Por qué dejamos de hacer ésto?
-No lo sé Thánatos. Lo importante es haberlo recuperado...

Asmita se había separado de Hypnos hacía rato en busca de soledad y tranquilidad. Llevaba bastante tiempo sentado en un banco apartado cuando Aspros se sentó junto a él.
-Ya te dije que no tengo nada que hablar contigo.
-Lo comprendo, pero déjame que te haga una última pregunta.-Esperó a la confirmación del Virgo, después prosiguió.-¿Por qué buscas la verdad de todos?
Asmita meditó la respuesta unos segundos.
-A través de la verdad de un corazón puedes conocer los sentimientos de los humanos, entenderlos y tal vez sentir un poco de fé en éste mundo lleno de sufrimiento.
Aspros esbozó una sonrisa algo cansada.
-Ahora entiendo porqué te amó. Fuiste la luz en su solitaria vida, te convertiste en lo que yo no pude ser para él.
Ésta vez fué Asmita quién esbozó una sonrisa triste.
-Te equivocas. Defteros fué para mí la luz de una esperanza en medio de la oscuridad de la existencia humana.

Ambos callaron. Su nombre traía distintos recuerdos, más o menos felices, pero todos ellos dolorosos.
-Asmita, se que hice las cosas mal...-Ambos sabían que éste momento llegaría. La situación no podía quedar colgando entre los dos, o los tres más bien. El hindú sólo esperó a que el otro continuase.- Pero no voy a arrepentirme, no puedo arrepentirme. Sería un hipócrita si lo hiciera.
Asmita tomó unos segundos para asimilar la decisión del géminis.
-A través del arrepentimiento hay posibilidad de redención; pero ésta ha sido tu elección y yo ya no puedo cambiarla.
-Así sea.

En ése momento Albafica llegó corriendo, preguntando por Minos, pero ninguno de los dos lo había visto desde que se separaron en la entrada. Se marchó de nuevo corriendo, preguntando entre tanto a todos los que veía por si alguien sabía algo, sin suerte.
Hasta que finalmente lo vió, estaba en una zona bastante oscura y...¿Al borde de un acantilado? De repente lo único que podía distinguir bien, que era su cabello, comenzó a caer.
-¡No!¡Detente!- Albafica corrió hacia él, intentando impedirlo...

Hasta que se tropezó con el otro.
-¡Minos!¡No has saltado!- Estaba tan felíz que lo abrazó con todo su ser; comenzó a llorar, no sabía si de alivio o de felicidad, o un poco de ambas.
-¿Saltar?¡Claro que no! Sólamente me agaché a recoger ésta flor, mira.-Le mostró a Albafica la rosa blanca que había rescatado.
-Humm...Desde allí atrás parecía que te lanzabas al vacío, y como yo...Te he dicho cosas horribles y me he portado fatal estos últimos días.- lloró con más intensidad, refugiándose en el pecho del espectro.
-Shh, no llores, no me partas más el corazón. El culpable de todo ésto he sido yo al mentir; pero te juro que Thánatos aceptará lo nuestro me cueste lo que me cueste.
-En realidad... el fué quien vino a hablar conmigo hace un momento y me contó que sabía que le mentiste.
Minos se quedó interrogante, pero no hallarían respuesta. Preguntarse acerca de los designios de los Dioses era inútil. Clavó sus ojos en los de Albafica.
-Te lo diré ahora, Albafica de Piscis: Tienes mi corazón. Nuna dudes de ello, ni de que te amaré y te cuidaré como a nadie.
-Entonces sabe tú esto:-Bajó el tono y no pudo evitar sonrojarse.-Te amo, y no me importa qué lugar ocupas, sino la persona que eres.

Compartieron el beso que llevaban esperando varios minutos. La sensación de los labios de Minos sobre los suyos era ardiente pero gentil al mismo tiempo, se sentía maravilloso.
En ése momento la campana de la Iglesia tocó las once.

-Es la hora.- Dijo el piscis rompiendo el contacto. Minos se levantó y le tendió una mano.
-Volvamos a casa.


¡Toma capitulo de 4.305 palabras! xD

Gracias a todos/as los que me siguen, por vuestra paciencia y esperar este capitulo que tanto me costó planear. No tenía ni idea de que hacer con Albafica, quería algo que le rompiese el corazón a Minos, pero sin llegar a matarlo claro xD; pero simplemente no me salía. Entonces pensé en Afrodita, en teoría él es Albafica en el futuro, osea son la misma alma, y con Afro si que me salía algo...sé que me ha salido un Albafica MUY putero ¡lo siento de verdad!.U; imaginemonos que es una especie de mecanismo de defensa, osea, sé que realmente Albafica no es asi de puto...no sé al final me quedó medio raro.

Tanto que me costó pensar el capitulo ha tenido sus recompensas, porque en cuanto me sente a escribir el borrador definitivo salió solo, me pase exactamente 8 horas escribiendo sin parar, incluso se me acabaron las hojas del cuaderno! y yo diciendo "OH MY! repuesto urgente!" menos mal que mi hermano siempre guarda sus cuadernos viejos :P.

Antes de que se me olvide: Adelphos (αδελφός) significa hermano en griego, pensé en poner "oniisan" pero lo queria en griego, asi que quedó descartado el "hermano mayor" (palaióteros adelphós-παλαιότερος αδελφός) por simpleente "hermano".

Espero que os haya gustado el capi, y que no se os haga largo o aburrido, había muchas cosas que solucionar en esa noche y no queria dividirlo en dos partes, sinceramente. Tiene de todo: Amor, celos, reconciliaciones amorosas y de hermanos, recapacitaciones Diosiles (sii! rindete a mis encantos Thánatos! mwajajaja! xD), declaraciones de intenciones por parte de Aspros, un malentendido acerca de un posible suicidio xD (cuando me imagine la escena me pasé dos horas riendome yo sola)...muchas cosas! Aunque los grandes desaparecidos del capi han sido Kardia, Degel, Kagaho y Alone...cuando acabe de escribirlo era tan largo que me dije "nena, no hay tiempo para ellos, ya volveran..."

Muchas gracias a todos los que leen, y atodos los que dejan reviews, aunque sean anonimas. en especial a To Midnight y a beautiful-sadness (nos estamos leyendo! espero que te guste ^^)

¿Y vosotros qué hariais si los personajes de Lost Canvas se presentaran en vuestra casa?