Beyblade no me pertenece y tampoco me pertenecen sus personajes. AVISO este capitulo tiene un poco de lemon, no recomendado para menores de dieciocho años.
Al día siguiente Ryuga se levanto sobre las cinco de la mañana, y salió de casa, no sabía a dónde iba, yo me levante a las diez de la mañana, y a las once y media vino Ryuga. Yo estaba en la cocina preparando la comida, no me había dado cuenta de que Ryuga había vuelto, y siento que alguien me coge por la cintura y me asusto, entonces le pego un codazo en el estomago.
-Oye eso duele, pegas fuerte para ser chica.-Dice Ryuga dolorido por el golpe.
-Lo siento, no sabía que eras tú no me entere de que habías entrado.-Le digo a Ryuga disculpándome.
-Pues a la próxima no me acerco a ti por la espalda.-Dice Ryuga aun dolorido por el golpe.
-Lo siento amor, no quería hacerlo.-Me sigo disculpando.
-No pasa nada estoy bien.-Me dice fingiendo una sonrisa, y yo a modo de disculpa le beso tiernamente en los labios, pero por mala suerte llaman a la puerta y voy a abrir, de mientras Ryuga siguió cocinando ya que lo deje a medias. Cuando abro la puerta veo que son Madoka, Ginga, Tsubasa, Benkey y Kenta.
-¿Esta Ryuga?-Pregunta Ginga en voz bajita.
-Si está en la cocina ¿Por qué?-Le respondo a Ginga soltando yo una pregunta para él.
-Escúchame, hoy tienes que irte de aquí, ven con nosotros es peligroso estar al lado de Ryuga.-Me dice Tsubasa preocupado.
-No entiendo, Ryuga no es peligroso y nunca lo fue.-Le respondo a Tsubasa.
-No entiendo como aun no te ha matado.-Me dice Madoka. Cuando voy a hablar sale Ryuga de la cocina, y se ve que venía muy enfadado.
-¿Desde cuándo protegéis tanto a Hikaru?-Pregunta Ryuga.
-Desde que estas con ella.-Responde Madoka.
-Yo no soy peligroso y nunca mataría a Hikaru.-Dice Ryuga enfadado.
-Pues qué raro que no la hayas matado a un hombre…-Ginga iba a seguir pero Ryuga cierra la puerta de golpe, después se sienta en el sofá Ryuga estaba muy nervioso, nunca lo había visto así, quizá era por el comentario que soltó Ginga.
-Ryuga, ¿Estas bien?-Le pregunto preocupada por él.
-Si, tranquila, solo estoy algo nervioso.-Me responde un poco calmado, decido sentarme a su lado y abrazarle, el lo único que hizo fue responder a mi abrazo, pero me acorde de lo que Ryuga no le dejo acabar de decir a Ginga iba a decir hombre algo.
-Ryuga, porque Ginga te dijo hombre no se qué ya que no le dejaste acabar.-Le pregunto a Ryuga.
-Olvídate de eso, Ginga está algo loco.-Me responde Ryuga a un abrazándome. Me levanto y me voy a la cocina, cuando llego veo que Ryuga ya lo había cocinado todo.
-Ryuga, no eres algo rápido a la hora de cocinar.-Le digo sorprendida.
-Si, lo más probable, no calculo lo que tardo.-Me responde alegremente, para después abrazarme por la espalda y besarme el cuello.
-¿No era que no te acercarías a mi por la espalda?-Le pregunto a Ryuga riéndome un poco.
-Si, pero es solo si acabo de volver de un sitio y no te das cuenta.-Me responde Ryuga a un besando mi cuello.
-Ryuga, ya deja de besarme el cuello, me haces cosquillas.-Le digo a Ryuga evitando a que pase a mayores.
-Esa es la cuestión.-Me dice Ryuga divertidamente, que de seguro ya estaría pensando algo raro.
-Ryuga detente antes de que esto pase a mayores.-Le digo, que por suerte para mi paro y se fijo que ya eran la una de la tarde, el tiempo pasaba volando y más cuando estabas con tu pareja, o al menos eso pensó Ryuga. Después fuimos a comer, una vez que comimos, Ryuga se tumbo en uno de los sofás y yo me senté a su lado. Entonces se levanto y me beso tiernamente, haciendo que me tumbase encima de él.
-Ryuga ¿Te ocurre algo?, hoy estas demasiado cariñoso.-Le digo extrañada.
-No sé yo estoy como todos los días.-Me dice Ryuga mientras introduce su mano derecha por dentro de mi camisa.
-Ryuga, quieto te lo advierto.-Le digo amenazadoramente.
-Que miedo, mira como tiemblo.-Me dice quitándome la camisa poco a poco.
-Ryuga esto va a acabar mal.-Le digo otra vez amenazadoramente.
-Vamos no seas así, conmigo sabes que me muero por hacerlo.-Me responde Ryuga una vez me quita la camisa y se la quita el, después me besa apasionadamente y me quita el sujetador, mientras disfruta besándome.
-Ryuga, detente por favor.-Le digo suplicándole.
-Tu sabes que también lo quieres hacer, mi bella Hikaru.-Me dice seductoramente, hasta que no puedo resistirme a sus encantos, me quita lo que me queda de ropa y me sigue besando, hasta que empieza a besarme y morderme el cuello, dejándome algunos moretones, una vez se harta de besarme, decide introducir su miembro dentro de mí, haciendo que lance unos gemidos de placer. Ya eran las siete y media, nos habíamos quedado dormidos después de aquel tan hermoso rato de placer al menos para mí, yo me levante sin despertar a Ryuga, me vestí y fui a por algo de comer. Ya eran las ocho y cuando fui al salón vi a Ryuga gritando de dolor, fui hasta donde estaba el pero me tiro dejándome un arañón en el brazo derecho. Perdí el conocimiento y cuando desperté, ante mis ojos tenia a una bestia aullando. Estaba petrificada, no podía dar crédito a lo que estaban viendo mis ojos, cuando me iba a mover la bestia se dio cuenta de que estaba despierta y se acerco a mí, una vez enfrente mía se sentó como si fuese un perro, y para peor empezó a hablar.
-¿Estas bien Hikaru?-Me pregunta, pero yo temblaba de miedo no sabía que responder.
-Supongo que si ¿Cómo sabes mi nombre?-Le pregunto mucho mas asustada.
-Porque soy yo Ryuga, veras yo te eh ocultado, que era un hombre lobo.-Me dice Ryuga tristemente.
-Por eso te ibas cuando había luna llena, y por eso Ginga y los demás me advertían todo el rato pero, nunca te dejare me da igual lo que seas por mí como si eres un vampiro, yo te quiero y por eso siempre estaré a tu lado.-Le digo para animarle.
-Bueno les dejo aquí el próximo capítulo tratara de cómo Hikaru soporta a Ryuga transformado en hombre lobo, ya que parece un perro. Dejen reviews si quieren no les obligo chao.
